Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

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martes, 28 de noviembre de 2017

ALMUDENA GRANDES: "ESTABA PREDESTINADA A ENAMORARME DE UN POETA"

La novelista Almudena Grandes y el poeta Luis García Montero conversaron anoche sobre su historia de amor y su convivencia, en un encuentro mano a mano en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara que también se adentró en la literatura y el compromiso.
En el inicio de su intervención, la autora de "Las edades de Lulú" y "El corazón helado" reveló: "Estaba predestinada a enamorarme de un poeta".
"Porque los dos hombres más importantes de mi vida antes de Luis fueron poetas. Yo a veces digo que si Freud me hubiera conocido, el síndrome de Electra se llamaría síndrome de Almudena, porque yo estaba enamorada de mi padre y del padre de mi padre, que eso ya es como rizar el rizo", afirmó.
Grandes (Madrid, 1960) contó que en casi todas sus novelas "hay un abuelo y un nieto o una nieta". Y "todos esos abuelos son mi abuelo Manolo y todos esos nietos o nietas soy yo. Mi abuelo era poeta aficionado, era un poeta modesto que solo leía sus poemas a la familia, pero que a mí me leía muchos poemas". "Fue radicalmente benéfico", lo recordó.
Su padre, en cambio, representó "una presencia mucho más tormentosa" en su vida. "También era poeta, era mucho más exhibicionista, se publicaba libros y los regalaba. Y yo también estaba enamorada de él", dijo la escritora que presentará esta tarde en la feria su última novela, "Los pacientes del doctor García".
La mesa "Poesía y prosa. Amor y matrimonio" formó parte del amplio programa literario de Madrid como invitada de honor a la feria mexicana que se extiende hasta el 3 de diciembre en la Expo Guadalajara. 
Uno de los ingredientes fundamentales del amor es la admiración, sostuvo la novelista. "Creo que es imposible enamorarse de alguien a quien no admiras, alguien que no es capaz de deslumbrarte, y yo empecé a admirar a Luis mucho antes de conocerle más profundamente".
"A mí Luis me parece el mejor poeta de mi generación, pero que lo diga ahora no tiene mucho mérito, porque claro, soy su mujer desde hace 24 años. Pero esto lo decía cuando no le conocía, porque creía verdaderamente que era así", señaló. 
Gentileza Pedro Walter
Respecto de la convivencia entre un poeta y una novelista, Grandes apuntó: "Sobre todo para mí es un privilegio vivir con otro escritor, y es muy fácil porque por un lado tengo a mi lado a un lector de calidad, implacable conmigo, o sea que tiene la confianza suficiente como para destrozarme las novelas cuando las termino".
"Y por otro lado los escritores, incluso los que somos corrientes como nosotros, somos muy insoportables de a ratos. Tenemos fases de autismo en las que no contestamos cuando nos hablan, porque estamos absortos en lo que hacemos. Y hay poca gente tan vulnerable como un escritor antes de publicar, somos proclives a la neurosis", expresó. 
Grandes remató: "Siempre he pensado que es una suerte vivir con otro escritor porque es alguien que sabe exactamente lo que me está pasando, igual que yo sé exactamente lo que le está pasando".
García Montero, en tanto, contó cómo se inició la historia de amor entre ambos: "Nos conocimos en el año 1991 en un acto que se organizaba en el Ateneo de Madrid, un acto para protestar por la guerra de Irak". "Y ahí estábamos los dos".
El poeta aseveró: "A mí la palabra compromiso me gusta, yo creo que los escritores somos ciudadanos, estamos vinculados con nuestra sociedad y es normal comprometerse con aquellas cosas que a uno le interesan".
"Y la palabra compromiso me sirve porque tiene un doble sentido, compromiso sirve para hablar de la persona que se compromete con su sociedad, pero compromiso tiene que ver también con el amor", añadió.
"Para mí la literatura y la poesía son un compromiso con la verdad, y no significa que yo tenga la posesión de la verdad, sino que tengo cada vez que escribo un compromiso conmigo mismo y con mi conciencia de no mentir", dijo García Montero (Granada, 1958).
La literatura, manifestó el poeta y catedrático, "no existe hasta que un lector no llega a un libro y lo hace suyo. La literatura es un ejercicio hospitalario como es el amor. El lector es el que hace posible la literatura, cuando llega, lee nuestros textos y dice, 'sí quiero'". 
El autor de "Habitaciones separadas" o "El jardín extranjero" dijo que veces le preguntan con qué poema conquistó a Almudena. "Yo digo que la verdad que, más que un poema, me hizo falta escribir un libro entero", contó entre risas.
Sin embargo, toda pareja debe sortear diferencias. Grandes y García Montero no tienen más remedio que hacerlo en materia futbolística: Él es del Real Madrid y ella, fanática del Atlético de Madrid.
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jueves, 29 de abril de 2010

ENTREVISTA / EL PASADO DE ESPAÑA, LA OBSESIÓN DE ALMUDENA GRANDES

Buenos Aires, 29 abr (dpa) ­ - La española Almudena Grandes anda por Buenos Aires con un ambicioso proyecto literario bajo el brazo, nuevamente vinculado con la historia reciente de su país, y pocos días antes de cumplir los cincuenta años asegura sentirse mejor que nunca como narradora.

Almudena Grandes, una de las invitadas centrales a la 36 Feria Internacional del Libro que culmina el 10 de mayo en la capital argentina, revela que publicará una serie de seis novelas, y la primera de ellas, "Inés y la alegría", se editará en septiembre próximo.

Serán "como unos episodios nacionales del siglo XX, de la posguerra y de la dictadura, siguiendo el modelo de (Benito Pérez) Galdós, con historias de ficción que pasan en momentos históricos reales, con personajes de ficción, pero historias en las que intervienen los personajes reales, interactuando con los de ficción", anticipa a dpa. "Y estoy muy contenta, porque tengo trabajo hasta 2016 o 2017", acota con humor.

"Inés y la alegría" (Tusquets) transcurre durante la invasión del Valle de Arán en 1944. "Es la historia de una mujer republicana que cuando se entera de que se ha producido la invasión roba un caballo y se va con los guerrilleros con cinco kilos de rosquillas y tres mil pesetas", cuenta la autora que se dio a conocer a los 29 años con su primera novela, "Las edades de Lulú", XI Premio La Sonrisa Vertical.

Su próximo libro tiene dos niveles, explica. "Tiene el nivel del poder, los centros donde se tomaban las decisiones, que es la primera vez que meto no ficción en una novela, y luego está la historia de los peones, de la gente que hizo el trabajo, que esa es la historia de ficción".

Almudena Grandes cultiva una posición política progresista y de izquierda y no titubea al explicar su obsesión por la memoria: "Yo creo que por un lado hay un factor personal, que tiene que ver con que los españoles de mi generación realmente hemos tenido que aprender todo esto por nuestra cuenta porque nadie nos lo ha enseñado. La versión oficial de la historia de España del siglo XX es muy incompleta y muy ambigua".

"Y hay otra cosa que tiene que ver más con la literatura, y es que yo descubrí que si haces el esfuerzo por ponerte de puntillas y mirar sólo dos centímetros por encima de la versión oficial, lo que hay detrás es un filón tan extraordinario para un narrador, hay una cantidad tan descomunal de historias, de personajes, de situaciones desmesuradas y desconocidas, que es muy difícil resistirse", señala la escritora nacida en Madrid el 7 de mayo de 1960.

Asimismo opina que se ha escrito mucho sobre la Guerra Civil española y "que nunca se escribirá demasiado, porque es un tema sobre el que se podrá seguir escribiendo eternamente". Sin embargo, apunta, "se ha escrito mucho pero desde muy pocos puntos de vista".

"La literatura que ha recreado la Guerra Civil en tiempos más recientes normalmente ha escrito siempre desde el mismo punto de vista, un punto de vista muy contemporizador, de repartir las culpas y los méritos. Hay muchos puntos de vista que no se han tocado y todavía hay mucho territorio virgen", aclara la autora dispuesta a explorarlos.

"Éste ha sido el gran asunto pendiente de mi generación, que es la generación de los nietos. Entonces mi literatura tiene que ver con eso, no es un fenómeno aislado, ni es un fenómeno singular. Se inserta en una preocupación general, y esa obsesión en mi caso va a proseguir vayan las cosas mejor o peor", apunta.

Almudena Grandes confiesa que tras finalizar "El corazón helado", que le llevó casi cuatro años y le deparó el VII Premio de Novela Fundación José Manuel Lara y el Premio al Libro del Año 2007 del Gremio de Libreros de Madrid, se sintió "bastante perdida". "Y cuando yo estoy perdida hago cosas raras siempre".

"Había una serie de historias que se me habían quedado colgando cuando escribí 'El corazón'. Y con una de ellas, la que me gustaba más, la que me obsesionaba más, decidí hacer un guión de cine", relata. "En algún periodo de este fracaso que tuve con el guión comprendí que lo que tenía que hacer era escribir novelas, que era mi trabajo".

"Para mí en general desprenderme de las novelas es muy complicado", admite la autora de "Malena es un nombre de tango", "Los aires difíciles" y "Castillos de cartón".

Próxima a cumplir 50 años la semana que viene, afirma con convicción: "La literatura me ha dado mucho, pero sobre todo lo que me ha dado mucho es la vida. Como narradora me siento muy bien, mejor que nunca, más segura de mí misma y de mis posibilidades, creo que me conozco mejor".

"Siempre he dicho que madurar como escritor es ir encontrando fórmulas que permitan que tus virtudes brillen y tus limitaciones no se noten", manifiesta.

La autora visita estos días Buenos Aires junto a su marido, el poeta Luis García Montero, otro participante en la Feria del Libro porteña.

Consultada acerca de cómo es la convivencia de dos escritores, responde: "A mí me resulta muy fácil. Una de las principales ventajas de vivir con una persona que escribe es tener un lector calificado al lado. Luis es mi primer lector, aunque yo no dejo que nadie lea nada hasta que termino un libro. Ni él, ni nadie".

Almudena Grandes considera que el género de la novela requiere mucha disciplina. Cuenta que normalmente trabaja unas seis horas todos los días, que pueden llegar a extenderse a diez u once cuando está finalizando un libro.

"A mí me gusta escribir. Siempre digo que escribir para mí es una necesidad, y las necesidades no se miden por el grado de placer o de sufrimiento que deparan. Es la vida que me gusta vivir: estar escribiendo", reflexiona.