Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

miércoles, 9 de enero de 2013

CORTÁZAR Y RABASSA: DE TRADUCCIONES, CARTAS Y AMISTADES DE CRONOPIOS



Rabassa, cronopio traductor
Julio Cortázar y Gregory Rabassa tejieron una perdurable amistad entre idas y vueltas de traducciones y cartas que cruzaron el Atlántico. En diálogo con dpa, el estadounidense recuerda al escritor como "muy cálido e informal", mientras que el argentino definió alguna vez a Rabassa como "mi amigo, gran traductor e inconmensurable cronopio".

Rabassa, de 90 años, cuenta que no conoció personalmente a Cortázar hasta que terminó su versión inglesa de "Rayuela", con la que se inició en el campo de la traducción. La emblemática novela, que este año cumple medio siglo de su publicación, no fue un libro más en su prolífica carrera: "Hopscotch" le valió en 1967 el National Book Award for Translation.

"Nos fuimos conociendo de manera muy cálida y muy estrecha a través de nuestra correspondencia. Yo le enviaba páginas (traducidas) y él hacía sus comentarios, nos llevábamos bien. Y luego él vino a Nueva York, nos encontramos y nos convertimos en muy buenos amigos", señala en conversación telefónica desde su casa neoyorquina.

"Recuerdo también que mi hija era por entonces una niña pequeña y que ella se conectó mucho con él. Había algo con los niños. Él parecía atraerlos, porque el propio Cortázar era un niño grande", lo evoca con afecto el laureado traductor.

La larga nómina de escritores que Rabassa vertió al inglés desde el español y portugués incluye también al colombiano Gabriel García Márquez, al peruano Mario Vargas Llosa, al guatemalteco Miguel Ángel Asturias, al brasileño Jorge Amado, al portugués António Lobo Antunes y al español Juan Benet.

Cortázar y Rabassa implementaron para "Rayuela" un sistema de trabajo por el cual el autor iba revisando la traducción a medida que ésta avanzaba y la recibía por correo. "Precisamente porque tu trabajo me parece tan inteligente y sensible, y porque me siento feliz de tenerte como traductor, es que me empeño en leerte atentamente cada página para ayudarte a que logre la máxima perfección", le escribió el novelista y cuentista en 1965 desde París.


Cortázar, conocedor del inglés
A la hora de revisar, Cortázar -quien se desempeñó como traductor en la Unesco- "era más bien de sugerir, y como sabía muy bien inglés le surgían ideas. Cuando a veces yo confundía su intención me lo hacía saber. Trabajamos muy bien juntos", sostiene en inglés Rabassa, quien publicó en 2005 su libro de memorias "If This Be Treason: Translation and Its Dyscontents, A Memoir".

"Rayuela" presentó considerables desafíos para su traducción, admite el catedrático de Lenguas y Literaturas Hispanas en Queens College. "Tuve que encontrar expresiones populares en inglés para traducir algunos de sus argentinismos. Y él siempre me ayudó indicando lo que significaban esas expresiones en inglés. Y también fue necesario prestarle atención a la estructura. Le gustó mucho".

Luego Rabassa llevaría al inglés otras dos novelas del escritor argentino (1914-1984): "62: Modelo para Armar" ("62: A Model Kit") y "Libro de Manuel" ("A Manual for Manuel").

A la traducción de la novela protagonizada por la Maga y Oliveira le siguieron por recomendación de Cortázar "Cien años de soledad" de García Márquez -otra obra emblemática del "boom"- y la compleja "Paradiso" de José Lezama Lima.

Rabassa -quien continúa traduciendo- considera que a diferencia de "Cien años de soledad", que fue muy popular en Estados Unidos, el impacto de "Rayuela" fue limitado al público literario. "No era un libro para el público en general, pero los lectores lo conocen y les gustó. Tuvo una influencia; su estilo, y aún más la estructura de la novela, fue imitada por mucha gente, por escritores estadounidenses".


Al enterarse de que Rabassa iba a traducir "Libro de Manuel", Cortázar le escribió: "yo contigo me siento en terreno fraternal e inmediato, sé que me entiendes admirablemente y que yo 'paso' al inglés sin esfuerzo, como si directamente hubiera escrito en ese idioma y no en mi criollo rioplatense". La correspondencia cortazariana a Rabassa nutre cuatro de los cinco tomos de las "Cartas" (Alfaguara) publicadas en 2012.

Rabassa revela que "desafortunadamente" nunca visitó el país de su amigo Cortázar. "Lo más al sur que llegué fue a Sao Paulo, y viví un par de años en Río de Janeiro con una beca de investigación. Brasil probablemente sea el país (de la región) que mejor conozco. He estado en muchos sitios, estuve un par de veces en México, Puerto Rico, Perú, Colombia. Pero nunca llegué al sur. Circunstancias”, se ríe.


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