Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

sábado, 27 de septiembre de 2014

PAZ SOLDÁN, UN VIAJE LITERARIO DESDE COCHABAMBA HASTA IRIS


El boliviano Edmundo Paz Soldán es uno de los protagonistas del festival literario Filba Internacional que homenajea en su sexta edición a las letras de Bolivia, algo que el escritor valora especialmente, porque "las literaturas de países más pequeños de Latinoamérica no tienen la suficiente visibilidad". 

   El autor nacido en Cochabamba en 1967, que descubrió su vocación literaria en Buenos Aires a mediados de los '80 y luego se afincó en Estados Unidos, subraya la importancia del chileno Roberto Bolaño en la reintroducción de la literatura latinoamericana en la nación del norte. "Hay un antes y un después de Bolaño", dice en diálogo con dpa.

   "Hubo un tiempo después del 'boom' en que se tradujo menos. Se quedó en los nombres típicos, (Mario) Vargas Llosa, (Jorge Luis) Borges, (Gabriel) García Márquez. A partir de Bolaño sí ha habido un interés naciente, creciente, de las editoriales en ver qué había después de Bolaño”, apunta el profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell.

   Paz Soldán, coeditor de "Se habla español" y "Bolaño salvaje", cuenta que últimamente han tenido mucho éxito en Estados Unidos el colombiano Juan Gabriel Vásquez, la mexicana Valeria Luiselli, el chileno Alejandro Zambra y los argentinos Andrés Neuman y Patricio Pron, que han sido traducidos y publicados por editoriales de prestigio. 

   Asimismo afirma que para las letras bolivianas el tributo del Filba "es notable" por apostar por una literatura que "está atravesando un muy buen momento, sobre todo en la nueva generación". 

   Entre los invitados del festival -que concluye hoy en Montevideo, mañana en Buenos Aires y prosigue hasta el 1 de octubre en Santiago de Chile- se cuentan también otros escritores jóvenes bolivianos como Maximiliano Barrientos, Wilmer Urrelo, Christian Vera y Liliana Colanzi. Paz Soldán participará además de diversas actividades del Filba en su versión chilena.

   El autor de las novelas "Río fugitivo", "El delirio de Turing" y "Norte" reside desde hace más de dos décadas en territorio estadounidense, lo que su narrativa tampoco pasa por alto. "Yo creo que con los años me ha beneficiado. Al comienzo tenía mucho miedo, como la cultura norteamericana es tan fuerte, tenía una mirada más defensiva, de que quería escribir en un español muy castizo, no quería mostrar que mi español estaba siendo invadido por el inglés". 

  "Con los años me fui relajando, me di cuenta que si el español es fuerte, y yo pienso que lo es, va a ser suficientemente fuerte como para asimilar otras lenguas en contacto y que además un escritor tiene que escuchar a la calle, no puede ser simplemente un escritor de biblioteca, y la calle es la que te da impulsos, te da sugerencias, te da lenguajes también", indica. 

   Recientemente se editó en Argentina la compilación de sus relatos "Las dos ciudades", a cargo del flamante sello independiente Metalúcida. "Pensé que era una buena forma de que mis cuentos aparecieran en Argentina con un proyecto nuevo, que tenía una fe ciega en el cuento como género", señala Paz Soldán. 

   Se trata de una selección a partir de sus libros "Las máscaras de la nada", "Desapariciones", "Amores imperfectos" y "Billie Ruth". "Le di carta blanca a Sandra (Buenaventura, la directora editorial) para que armara la antología", refiere con satisfacción sobre el volumen que reúne sus cuentos desde 1990 a 2012.

   Fue justamente en la capital argentina donde Paz Soldán -uno de los máximos representantes de la denominada Generación McOndo- 
decidió dar rienda suelta a su carrera literaria, hacia sus 19 años. Estudiaba relaciones internacionales y ciencias políticas, mientras "la literatura era más un pasatiempo". 

   Hasta que en la Feria del Libro porteña se topó con grandes escritores, como el argentino Adolfo Bioy Casares y el chileno José Donoso. "Me motivó a afirmarme y animarme a asumir la vocación, que estaba ahí". 

   Comenzó su andadura literaria escribiendo cuentos, género que no ha abandonado. "En cuanto a disfrute, goce pleno, la intensidad del cuento es muy difícil de superar para mí. La novela en cambio me gusta como un desafío de larga distancia", apunta el ganador del Premio Juan Rulfo de Cuento (1997) con "Dochera". Y cita como sus grandes referentes para sus inicios en el relato a Borges y Julio Cortázar. 

   Con su décima novela, "Iris" (Alfaguara), el escritor se sumergió a comienzos de año, casi sin proponérselo, en la ciencia ficción, con una fábula sobre los excesos de poder para la que se inspiró en las matanzas perpetradas por soldados estadounidenses en Afganistán. 

   Señala que en los últimos tiempos "la ciencia ficción se ha convertido más en un género de entretenimiento escapista de sábado por la tarde y contra ese prejuicio hay que luchar. Para mí es un gran género para narrar una alegoría política".

   Actualmente está terminando un libro de cuentos, que asimismo transcurre en Iris. "Es un poco más literatura fantástica que ciencia ficción, a medio camino entre los dos". 

   Paz Soldán cree que tras su ciclo de novelas ambientadas en la ciudad ficticia Río Fugitivo, casi como "un alter ego, una versión diferente" de Cochabamba, halló una década y media después un mundo de mayor autonomía en Iris, que no se asemeja a su ciudad natal. "Hay mucho más para explorar en Iris", se entusiasma.

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viernes, 26 de septiembre de 2014

MAFALDA, LA NIÑA ETERNAMENTE REBELDE, CELEBRA SUS JÓVENES 50 AÑOS

Cuestionadora, ingeniosa y rebelde, Mafalda festeja por estos días medio siglo de la publicación de su primera tira, el 29 de septiembre de 1964, en Buenos Aires. Y, lejos de envejecer, esta célebre niña argentina que salió del lápiz del dibujante Quino continúa haciendo reír y reflexionar con sorprendente actualidad.

   Preocupada por la humanidad y la paz mundial, Mafalda trascendió por mucho los márgenes de las tiras y marcó a numerosas generaciones. Traducida a casi una veintena de idiomas, sus preguntas siguen desnudando las contradicciones de los adultos, desde la educación formal hasta las convenciones sociales y el manejo político del mundo. "Me llama la atención que después de tantos años de no dibujarla siga vigente así", admitió el humorista gráfico hace algunos días.

   Para Joaquín Salvador Lavado (Quino), de 82 años, 2014 también es un año especial, ya que no para de sumar reconocimientos. Fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, recibió la Legión de Honor francesa en el Salón del Libro de París e inauguró la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

   Mientras, numerosas exposiciones invitan por estos días en la capital argentina a descubrir el universo del emblemático personaje, como "El mundo según Mafalda" (La Usina del Arte), "Quino por Mafalda" (Museo del Humor) y "Mafalda en su sopa" (Biblioteca Nacional).

   El escritor italiano Umberto Eco, admirador de la nena que odia la sopa y ama a los Beatles, escribió: "Mafalda vive en un continuo diálogo con el mundo adulto, mundo al cual no estima, no respeta, hostiliza, humilla y rechaza, reivindicando su derecho a seguir siendo una niña que no quiere hacerse cargo de un universo adulterado por los padres".

   El germen de Mafalda estuvo vinculado con una frustrada campaña publicitaria. A Quino -nacido en 1932 en la provincia de Mendoza, hijo de inmigrantes andaluces- le encargaron en 1963 una historieta para promocionar una línea de productos electrodomésticos llamados Mansfield.

   El nombre de algunos personajes debía comenzar con la letra eme. Para bautizar a la niña de pelo oscuro y cara redonda, se inspiró en una bebé de la película "Dar la Cara" (1962), basada en la novela homónima de David Viñas.


 El dibujante conservó algunas tiras y Mafalda vio oficialmente la luz por primera vez hace medio siglo en el semanario "Primera Plana", junto con sus padres, una típica familia de clase media argentina. 

   En marzo de 1965 se mudó a las páginas del periódico "El Mundo", época en que comenzaron a acompañarla amigos como Manolito, Susanita o Miguelito y posteriormente Felipe.

   Tras una pausa de varios meses por el cierre de "El Mundo", Mafalda habitó desde junio de 1968 en el semanario "Siete días", con su familia conmocionada por el nacimiento de su hermanito Guille. Luego apareció otra compinche, la revolucionaria Libertad.

   A fines de 1966 se publicó la primera compilación de las tiras en Argentina con un éxito rotundo, ya que agotó 5.000 ejemplares en apenas dos días. Tres años más tarde se editó por primera vez en el extranjero, en Italia, bajo el título "Mafalda la contestataria" y con presentación de Eco, director de la colección. 

   Pero en junio de 1973 el maestro del humor gráfico tomó la decisión de no publicar más historietas de su personaje más famoso. "Casi diez años dibujando lo mismo, diciendo que el mundo no funciona, que las guerras son malas, todo el mundo lo sabe ya. Dije 'bueno basta'", explicó días atrás a dpa.

    Quino siguió trabajando como humorista gráfico en los años siguientes, mientras la imagen de Mafalda acompañaba ocasionalmente diversas campañas sociales, por ejemplo de UNICEF y la Cruz Roja Española, y también se convertía en dibujo animado. Pero la historieta nunca dejó de reimprimirse ni de ser traducida. 

   Mafalda se multiplicó en innumerables objetos de merchandising y ya forma parte del paisaje urbano de Buenos Aires: Tiene su propia plaza en el barrio de Colegiales y una estatua en San Telmo. Se la puede ver pintada asimismo en murales callejeros, comercios y quioscos de diarios, ya sea por artistas independientes o improvisados. 

   Sin importarles el paso del tiempo, los lectores siguen profesando verdadera devoción por el mítico cómic. Una de sus fans escribió en la página oficial de Facebook de Mafalda, con casi cinco millones de seguidores: "Cuando sea grande quiero ser como vos".


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jueves, 25 de septiembre de 2014

VILA-MATAS LEVANTA TELÓN DE UN FESTIVAL FILBA ENTRE TRES CIUDADES

El escritor español Enrique Vila-Matas protagonizó la inauguración del sexto festival de literatura Filba Internacional, que se desarrolla por primera vez hasta el 1 de octubre entre tres ciudades: Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile.

   El autor de "Dublinesca" leyó un texto el miércoles por la noche sobre su fascinación por narrar viajes antes de concretarlos y la aparente disyuntiva entre escibir y vivir. 

   Su afición a escribir los periplos antes de hacerlos nació en un viaje hace tiempo al barrio de Boavista, en la portuguesa Oporto, evocó en su conferencia "Intensa sed de venganza", realizada en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).

   "Como no tenía entonces ordenador portátil y no sabía cómo hacerlo para poder narrar desde la ciudad portuguesa lo que allí estuviera viviendo –cada domingo, en forma de diario personal, publicaba una crónica en el periódico 'El País'-, decidí adelantarme y contar lo que allí me ocurría antes de que me ocurriera", contó el escritor, una de las voces más representativas de la literatura contemporánea española. 

   "Lo describí todo previamente y luego, tras enviar el artículo, salí hacia Oporto para vivir lo que, cuando llegara el domingo, podría leer perfectamente expuesto en mi crónica del periódico". Sin embargo, no todo sucedió como había previsto, lo que le llevó a experimentar una "inesperada y furiosa sed de venganza".

   "En realidad yo no era nada sin aquella profunda y radical sed de venganza contra la imperfección del mundo, la misma sed que precisamente me había llevado a escribir", apuntó Vila-Matas (Barcelona, 1948) ante un auditorio colmado que lo escuchó con atención y entusiasmo.

   "Desde aquel viaje fundacional a Oporto he seguido haciendo lo mismo a lo largo de casi todos mis viajes. Los escribo previamente, consciente de que tratar de vivir lo escrito puede ayudarme a modificar mi destino, a tratar de gobernarlo, al menos ligeramente, a través de mi propia escritura".

   Vila-Matas, quien llega por estos días al Filba con su nuevo libro  "Kassel no invita a la lógica" bajo el brazo, se preguntó de dónde viene el mito de que "la muerte de la literatura significa desembarcar en la vida, acceder a lo real. ¿Acaso al escribir no vivimos?"

   El ganador del Premio Formentor de las Letras 2014 también aseguró que entiende el arte no como una producción, "sino como una actitud, como una forma de estar en el mundo, como una forma de vivir. El futbolista (Javier) Mascherano lo dijo hace poco a su manera: 'En definitiva, juego como vivo'". 

   "Le busqué ayer a Mascherano en el aeropuerto de Ezeiza, pero seguro que él estaba ya en Barcelona, preparándose para el partido con el Málaga. La ciudad de Barcelona que he dejado para venir aquí, a Buenos Aires, con el viaje escrito", añadió.

   Vila-Matas, una de las grandes figuras de esta nueva edición del festival literario, inaugurará el viernes oficialmente también Filba Montevideo, en una charla sobre su trayectoria, su obra y los temas que lo siguen inquietando. Y el lunes será entrevistado por Rodrigo Pinto en Santiago de Chile.

    El evento nacido en la capital argentina en 2008 rinde homenaje este año a las letras bolivianas, con la asistencia de autores destacados de nuevas generaciones como Edmundo Paz Soldán, Maximiliano Barrientos, Wilmer Urrelo, Christian Vera y Liliana Colanzi. 

   Asimismo integran la lista de invitados los escritores franceses Philippe Claudel y Marie Darrieussecq, los argentinos Juan Sasturain y Hebe Uhart, el chileno Alberto Fuguet, el mexicano Antonio Ortuño y el peruano Jeremías Gamboa, entre otros. 

   El sexto Filba dedica además un espacio destacado al cómic, con el canadiense Guy Delisle, el maltés Joe Sacco y la ecuatoriano-colombiana Powerpaola.

   La programación se desplegará en los próximos días simultáneamente en el trío de ciudades sudamericanas: en Buenos Aires prosigue hasta el domingo, en Montevideo se realizará del viernes al sábado y en Santiago de Chile, del sábado al miércoles próximo.

   El director del Filba, Pablo Braun, destacó anoche en el Malba que esta celebración de las letras se desarrolle por primera vez en tres países, lo que consideró "una oportunidad para pensar una identidad literaria latinoamericana".

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lunes, 22 de septiembre de 2014

FESTIVAL LITERARIO FILBA CRUZA MÁS FRONTERAS Y CELEBRA LETRAS DE BOLIVIA

El festival de literatura Filba Internacional se desarrollará por primera vez en tres ciudades, Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile, con el objetivo de profundizar el diálogo intercultural en América Latina, en una sexta edición que rendirá homenaje a las letras bolivianas.

   Nacido en la capital argentina en 2008, el Filba cruzó en 2013 la cordillera hasta Chile y este año saltará también el Río de la Plata para extender sus actividades a la metrópoli uruguaya.

   Las palabras inaugurales, el miércoles por la noche, estarán a cargo del español Enrique Vila-Matas en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), con la conferencia "Intensa sed de venganza". 

   La grilla se desplegará simultáneamente en el trío de ciudades sudamericanas: en Buenos Aires hasta el domingo, en Montevideo del viernes al sábado y en Santiago de Chile del sábado al miércoles siguiente.

Vila Matas, a cargo de la inauguración
   La Fundación Filba, organizadora del evento literario anual, "tiene como uno de los principales objetivos hacer circular la literatura, y creemos que extendiendo las fronteras del festival, con el cruce de autores y libros, ayudamos a que eso suceda", dice a dpa su presidente, Pablo Braun.

   Bolivia llegará con autores destacados de nuevas generaciones, como Edmundo Paz Soldán, Maximiliano Barrientos, Wilmer Urrelo, Christian Vera y Liliana Colanzi. La sección "Edición Bolivia" reflexionará sobre la actualidad y diversidad de la literatura de ese país y también festejará sus bailes, comidas típicas y músicas.

   "Las letras de ese país no tienen la visibilidad que nosotros creemos que deberían tener, y quisimos aportar nuestro grano de arena para que ello ocurra", explica Braun. "Además, en los últimos años, varios escritores y libros bolivianos vienen sonando y que Bolivia sea el país homenajeado también es consecuencia de ello".

El boliviano Edmundo Paz Soldán
   Asimismo participarán del evento los escritores franceses Philippe Claudel y Marie Darrieussecq, los argentinos Juan Sasturain y Hebe Uhart, el chileno Alberto Fuguet, el mexicano Antonio Ortuño y el peruano Jeremías Gamboa, entre otros. 

   La sexta edición del Filba dedicará además un espacio destacado al cómic en su sección "Fuera de campo", con invitados internacionales de la talla del canadiense Guy Delisle, el maltés Joe Sacco y la ecuatoriano-colombiana Powerpaola.

   Junto a secciones "clásicas" del Filba como "Tinta activa", que pondrá su foco en las estéticas y desafíos de las letras contemporáneas, y "En primera persona", escenificación de las letras a través de lecturas, recitales, performances y entrevistas, "Ménage À Trois" reflexionará sobre la diversidad narrativa y la tradición literaria de los tres países sede del festival.

   Proyecciones sobre la literatura del futuro, escrituras de guerra y las narrativas migrantes serán algunos de los temas a debate en Buenos Aires. Al cierre de cinco intensas jornadas, se presentará el proyecto musical SIMA, con voz y letras de la escritora e ilustradora Isol. 

Guy Delisle, en "Fuera de campo"
   Y en el marco de la programación al otro lado del Río de la Plata, habrá por ejemplo encuentros de autores y poetas con pequeños grupos de lectores, y música con la actuación de Leo Maslíah. Vila-Matas también será el encargado de inaugurar oficialmente Filba Montevideo con una charla sobre su trayectoria.

   En Santiago de Chile, en tanto, se hablará sobre la figura del poeta Nicanor Parra en su centenario y se propone un recorrido literario por el centro de la ciudad. Asimismo estarán en entrevistas públicas Vila-Matas, Uhart y el Premio Cervantes chileno Jorge Edwards.

   Braun asegura que el evento que cultiva el intercambio con diferentes disciplinas del arte aspira a ofrecer "una programación variada, de calidad, intentando recorrer temas que reflejen la actualidad de lo que está pasando en la literatura y lo que piensan los autores y artistas". 

   Así, durante ocho días un Filba más viajero que nunca presentará escritores de diferentes estilos e idiomas, tanto figuras de renombre como otras por descubrir, fiel a su meta de hacer circular la literatura.

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viernes, 19 de septiembre de 2014

"NUNCA ME IMAGINÉ": QUINO, SORPRENDIDO POR LA VIGENCIA DE MAFALDA

El éxito de Mafalda, el mítico personaje de Quino que celebra 50 años de la publicación de su primera tira, no deja de sorprender a su autor. "Me llama la atención que después de tantos años de no dibujarla siga vigente así". 

   "Nunca me imaginé", admitió el maestro del humor gráfico argentino en diálogo con un reducido grupo de medios en Buenos Aires. "Por más que los problemas que yo dibujaba en esa época siguen igual que entonces o peor".

   La primera historieta de la niña preocupada por la humanidad y la paz mundial se publicó un 29 de septiembre hace medio siglo, y su padre, Joaquín Salvador Lavado (Quino), de 82 años, afirmó que le "deprime bastante que la humanidad siga cometiendo los mismos errores cada vez".  

 "Si (Daniel) Barenboim ha logrado una orquesta en la que tocan israelíes y palestinos juntos, y ningún político lo ha logrado hasta ahora, es porque algo está fallando en la política mundial", señaló previo a la inauguración de la muestra "Mafalda en su sopa" esta semana en la Biblioteca Nacional, uno de varios homenajes que se le rinden por estos días en la capital argentina.

   El dibujante, que recibirá el mes próximo el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en España, cree que la perdurabilidad de la niña que odiaba la sopa y amaba a los Beatles "tiene que ver con la capacidad de leer dándose cuenta que el mundo funciona muy mal desde siempre".

   Aunque los libros de Mafalda se sigan reimprimiendo sin cesar, Quino le dio vida a su creación más famosa solamente hasta 1973. "Casi diez años dibujando lo mismo, diciendo que el mundo no funciona, que las guerras son malas, todo el mundo lo sabe ya. Dije 'bueno basta'. Pero se podría haber continuado con personajes como Libertad, era un personaje que me gustaba mucho, y Miguelito también", expresó a dpa.

   A la par del cumpleaños de su popularísima historieta, el más universal de los humoristas gráficos argentinos no para de sumar reconocimientos en 2014: recibió la Legión de Honor en el Salón del Libro de París e inauguró la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

   El tímido papá de Mafalda aseguró que disfruta de los homenajes y del encuentro con su público, que le profesa un enorme cariño. "Es lindo ver qué cara tienen los lectores de uno. Porque uno siempre trabajó en una habitación con su mesita de dibujo, entregaba la página en la revista y no sabía quién la leía".

   Y haciendo gala de su refinado sentido de la ironía, Quino también se explayó sobre la naturaleza del ser humano: "Siempre pienso, si nos atenemos a las sagradas escrituras, cuando Dios crea el mundo deja cuatro personas viviendo acá, o sea Adán, Eva, Caín y Abel. Y ya un hermano mata al otro. Habiendo cuatro personas en el mundo, eso significa un 25 por ciento de criminalidad. Entonces arrancamos mal".

   Quino, quien supo reflexionar con agudeza sobre innumerables temas de actualidad política en sus tiras, sigue siendo una persona muy informada hasta hoy, cuando se manifiesta preocupado por "la multiplicación de los focos de tensión y peligros de guerra que hay en este momento".

   "Leo los periódicos y trato de ver noticieros, pero no demasiados, porque la televisión no la encuentro muy buena como debiera ser". El dibujante, cuyas obras circularon por numerosas publicaciones de América Latina y Europa, dijo además identificarse mucho con la serie estadounidense "Los Simpson".

   Consultado sobre qué colegas le atraen del humor gráfico  argentino actual, Quino -nacido en la ciudad de Mendoza en 1932, hijo de inmigrantes andaluces-, no dudó en elegir a Miguel Rep y Tute. "Miguel Rep es un personaje aparte”. 

   "Porque si uno ve los dibujos de Tute por ejemplo se da cuenta que viene de su padre, Caloi. Si uno ve dibujos míos se da cuenta que yo vengo de 'Rico Tipo', de Divito, de Lino Palacios, todos esos dibujantes con los que me crié. En cambio Miguel Rep uno no sabe de dónde apareció dibujando así, con esas temáticas que tiene. Y Tute también es muy original y me gusta mucho".

   El mes próximo Quino viajará a España para recibir el galardón Príncipe de Asturias, por el que se manifestó "muy contento". "Porque uno ha sido elegido por todos sus colegas, no sólo españoles, sino latinoamericanos, y eso me gusta mucho. Y luego la parte burocrática de tener que ir allá y recibir el premio, tener que comprarme un traje oscuro como dice el protocolo, ya no me gusta tanto", apuntó risueño.

   Y contó que no emulará al escritor Gabriel García Márquez, quien asistió a la entrega del Nobel de Literatura con guayabera blanca, ni al cineasta Woody Allen, que recogió la distinción en Oviedo de traje gris. "Vino un señor de Asturias con instrucciones bastante precisas. No me voy a hacer el extravagante". 

   ¿Y qué diría Mafalda? "Lo que me han dicho ya algunos republicanos españoles, que soy un traidor a mi personaje yendo a reunirme con los reyes", se rió Quino.

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viernes, 12 de septiembre de 2014

BIOY CASARES, MAESTRO DE LA LITERATURA FANTÁSTICA Y FIEL AMIGO DE BORGES


El argentino Adolfo Bioy Casares, autor de una vasta obra que enlaza magistralmente fantasía y realidad, cultivó además una amistad legendaria con Jorge Luis Borges, que también dejó su impronta en la literatura.

   Por estos días se recuerda el centenario del maestro del cuento y la novela breve: Nació el 15 de septiembre de 1914 en Buenos Aires, hijo único de una familia de estancieros acaudalados. El Premio Cervantes coronó en 1990 un reconocimiento tardío a su obra, una de las más originales en lengua española. 

   "Ese premio, que a lo mejor me lo dieron porque no había otro a quien dárselo, hizo que la gente me quisiera, los editores me aplaudieran, en fin, fue como si el Cervantes hubiera mejorado mi literatura para todo el mundo", contaba con humildad.

   Elegante, buen mozo y deportista en su juventud, Bioy era un gran seductor. El amor fue una de sus grandes fijaciones, tanto en la vida como en las letras.

   La consagración literaria de Bioy, que siempre renegó de sus primeros libros, se produjo de la mano de "La invención de Morel", obra maestra de la literatura fantástica argentina publicada en 1940.

   Ese mismo año Bioy se casó con la escritora Silvina Ocampo -hermana menor de Victoria Ocampo-. Se leían mutuamente sus originales y publicaron en colaboración la novela policial "Los que aman, odian" (1946). El extenso y poco convencional matrimonio se interrumpió con la muerte de la narradora en 1993.

   A "La invención de Morel", calificada de "perfecta" por Borges en su prólogo, le siguieron otras novelas como "Plan de evasión" (1945) y "El sueño de los héroes" (1954). Asimismo publicó libros de cuentos como "La trama celeste" (1948), "El gran serafín" (1967) y "El héroe de las mujeres" (1978). 

   Varias de las ficciones de Bioy fueron adaptadas al cine. E incluso hace algunos años uno de los personajes de la exitosa serie televisiva estadounidense "Lost" apareció leyendo "La invención de Morel", lo que provocó que se dispararan las ventas de la novela en Amazon.

   Bioy y Borges compartieron numerosas aventuras literarias, como la compilación de antologías de la literatura fantástica y policial y la creación de un escritor imaginario, H. Bustos Domecq, seudónimo con el que publicaron "Seis problemas para don Isidro Parodi" (1942). A B. Suárez Lynch, en tanto, le adjudicaron "Un modelo para la muerte" (1946).

   Entre otras obras de su fecunda colaboración, más tarde llegarían "Crónicas de Bustos Domecq" (1967) y "Nuevos cuentos de Bustos Domecq" (1977). "Las obras de Bustos Domecq no se parecen ni a lo que Bioy escribe por su cuenta ni a lo que yo escribo por mi cuenta", explicaba Borges a Victoria Ocampo, en cuya casa se conocieron ambos escritores a principios de la década del 30.

   Bioy, gran viajero y apasionado por la fotografía, escribió también novelas como "Diario de la guerra del cerdo" (1969), "Dormir al sol" (1973) -a la que consideraba su favorita- y "La aventura de un fotógrafo en La Plata" (1985). Falleció el 8 de marzo de 1999, tras siete décadas plenamente dedicadas a las letras.

   Asimismo fue un exquisito memorialista y testigo privilegiado de la vida literaria de su tiempo. En 2006 se editó en forma póstuma "Borges", imponente diario donde registró sus conversaciones con el autor de "El Aleph" durante unas cuatro décadas. 

   Con la frase "Come en casa Borges" se inician numerosas entradas de la voluminosa obra editada por Daniel Martino. "Por dispares que fuéramos como escritores, la amistad cabía, porque teníamos una pasión compartida por los libros", apunta Bioy en las páginas del diario.

   Y pese a sus diferencias políticas y a que no se vieron muchas veces, Bioy también tuvo misteriosas coincidencias con Julio Cortázar, a quien 2014 le dedica enorme cantidad de homenajes, desplazando a un segundo plano al autor de "La invención de Morel".  

   Ambos escribieron dos cuentos de contenido increíblemente similar, sobre comerciantes desvelados en hoteles de Montevideo: "La puerta condenada" (Cortázar) y "Un viaje o el mago inmortal" (Bioy). 

   Además Cortázar le rindió homenaje en su relato "Diario para un cuento" del libro "Deshoras" (1982): "Quisiera ser Bioy porque siempre lo admiré como escritor y lo estimé como persona, aunque nuestras timideces respectivas no ayudaron a que llegáramos a ser amigos".

   Bioy, por su parte, se definió alguna vez como dueño de "una cortesía atenta y una elegancia un tanto anticuada propia de un 'gentleman' argentino". 

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jueves, 28 de agosto de 2014

CORTÁZAR, UN PADRE SUSTITUTO Y JUGUETÓN PARA CHRISTOPHE KARVELIS

Una multiplicidad de actos y eventos culturales recuerda por estos días el centenario de Julio Cortázar, mientras su hijastro Christophe Karvelis acerca otra mirada sobre el escritor argentino, a quien define como "un padre sustituto, un amigo".
   
Cortázar y Ugné Karvelis
   En diálogo con dpa, el hijo de Ugné Karvelis –compañera del autor durante una década en París, después de que se conocieran en 1967-, cuenta en Buenos Aires: "Yo viví con Julio desde mis seis años hasta los 16 más o menos. Y por eso es muy importante para mí, porque es mi juventud". 

   Karvelis participó el martes por la noche de la inauguración de la muestra "Los otros cielos" en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), a la que cedió a préstamo diversos objetos personales del escritor nacido en Bruselas el 26 de agosto de 1914. 

   El curador de la exposición, Juan Becerra, dice que la disposición de Karvelis fue extraordinaria desde el primer momento, "lo que iluminó una zona desconocida de la vida de Cortázar, la que va desde 1967 hasta 1978". 

   "No fueron años malos para Cortázar. Son los de su consagración en Europa y Estados Unidos, y detrás de eso estuvo la madre de Christophe", apunta Becerra a dpa. Ugné Karvelis, fundamental para la difusión de la literatura latinoamericana en Francia, fue una influyente editora del prestigioso sello francés Gallimard.

   Cortázar era "la única figura masculina que yo tenía", explica el francés Karvelis en un español bastante fluido. "Me llevé muy bien con él, tenía muy buena relación. Le gustaba jugar mucho". 

   Esto le resultó especialmente atractivo durante su infancia de hijo único, siempre rodeado de adultos. Cortázar, por su parte, no tuvo hijos. Aunque su siguiente pareja, Carol Dunlop, era madre de un niño, éste "no tenía la relación que yo tuve con Julio", señala.

   El autor de "Rayuela" estaba muy dispuesto "a comunicarse, a jugar, a mezclar su imaginación en mi vida y era una persona muy dulce", evoca su visión personal de Cortázar.

   Karvelis se muestra entusiasmado con "Los otros cielos", porque "tiene la imagen de sus libros, de su compromiso con los derechos humanos. Pero después está la persona, que es una persona dulce, que se enojaba muy poco, que me protegía cuando tenía problemas con mi madre. Eso es Julio, con su imaginación". 

   El hijo de la escritora y traductora lituana (1935-2002) rememora: "Después, cuando se separó de mi madre, yo todavía seguí viéndolo hasta el fin de su vida. Iba a ver películas con él, a ver peleas de box, era como un padre". Uno de los combates que presenciaron juntos fue el del legendario pugilista argentino Carlos Monzón frente al galo Jean Claude Bouttier en 1972.


   Respecto a las ciudadanías de Cortázar, Karvelis sostiene con convicción: "Tenía nacionalidad francesa, pero Julio no es francés, es argentino. Todo su cuerpo es argentino". 
   
   Christophe heredó entre otros el "rancho provenzal" del escritor en Saignon, donde el autor de "Historias de cronopios y de famas" solía buscar refugio de la vorágine de París.

   "Es mi casa, es la casa de la familia. La vida sigue, pero una parte es de Julio y nunca va a cambiar. Parte de la casa es nueva, de mi época, pero otra parte es exactamente como estaba cuando Julio vivía en Saignon", se enorgullece.

   La exposición, uno de varios tributos que por estos días Argentina dedica al escritor, recrea su estudio en esa casa de campo, con su mesa de trabajo en madera rústica, su máquina de escribir portátil Royal y su silla de mimbre. 

   Karvelis prestó por primera vez estos objetos con cierto recelo, aunque ahora manifieste su satisfacción porque protagonizan la muestra que atraviesa vida y obra de Cortázar.

   Mientras tanto, no deja de sorprenderse por la enorme fama de quien fuera su padrastro en su país natal.

   "La primera vez que visité Argentina hace ocho, nueve años, fui caminando por un barrio y había una plaza 'Julio Cortázar'. Era muy raro. Para mí era un escritor muy bueno, porque yo he leído sus libros y me gustan, pero es parte de mi familia. No pensé que era tan importante aquí".

   El año pasado, mientras estaba de vacaciones en la Patagonia, volvió a tomar dimensión de la figura de Cortázar en un bar de El Calafate. "Tenían dos fotos: una de Borges y la otra de Julio".

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miércoles, 27 de agosto de 2014

"LOS OTROS CIELOS", UNA MUESTRA PARA SOBREVOLAR TERRITORIO CORTÁZAR

Julio Cortázar, 1918
Cortázar cuentista. Cortázar viajero. Cortázar novelista. Cortázar lúdico. Cortázar comprometido. Todos ellos confluyen en el territorio de "Los otros cielos", una exposición que atraviesa vida y obra del autor de "Rayuela", inaugurada la noche del martes en Buenos Aires para celebrar su centenario.

   La muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) de la capital argentina despliega la colección personal del escritor, integrada por material fotográfico, correspondencia, documentación y películas filmadas en Súper 8, que llega por primera vez al país.

   En el corazón del pabellón de exposiciones temporales, 11 rectángulos componen una rayuela inspirada por la que dibujara Cortázar, donde se proyectan sobre el piso imágenes vinculadas con su biografía. 

   Allí se reflejan su vivienda en Bruselas, ciudad en la que nació el 26 de agosto de 1914, así como sus casas de infancia en el suburbio bonaerense de Banfield y en el barrio porteño de Villa del Parque. También sus diferentes domicilios en París, donde vivió desde 1951, y el cementerio de Montparnasse, donde fue enterrado en febrero de 1984 junto a su segunda esposa Carol Dunlop.

   Entre las perlas de "Los otros cielos" está la reconstrucción del estudio del escritor en su "rancho provenzal" de Saignon, con su mesa de trabajo en madera rústica, su máquina de escribir negra portátil Royal, con teclas redondas y gastadas, y su silla de mimbre. 

Su estudio en Saignon
   También pueden apreciarse ejemplares de su biblioteca, como el diccionario enciclopédico Gallimard/Hachette y traducciones como su "Livre de Manuel" ("Libro de Manuel") y "Conversation à La Cathédrale" ("Conversación en La Catedral") del peruano Mario Vargas Llosa. Una guitarra española que el chileno Pablo Neruda le obsequió a Cortázar, así como un acordeón alemán Hohner Mignon, dan testimonio de una de las grandes pasiones del escritor, la música. 

   Para acercar aún más el espíritu del cronopio al visitante, la muestra que puede verse hasta el 28 de septiembre exhibe también su pipa tallada en brezo. Christophe Karvelis, hijo de Ugné Karvelis, la editora lituana con quien Cortázar vivió durante una década en París, cedió numerosos objetos para la exposición comisariada por Juan Becerra y Graciela García Romero.

   Y en representación de su faceta lúdica, se muestran fotografías de Sara Facio en las que se ve al autor asustando con una máscara de monstruo a su colega colombiano Gabriel García Márquez, así como la careta de látex que usó para hacerlo.

   "Si yo fuera cineasta me dedicaría a cazar crepúsculos", afirmaba Cortázar. Algunas de las películas que filmó en Súper 8, sin embargo, dan testimonio de sus viajes por la India o por Uganda, con majestuosas jirafas y elefantes.

   Junto a las tapas de sus libros, también pueden apreciarse diferentes obras pertenecientes al patrimonio del MNBA que fueron mencionadas por Cortázar en su libro sobre las artes plásticas "Territorios".

   "¿No tengo algo de Humphrey Bogart?", bromeó Cortázar con Facio en 1967. Y es que "desde muy temprano, quizás desde antes de definir una identidad como escritor, Julio Cortázar mostró una preocupación muy consecuente tanto por tener como por dar una imagen de sí mismo", señala el curador Becerra.

   Así, las fotos presentadas por "Los otros cielos", algunas de ellas inéditas, abarcan un extenso periodo de tiempo. Desde un Cortázar vestido de marinerito en 1918 junto a su hermana Ofelia hasta una auténtica "selfie" en la Casa Argentina en la Ciudad Universitaria de París en 1952.

   Se lo ve el día de su boda con Aurora Bernárdez en la capital francesa al año siguiente, o tres décadas después, junto a los líderes sandinistas al recibir la Orden Rubén Darío. También puede escucharse el testimonio de Bernárdez, contando su llegada a París, o el discurso que Cortázar dio al ser galardonado en Managua.

   Asimismo Cortázar y Dunlop son retratados trabajando en una autopista francesa en 1982 para "Los autonautas de la cosmopista". Entre la diversa documentación reunida, se encuentra el acta de nacimiento del autor de "Bestiario", en la que aparece como "Jules Florencio".

   Mientras tanto, "Los fotógrafos: ventanas a Julio Cortázar", despliega en el segundo piso del MNBA fotografías de las lentes del español Antonio Gálvez, las argentinas Sara Facio y Alicia D'Amico y el suizo Rene Burri, entre otros.

   "La obra de Cortázar goza de eterna juventud, por eso sigue siendo el escritor favorito de las nuevas generaciones", apuntó la ministra de Cultura argentina Teresa Parodi durante la inauguración, ante la presencia de Sara Facio, Christophe Karvelis y el cineasta Tristán Bauer, entre otros. 

   "Los otros cielos" y "Los fotógrafos: ventanas a Julio Cortázar" forman parte del "Año Cortázar 2014", con el que el Estado argentino rinde tributo al escritor que le quitó un manto de solemnidad a la literatura.

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sábado, 23 de agosto de 2014

ARGENTINA CELEBRA CON FERVOR A JULIO CORTÁZAR


El centenario de Julio Cortázar será festejado intensamente en Argentina durante la próxima semana, con muestras, jornadas y películas que invitarán a transitar distintas facetas de su mundo literario, así como la inauguración de un monumento en honor del gran cronopio.

   El martes 26 abrirá la exposición "Los otros cielos", coincidiendo con el nacimiento del autor de "Rayuela" hace exactamente un siglo en Bruselas y en el marco del "Año Cortázar 2014", con el que el Estado argentino le rinde tributo al escritor.

   La muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) de Buenos Aires se propone atravesar vida y obra de Cortázar (1914-1984) a partir de su colección personal, integrada por material fotográfico y fílmico, correspondencia y documentación. 

   El concepto que subyace al armado de la exposición es el de la versatilidad de Cortázar. "Fue cuentista, novelista, viajero, agitador político, crítico de arte y poeta", señala a dpa el curador Juan Becerra. "Los otros cielos" aspira a "reconstruir una figura llena de matices que sigue hechizando a las nuevas generaciones de lectores".

   "Si hay una idea general que pueda reunir en una sola órbita los planetas que componen la muestra es la idea de la inquietud. Cortázar es un escritor que se mueve como un aventurero, tiene algo de Guevara y de Tintín, y la muestra del MNBA se ha interesado por registrar esa dinámica", explica Becerra.

   En la exposición que podrá visitarse hasta el 28 de septiembre estarán también los muebles del "rancho provenzal" de Cortázar en Saignon, adelanta el curador. 

   Ese mismo día se inaugurará además en el MNBA "Los fotógrafos: ventanas a Julio Cortázar", que se propone mostrar la figura del autor según la mirada de profesionales de la lente como el español Antonio Gálvez y las argentinas Sara Facio y Alicia D'Amico.

   Entre lunes y miércoles las jornadas internacionales "Lecturas y relecturas de Julio Cortázar" en la Biblioteca Nacional buscarán desentrañar su universo literario, con más de 40 escritores, pensadores y académicos locales y del exterior, entre ellos el filólogo español Carles Álvarez Garriga, editor de textos cortazarianos, y los autores español Agustín Fernández Mallo y mexicano Gonzalo Celorio.

   Asimismo participarán varios argentinos como el ensayista Saúl Sosnowski, los escritores Martín Kohan y Carlos Gamerro y el sociólogo Horacio González. 

   A lo largo de tres jornadas y 12 mesas de debate los expositores disertarán entre otros temas sobre la política y el autor de "Bestiario", así como sobre sus lazos con Buenos Aires, el cine, la crítica, el boxeo, la traducción y la narrativa actual.


   Y desde el martes Cortázar contará con un monumento en Buenos Aires. La obra, donada por la autora del proyecto legislativo Susana Rinaldi y realizada por la escultora Yamila Cartannilica, será inaugurada al mediodía en un jardín de la Biblioteca Nacional. 

   "La ciudad tendrá así la marca indeleble de quien fue no solo un escritor universal, sino también una personalidad de los derechos humanos", sostuvo la conocida cantante de tango y actual diputada Rinaldi.

   También ese día abrirá sus puertas "RompeCortázar. Relatos para armar" en el Palais de Glace, donde se expondrán ocho historietas basadas en cuentos del escritor residente en París desde 1951, como "La noche boca arriba", "Reunión", "La autopista del sur" y "Axolotl", entre otros.

   "En este rompecortázar, una banda de lectores activos que además escriben y/o dibujan proponen desusados armados a partir de las piezas sueltas –relatos desatados– que el Julio les dejó para que jugaran", señala Juan Sasturain, curador de la muestra que podrá verse hasta el 21 de septiembre.

   Entretanto continúa exhibiéndose "Rayuela. Una muestra para armar" en el Museo del Libro y de la Lengua. La exposición rinde homenaje hasta mediados de noviembre al espíritu lúdico de la novela que hace poco más de medio siglo consagró a su autor a nivel internacional y se convirtió en obra emblemática del "boom" de la literatura latinoamericana. 

   Al igual que la novela que en 1963 desafió al lector a rechazar el orden cerrado del género, la muestra también convoca al visitante a seguir su tablero de dirección, integrado por 25 estaciones que se reparten desde la vereda hasta el segundo piso. 

   Y el cine también se sumará a los homenajes. El jueves se estrenará en Buenos Aires "Historias de cronopios y de famas", con guión y dirección de Julio Ludueña. El film recrea los textos a través de la animación de obras de arte de maestros de la pintura argentina como Carlos Alonso, Daniel Santoro, Antonio Seguí y Luis Felipe Noé.

   Asimismo se proyectará "Esto lo estoy tocando mañana. Julio Cortázar y la música", dirigido por Karina Wroblewski y Silvia Vegierski. El documental reúne testimonios del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, la autora Liliana Heker, el músico Juan "Tata" Cedrón y Alvarez Garriga, entre otros, sobre el escritor que amaba la música clásica, el tango y especialmente el jazz.

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viernes, 22 de agosto de 2014

MANUEL ANTIN Y JULIO CORTÁZAR, UNA AMISTAD ENTRE CARTAS Y PELÍCULAS

El cineasta argentino Manuel Antin, el mayor adaptador de Julio Cortázar a la pantalla grande, cultivó una estrecha amistad con el escritor, con quien durante años cruzó cartas entre Buenos Aires y París. Filmó tres películas basadas en cuentos cortazarianos y tuvo el privilegio de recibir los originales de "Rayuela" para entregarlos a editorial Sudamericana.

   En diálogo con dpa, Antin recuerda que su deslumbramiento con el universo literario de Cortázar se produjo en la biblioteca de un amigo, al leer por azar un relato de "Las armas secretas" en 1959. "No pude desprenderme más de ese cuento, ni de los siguientes, ni de los restantes libros de Julio Cortázar".

   "Yo en esa época pretendía ser escritor y me encontré con un escritor que era exactamente lo que yo quería ser", evoca el director a sus 88 años. "Decidí plagiarlo de una manera legítima y legal y entonces decidí transferir sus textos al cine". "La cifra impar" (1962), basada en el cuento "Cartas de mamá", se convirtió en su debut cinematográfico.

   Luego rodó "Circe" (1964) e "Intimidad de los parques" (1965, sobre "Continuidad de los parques" y "El ídolo de las Cícladas"). "Filmarlas era realmente como transmitir algo que a mí me hubiera gustado escribir. Creo que son una trilogía desde ese punto de vista", dice el rector de la prestigiosa Universidad del Cine. 

   "Nada podría hacerme más feliz que darle un hermoso tema al hombre que filmó 'La cifra impar'", le escribió Cortázar. El intercambio epistolar en el que ambos se manifestaban su mutua admiración se extendió entre 1961 y 1975. Antin reunió esa correspondencia en una edición personal, "Cartas de cine", que luego nutrió los tomos de las "Cartas" (Alfaguara). 

   La relación iniciada formalmente por vía epistolar se transformó en una larga amistad, que duró "hasta que él decidió que escribirme era peligroso para mí, según me dijo en la última carta, porque corría la época de la Triple A y el proceso militar en ciernes", señala Antin, nacido en 1926 en Las Palmas, provincia del Chaco. 

   "Después no nos escribimos más, porque él cambió de carácter, se dedicó a la militancia política. Dejó de alguna manera la literatura. Creo que toda la obra de Cortázar escrita a partir de que él se convirtió en un ser barbado y no el lampiño que yo había conocido dejó de tener la calidad que habían tenido sus primeros textos, si exceptuamos 'Rayuela' desde luego". 

Pero muchos años antes, el escritor vio junto a Antin "La cifra impar" a solas en un laboratorio de Buenos Aires, en lo que marcó el inicio de la amistad. Durante una escena Cortázar "me golpeó el hombro y me dijo 'pibe, entendí mi cuento'", afirma con satisfacción. 


   Trabajaron codo a codo en la adaptación de "Circe", "su hija dilecta", en Sestri Levante, Italia. Luego "las discusiones se hicieron muy agudas" cuando Antin realizó "Intimidad de los parques", porque en lugar de ambientarla en Grecia, decidió rodarla en Machu Picchu, donde además la altura le arruinó gran parte del material filmado.

   Decidió no llevar más textos de Cortázar a la pantalla grande, porque se estaba convirtiendo "en su traductor cinematográfico". "Empecé a rechazarle proyectos, cosa que vista desde ahora parece casi risible", dice con humildad Antin, que define al escritor como un "gran cinéfilo". 

   Luego filmó entre otros el clásico de la literatura gauchesca "Don Segundo Sombra", de
Ricardo Güiraldes, con más de tres millones de espectadores. Autor de novelas inéditas y de obras de teatro, Antin cuenta que Cortázar le perdió el original de su novela "Los venerables todos", cuya versión cinematográfica nunca se estrenó comercialmente tras su exhibición en el Festival de Cannes, donde la vieron juntos.

   "El primer destinatario de 'Rayuela' en este mundo después de Aurora Bernárdez y él fui yo", se enorgullece. Junto con los diálogos de "Circe" y una cinta magnética, le mandó los originales de la novela para que se los llevara al editor Francisco Porrúa. A lo que Antin le escribió en broma: "Julio, yo debería cobrarme la novela que me perdiste, no me atrevo a hacerlo pero en realidad te lo merecerías". Y recuerda a su amigo como "un ser muy cálido, muy afectuoso. Era como un chico grande". 

   Se define como "un lector invencible", que sigue regresando a los libros de Cortázar. Antin prefiere en primer lugar "Bestiario", luego "Las armas secretas" y "Rayuela". "Lo demás son obras importantes, pero Cortázar no sería Cortázar con esos libros y sí es Cortázar con esos tres que yo rescato". Y reflexiona sobre la dimensión alcanzada por el autor de cuyo nacimiento se cumplen 100 años el 26 de agosto: "El mundo Cortázar está muy relacionado con su literatura, pero también con sus ideas políticas. Su militancia le dio mucho plafón". 

   Antin y Cortázar se veían cuando el cineasta viajaba a Europa o el escritor visitaba la Argentina. "La única vez que no nos vimos fue la última vez que vino a Buenos Aires". En esa oportunidad, en diciembre de 1983, "no vino a ver a nadie", sino que quería despedirse de la ciudad. "Un escritor peronista inventó la fábula que (el presidente Raúl) Alfonsín no había querido recibirlo, cosa que es totalmente inexacta", manifiesta el director del Instituto Nacional de Cine durante esa gestión radical. 
   

 Ya alejado de la función pública, Antin fundó en 1991 la Universidad del Cine "con el fin de hacer lo mismo que estaba haciendo en el instituto, es decir darle un impulso internacional al cine argentino". Desde el punto de vista artístico se identifica con directores como Juan José Campanella, Lisandro Alonso y Damián Szifrón, a los que envidia "que puedan estar filmando todavía". 


   Reivindica al cine argentino como un gran tesoro, "uno de esos tesoros que la Argentina no ha podido destruir. Aun en los peores momentos de la Argentina el cine siempre ha tenido alguna película que vale la pena". De la universidad, actualmente con 1.200 alumnos, egresaron cineastas como Szifrón, Alonso, Pablo Trapero y Matías Piñeiro. "Eso para mí es una satisfacción, es como prolongar un sueño".

   Antin relee con emoción el final de la última carta que el escritor le envió en 1975, cuyo original conserva enmarcado en su oficina. "...Ojalá vengas a Europa y podamos vernos antes de mucho tiempo; inútil agregar que después de mi trabajo político, no seré yo quien vaya a Buenos Aires por el momento; como decía un español, no es que les tenga miedo a las balas, pero sí a la velocidad con que vienen". Debajo, la característica firma de Cortázar, con la tinta borroneada por el paso del tiempo, aún es reconocible.

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