Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Mostrando entradas con la etiqueta Julio Cortázar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julio Cortázar. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de diciembre de 2014

GOLOBOFF: TRAS EL OSTRACISMO, "CORTÁZAR EMPIEZA A SER RECUPERADO"

Julio Cortázar, uno de los escritores argentinos homenajeados durante la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, "empieza a ser recuperado por los buenos lectores y por los buenos críticos. Y a merecer el reconocimiento justo, más o menos ecuánime, que debió tener y no tuvo", apunta su biógrafo Mario Goloboff.
El escritor y autor de la obra recientemente reeditada bajo el título de "Leer Cortázar: La biografía" (Ediciones Continente) sostiene en diálogo con dpa que esto sucede después de que Cortázar pasara "cierto tiempo en el ostracismo, que es el que les toca casi siempre a los grandes artistas".
Al autor de "Rayuela", cuyo centenario se celebra en 2014, no hay que atribuirle un quiebre en las letras latinoamericanas "que no se propuso ni conlleva". "Pero sí el carácter de una innovación, de muchas innovaciones, sin las cuales la literatura latinoamericana no habría obtenido el alto nivel que hoy alcanza", dice el argentino Goloboff, quien coincidió con Cortázar durante el exilio de ambos.
"Fue poco el trato directo, por razones de diferente edad, de diferentes tiempos. No puedo decir que me haya honrado con su amistad. Quizás tampoco yo la busqué. Pero nos tratamos bastante en Francia, en los años duros de la Argentina y de América Latina, y coincidimos, claro está, en las apreciaciones y en las solidaridades", indica el cuentista, poeta y novelista que participó, entre otras actividades de la FIL, en la mesa "Julio Cortázar: el autor más traducido del Programa Sur". 
"Nos conocimos personalmente en Toulouse en 1978, cuando allí organizamos una Semana Latinoamericana, dedicada a la situación política más que literaria. Y después nos seguimos viendo, en Francia y en otros lugares, donde siempre él estaba presente, trabajando por nuestras libertades", rememora. 
¿Cuál de las múltiples facetas de Cortázar es la que más valora? ¿El cuentista, el novelista, el militante? El autor de novelas como "Criador de palomas" y "La luna que cae" responde: "Me parece que hay un solo Cortázar, así que no establezco esas divisiones. Siempre él fue politizado, desde sus primeros cuentos a los últimos; sólo que cambió de signo".
Goloboff (nacido en 1939 en Carlos Casares, provincia de Buenos Aires) opina que el creador de "Bestiario" e "Historias de cronopios y de famas" siempre estuvo preocupado por los contextos sociales, políticos, nacionales e internacionales. 
"Y justamente eso se ve en sus cuentos. Los que se hacen cargo, en su manera de elaborarse, de la mirada y la vigencia de lo exterior, que va incorporándose a los textos, sin que ellos pierdan, para nada, su carácter de fantásticos", afirma el profesor titular de Literatura Argentina en la Universidad Nacional de La Plata y director del Museo Casa de Ricardo Rojas. Cortázar innovó así "en la concepción y en la hechura del cuento fantástico, y también en las de la novela".
Asimismo "innovó mucho en la concepción del papel del lector en el texto de ficción, en la función del ritmo, tanto de lectura como de escritura, en la concepción del espacio del libro y en la de la figura, en la del libro como objeto de producción más que de consumo, en la concepción de los géneros, de los falsos límites entre los géneros y en la transgresión de estos, nociones que pueden verse simplemente en sus volúmenes, sus títulos, sus tapas, sus contratapas, sus lomos, sus fotos y dibujos". 
¿Y cómo recuerda en el trato personal al magistral escritor fallecido hace tres décadas en París? "Tal vez fuera por la época o por los momentos que atravesábamos, pero en esos años lo vi serio, grave, amable y fino pero distante, reservado", señala Goloboff, quien también publicó ensayos sobre Jorge Luis Borges y Roberto Arlt. 
Cortázar, destacado en el stand argentino
La FIL, que se celebra hasta mañana con Argentina como país invitado de honor, le dedicó varios homenajes al gran cronopio: mesas de especialistas y expertos sobre su obra, presentaciones de libros vinculados con el escritor y la muestra "Cortázar para armar" en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA).
"Leer Cortázar: La biografía" fue traducida al portugués y publicada recientemente en Brasil y también está por editarse en Cuba, donde tendrá su presentación en la 23 Feria Internacional del Libro en febrero. 
A la pregunta de cómo ve el panorama actual de la literatura de su país, mientras las letras argentinas son celebradas en Guadalajara, Goloboff responde: "Bien, productivo, interesante. Mucha gente que lee, que escribe, que participa en talleres, en cursos, que se interesa por la literatura. Todo eso tiene que dar sus frutos ¿no?"
* * *

viernes, 5 de diciembre de 2014

LUISA VALENZUELA REÚNE A FUENTES Y CORTÁZAR EN "ENTRECRUZAMIENTOS"

La escritora argentina Luisa Valenzuela investigó y descubrió numerosos sincronías y convergencias entre sus amigos Julio Cortázar y Carlos Fuentes. Desde el humor, hasta últimos viajes y textos que dialogan entre sí.
Valenzuela, quien presentó su ensayo "Entrecruzamientos" en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara que se extiende hasta el domingo, pensó inicialmente que "los iba a poder cruzar un poquito y no demasiado", contó en diálogo con dpa.
Pero los entrelazamientos entre el mexicano Fuentes (1928-2012) y el argentino Cortázar (1914-1984), dos grandes referentes del "boom" de la literatura latinoamericana, demostraron ser múltiples. "Fue muy interesante armar este libro, me encontré con muchas sorpresas en el camino", indicó.
Por ejemplo el humor, al que se identifica con la obra cortazariana, también está presente en los textos del mexicano, apuntó.
 "Ya pensando desde Cortázar encontré toda esa línea de humor y de invención de lenguajes de Fuentes, en 'Cristóbal Nonato', en 'Todas las familias felices', es muy divertido”, señaló.
Valenzuela, amiga de Fuentes y Cortázar
La autora de novelas como "Cola de lagartija" y "Realidad nacional desde la cama" descubrió asimismo textos de Fuentes y Cortázar que dialogaban entre sí.
"Hay un caracol que va muy lentamente en un cuento de Cortázar, 'Lucas, sus largas marchas', y llega a acoplarse con otro caracol en una novela de Fuentes, 'Cambio de piel'".
Y el mexicano modificó justamente el final de esa obra por sugerencia del argentino, según surgió de las investigaciones que hizo Valenzuela de la correspondencia. "De esos detalles hay muchísimos".
Otra coincidencia es que "los dos tenían una hermana menor, de la cual se sabe muy poco o nada". "Un poco de la de Julio, y de la de Fuentes no se sabe nada. Y es una novelista que tiene dos novelas publicadas", apunta.
En las páginas del ensayo publicado por Alfaguara se destaca que "encarnaron el espíritu de la Argentina y de México, respectivamente, países que les corrían por la sangre no sólo gracias al origen familiar".
Además, el último viaje de ambos fue a Buenos Aires: Cortázar, en diciembre de 1983, y Fuentes, en mayo de 2012.
"Acudieron, cada uno en su momento, a la ciudad que era un imán para ellos". Y los dos eligieron para su última morada el cementerio parisino de Montparnasse.
Valenzuela, quien se mueve con comodidad entre la novela y el cuento, se refirió a Fuentes y Cortázar como "dos seres intelectualmente muy generosos con el otro".
Respecto de los lazos de amistad entre ambos, la autora de "El gato eficaz" considera: "No sé si eran tan profundamente amigos, pero se apreciaban mucho intelectualmente".
El mexicano, nacido en Panamá, y el argentino, que llegó al mundo en Bruselas, no tenían similitudes de carácter, recordó: el autor de "Aura" era el extrovertido y el creador de "Rayuela", el introvertido.
"Fuentes era totalmente histriónico, disfrutaba mucho y hacía disfrutar a todos, lo compartía. Cortázar era más íntimo", recordó.
Por eso "las opiniones literarias de ambos, que son riquísimas y maravillosas, Fuentes las vuelca en sus libros, en 'Geografía de la novela' y 'La gran novela latinoamericana', mientras que Cortázar lo hace en cartas personales a sus amigos. Esas cartas son riquísimas. Y después en las clases. Era más tímido, más reservado".
Valenzuela cuenta también que ella tenía más acercamiento con Fuentes, "porque nos veíamos más a menudo, acá o en Buenos Aires”".
"Pero con Julio era un cosa muy entrañable, por la cuestión de argentinidad y la patafísica que nos unió, una especie de humor parecido".
¿Y qué le habría faltado a las letras latinoamericanas sin Fuentes ni Cortázar? "Grandes riquezas", manifestó.
"Le habría faltado un conocimiento profundo de México, con todos sus horrores también, un México integral, que es lo que entrega Fuentes, ese México urbano. Ese conocimiento tan integral, despiadado a veces, maravilloso y deslumbrado enriquece mucho la literatura en general", indicó.
En tanto, de Cortázar destacó la libertad. “La libertad de escribir con una enorme imaginación y dejarse llevar”.
Valenzuela citó entre sus obras preferidas del autor argentino los cuentos, así como las novelas "62/Modelo para armar" y la póstuma "El examen" ("que es todo Cortázar en una cáscara de nuez"). De Fuentes, en tanto, eligió "Una familia lejana" y "Terra nostra".
"Queda un poco huérfana esta literatura sin ellos dos", reflexionó Valenzuela. "Pero está su obra, que siempre es enriquecedora".
* * *

jueves, 4 de diciembre de 2014

ECOS CORTAZARIANOS RETUMBAN EN LA FIL, CON RECUERDO DE AURORA BERNÁRDEZ



La Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara celebró al escritor argentino Julio Cortázar en su centenario con una mesa chispeante y desacartonada que contó con el nicaragüense Sergio Ramírez, el mexicano Gonzalo Celorio y el filólogo español Carles Álvarez Garriga.

A 100 años de su nacimiento en Bruselas y a 30 años de su muerte en París, el "cronopio mayor" es uno de los protagonistas de la participación de Argentina, país invitado de honor en la feria que se extiende hasta el próximo domingo.
Ramírez, amigo de Cortázar, recordó el miércoles por la noche durante el panel “Ecos cortazarianos en la FIL”: en la década del 60 "todos queríamos ser cronopios, nos burlábamos de las esperanzas y repudiábamos a los famas".
Y Álvarez Garriga evocó a Aurora Bernárdez, la primera esposa y albacea del escritor, fallecida hace casi un mes en París, junto a quien editó obras como “Papeles inesperados” y las “Cartas”.
Este 2014 marca también el 20 aniversario de la creación de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara. Su directora, Dulce María Zúñiga, quien moderó el panel, destacó que “Cortázar vive en sus lectores”.
“Julio nos boicotea cuando somos solemnes”, avisó Álvarez Garriga por algunos problemas imprevistos con el sonido al comienzo del acto, que se extendió durante casi dos horas.
Aurora, primera esposa de Cortázar
Luego compartió con los asistentes un texto que había preparado para el entierro de Bernárdez, pero que finalmente entonces no leyó.
"Aurora, que falleció a los 94 años, parecía inmortal", dijo, y se refirió con voz entrecortada a su "originalísima personalidad, su extraordinaria modestia y su maravillosa gentileza".
Recordó que en enero pasado, cuando ambos recibieron el primer ejemplar del álbum biográfico "Cortázar de la A a la Z", Bernárdez "suspiró largamente y dijo 'ahora ya me puedo morir, ya he hecho todo lo que debía'".
En la mesa participaron también el escritor mexicano Eduardo Casar y la especialista en Cortázar Marisol Luna.
Para regocijo del auditorio cronopio, Casar y Celorio se embarcaron en una lectura distendida a dúo de un fragmento del célebre capítulo 68 de “Rayuela”, escrito en gíglico, el idioma inventado por Cortázar. Y concluyeron exclamando a dúo “Evohé, evohé”.
Ramírez evocó sus encuentros con el autor de “Historias de cronopios y de famas” en Nicaragua y manifestó que, para los escritores de su generación, la década del ‘60 abrió desafíos y retos.
“Era a ese mismo mundo nuevo, abierto en el horizonte, al que Cortázar venía a dar las reglas de juego con la publicación de ‘Rayuela’. Esas reglas consistían antes que nada en no aceptar ninguno de los preceptos de lo establecido y poner al mundo patas arriba sin escrúpulos o concesiones”, afirmó el autor de "Adiós muchachos".
"Julio nos dio las instrucciones precisas para no seguir ninguna instrucción. Después de su lectura uno ya no puede convencionalmente subir la escalera, ni comportarse en un velorio ni ver una pintura famosa, menos hacer una presentación académica y oficial", coincidió Celorio, quien leyó el texto que escribió cuando murió Cortázar.
“Por esa manera suya tan generosa, tan abierta de compartir en cada página sus ceremonias domésticas, sus rituales, sus juegos prohibidos, lo queremos mucho y somos sus amigos y aun sus cómplices. ¿Quién de nosotros no ha tenido la certeza de que tal o cual frase de Julio fue escrita para nosotros solos y para nadie más?”, se preguntó.
Mientras tanto, tras las celebraciones en diferentes latitudes como Buenos Aires y París, Guadalajara va bajando de a poco el telón a un año pletórico de homenajes para Cortázar.


* * *

sábado, 29 de noviembre de 2014

UN CRONOPIO EN GUADALAJARA: ABRE LA MUESTRA "CORTÁZAR PARA ARMAR"

La muestra "Cortázar para armar", que propone un recorrido lúdico a través de la vida y obra del escritor argentino en el centenario de su nacimiento, se inauguró en la noche del viernes en Guadalajara, en la antesala de la apertura de la Feria Internacional del Libro (FIL) en la ciudad mexicana.

La 28 edición de la principal cita editorial de Iberoamérica levantará hoy el telón con Argentina como país invitado de honor, que desembarca con una nutrida delegación de escritores y un amplio programa que incluye también arte, música, cine y teatro.

A 100 años de su nacimiento en Bruselas y a 30 años de su muerte en París, el cronopio mayor es uno de los protagonistas de la participación argentina en la feria, que le dedicará varias mesas redondas. 

Bajo la curaduría de Patricio López Méndez y Federico Fischbarg, la exposición en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA) despliega fotografías, primeras ediciones de sus obras, instalaciones y proyecciones y se extenderá hasta el 22 de febrero de 2015.


El ámbito universitario elegido para el montaje de la exposición no es azaroso, ya que alberga la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar que celebra los 20 años de su creación, impulsada por el mexicano Carlos Fuentes y el colombiano Gabriel García Márquez.
"Museo y Universidad son un mismo espacio y como tal, era el más idóneo para recibir una exposición sobre Cortázar", explicó López Méndez a dpa. 

"El guión de la muestra intenta recuperar ese 'niño grande' que fue Julio Cortázar, el que nos dijo que era posible una literatura distinta, el que se alegraba de la pléyade de escritores latinoamericanos surgidos en su tiempo, el que prefería seguir las pautas improvisadas del jazz y no la partitura fija de una obra clásica", señaló el curador.

En palabras del escritor afincado en París desde 1951, uno de los grandes referentes del "boom" de la literatura latinoamericana: "Todas las mujeres con las que he vivido –que no son pocas-, todas sin excepción me han dicho en algún momento: lo que a veces es terrible en ti es hasta qué punto eres un niño".

Pero para Cortázar esto tenía sus ventajas: "Nunca he sentido que eso fuera un factor negativo porque la contrapartida es esa gran porosidad, la capacidad de captación que tiene el niño y que al adulto, por razones obvias, se le va escapando".


Afiches de films inspirados en textos de Cortázar
En la inauguración el viernes por la noche participaron entre otros el canciller argentino, Héctor Timerman, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería argentina, Magdalena Faillace, el presidente de la FIL, Raúl Padilla López, y su directora, Marisol Schultz, así como la directora del MUSA, Maribel Arteaga.

También asistió la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien se llevó cálidos aplausos de los asistentes.

López Méndez se mostró confiado en que cada visitante de la exposición "reconstruya su propio Cortázar, lo rearme a gusto, se regodee en sus bromas literarias y que estos fragmentos le sirvan de ejemplo para dar el ‘gran salto’ en sus vidas, ese salto de riesgo hacia la aventura de vivir, el que le permitió a Julio llegar ‘al otro lado’.

* * *

jueves, 28 de agosto de 2014

CORTÁZAR, UN PADRE SUSTITUTO Y JUGUETÓN PARA CHRISTOPHE KARVELIS

Una multiplicidad de actos y eventos culturales recuerda por estos días el centenario de Julio Cortázar, mientras su hijastro Christophe Karvelis acerca otra mirada sobre el escritor argentino, a quien define como "un padre sustituto, un amigo".
   
Cortázar y Ugné Karvelis
   En diálogo con dpa, el hijo de Ugné Karvelis –compañera del autor durante una década en París, después de que se conocieran en 1967-, cuenta en Buenos Aires: "Yo viví con Julio desde mis seis años hasta los 16 más o menos. Y por eso es muy importante para mí, porque es mi juventud". 

   Karvelis participó el martes por la noche de la inauguración de la muestra "Los otros cielos" en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), a la que cedió a préstamo diversos objetos personales del escritor nacido en Bruselas el 26 de agosto de 1914. 

   El curador de la exposición, Juan Becerra, dice que la disposición de Karvelis fue extraordinaria desde el primer momento, "lo que iluminó una zona desconocida de la vida de Cortázar, la que va desde 1967 hasta 1978". 

   "No fueron años malos para Cortázar. Son los de su consagración en Europa y Estados Unidos, y detrás de eso estuvo la madre de Christophe", apunta Becerra a dpa. Ugné Karvelis, fundamental para la difusión de la literatura latinoamericana en Francia, fue una influyente editora del prestigioso sello francés Gallimard.

   Cortázar era "la única figura masculina que yo tenía", explica el francés Karvelis en un español bastante fluido. "Me llevé muy bien con él, tenía muy buena relación. Le gustaba jugar mucho". 

   Esto le resultó especialmente atractivo durante su infancia de hijo único, siempre rodeado de adultos. Cortázar, por su parte, no tuvo hijos. Aunque su siguiente pareja, Carol Dunlop, era madre de un niño, éste "no tenía la relación que yo tuve con Julio", señala.

   El autor de "Rayuela" estaba muy dispuesto "a comunicarse, a jugar, a mezclar su imaginación en mi vida y era una persona muy dulce", evoca su visión personal de Cortázar.

   Karvelis se muestra entusiasmado con "Los otros cielos", porque "tiene la imagen de sus libros, de su compromiso con los derechos humanos. Pero después está la persona, que es una persona dulce, que se enojaba muy poco, que me protegía cuando tenía problemas con mi madre. Eso es Julio, con su imaginación". 

   El hijo de la escritora y traductora lituana (1935-2002) rememora: "Después, cuando se separó de mi madre, yo todavía seguí viéndolo hasta el fin de su vida. Iba a ver películas con él, a ver peleas de box, era como un padre". Uno de los combates que presenciaron juntos fue el del legendario pugilista argentino Carlos Monzón frente al galo Jean Claude Bouttier en 1972.


   Respecto a las ciudadanías de Cortázar, Karvelis sostiene con convicción: "Tenía nacionalidad francesa, pero Julio no es francés, es argentino. Todo su cuerpo es argentino". 
   
   Christophe heredó entre otros el "rancho provenzal" del escritor en Saignon, donde el autor de "Historias de cronopios y de famas" solía buscar refugio de la vorágine de París.

   "Es mi casa, es la casa de la familia. La vida sigue, pero una parte es de Julio y nunca va a cambiar. Parte de la casa es nueva, de mi época, pero otra parte es exactamente como estaba cuando Julio vivía en Saignon", se enorgullece.

   La exposición, uno de varios tributos que por estos días Argentina dedica al escritor, recrea su estudio en esa casa de campo, con su mesa de trabajo en madera rústica, su máquina de escribir portátil Royal y su silla de mimbre. 

   Karvelis prestó por primera vez estos objetos con cierto recelo, aunque ahora manifieste su satisfacción porque protagonizan la muestra que atraviesa vida y obra de Cortázar.

   Mientras tanto, no deja de sorprenderse por la enorme fama de quien fuera su padrastro en su país natal.

   "La primera vez que visité Argentina hace ocho, nueve años, fui caminando por un barrio y había una plaza 'Julio Cortázar'. Era muy raro. Para mí era un escritor muy bueno, porque yo he leído sus libros y me gustan, pero es parte de mi familia. No pensé que era tan importante aquí".

   El año pasado, mientras estaba de vacaciones en la Patagonia, volvió a tomar dimensión de la figura de Cortázar en un bar de El Calafate. "Tenían dos fotos: una de Borges y la otra de Julio".

* * *

miércoles, 27 de agosto de 2014

"LOS OTROS CIELOS", UNA MUESTRA PARA SOBREVOLAR TERRITORIO CORTÁZAR

Julio Cortázar, 1918
Cortázar cuentista. Cortázar viajero. Cortázar novelista. Cortázar lúdico. Cortázar comprometido. Todos ellos confluyen en el territorio de "Los otros cielos", una exposición que atraviesa vida y obra del autor de "Rayuela", inaugurada la noche del martes en Buenos Aires para celebrar su centenario.

   La muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) de la capital argentina despliega la colección personal del escritor, integrada por material fotográfico, correspondencia, documentación y películas filmadas en Súper 8, que llega por primera vez al país.

   En el corazón del pabellón de exposiciones temporales, 11 rectángulos componen una rayuela inspirada por la que dibujara Cortázar, donde se proyectan sobre el piso imágenes vinculadas con su biografía. 

   Allí se reflejan su vivienda en Bruselas, ciudad en la que nació el 26 de agosto de 1914, así como sus casas de infancia en el suburbio bonaerense de Banfield y en el barrio porteño de Villa del Parque. También sus diferentes domicilios en París, donde vivió desde 1951, y el cementerio de Montparnasse, donde fue enterrado en febrero de 1984 junto a su segunda esposa Carol Dunlop.

   Entre las perlas de "Los otros cielos" está la reconstrucción del estudio del escritor en su "rancho provenzal" de Saignon, con su mesa de trabajo en madera rústica, su máquina de escribir negra portátil Royal, con teclas redondas y gastadas, y su silla de mimbre. 

Su estudio en Saignon
   También pueden apreciarse ejemplares de su biblioteca, como el diccionario enciclopédico Gallimard/Hachette y traducciones como su "Livre de Manuel" ("Libro de Manuel") y "Conversation à La Cathédrale" ("Conversación en La Catedral") del peruano Mario Vargas Llosa. Una guitarra española que el chileno Pablo Neruda le obsequió a Cortázar, así como un acordeón alemán Hohner Mignon, dan testimonio de una de las grandes pasiones del escritor, la música. 

   Para acercar aún más el espíritu del cronopio al visitante, la muestra que puede verse hasta el 28 de septiembre exhibe también su pipa tallada en brezo. Christophe Karvelis, hijo de Ugné Karvelis, la editora lituana con quien Cortázar vivió durante una década en París, cedió numerosos objetos para la exposición comisariada por Juan Becerra y Graciela García Romero.

   Y en representación de su faceta lúdica, se muestran fotografías de Sara Facio en las que se ve al autor asustando con una máscara de monstruo a su colega colombiano Gabriel García Márquez, así como la careta de látex que usó para hacerlo.

   "Si yo fuera cineasta me dedicaría a cazar crepúsculos", afirmaba Cortázar. Algunas de las películas que filmó en Súper 8, sin embargo, dan testimonio de sus viajes por la India o por Uganda, con majestuosas jirafas y elefantes.

   Junto a las tapas de sus libros, también pueden apreciarse diferentes obras pertenecientes al patrimonio del MNBA que fueron mencionadas por Cortázar en su libro sobre las artes plásticas "Territorios".

   "¿No tengo algo de Humphrey Bogart?", bromeó Cortázar con Facio en 1967. Y es que "desde muy temprano, quizás desde antes de definir una identidad como escritor, Julio Cortázar mostró una preocupación muy consecuente tanto por tener como por dar una imagen de sí mismo", señala el curador Becerra.

   Así, las fotos presentadas por "Los otros cielos", algunas de ellas inéditas, abarcan un extenso periodo de tiempo. Desde un Cortázar vestido de marinerito en 1918 junto a su hermana Ofelia hasta una auténtica "selfie" en la Casa Argentina en la Ciudad Universitaria de París en 1952.

   Se lo ve el día de su boda con Aurora Bernárdez en la capital francesa al año siguiente, o tres décadas después, junto a los líderes sandinistas al recibir la Orden Rubén Darío. También puede escucharse el testimonio de Bernárdez, contando su llegada a París, o el discurso que Cortázar dio al ser galardonado en Managua.

   Asimismo Cortázar y Dunlop son retratados trabajando en una autopista francesa en 1982 para "Los autonautas de la cosmopista". Entre la diversa documentación reunida, se encuentra el acta de nacimiento del autor de "Bestiario", en la que aparece como "Jules Florencio".

   Mientras tanto, "Los fotógrafos: ventanas a Julio Cortázar", despliega en el segundo piso del MNBA fotografías de las lentes del español Antonio Gálvez, las argentinas Sara Facio y Alicia D'Amico y el suizo Rene Burri, entre otros.

   "La obra de Cortázar goza de eterna juventud, por eso sigue siendo el escritor favorito de las nuevas generaciones", apuntó la ministra de Cultura argentina Teresa Parodi durante la inauguración, ante la presencia de Sara Facio, Christophe Karvelis y el cineasta Tristán Bauer, entre otros. 

   "Los otros cielos" y "Los fotógrafos: ventanas a Julio Cortázar" forman parte del "Año Cortázar 2014", con el que el Estado argentino rinde tributo al escritor que le quitó un manto de solemnidad a la literatura.

* * *

sábado, 23 de agosto de 2014

ARGENTINA CELEBRA CON FERVOR A JULIO CORTÁZAR


El centenario de Julio Cortázar será festejado intensamente en Argentina durante la próxima semana, con muestras, jornadas y películas que invitarán a transitar distintas facetas de su mundo literario, así como la inauguración de un monumento en honor del gran cronopio.

   El martes 26 abrirá la exposición "Los otros cielos", coincidiendo con el nacimiento del autor de "Rayuela" hace exactamente un siglo en Bruselas y en el marco del "Año Cortázar 2014", con el que el Estado argentino le rinde tributo al escritor.

   La muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) de Buenos Aires se propone atravesar vida y obra de Cortázar (1914-1984) a partir de su colección personal, integrada por material fotográfico y fílmico, correspondencia y documentación. 

   El concepto que subyace al armado de la exposición es el de la versatilidad de Cortázar. "Fue cuentista, novelista, viajero, agitador político, crítico de arte y poeta", señala a dpa el curador Juan Becerra. "Los otros cielos" aspira a "reconstruir una figura llena de matices que sigue hechizando a las nuevas generaciones de lectores".

   "Si hay una idea general que pueda reunir en una sola órbita los planetas que componen la muestra es la idea de la inquietud. Cortázar es un escritor que se mueve como un aventurero, tiene algo de Guevara y de Tintín, y la muestra del MNBA se ha interesado por registrar esa dinámica", explica Becerra.

   En la exposición que podrá visitarse hasta el 28 de septiembre estarán también los muebles del "rancho provenzal" de Cortázar en Saignon, adelanta el curador. 

   Ese mismo día se inaugurará además en el MNBA "Los fotógrafos: ventanas a Julio Cortázar", que se propone mostrar la figura del autor según la mirada de profesionales de la lente como el español Antonio Gálvez y las argentinas Sara Facio y Alicia D'Amico.

   Entre lunes y miércoles las jornadas internacionales "Lecturas y relecturas de Julio Cortázar" en la Biblioteca Nacional buscarán desentrañar su universo literario, con más de 40 escritores, pensadores y académicos locales y del exterior, entre ellos el filólogo español Carles Álvarez Garriga, editor de textos cortazarianos, y los autores español Agustín Fernández Mallo y mexicano Gonzalo Celorio.

   Asimismo participarán varios argentinos como el ensayista Saúl Sosnowski, los escritores Martín Kohan y Carlos Gamerro y el sociólogo Horacio González. 

   A lo largo de tres jornadas y 12 mesas de debate los expositores disertarán entre otros temas sobre la política y el autor de "Bestiario", así como sobre sus lazos con Buenos Aires, el cine, la crítica, el boxeo, la traducción y la narrativa actual.


   Y desde el martes Cortázar contará con un monumento en Buenos Aires. La obra, donada por la autora del proyecto legislativo Susana Rinaldi y realizada por la escultora Yamila Cartannilica, será inaugurada al mediodía en un jardín de la Biblioteca Nacional. 

   "La ciudad tendrá así la marca indeleble de quien fue no solo un escritor universal, sino también una personalidad de los derechos humanos", sostuvo la conocida cantante de tango y actual diputada Rinaldi.

   También ese día abrirá sus puertas "RompeCortázar. Relatos para armar" en el Palais de Glace, donde se expondrán ocho historietas basadas en cuentos del escritor residente en París desde 1951, como "La noche boca arriba", "Reunión", "La autopista del sur" y "Axolotl", entre otros.

   "En este rompecortázar, una banda de lectores activos que además escriben y/o dibujan proponen desusados armados a partir de las piezas sueltas –relatos desatados– que el Julio les dejó para que jugaran", señala Juan Sasturain, curador de la muestra que podrá verse hasta el 21 de septiembre.

   Entretanto continúa exhibiéndose "Rayuela. Una muestra para armar" en el Museo del Libro y de la Lengua. La exposición rinde homenaje hasta mediados de noviembre al espíritu lúdico de la novela que hace poco más de medio siglo consagró a su autor a nivel internacional y se convirtió en obra emblemática del "boom" de la literatura latinoamericana. 

   Al igual que la novela que en 1963 desafió al lector a rechazar el orden cerrado del género, la muestra también convoca al visitante a seguir su tablero de dirección, integrado por 25 estaciones que se reparten desde la vereda hasta el segundo piso. 

   Y el cine también se sumará a los homenajes. El jueves se estrenará en Buenos Aires "Historias de cronopios y de famas", con guión y dirección de Julio Ludueña. El film recrea los textos a través de la animación de obras de arte de maestros de la pintura argentina como Carlos Alonso, Daniel Santoro, Antonio Seguí y Luis Felipe Noé.

   Asimismo se proyectará "Esto lo estoy tocando mañana. Julio Cortázar y la música", dirigido por Karina Wroblewski y Silvia Vegierski. El documental reúne testimonios del Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, la autora Liliana Heker, el músico Juan "Tata" Cedrón y Alvarez Garriga, entre otros, sobre el escritor que amaba la música clásica, el tango y especialmente el jazz.

* * *

viernes, 22 de agosto de 2014

MANUEL ANTIN Y JULIO CORTÁZAR, UNA AMISTAD ENTRE CARTAS Y PELÍCULAS

El cineasta argentino Manuel Antin, el mayor adaptador de Julio Cortázar a la pantalla grande, cultivó una estrecha amistad con el escritor, con quien durante años cruzó cartas entre Buenos Aires y París. Filmó tres películas basadas en cuentos cortazarianos y tuvo el privilegio de recibir los originales de "Rayuela" para entregarlos a editorial Sudamericana.

   En diálogo con dpa, Antin recuerda que su deslumbramiento con el universo literario de Cortázar se produjo en la biblioteca de un amigo, al leer por azar un relato de "Las armas secretas" en 1959. "No pude desprenderme más de ese cuento, ni de los siguientes, ni de los restantes libros de Julio Cortázar".

   "Yo en esa época pretendía ser escritor y me encontré con un escritor que era exactamente lo que yo quería ser", evoca el director a sus 88 años. "Decidí plagiarlo de una manera legítima y legal y entonces decidí transferir sus textos al cine". "La cifra impar" (1962), basada en el cuento "Cartas de mamá", se convirtió en su debut cinematográfico.

   Luego rodó "Circe" (1964) e "Intimidad de los parques" (1965, sobre "Continuidad de los parques" y "El ídolo de las Cícladas"). "Filmarlas era realmente como transmitir algo que a mí me hubiera gustado escribir. Creo que son una trilogía desde ese punto de vista", dice el rector de la prestigiosa Universidad del Cine. 

   "Nada podría hacerme más feliz que darle un hermoso tema al hombre que filmó 'La cifra impar'", le escribió Cortázar. El intercambio epistolar en el que ambos se manifestaban su mutua admiración se extendió entre 1961 y 1975. Antin reunió esa correspondencia en una edición personal, "Cartas de cine", que luego nutrió los tomos de las "Cartas" (Alfaguara). 

   La relación iniciada formalmente por vía epistolar se transformó en una larga amistad, que duró "hasta que él decidió que escribirme era peligroso para mí, según me dijo en la última carta, porque corría la época de la Triple A y el proceso militar en ciernes", señala Antin, nacido en 1926 en Las Palmas, provincia del Chaco. 

   "Después no nos escribimos más, porque él cambió de carácter, se dedicó a la militancia política. Dejó de alguna manera la literatura. Creo que toda la obra de Cortázar escrita a partir de que él se convirtió en un ser barbado y no el lampiño que yo había conocido dejó de tener la calidad que habían tenido sus primeros textos, si exceptuamos 'Rayuela' desde luego". 

Pero muchos años antes, el escritor vio junto a Antin "La cifra impar" a solas en un laboratorio de Buenos Aires, en lo que marcó el inicio de la amistad. Durante una escena Cortázar "me golpeó el hombro y me dijo 'pibe, entendí mi cuento'", afirma con satisfacción. 


   Trabajaron codo a codo en la adaptación de "Circe", "su hija dilecta", en Sestri Levante, Italia. Luego "las discusiones se hicieron muy agudas" cuando Antin realizó "Intimidad de los parques", porque en lugar de ambientarla en Grecia, decidió rodarla en Machu Picchu, donde además la altura le arruinó gran parte del material filmado.

   Decidió no llevar más textos de Cortázar a la pantalla grande, porque se estaba convirtiendo "en su traductor cinematográfico". "Empecé a rechazarle proyectos, cosa que vista desde ahora parece casi risible", dice con humildad Antin, que define al escritor como un "gran cinéfilo". 

   Luego filmó entre otros el clásico de la literatura gauchesca "Don Segundo Sombra", de
Ricardo Güiraldes, con más de tres millones de espectadores. Autor de novelas inéditas y de obras de teatro, Antin cuenta que Cortázar le perdió el original de su novela "Los venerables todos", cuya versión cinematográfica nunca se estrenó comercialmente tras su exhibición en el Festival de Cannes, donde la vieron juntos.

   "El primer destinatario de 'Rayuela' en este mundo después de Aurora Bernárdez y él fui yo", se enorgullece. Junto con los diálogos de "Circe" y una cinta magnética, le mandó los originales de la novela para que se los llevara al editor Francisco Porrúa. A lo que Antin le escribió en broma: "Julio, yo debería cobrarme la novela que me perdiste, no me atrevo a hacerlo pero en realidad te lo merecerías". Y recuerda a su amigo como "un ser muy cálido, muy afectuoso. Era como un chico grande". 

   Se define como "un lector invencible", que sigue regresando a los libros de Cortázar. Antin prefiere en primer lugar "Bestiario", luego "Las armas secretas" y "Rayuela". "Lo demás son obras importantes, pero Cortázar no sería Cortázar con esos libros y sí es Cortázar con esos tres que yo rescato". Y reflexiona sobre la dimensión alcanzada por el autor de cuyo nacimiento se cumplen 100 años el 26 de agosto: "El mundo Cortázar está muy relacionado con su literatura, pero también con sus ideas políticas. Su militancia le dio mucho plafón". 

   Antin y Cortázar se veían cuando el cineasta viajaba a Europa o el escritor visitaba la Argentina. "La única vez que no nos vimos fue la última vez que vino a Buenos Aires". En esa oportunidad, en diciembre de 1983, "no vino a ver a nadie", sino que quería despedirse de la ciudad. "Un escritor peronista inventó la fábula que (el presidente Raúl) Alfonsín no había querido recibirlo, cosa que es totalmente inexacta", manifiesta el director del Instituto Nacional de Cine durante esa gestión radical. 
   

 Ya alejado de la función pública, Antin fundó en 1991 la Universidad del Cine "con el fin de hacer lo mismo que estaba haciendo en el instituto, es decir darle un impulso internacional al cine argentino". Desde el punto de vista artístico se identifica con directores como Juan José Campanella, Lisandro Alonso y Damián Szifrón, a los que envidia "que puedan estar filmando todavía". 


   Reivindica al cine argentino como un gran tesoro, "uno de esos tesoros que la Argentina no ha podido destruir. Aun en los peores momentos de la Argentina el cine siempre ha tenido alguna película que vale la pena". De la universidad, actualmente con 1.200 alumnos, egresaron cineastas como Szifrón, Alonso, Pablo Trapero y Matías Piñeiro. "Eso para mí es una satisfacción, es como prolongar un sueño".

   Antin relee con emoción el final de la última carta que el escritor le envió en 1975, cuyo original conserva enmarcado en su oficina. "...Ojalá vengas a Europa y podamos vernos antes de mucho tiempo; inútil agregar que después de mi trabajo político, no seré yo quien vaya a Buenos Aires por el momento; como decía un español, no es que les tenga miedo a las balas, pero sí a la velocidad con que vienen". Debajo, la característica firma de Cortázar, con la tinta borroneada por el paso del tiempo, aún es reconocible.

* * *

jueves, 21 de agosto de 2014

EL CENTENARIO DE JULIO CORTÁZAR, EL PERSEGUIDOR DEL JUEGO INFINITO

 "Un escritor juega con las palabras pero juega en serio; juega en la medida en que tiene a su disposición las posibilidades interminables e infinitas de un idioma", decía el argentino Julio Cortázar, nacido hace un siglo en Bruselas, el 26 de agosto de 1914.

   Al autor de "Rayuela" le tocó nacer y morir en Europa, en parte por ese azar que a su criterio hacía mejor las cosas que la lógica. Y justamente este 2014, además de celebrar su centenario, marca las tres décadas de su muerte en París, el 12 de febrero de 1984. 

   Por eso Argentina le rinde tributo con el "Año Cortázar 2014", mientras también por otras latitudes se evoca al cronopio mayor. Desde el Salón del Libro de París hasta próximamente la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, se suceden homenajes, conferencias y exposiciones. 

   Con la presencia permanente de lo lúdico y el humor, desarrolló una obra literaria única dentro de la lengua española. Sus magistrales relatos sorprendieron con la introducción de lo fantástico en la realidad cotidiana. Pero fue la explosiva novela "Rayuela" la que lo consagró a nivel internacional y se convirtió en una de las insignias del "boom" latinoamericano.

Cortázar buscó intensamente una renovación del lenguaje y le quitó un manto de solemnidad a la literatura. El escritor mexicano Carlos Fuentes, su amigo y compañero del "boom", lo definió como "el Bolívar de la novela latinoamericana". "Nos liberó liberándose, con un lenguaje nuevo, airoso, capaz de todas las aventuras". 

   Tenía cuatro años cuando su familia regresó a la Argentina y poco después su progenitor abandonó para siempre la casa familiar. La infancia y adolescencia de Cortázar transcurrieron en Banfield, suburbio sureño de Buenos Aires, con una enorme afición por leer y escribir.

   Se graduó como profesor en letras y trabajó como docente en Bolívar y Chivilcoy, pueblos de la provincia de Buenos Aires. Posteriormente se desempeñó en la Universidad de Cuyo, provincia de Mendoza, a la que renunció en 1945 por oponerse al peronismo. Uno de sus primeros cuentos, "Casa tomada", fue publicado en 1946 nada menos que por Jorge Luis Borges, por entonces secretario de redacción de la revista porteña "Los Anales de Buenos Aires". 

   En una carta, definió así los años previos a su partida a París: "De 1946 a 1951, vida porteña, solitaria e independiente; convencido de ser un solterón irreductible, amigo de muy poca gente, melómano lector a jornada completa, enamorado del cine, burguesito ciego a todo lo que pasaba más allá de la esfera de lo estético".

   Delgado, muy alto y de apariencia juvenil, Cortázar siempre arrastró las "erres" y fue un apasionado por el jazz y el boxeo. El año de su llegada a la capital francesa, 1951, se publicó en Buenos Aires su primer volumen de cuentos, "Bestiario". En 1953 contrajo matrimonio con la argentina Aurora Bernárdez y ambos trabajaron como traductores en la UNESCO. Esa misma década vieron la luz nuevos libros de relatos: "Final del juego" (1956) y "Las armas secretas" (1959). 

   Este último incluye "El perseguidor", inspirado en el saxofonista Charlie Parker y probablemente el cuento preferido de Cortázar. Una suerte de bisagra, porque allí se produce el descubrimiento del prójimo. "Un poco lo que el personaje de 'El perseguidor' busca en el cuento, yo lo estaba buscando también en la vida".

   En 1960 se publicó su primera novela, "Los premios", y dos años más tarde, la colección de textos "Historias de cronopios y de famas", donde aparecen los cronopios, "esos seres desordenados y tibios" que obran con rebeldía. En 1963 fue el turno de "Rayuela", protagonizada por Horacio Oliveira y la Maga, que permite una lectura lineal, o bien invita al lector a convertirse en cómplice, saltando de un capítulo a otro, según indica su Tablero de Dirección.

   Por entonces viajó a Cuba, invitado como jurado del Premio Casa de las Américas. Allí nació su compromiso con las causas latinoamericanas y una estrecha relación con la isla. Años más tarde, visitó varias veces Nicaragua para apoyar con fervor la revolución sandinista.

   Se propuso seguir viviendo en su terreno lúdico y fantástico, pero con la adopción de un compromiso que se reflejaría en su creación literaria. Ese Cortázar que abandonó la torre de marfil de la "literatura pura" publicó entre otros "Libro de Manuel" (1973), que según el propio autor le valió "palos de izquierda y derecha". 

   Formó parte del Tribunal Russell II, que juzgó y denunció las violaciones a los derechos humanos de diversas dictaduras latinoamericanas. Su compromiso político lo convirtió en un cronopio trotamundos, mientras la junta militar argentina (1976-1983) lo colocaba en las "listas negras". Cortázar pasó de ser un emigrado voluntario a un exiliado. 

   En 1980 publicó los relatos de "Queremos tanto a Glenda" y dos años después editó otro volumen de cuentos, "Deshoras". Trabajó en "Los autonautas de la cosmopista", una curiosa expedición por las autopistas francesas, con su segunda esposa, la canadiense Carol Dunlop. Pero Dunlop falleció a los 36 años en 1982 y Cortázar quedó sumergido en el desconsuelo. Debió terminar solo el libro, cuyos derechos de autor destinó al pueblo nicaragüense. 

   El escritor concretó todavía una anhelada visita a Buenos Aires en diciembre de 1983 y se sorprendió por las amplias muestras de cariño en un país que recuperaba la democracia. Regresó a París, donde recibió los cuidados de Bernárdez, hasta que su vida se apagó a los 69 años a causa de una leucemia. Fue enterrado junto a Dunlop en el cementerio de Montparnasse. Sin embargo, la maquinaria del juego no se detiene, mientras Cortázar, tal como postula en "Rayuela", siga logrando hacer del lector un cómplice, un camarada de camino.

* * *

jueves, 1 de mayo de 2014

JULIO CORTÁZAR CAUTIVA A LA FERIA DEL LIBRO DE BS. AS.

Cortázar, cronopio mayor
El espíritu del cronopio mayor corretea por la 40 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires: Figura y obra de Julio Cortázar se despliegan en numerosos homenajes, exposiciones, espectáculos y fotografías por el predio de La Rural, mientras sus libros siguen convocando a los lectores.

   En el centenario del nacimiento del emblemático escritor argentino, y a tres décadas de su muerte, se exhiben primeras ediciones de sus textos pertenecientes al coleccionista Lucio Aquilanti en el stand del Ministerio de Educación. 

   Entre ellos, ejemplares de dos títulos previos a su partida a París en 1951: los poemas de "Presencia", publicado bajo el seudónimo de Julio Denis (1938), y la obra de teatro "Los reyes" (1949). Y también el cómic "Fantomas contra los vampiros multinacionales" (1975), con una faja azul que indica: "Los beneficios de la venta de este libro serán entregados al pueblo de Nicaragua".

   En un muro se presenta un texto de la época de Cortázar como docente en la provincia de Buenos Aires, "Esencia y misión del maestro". "Doble tarea, pues: la de instruir, educar, y la de dar alas a los anhelos que existen, embrionarios, en toda conciencia naciente", considera en una publicación de Chivilcoy en 1939.

   A unos pasos, la Secretaría de Cultura argentina ofrece en su stand una exhibición digital del cuaderno de bitácora de "Rayuela", una de las insignias del "boom" latinoamericano. Sus 164 páginas reúnen frases, ideas y dibujos que dan cuenta del proceso creativo de la novela. En la primera página anuncia: "El libro se podrá leer: 1) siguiendo el orden de las remisiones 2) Como cualquier libro. Tenerlo presente al hacer el shuffling".

   Asimismo puede escucharse la característica voz de Cortázar, arrastrando las erres, leyendo poemas y narraciones grabados en Casa de las Américas en 1978 en La Habana, entre ellos "No, no y no" y "Louis, enormísimo cronopio".

   Mientras, los lectores se vuelcan a comprar masivamente sus libros. "Sigue vendiendo cada vez más y creemos que eso tiene mucho que ver con el público joven, que sigue incorporándose como lector de Cortázar", dice a dpa Leonardo Rubini, jefe de ventas de Prisa Ediciones. "Esa cuestión casi experimental de su escritura hace que muchos jóvenes se sigan interesando en su lectura, tanto en sus cuentos como en sus textos un poco más difíciles como 'Rayuela'".

   Entre los más vendidos se encuentra como siempre la novela protagonizada por Oliveira y la Maga, seguida por dos obras de reciente publicación: el álbum biográfico "Cortázar de la A a la Z" y las "Clases de literatura" del escritor en Berkeley. "Después se está moviendo mucho toda la obra de Cortázar, básicamente 'Bestiario', 'Historias de cronopios y de famas', 'Libro de Manuel'. Pero se vende todo", señala desde el stand de Alfaguara, dedicado al autor. 

   Por su parte, la intensa agenda de la feria que se extiende hasta el 12 de mayo centra múltiples actividades en Cortázar, con homenajes, mesas redondas, espectáculos de narración oral y recitales de música.

El biógrafo de Cortázar Mario Goloboff
   "Me parece muy bien y muy justo respecto de un autor que nos representa cabalmente en un momento de la historia argentina y de la historia de nuestra literatura", apunta a dpa su biógrafo Mario Goloboff, quien participa en los homenajes. A la vez, el autor de "Leer Cortázar: La biografía" hace notar que la obra cortazariana "todavía no ha alcanzado el lugar de lectura, de estudio, de análisis, de interpretación que merece".

   Entre los aspectos más perdurables de los libros de Cortázar, Goloboff destaca "los cambios que introdujo en el sistema del cuento fantástico, los diferentes modos de lectura que planteó, el cuestionamiento del papel del lector y de su función, las alteraciones del objeto 'libro' que postuló teóricamente y en la práctica. En fin, muchas cosas más que fueron verdaderas innovaciones, que venían de antes, pero que él planteó con tanta fuerza y encanto".

   Las múltiples mesas redondas que se celebran por estos días abordan entre otros aspectos la relación del autor nacido en Bruselas en 1914 con la política, la música y el cine. Un encuentro que analizará films basados en obras de Cortázar contará con su amigo y cineasta Manuel Antín, quien rodó por ejemplo "La cifra impar" y "Circe" sobre cuentos del escritor.

Primera edición
   Mientras, el proyecto "Literatura que suena" del gobierno de la ciudad de Buenos Aires ofrece una versión del célebre relato "Casa tomada" en versión de cuarteto surf, con música de Simja Dujov. Y recreando el juguetón espíritu cortazariano, el visitante puede introducirse además en un recinto a contestarle cinco preguntas a una computadora, que determinará de manera inapelable si es "cronopio, fama o esperanza". 

   Pero no sólo los lectores adultos están invitados a acercarse a Cortázar en la feria. También habrá talleres de escritura creativa para los más pequeños, convocados a imaginar por ejemplo "¿Qué será un cronopio?" 

   "Invitar a los chicos a leer 'Historias de cronopios y de famas' es acercarlos, en principio, a un gran autor argentino. Pero fundamentalmente es proponerles jugar -como lo hizo Cortázar- con las palabras y con la imaginación", dice a dpa la autora de literatura infantil y profesora Laura Slutsky, quien dicta los talleres.

   "Esta lectura puede ser el primer paso para que en la adolescencia aborden otras obras del escritor y que continúen transitando en la adultez por el mundo literario del gran cronopio", agrega. 

* * *