Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

sábado, 30 de abril de 2011

SABATO,"EL VENERADOR DE UTOPÍAS" QUE TRASCENDIÓ FRONTERAS CON SU OBRA

Buenos Aires, 30 abr (dpa) - El argentino Ernesto Sabato, galardonado con el Premio Cervantes 1984 y quien falleció hoy a las puertas de cumplir los 100 años, abandonó en su juventud irrevocablemente la ciencia para dedicarse a la literatura y trascender las fronteras con su obra narrativa.

Sus primeros libros fueron ensayos: "Uno y el universo" (1945), "Hombres y engranajes" (1951) y "Heterodoxia" (1953). Entró en el campo de la ficción con "El túnel" (1948), un relato psicológico de gran intensidad, de clima existencialista. Su segunda novela fue "Sobre héroes y tumbas" (1961), más ambiciosa en su configuración, con alternancia de lenguajes y técnicas.

En 1963 publicó el ensayo "El escritor y sus fantasmas", donde analiza la literatura y el fenómeno de la creación. Su última novela, "Abbadón el exterminador", vio la luz en 1974, y fue elegida como la mejor novela extranjera en Francia en 1976.

"¿Para qué hay que escribir tanto?", se interrogaba alguna vez el escritor de características grandes gafas y bigote. "Yo sólo 'cometí' tres novelas", ironizaba Sabato, nacido el 24 de junio de 1911 en Rojas, provincia de Buenos Aires, como penúltimo de once hijos varones.

Sus libros traducidos al italiano, alemán, esloveno, griego, danés, noruego, ruso, inglés, francés, portugués, y hebreo, entre muchos otros idiomas, se convirtieron en clásicos de la literatura latinoamericana y recibieron elogios de grandes personalidades como Albert Camus y Graham Greene.

El autor que falleció en su casa de Santos Lugares, en las afueras de Buenos Aires, revindicaba el coraje para destruir lo escrito. Así relataba haber incinerado varios materiales, entre ellos una novela iniciada en la adolescencia, "La fuente muda". Y contaba que "Sobre héroes y tumbas" se salvó de las llamas únicamente gracias a la intervención de su esposa Matilde.

Saato realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de La Plata, y se doctoró en física en la universidad de esa ciudad. Mientras estudiaba en París, sus relaciones con los surrealistas franceses reactivaron su vocación literaria, ya manifestada en sus años de estudiante secundario.

En su juventud, militó en el Partido Comunista, del que se apartaría luego. Actuó como investigador y profesor en la Universidad de La Plata, antes de retirarse definitivamente de las filas de la ciencia para abrazar la literatura y publicar una serie de ensayos.

"Yo creo que hay que escribir cuando no damos más, cuando nos desespera eso que tenemos adentro y no sabemos lo que es, cuando la existencia se nos hace insoportable", sostenía Sabato.

En 1979 reemplazó su antigua máquina de escribir por la paleta y los pinceles, cuando le detectaron una enfermedad irreversible en los ojos, y su obra plástica fue expuesta en el Centro Pompidou de París.

Tras la feroz dictadura del autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional" (1976-1983), presidió la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), creada por el gobierno del entonces presidente Raúl Alfonsín (1983-1989).

Este organismo recogió denuncias, testimonios, y pruebas sobre los miles de desaparecidos durante la represión, que luego fueron presentados en un estremecedor libro titulado "Nunca más". A partir de entonces, Sabato se evidenció cada vez más como un referente ético de la sociedad, aunque algunos también cuestionaron sus puntos de vista.

"Yo toda la vida he sido un venerador de las utopías, y me he jugado la vida tanto en la época en que pertenecía al Partido Comunista hasta llegar a ser el secretario de la Juventud Comunista en Argentina, como en tiempos del Proceso (militar)", afirmó en una entrevista.

Matilde se constituyó en su mayor sostén en momentos de abatimiento y desesperanza, y fue madre de sus hijos Jorge y Mario. Con ella compartió un matrimonio de más de 60 años, así como la ruptura con el mundo de la ciencia y sus conflictos con el comunismo.

En lo que fueron dos duros golpes para el escritor, su hijo Jorge perdió la vida en un accidente automovilístico en 1995, y Matilde falleció en 1998.

Ese mismo año, Sabato publicó su volumen de memorias "Antes del fin", un compendio autobiográfico de recuerdos que el mismo autor calificó como desordenados. Acontecimientos que, escribió, "han sido parte de tensiones profundas y contradictorias, de una vida llena de equivocaciones, desprolija, caótica, en una desesperada búsqueda de la verdad".

En 2004 vio la luz "España en los diarios de mi vejez", cuyo eje es la experiencia de los viajes de Sabato por la Península Ibérica. Ese mismo año el III Congreso Internacional de la Lengua Española en Rosario le rindió un emotivo homenaje con participación del Nobel portugués José Saramago, quien lo llamó su "hermano mayor". Ya por entonces, sus apariciones públicas eran cada vez más esporádicas.

El año pasado el autor de tres novelas clave de la literatura argentina fue homenajeado en su cumpleaños 99, en un acto en el que su hijo Mario y sus nietos recibieron en su nombre el premio José Hernández.

Y la 37 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires también tenía previsto rendirle mañana un tributo. Así, pocos días antes del centenario de su nacimiento, la literatura argentina despidió a Sabato, uno de sus escritores más emblemáticos.

miércoles, 27 de abril de 2011

ALEJANDRA PIZARNIK, LA POETISA QUE TRANSITÓ EL LÍMITE DE LO DECIBLE

Buenos Aires, 27 abr (dpa) - "Ahora / la muchacha halla la máscara del infinito / y rompe el muro de la poesía". Los últimos versos de "Salvación", de Alejandra Pizarnik, reafirman la dimensión de su ardua búsqueda: una poesía situada en los límites de lo decible.

Una de las grandes poetisas argentinas del siglo XX y también una de las voces más singulares e inquietantes de la poesía contemporánea, habría cumplido 75 años el 29 de abril. Su itinerario poético está estrechamente vinculado a su tragedia personal, de la que decidió liberarse hace casi cuatro décadas, con apenas 36 años.

Hasta el momento de su suicidio con una sobredosis de seconal, el 25 de septiembre de 1972, cuando pasaba un fin de semana fuera de la clínica psiquiátrica donde estaba internada, Pizarnik ya había nombrado intensamente la muerte en su propia lengua.

Numerosos colegas, entre ellos, sus compatriotas Julio Cortázar y Olga Orozco, le rindieron tributo. En su poema "Aquí Alejandra", Cortázar la llama "bichito". Orozco, en "Pavana para una infanta difunta", clama: "te probabas lenguajes como ácidos, / como tentáculos, / como lazos en manos del estrangulador".

El lenguaje era una de sus grandes obsesiones. "Cuando doy a conocer un libro de poesías nada me preocupa porque me alegra demasiado la perspectiva de quitarme de encima el peso de mis poemas, tan livianos cuando dejan de ser míos o inéditos y cuando algún lector privilegiado los asume y, así, me ayuda a compartir el terrible peso de la palabra solitaria", admitía en una entrevista.

Pizarnik -cuyos "Diarios" se publicaron en 2003 con edición a cargo de Ana Becciu- nació en 1936 en el seno de una familia de inmigrantes rusos, de ascendencia judía, que vivió en la parte sur de Buenos Aires. Tal vez esa falta de raíces locales se relacione con el sentimiento de exilio que recorre sus poemas. "Los que llegan no me encuentran. / Los que espero no existen".

En 1954 ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras para cursar la carrera de Filosofía, que abandonó por la de Letras, la que a su vez dejó inconclusa para estudiar pintura con el surrealista uruguayo Juan Battle Planas, quien contribuyó a la evolución de sus conceptos sobre poesía. Pizarnik daría una importancia primordial al carácter plástico de los poemas.

Junto con "La tierra más ajena" (1955), del que luego renegó, otros dos libros completan esa primera etapa: "La última inocencia" (1956) y "Las aventuras perdidas" (1958), antes de que decidiera partir a París, emulando el periplo de otros poetas latinoamericanos entre 1960 y 1964.

En la capital francesa, por la que se apasionó, conoció a Octavio Paz y Cortázar. También desarrolló una actividad múltiple como colaboradora en algunas de las principales revistas de Europa y América Latina, a la vez que tradujo poemas de Antonin Artaud, Henri Michaux e Ives Bonnefoy. Por entonces el mexicano Paz escribió el prólogo a su libro "Árbol de Diana" (1962).

Ya a su regreso a Buenos Aires vieron la luz "Los trabajos y las noches" (1965), "Extracción de la piedra de locura" (1968), "El infierno musical" (1971) y la obra en prosa "La condesa sangrienta" (1971).

Sus tendencias obsesivas se agudizaron hacia el final de su vida; en sus últimos trabajos aparece ya una forma de prosa que se parece más al delirio. También se expresa la disociación de su personalidad: "No puedo hablar con mi voz sino con mis voces".

"Yo ya no existo y lo sé; / lo que no sé es qué vive en lugar mío", confiesa en "El infierno musical", considerado una suerte de libro póstumo en vida. La tragedia y la angustia continúan latiendo en su poesía.

jueves, 21 de abril de 2011

BUENOS AIRES RATIFICA PASIÓN LITERARIA COMO CAPITAL MUNDIAL DEL LIBRO

Buenos Aires, 21 abr (dpa) - Buenos Aires revalidará su entusiasmo por las letras a partir del sábado, cuando se convertirá en la Capital Mundial del Libro 2011, evento que también le permitirá difundir su vasta tradición literaria.

La ciudad que supieron reflejar en su obra Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Julio Cortázar, Ernesto Sabato y Roberto Arlt, entre muchos otros escritores, será la undécima en asumir esta capitalidad en una fecha coincidente con el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.

El lanzamiento se realizará el sábado en el marco de la 37 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, a través de la celebración de la Noche de la Ciudad en esa muestra, con una serie de propuestas lúdicas y shows.

La designación se extiende por un año, durante el cual se impulsará una programación especial con tres ejes en la mira: la promoción del libro, la promoción de la lectura y la difusión del patrimonio libresco.

"Es una oportunidad única para potenciar todo lo que sucede en esta ciudad en materia de libros, y a su vez mostrarlo al mundo", señala a dpa Luciana Blasco, directora general de la Unidad de Proyectos Especiales Buenos Aires Capital Mundial del Libro 2011.

Durante el año se desarrollarán actividades vinculadas con grandes figuras literarias de la ciudad como Borges, Cortázar y Sábato, adelantan los organizadores.

"A modo de ejemplo podemos mencionar el concurso fotográfico El Túnel 2011, que estamos próximos a lanzar junto con editorial Planeta, con el objetivo de elegir la portada de la reedición del libro 'El Túnel' de Ernesto Sabato", cuenta Blasco.

Una de las principales actividades será la Torre de Babel de Libros, de la reconocida artista plástica Marta Minujín. La intervención urbana de 25 metros de altura se situará en la Plaza San Martín, en el barrio de Retiro, y podrá ser recorrida por el público en mayo.

"Es un homenaje a la cultura literaria de la ciudad y su carácter cosmopolita, ya que estará integrada por 25.000 libros de más de 50 países en diferentes idiomas, sosteniendo la importancia de la lectura como vínculo de integración social y cultural", dice Blasco.

A pesar del carácter efímero de la obra, los libros de la torre luego serán parte de la primera biblioteca multilingüe de la ciudad, legándole un patrimonio de más de 20.000 volúmenes de diversas lenguas a Buenos Aires.

También se realizarán semanas de literatura por países, en las que se desplegarán actividades orientadas a públicos diversos. La primera de ellas corresponderá al libro francés, y se celebrará entre el 16 y el 22 de mayo.

La elección de Buenos Aires por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) no fue sorpresiva. La geografía porteña no sólo ha servido para ambientar cuentos, novelas y poemas, sino que más de 400 librerías se reparten por sus barrios, a la par de varios cientos de casas editoriales, entre nacionales, multinacionales, grandes y pequeñas.

"Buenos Aires ha sido y es una ciudad de libros. Sus librerías, sus emprendimientos editoriales, sus revistas literarias, sus bibliotecas públicas y populares, sus autores célebres y premiados, sus lectores, los antecedentes en materia de traducción y libertad de expresión, las instituciones que defienden los derechos de autor, hacen del libro y la lectura pilares de la identidad porteña", afirma Blasco.

La distinción no conlleva ningún compromiso presupuestario ni premio material. Buenos Aires será relevada en su condición de Capital Mundial del Libro en 2012 por Ereván.

Para comenzar a celebrar su designación, Buenos Aires fue invitada de honor en el Salón del Libro de París, uno de los eventos más importantes del mundo editorial, entre el 18 y el 21 de marzo pasado.

Después de que Argentina también cumpliera ese papel en la última edición de la Feria del Libro de Fráncfort en 2010, esta elección de la UNESCO le permite ahora ganar protagonismo a Buenos Aires con sus escritores, sus lectores y sus libros, con un objetivo común: celebrar la palabra.

miércoles, 20 de abril de 2011

ENTREVISTA / EDWARDS, ENTRE LA ADICCIÓN A MONTAIGNE Y UN PRIMER TOMO DE MEMORIAS

Buenos Aires, 20 abr (dpa) - Jorge Edwards, actual embajador chileno en Francia, no se distanció del quehacer literario. Así lo demuestra su visita a Buenos Aires para presentar su última novela, "La muerte de Montaigne", mientras corrige un primer tomo de memorias que evoca sus épocas de "escritor clandestino".

El Premio Cervantes, uno de los principales invitados a la 37 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que abre hoy sus puertas, confiesa a dpa que Michel de Montaigne "es un autor que produce adicción en cierto modo". También destaca que "era un tipo de una curiosidad insaciable". Eso "me gusta, porque creo que la curiosidad es la juventud. Cuando se pierde la curiosidad es como si uno se hubiera muerto".

La novela despliega un interesante juego literario, entre investigación y narración y entre pasado y presente. El escritor de "Persona non grata" y "Adiós, poeta" leyó a Montaigne (1533-1592) desde su juventud, atraído por su estilo y la mirada que el autor de los "Ensayos" arroja sobre el mundo.

"Yo creo que Montaigne juega con la literatura y con el lenguaje. La libertad que tiene con respecto al lenguaje es también la que tiene para mirar las cosas. Es un escritor de la libertad, para mi gusto", considera Edwards, uno de los más importantes novelistas chilenos de las últimas décadas.

"La muerte de Montaigne" (Tusquets) gira en torno a los años finales del Señor de la Montaña y aborda su relación con su último amor, la joven Marie de Gournay, con el trasfondo de las guerras de religión en Francia durante la segunda mitad del siglo XVI.

Mientras teje y desteje la trama, Edwards vuelve a navegar el terreno de las conjeturas. "Yo no soy un historiador realmente, ni un investigador histórico. Entonces me imagino cómo puede haber sido". Y revela que optó por leer todo lo que encontró de y sobre Montaigne.

Entre los autores latinoamericanos que más se acercan a Montaigne, Edwards cita especialmente al brasileño Joaquim Maria Machado de Assis y a los argentinos Julio Cortázar ("por su sentido lúdico") y a Jorge Luis Borges.

"Borges es un tipo que hace bromas, y que se inventa un Borges, que se observa a sí mismo pero con una distancia irónica, porque hay un Borges inventado por Borges que se ve en muchos de sus textos", analiza. "Esa capacidad de inventarse y de mirarse inventándose es muy montaignista".

Al igual que en obras anteriores del Premio Cervantes 1999, en la trama se filtra la historia de la elaboración de la novela, incluyendo su viaje al castillo de Montaigne en Burdeos. "Me da libertad para escribir, me permite escribir además. Porque si yo me aburriera no escribiría".

Durante su visita, descubrió que además de sus libros y sus vigas escritas con frases de los clásicos, el filósofo tenía tres sillas de montar. "Porque de repente se aburría de leer o escribir y ensillaba un caballo y partía. A veces partía por una semana, pero uno de sus grandes viajes a caballo duró dos años. También ese espíritu un poco vagabundo me atrae".

Otra fuerte identificación de Edwards se produce porque "Montaigne era güelfo para los gibelinos y gibelino para los güelfos". "Yo soy izquierdista para los derechistas y viceversa", apunta.

Próximo a cumplir 80 años el 29 de junio, Edwards confiesa que siente nostalgia de la época en que empezó a incursionar en la literatura. Y por eso plasmó en París un borrador de un primer tomo de memorias, cuyo título provisional es "Los círculos morados". Allí describe "la entrada de un joven chileno en la vida literaria en tabernas siniestras, viniendo de una casa burguesa".

"Cuando comencé a escribir, como a los 15 años, y como mi familia no era literaria sino más bien del mundo de las finanzas, fui escritor clandestino. Al comienzo escribía en mi cuarto, en unos cuadernitos, y después les leía cosas a mis amigos. En ese tiempo, cuando a dos o tres amigos les gustaba algo, uno sentía un estado de gran felicidad".

"Íbamos a unos lugares sórdidos de Santiago y tomábamos vino muy malo. Y estos vinos le marcaban a uno un círculo en la boca, un círculo de color morado, el círculo que dejan los vinos malos". El primer tomo comprende por ahora su infancia, adolescencia y comienzos de la juventud, adelanta. "No sé si será la primera parte de un libro o un tomo separado. Y como es muy remoto todo eso ya, y ese Santiago no existe, creo que es pura literatura. Creo que nunca he hecho más ficción que ahora".

Los lectores, sin embargo, aún deberán esperar su publicación. "Estoy corrigiéndolo, porque yo escribo primeras versiones rápidas. Si no, me aburro mucho". "Son como 280 páginas, y estoy en las primeras 90", explica el ganador del Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América de Narrativa con "La casa de Dostoievsky".

"La técnica hay momentos en que uno la agradece mucho y momentos en que es un dolor de cabeza terrible", admite el escritor que a su llegada a Buenos Aires no pudo conectar su computadora, por un simple capricho de incompatibilidad de enchufes. "La pluma era más fácil", apunta.

Edwards cuenta también que está releyendo "Alicia en el país de las maravillas", sobre el que disertará próximamente en Alicante. "Es una maravilla, uno de los mejores libros que se han escrito". "Me ha parecido que hay una relación con Montaigne, que es el juego, la contradicción, la broma".

La presentación de "La muerte de Montaigne" será el viernes en la cita porteña con el libro. "Las ferias son aglomeraciones a veces un poco estrambóticas, pero permiten un contacto del autor con ese personaje tan misterioso que es el lector", valora Edwards.

"He hecho muchas cosas en mi vida, pero siempre he mantenido eso de leer y escribir. Lo hago en las circunstancias más complicadas", apunta el representante chileno en tierras galas. "Siempre escribo, casi todos los días, dos horas antes de comenzar a trabajar. Después me visto a la carrera y parto a ver mis papeles oficiales".

Y reflexiona con humor: "He hecho lo contrario que Montaigne. Porque él escapó de la corte, se encerró en su torre y se dedicó a leer y escribir el final de su vida. Y yo he aceptado ir ahí a una embajada en París, que es como estar en una corte".

Edwards admite que en "muchos momentos" preferiría volver a la torre de la literatura. Pero luego matiza y se conforma: "Tengo mi torre propia ahí, y tengo buena vista, los techos de París".

lunes, 18 de abril de 2011

CON VARGAS LLOSA,FERIA DEL LIBRO DE BS.AS. TIENE UN NOBEL Y UNA POLÉMICA

Buenos Aires, 18 abr (dpa) - La 37 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que abre sus puertas el miércoles, tiene como invitado estelar al Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, cuya participación generó una intensa polémica que está lejos de apagarse.

La controversia en torno a que la cita fuese inaugurada por el escritor peruano, duro crítico de los Kirchner desde su ferviente credo liberal, redundó en un fuerte cruce de opiniones en Argentina. Y las resonancias del conflicto se extendieron rápidamente hasta el plano político local y la prensa internacional.

El autor de "La ciudad y los perros" y "Conversación en La Catedral" ya dobló la apuesta, renovando la expectativa: anticipó que en su conferencia, al día siguiente de la inauguración oficial, hablará de sus "posiciones e ideas", después de tildar de "piqueteros intelectuales" a quienes lo cuestionaron.

La oposición a Vargas Llosa estuvo encabezada por el director de la Biblioteca Nacional Horacio González, quien solicitó en una carta a la Fundación El Libro, organizadora de la Feria, que el Premio Nobel no participara en el acto de apertura. Luego, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner intervino para frenar la polémica.

La flamante directora ejecutiva de la Fundación El Libro, Gabriela Adamo, explicó su posición a dpa: "La feria siempre tiene invitados internacionales de gran peso, y para nosotros es un orgullo tener este año a un Premio Nobel. Así que lo que él aporta a la feria es la presencia de uno de los más importantes autores ya no de la lengua española, sino del mundo. Y éste es el tipo de perfil que queremos seguir teniendo todos los años".

"Sabemos que por su posiciones políticas y las palabras que ha tenido para el gobierno argentino y otros gobiernos de la región es una persona controvertida y que no todos están contentos con que venga". Pero la feria es principalmente un ámbito de la libre expresión, donde "todo el mundo puede participar y decir lo que piensa", consideró Adamo. "En el marco de esta tolerancia esperamos que todo el mundo sea respetuoso y no haya problema", añadió.

Y más allá del debate que refleja las tensiones entre literatura y política, otros escritores destacados como el chileno Jorge Edwards, la mexicana Margo Glantz y los españoles Rosa Montero y Antonio Muñoz Molina también estarán en esta nueva edición de uno de los eventos culturales y editoriales más importantes de Latinoamérica.

Asimismo el colombiano Héctor Abad Faciolince, el autor de best-seller zambio Wilbur Smith y el artista plástico uruguayo Carlos Páez Vilaró arribarán a la capital argentina.

Edwards, Premio Cervantes 1999, se referirá a su última novela, "La muerte de Montaigne", mientras que Montero propondrá un viaje a un futuro imaginario mediante "Lágrimas en la lluvia" y Abad Faciolince presentará "Traiciones de la memoria". Smith, en tanto, adelantará detalles de "Los que están en peligro", de próxima publicación, y Margo Glantz participará de una charla abierta.

El evento organizado por la Fundación El Libro, que se extiende hasta el 9 de mayo y que anualmente convoca a más de un millón de visitantes, recibirá también a los sociólogos franceses Robert Castel y François Dubet y al ensayista alemán Diedrich Diederichsen.

Por otra parte, la feria se sumará al festejo por la designación de la ciudad que la cobija como Capital Mundial del Libro 2011, y por eso eligió como lema "Una ciudad abierta al mundo de los libros". El 23 de abril será sede del acto de lanzamiento de esta distinción otorgada por la UNESCO.

La multitudinaria muestra en el predio de la Rural en el barrio porteño de Palermo albergará en una superficie de unos 45.500 metros cuadrados a 1.500 expositores. En total participarán unos 40 países y comunidades, incluyendo a Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, España, Galicia, México, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Entre las naciones que celebrarán su día están España, el 25, con un diálogo entre Adolfo García Ortega y Guillermo Saccomanno; Brasil, el 7 de mayo, con una conferencia de Paloma Amado sobre su padre Jorge Amado; y al día siguiente Paraguay, con un panel sobre los 200 años de su literatura. También tendrán su jornada Chile con Alejandro Zambra (21 de abril), Venezuela y Uruguay (27 de abril), Cuba (30 de abril) y Ecuador (3 de mayo).

Asimismo habrá homenajes en el acto inaugural y en el transcurso de la feria a dos importantes escritores argentinos recientemente fallecidos, María Elena Walsh y David Viñas. Entre las novedades, acompañando el avance del libro electrónico, el megaevento ofrecerá un Espacio de Lectura Digital, donde los visitantes podrán experimentar nuevos dispositivos de lectura.

Como es tradicional, la Feria servirá como marco para que editoriales locales e internacionales lancen numerosos títulos y los autores se hagan presentes para el ritual de la firma de libros.

Y antes de que la feria abra sus pabellones al público, tienen su espacio de encuentro los protagonistas de la industria editorial: las 27 Jornadas de Profesionales del Libro se realizan desde mañana hasta el jueves y las 21 Jornadas Internacionales de Educación, entre mañana y el miércoles.

En tanto, la poesía y la narración oral también dirán presente con numerosos invitados internacionales: El 6 Festival Internacional de Poesía se celebrará del 29 de abril al 3 de mayo, y el 16 Encuentro Internacional de Narración Oral, del 29 de abril al 1 de mayo.

Por otra parte, el lanzamiento de la Reina del Plata como Capital Mundial del Libro coincidirá el sábado con la Noche de la Ciudad en la Feria, cuando se extenderá el horario de cierre. Y el maratón de lectura "Paseo literario por la ciudad" propondrá el 7 de mayo una fiesta de textos sobre Buenos Aires, que podrá enorgullecerse doblemente, en su carácter de anfitriona de la multitudinaria feria y por la distinción que le concedió la UNESCO.