Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

miércoles, 26 de junio de 2013

"RAYUELA" CELEBRA 50 AÑOS DESAFIANDO LAS CONVENCIONES LITERARIAS

"¿Encontraría a la Maga?" es la ya mítica pregunta con la que el argentino Julio Cortázar abre "Rayuela", la novela que hace medio siglo rompió los moldes del género, marcando un punto de inflexión en la literatura en español.

   "Rayuela" -cuya primera edición salió de imprenta el 28 de junio de 1963- se convirtió en una de las obras centrales del incipiente "boom" latinoamericano y consagró a nivel internacional al espigado autor afincado en París. 

   Innumerables jóvenes se identificaron inmediatamente con la angustia existencial del protagonista Horacio Oliveira, mientras que el entrañable personaje de la Maga tuvo legiones de imitadoras. Y actualmente la obra que marcó un hito en la narrativa contemporánea sigue despertando devoción en los lectores: en el mundo hispanohablante vende 30.000 ejemplares al año y ya fue traducida a 30 idiomas. 

   "'Rayuela' representó definitivamente un parteaguas en las letras iberoamericanas. Tanto su trama como su estructura narrativa son absolutamente novedosas", explica a dpa la coordinadora académica de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara, Dulce María Zúñiga. 

   "Cortázar emplea en su novela una serie de procedimientos técnicos que exigen la participación del lector y su invitación al juego la convierte en un texto interactivo. Su prosa alcanza registros poéticos de gran valor estético", analiza la escritora mexicana. 

   "Rayuela" propone dos posibilidades de lectura: una lineal hasta el capítulo 56, desechando los capítulos siguientes, y otra que rechaza el orden cerrado de la novela tradicional, al permitirle al lector saltar de un capítulo a otro según se especifica en el tablero de dirección al comienzo de la novela. 

   "He querido escribir un libro que se pueda leer de dos maneras: como le gusta al lector-hembra (de actitud pasiva), y como me gusta a mí, lápiz en mano, peleándome con el autor, mandándolo al diablo o abrazándolo...", sostiene el autor de "Bestiario" e "Historias de cronopios y de famas".

   El escritor argentino Mario Goloboff afirma a dpa que Cortázar "incorporó las enseñanzas y aventuras de las vanguardias y del surrealismo, incorporó todo lo que de poética podía atesorar nuestra narrativa, todo lo que se venía produciendo en esos años a través de Jorge Luis Borges, Juan Carlos Onetti, Juan Rulfo, José María Arguedas y varios escritores más, y trazó una síntesis, en muy alto grado, que hoy se reconoce".

   De capítulo en capítulo, Cortázar despliega una enorme batería de recursos y combina el lenguaje coloquial, el surrealismo y lo lúdico. Así lanza a la fama al gíglico, idioma que desarrolla en el capítulo 68 ("!Evohé! !Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos").

   A Cortázar (1914-1984) le llevó cuatro años escribir la explosiva "antinovela" que sacudió la literatura y que inicialmente iba a llamarse "Mandala". Oliveira, la Maga y los amigos del Club de la Serpiente deambulan por la primera sección ambientada en París, "Del lado de allá". 

   Un Oliveira recién regresado a Buenos Aires, que conforma un particular triángulo con sus amigos Traveler y Talita, habita las páginas "Del lado de acá". Y en "De otros lados (capítulos prescindibles)" el lector conoce a Morelli, alter ego del escritor, y se reencuentra con Oliveira y otros personajes.

   Entre los elementos más innovadores y vanguardistas de "Rayuela", Goloboff –autor de "Julio Cortázar, la biografía"- señala, además del papel que se asigna al lector, "sus ataques al libro tradicional, el que se lee 'como un rollo chino' según las enseñanzas de Morelli, quien actúa en la novela como el teórico-práctico de este nuevo modo de narrar".

   El escritor mexicano Carlos Fuentes, compañero del "boom" y amigo de Cortázar, considera: "Ni Oliveira y la Maga, en París, ni Traveler y Talita, en Buenos Aires, van a encontrar la utopía, el cielo de la Rayuela". 

   En la novela de 155 capítulos Cortázar construye "una anti-ciudad, hecha tanto de París como de Buenos Aires, cada una completando la ausencia de la otra", indica Fuentes en su ensayo "La gran novela latinoamericana". 


   Zúñiga manifiesta que "Rayuela" no pierde actualidad, "porque sus personajes están tan bien estructurados que son perennes, además de icónicos. Se han vuelto referencias culturales, en especial la Maga".

   Por estos días editorial Alfaguara publica una edición conmemorativa acompañada de un apéndice, donde el cronopio cuenta la historia de "Rayuela" a través de sus cartas. Curiosamente, o por el azar que tanto le gustaba, 2014 marcará un siglo del nacimiento de Cortázar en Bruselas y los 30 años de su muerte en París.

   La Cátedra Cortázar realizará una serie de actividades especiales con motivo de estos aniversarios y de los 20 años de su fundación, por iniciativa de Fuentes y Gabriel García Márquez. "Prevemos al menos cuatro mesas redondas con participantes de alto perfil, en sedes diferentes", anticipa Zúñiga.

   Goloboff ubica a la novela que cumple medio siglo en un lugar destacado de la obra cortazariana. "Quizás no el más elevado de su narrativa -que dejo para sus impecables relatos breves-, pero sí en un lugar alto". "Y porque, a no dudarlo, el público la consagró, en su momento de aparición y a lo largo de todos estos años".

   "Yo creo que nunca se escribió un libro tan a contrapelo, tan a contralibro", aventuraba el propio Cortázar. Mientras tanto, la rayuela sigue dibujándose en las veredas de la literatura.


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miércoles, 8 de mayo de 2013

PADURA FINALIZA SU NOVELA "HEREJES" Y DEFIENDE EL GÉNERO POLICIAL


Leonardo Padura acaba de entregar las últimas correcciones de su nueva novela "Herejes", que reúne tres historias entre Ámsterdam, La Habana y Miami, según adelanta el escritor cubano, uno de los invitados estelares de la 39 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.



   Padura es una de las plumas más conocidas de la narrativa cubana contemporánea. Logró reconocimiento por la premiada serie de novelas policiales protagonizadas por el detective Mario Conde (desde "Pasado Perfecto" hasta la más reciente versión de "La cola de la serpiente") y se consagró con "El hombre que amaba a los perros" (2009), exitosa novela que une las figuras de León Trotski y su asesino Ramón Mercader. 

   "Herejes", que publicará Tusquets en septiembre en España y Argentina, asimismo tiene un trasfondo histórico. Allí reaparece Conde en dos historias: "En una como protagonista, en otra casi como oyente de una historia que al final él ayuda a resolver", anticipa Padura en entrevista con dpa. 

   "Hay una historia que ocurre en Ámsterdam, en la década de 1640, con Rembrandt y un judío sefardí que quiere ser pintor. Hay una segunda que empieza en La Habana en 1939 y termina en Miami en 2005 y una tercera que empieza en La Habana en 2006 y termina en 2008", apunta el escritor, periodista, guionista y ensayista nacido en 1955 en La Habana. 

   Las tres historias narradas con diferentes registros están conectadas por un concepto, "que es la búsqueda de la libertad individual y los precios que se pagan" por ella, explica.

   Su nueva novela vuelve a mostrar marcas de la literatura policial. "Siempre hay algo que está oculto, una verdad no conocida que es la que se trata de develar en cada historia". "Increíblemente (el género) sigue siendo subvalorado, cuando yo creo que es una forma literaria muy dócil, muy útil para el escritor, en la medida que sirve no sólo para organizar la información, sino para establecer ese diálogo con el lector que a mí me interesa mucho".


   "No hay por qué utilizar un lenguaje simple, llano, para escribir una novela policial. Yo en mi caso específico trato de siempre conservar esa voluntad de estilo a la hora de escribir mis novelas policiales", asegura el galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2012 en Cuba y la Orden de las Artes y las Letras de Francia en 2013.

   El Nobel peruano Mario Vargas Llosa le comentó justamente hace dos meses en Cartagena de Indias que lo que más le había gustado de "El hombre que amaba a los perros" es que "había contado una historia política como si fuera una novela policial. Fue lo único que me dijo, no sé si me lo dijo para bien o para mal", refiere Padura entre risas.

   El autor utiliza la historia del asesinato de Trotski para reflexionar sobre la perversión de la gran utopía del siglo XX. "Es una historia que no hemos resuelto", asegura. "Creo que en estos momentos vuelve a tener un sentido. Después de los años 90, cuando desaparece la Unión Soviética, el socialismo en Europa del Este, parecía que los problemas políticos del mundo se habían resuelto, y realmente lo que habían hecho es acrecentarse". 

   "Desapareció algo que estaba enfermo y que tenía que desaparecer, pero el mundo no es mejor. El mundo por ejemplo en Estados Unidos a partir del 11 de septiembre de 2001 se ha convertido en bastante histérico e irracional. La crisis que estamos viviendo a nivel mundial, especialmente en Europa, los propios italianos, españoles y griegos la están sufriendo de una manera increíble”.

   "El mismo hecho de que en América Latina haya habido toda una serie de movimientos de izquierda que hayan recuperado la conciencia de que necesitamos de muchas formas unas transformaciones económicas y políticas para que lo que tenemos sea administrado y repartido de la mejor manera posible y de que la democracia es una necesidad para la vida de los hombres, creo que vuelve a poner en juego este tema de la utopía", indica.

   Y Mercader "se convirtió en figura histórica gracias a ese crimen, pero de su vida se conoce muy poco", señala Padura. "Incluso toda la preparación del asesinato de Trotski no está documentada porque Stalin destruía esa información periódicamente. Entonces fue una investigación que me obligó a buscar por las bandas para poder construir este personaje de la historia que no tiene historia". 

   "Aunque se le dan sus medallas de héroe de la Unión Soviética, lo marginan completamente, porque es como una de las pústulas visibles de los niveles a los que pudo llegar el estalinismo", considera el escritor que vive en Mantilla, a las afueras de La Habana.

   Cada vez que termina una novela, Padura busca darse tiempo para empezar otra. "Me ha ayudado muchísimo poder hacer otros trabajos, como las cosas que hago para el cine". Actualmente realiza con su esposa Lucía "una posible adaptación de las novelas de Mario Conde para una serie de televisión con productores alemanes y españoles", que se filmaría en español y en Cuba.

   Sobre la posibilidad que "El hombre que amaba a los perros" tenga versión cinematográfica, desliza que "hay unos productores franceses que están tratando de montar la producción, que es muy complicada y cara, y están en estos momentos decidiendo quiénes pueden ser el director y el guionista".

   A la pregunta de cómo imagina Cuba en años venideros, responde: "Hay días en que soy muy pesimista sobre qué puede pasar, porque la economía cubana no acaba de ser eficiente. Hay días que soy más optimista, porque pienso que hay que darse tiempo y que de todas maneras hay ganancias de libertad que ya tenemos y que son importantes. Todo eso crea un panorama bastante contradictorio, difícil de explicar porque es difícil de entender, incluso para nosotros. Y lo que más difícil resulta es poder hacerse una imagen de futuro”. 

   Padura se muestra contento de visitar nuevamente Buenos Aires. "Estuve una vez aquí hace unos 20 años y no había vuelto por muchas razones, incluso a veces ni me explico porqué. De aquel viaje (de 1994) tengo recuerdos muy muy buenos, tenía muy muy poco dinero y realmente hice un viaje fabuloso". 

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lunes, 6 de mayo de 2013

CON SAO PAULO DE INVITADA, FERIA DEL LIBRO BS. AS. MIRA HACIA BRASIL



La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires anunció hoy que Sao Paulo será la ciudad invitada de honor en 2014, poniendo en foco la literatura de Brasil, que este año será además huésped de honor de la Feria de Fráncfort, la mayor cita editorial del mundo.

   La muestra porteña adoptó este año por primera vez la modalidad de otorgarle a una ciudad el lugar de invitada de honor. La primera elección recayó en 2013 en Ámsterdam, que se presentó con una nutrida delegación de escritores en su original espacio, el Café Ámsterdam. "La intención es alternar un año Europa, un año América Latina", explicó la directora de la feria, Gabriela Adamo.

   "Sao Paulo tiene un gran interés en participar, es un gran honor para nosotros. Tenemos un mercado editorial en crecimiento, tanto en la ciudad como en el estado de Sao Paulo, pero precisamos ampliar en una escala aún más grande el público lector", manifestó este lunes en Buenos Aires la vicealcaldesa de la ciudad brasileña, Nádia Campeão.

   "En ese sentido la participación de Sao Paulo en la feria del año que viene puede ayudar mucho. Los números de la Feria del Libro de Buenos Aires son impresionantes", apuntó Campeão durante un encuentro con la prensa.

   Sao Paulo tiene una producción literaria y cultural muy ligada a los desafíos "de una gran metrópoli que tiene contradicciones sociales muy fuertes". "Esas contradicciones se expresan en la cultura, en la música, y también en las letras, de una manera muy fuerte", señaló la vicealcaldesa.

   "Tenemos una producción literaria muy interesante, que viene también de los sectores más populares de la ciudad", realzó. Asimismo destacó el importante cruce entre música y literatura y citó como ejemplo de ello al poeta Arnaldo Antunes y la cantante Adriana Calcanhotto. 

   En el anuncio a la prensa también participaron el ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi, y Gustavo Canevaro, presidente de la Fundación El Libro, organizadora del megaevento editorial y cultural.

    "Celebramos que esté la potencia de Brasil a través de Sao Paulo", sostuvo Canevaro. A pesar de la diferencia idiomática, las posibilidades de complementación entre las ciudades son enormes, consideró.

    "El intercambio cultural ya es muy grande, pero creemos que puede ser enormemente mayor", coincidió Lombardi. "Evidentemente la relación de Sao Paulo-Buenos Aires es totalmente estratégica".

   La vicealcaldesa de la metrópoli brasileña contó que aspiran a preparar su participación en la feria "con mucha anticipación". "Estamos muy cerca y eso facilita mucho hacer un buen trabajo", evaluó. La organización contará con el apoyo entre otros del Ministerio de Cultura de Brasil y de la Cámara Brasileña del Libro (CBL).

   La muestra porteña, que el año pasado contabilizó 1.250.000 visitantes y es la más concurrida en el mundo de habla hispana, concluirá el próximo lunes su 39 edición, bajo el lema "Libros como puentes". 

   Entre sus principales invitados estuvieron el Premio Nobel sudafricano John Maxwell Coetzee y el escritor holandés Cees Nooteboom, mientras que en los próximos días también dirán presente en el predio de la Rural el español Arturo Pérez-Reverte y el cubano Leonardo Padura.

   Y de a poco despunta una feria que celebrará entre el 24 de abril y el 12 de mayo de 2014 su edición número 40, con la participación estelar de las letras paulistas. Tanto Buenos Aires como Sao Paulo confían en que sea apenas el inicio de un duradero intercambio. 

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viernes, 3 de mayo de 2013

CAFÉ TIENDE PUENTES DESDE AMSTERDAM A FERIA DEL LIBRO DE BUENOS AIRES


Café Amsterdam, uno de los imanes de la feria.
Buenos Aires cuenta con un amplio abanico de bares y en estos días se le suma uno muy particular: El Café Ámsterdam, uno de los protagonistas de la 39 Feria Internacional del Libro, que eligió este año a la capital holandesa como primera ciudad invitada de honor.

  La Fundación Neerlandesa de Letras recrea el espacio íntimo de un bar literario en el corazón de la megamuestra porteña, que se realiza justamente bajo el lema “Libros como puentes”.

   El Café Ámsterdam -en el pabellón amarillo del predio de la Rural- despliega una selección de los mejores exponentes de las letras holandesas, con una delegación encabezada por el firme candidato al Nobel Cees Nooteboom.
Anne Vegter

   Junto a Nooteboom, viajaron a la Argentina Arnon Grunberg, Herman Koch, Maarten Asscher, Jan van Mersbergen, Anne Vegter, Carolina Trujillo y el ilustrador Wouter van Reek, mientras en su país se producía un hecho sin precedentes, la coronación de la argentina Máxima Zorreguieta.

   “No sé si el hecho de Máxima es parte de todo esto o si ya lo habían pensado mucho antes. Pero la juventud de Ámsterdam, un poco anárquica, un poco libre, tiene una cierta complementariedad con la de aquí”, explica Nooteboom a dpa. 

   “Yo creo que para muchos latinos es una ciudad clave en Europa. Es una ciudad fascinante para jóvenes, somos una ciudad pequeña”, afirma el reconocido escritor que animó diferentes actividades en el café y participa hoy en el VIII Festival Internacional de Poesía, leyendo poemas de su antología “Luz por todas partes”.

   "Ámsterdam es una ciudad con muchos cafés y bares. Se dice que tiene la mayor densidad de cafés del mundo”, apunta a dpa Tiziano Perez de Letterenfonds. “Con solamente 800.000 habitantes tiene unos 2.000 cafés, lo que es bastante. En un café se lee, se discute, las mejores discusiones creo que tienen lugar en un café, y también ofrece la posibilidad de presentar a la literatura en un gran contexto”, indica. 

   “En otras ciudades usamos siempre locales que ya existían, aquí es la primera vez que construimos verdaderamente un café”, cuenta Perez,  jefe de promoción e información de la Fundación Neerlandesa de Letras. El llamativo espacio fue diseñado por los holandeses Ira Koers y Roelof Mulder. 

   "Vino mucha gente. Usan el café como nosotros queríamos, las actividades tienen muy buena respuesta, estamos muy conformes. Y la librería está muy satisfecha con la venta de libros", traza su balance Tiziano Perez. 

   Con motivo de la elección de la ciudad de los puentes y los canales como invitada de honor, también se presentaron estos días dos antologías especiales: la colección de relatos "Narrar Ámsterdam. Una ciudad a través de sus libros” (editorial Eduvim) y la compilación poética bilingüe "Cincuenta poetas de Ámsterdam", publicada en colaboración con el sello Eloísa Cartonera.

   Además tanto en el Café Ámsterdam como en otros puntos de la feria se exhiben cartas del pintor Vincent van Gogh, ilustraciones de la literatura infantil holandesa reunidas en la muestra "An Elephant Came By" y una exposición de jóvenes historietistas holandeses. Asimismo pueden verse los Libros Mejor Diseñados de 2012, elección anual de un jurado de expertos.

   El programa de actividades culturales en el café se extiende hasta el sábado, mientras que el bar literario, los libros y las muestras continuarán transmitiendo el espíritu de Ámsterdam hasta el 13 de mayo, cuando cierra la feria. Como escribe Nooteboom: "La ciudad es un libro para leer, el paseante es el lector".

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miércoles, 1 de mayo de 2013

CEES NOOTEBOOM Y SU PASIÓN NÓMADA: "HE HECHO MI VIDA DE VIAJES"


El escritor y poeta holandés Cees Nooteboom, uno de los invitados estelares a la 39 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, señala: "Yo he hecho mi vida de viajes. Soy un movimiento continuo". Fascinado por América Latina, no se cansa de recorrerla.

   "El turismo está bien, pero para los otros, no para mí", afirma a dpa el permanente candidato al Nobel de Literatura y viajero incansable a sus 79 años. "El turismo es que compras un viaje a algún sitio donde te quedas dos semanas, fuera de tu vida normal. Eso es legítimo, pero para mí no es muy interesante". 

   "Y a esos jóvenes que me preguntan cómo hacerlo, les digo: 'toma un avión, barato si puedes, hasta Buenos Aires, y toma un autobús sin saber dónde vas. Y esto se puede hacer en Bangkok, en Pekín, y después verás'. Habrá dificultades, problemas, pero al menos después en tu vida, cuando veas en la tele los tres, cinco, ocho minutos sobre los problemas de los países en todas partes, comprenderás mucho mejor lo que pasa".

   Nacido en La Haya en 1933, el autor de "Philip y los otros", "Rituales" y "En las montañas de Holanda" vive en constante nomadismo entre Holanda, España y Alemania. Su obra se ha manifestado en más de medio siglo bajo la forma de crónicas, ensayos, poemas, cuentos, novelas y artículos.

   Nooteboom llegó a Buenos Aires procedente de la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Y suspira: "Hay ferias en todas partes". Luego seguirá su periplo a Montevideo, donde hará una tertulia, y a Santiago de Chile, donde dialogará públicamente con el escritor Alejandro Zambra. "Y después soy libre", se alegra.

   "Mi español es de calle, no es de universidad, ni de escuela", se ríe durante la entrevista en ese idioma, pero durante la cual intercala palabras en inglés y alemán.

   Su visita se inscribe en la participación de Ámsterdam como primera ciudad invitada de honor a la feria, a la cabeza de una nutrida delegación de escritores neerlandeses que se presentan en el espacio denominado Café Ámsterdam, instalado por Letterenfonds, fundación dedicada a la promoción de la literatura holandesa.

   Además, Nooteboom llega con su nuevo libro "Cartas a Poseidón" bajo el brazo, recientemente publicado en Argentina por editorial Siruela en la colección "Nuevos Tiempos".

   Se trata de un libro que visita tanto el fondo del mar como el mundo elevado de los dioses, un original proyecto que le insumió cuatro años. "Para mí han sido cuatro años instructivos", afirma.

   La obra está integrada por más de 70 cartas. En 23 de estos textos breves se dirige directamente a Poseidón, y en otros reflexiona sobre lo que lo conmueve en la vida diaria. Algunos fragmentos se vinculan con una estadía en Argentina en 2011, y otros con experiencias en  Ecuador, Colombia, Corea, Alemania y España.

   A la pregunta de por qué eligió a Poseidón, señala sus propias conexiones con el mar. "Uno, los holandeses viven por debajo del nivel del mar, que ya es algo, y dos, yo hice mi primer gran viaje a América Latina (a Surinam) como marinero en 1957, más de medio siglo atrás".

   Además Nooteboom reside parte del año en la isla mediterránea de Menorca. "Y he estudiado griego y latín. Y siendo joven, la primera literatura que experimenté fue la clásica, sobre todo Homero. En Homero Poseidón es un protagonista no siempre muy agradable".

    "Pues es un dios presente, y además es mucho más visible que los otros en todas partes de Europa, incluso en Ámsterdam, con su tridente. Y me ha interesado para este libro leer mucho sobre la vida submarina, que es fascinante", cuenta.

   A su viaje iniciático de los 50 le siguieron otros periplos ya por el corazón de América Latina. "Felizmente ya hablaba un poco de español para comprender mejor qué pasaba. Estuve en Bolivia en 1968, en tiempos del 'Che' Guevara. He hecho una entrevista con el presidente (René) Barrientos, muerto poco después. Estuve muchas veces en México, en Colombia, es un continente que me fascina".

    "Y España de cierta manera es el balcón desde donde se puede mirar este continente. Creo que la Unión Europea podría en cierta manera sacar provecho de la relación que España tiene con América Latina", reflexiona.

   "Vivo parte del año en Alemania, parte en España, parte en Holanda. Esta crisis es grave, pero a lo mejor era necesaria", refiere sobre la coyuntura en el Viejo Continente. "Ya lo he dicho, soy un europeísta convencido. Ahora uno casi no se atreve a decir algo, porque es una batalla de economistas". "Yo tengo mis opiniones como ciudadano", agrega.

   El autor de "El desvío a Santiago" y "La historia siguiente" estuvo el jueves pasado en la inauguración fuertemente politizada de la feria, simultánea a la disertación del sudafricano John Maxwell Coetzee, a la que lamentó mucho no poder asistir.

   De todas maneras, Nooteboom aprovechará su invitación para saltar el Atlántico. "Todos los otros escritores se van y yo me quedo y eso es para mí, lo pago yo. Voy a viajar al menos un mes y escribir sobre eso".

    Respecto de la participación de Ámsterdam como primera ciudad invitada de honor a la feria porteña que se extiende hasta el 13 de mayo, considera: "Yo creo que para muchos latinos es una ciudad clave en Europa. Es una ciudad fascinante para jóvenes".


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viernes, 26 de abril de 2013

COETZEE EXPLORA LOS MECANISMOS DE LA CENSURA DEL APARTHEID


   El Premio Nobel de Literatura sudafricano John Maxwell Coetzee le dio brillo anoche al inicio de la 39 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con una conferencia magistral sobre la censura, durante la cual desgranó su propia experiencia bajo el régimen del apartheid.

   El autor reacio a las entrevistas, uno de los grandes protagonistas del megaevento cultural y editorial que se extiende hasta el 13 de mayo en Buenos Aires, explicó que su pasión por este tema apunta a "lo que subyace a los sistemas de censura, y particularmente lo que impulsa a personas inteligentes, educadas y cultivadas a participar" en este tipo de actividades.

   Coetzee, quien partió en 2002 de Sudáfrica para instalarse en Australia, relató que reaccionó con incredulidad cuando un amigo le contó que allí el Consejo Australiano para las Artes, organismo dependiente del gobierno, ofrecía apoyo financiero para que los artistas, incluyendo a los escritores, pudieran seguir desarrollando su obra.

   "En Sudáfrica el gobierno nunca apoyó a los escritores. El único organismo que alguna vez se creó para escritores tuvo la intención de obstaculizarlos en su trabajo, no de ayudarlos, por eso me sorprendió", señaló en el comienzo de su disertación "Sobre la censura". 

   "En Sudáfrica nos considerábamos afortunados si el gobierno ignoraba lo que estábamos haciendo", evocó el afamado novelista y ensayista (Ciudad del Cabo, 1940), conocido por su hermetismo.

   La censura fue un hecho corriente para los escritores sudafricanos hasta alrededor de 1990, cuando comenzó a desmantelarse la legislación creada bajo el gobierno del apartheid. Bajo dichas normas, para que un libro se pusiera a la venta debía contar con la aprobación de un comité anónimo de censores. 

   "La censura era el telón de fondo sobre el que se movía todo artista sudafricano: novelistas, dramaturgos, poetas, cineastas", indicó durante la lectura en inglés, con traducción simultánea para una sala colmada en el predio de la Rural, en el barrio de Palermo.

   Coetzee desarrolló un interés por la censura como fenómeno histórico general y escribió un ensayo que se publicó en Estados Unidos bajo el título "Giving Offense" ("Contra la censura"). "Allí me refería a los efectos de la censura no sólo en Sudáfrica, sino también en la entonces Unión Soviética y en Europa del Este".

   Pero su pasión por el tema resurgió cuando recientemente apareció un libro sobre el sistema de censura sudafricano llamado "The Literature Police", de Peter McDonald.

   Grande fue la sorpresa de Coetzee cuando le ofrecieron acceder a los reportes de los censores sobre tres de sus novelas: "En medio de ninguna parte" (1977), "Esperando a los bárbaros" (1980) y "Vida y época de Michael K" (1983). 

   "Los tres libros en su momento pasaron por el examen y fueron autorizados para su venta en librerías. Ninguno fue prohibido", explicó el primer autor que ganó dos veces el premio Booker, el más prestigioso de las letras inglesas. 

   A través de los informes, Coetzee conoció mejor los mecanismos de la censura. "Yo había dado por hecho que la documentación interna generada por los censores habría sido destruida durante los últimos días del antiguo régimen, pero me había equivocado. Gran parte había sobrevivido". 

   Desde entonces, el Premio Nobel de Literatura se interesó cada vez más en la identidad de esos censores. Gracias a esos registros descubriría que no se trataba de "burócratas anodinos", sino que algunos eran escritores o profesores universitarios de Ciudad del Cabo.

   "Una consecuencia de esto es que yo diariamente me codeaba con personas que en secreto, al menos para mí, estaban emitiendo juicio  sobre si yo iba a ser autorizado a ser publicado y leído en mi país. Sin divulgar sus identidades burocráticas no les parecía raro mantener relaciones sociales cordiales conmigo y posiblemente con otros escritores", consideró el autor de "Desgracia".

   Los censores pueden ser personas inteligentes "que en sus ratos libres se dedican a censurar, porque les da un ingreso adicional y porque creen en la censura, porque tienen inclinaciones conservadoras y porque se han dicho a sí mismos que si no son ellos los que hacen el trabajo, lo hará algún funcionario estatal incapaz de discernir literatura seria de la comercial".

   "Fui tratado con indulgencia porque un mínimo sector de la población me leería", evaluó. "Los libros que cambian la historia no necesariamente son comprados apenas aparecen y devorados por las masas, que caen de inmediato bajo su influjo y son incitadas a la acción política. Los procesos de la historia son mucho más indirectos y llevan mucho más tiempo, pero eso sería para otra conferencia", advirtió.

   Coetzee analizó con escepticismo que "la verdad es que no existe el progreso cuando se trata de la censura: Llevamos el impulso censor en lo más profundo de nosotros". Y concluyó: "Cuanto más cambian las cosas, más iguales permanecen".

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martes, 23 de abril de 2013

FERIA DEL LIBRO BS. AS. RECIBE A COETZEE Y NOOTEBOOM Y MIRA A ÁMSTERDAM

 La 39 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que abre sus puertas al público este jueves, contará con invitados estelares como el Premio Nobel de Literatura sudafricano J.M. Coetzee y el permanente candidato holandés al galardón de la Academia Sueca Cees Nooteboom.

   Asimismo llegarán para participar en esta nueva edición del evento cultural y editorial entre el 25 de abril y el 13 de mayo los españoles Arturo Pérez-Reverte, Rosa Montero y Javier Cercas, los mexicanos Juan Villoro y Laura Esquivel, el cubano Leonardo Padura, la colombiana Laura Restrepo, el estadounidense John Katzenbach y el italiano Stefanno Benni.

   La gran novedad de la muestra en el predio de la Rural, en el barrio porteño de Palermo, es la participación de Ámsterdam como primera ciudad invitada de honor, que tendrá su espacio propio en el Café Ámsterdam.

 
 Allí la fundación que se dedica a la promoción de la literatura holandesa en el mundo, la Letterenfonds, recreará el espacio íntimo de un café y ofrecerá una selección de los mejores exponentes de las letras neerlandesas. Junto a Nooteboom, estarán Arnon Grunberg, Herman Koch, Maarten Asscher, Gerbrand Bakker, Jan van Mersbergen y Anne Vegter.  

   "Una ciudad invitada de honor abre oportunidades en una doble vía: el público argentino de la feria tiene posibilidad de entrar en contacto con una cultura nueva, desconocida, y la cultura argentina también tiene la posibilidad de ser vista y tomada en cuenta por los otros", consideró la directora de la feria, Gabriela Adamo, en declaraciones a dpa.

   "Este tipo de programas no sólo enriquecen una agenda cultural, sino que además sientan bases para intercambios, traducciones, viajes y lecturas mutuas a lo largo de varios años. En ese sentido, haber empezado con un socio tan profesional como lo es el Letterenfonds nos hace ver de entrada la gran variedad de oportunidades que tenemos entre manos", destacó Adamo.

   La Feria del Libro de Buenos Aires es la más concurrida en el mundo de habla hispana: el año pasado contabilizó 1.250.000 visitantes. Esta verdadera ciudad de libros convocará en más de 45.000 metros cuadrados de exposición a alrededor de 1.500 sellos editoriales y a una veintena de países, entre ellos Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, España, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

   El discurso inaugural estará a cargo del escritor argentino Vicente Battista. Y como es habitual, también tomarán la palabra este jueves autoridades nacionales, de la ciudad y de la entidad organizadora, la Fundación El Libro. Poco después, el Nobel de Literatura 2003 Coetzee le dará brillo a la feria esa misma noche con una conferencia magistral.

   Bajo el lema "Libros como puentes", la muestra desplegará más allá del protagonismo de Amsterdam una grilla de cientos de actos culturales, en los que editoriales locales e internacionales presentarán numerosos títulos y los autores se plegarán al ritual de la firma de libros.

   La feria continuará desarrollando además algunas de sus actividades tradicionales, como el Festival Internacional de Poesía, entre el 3 y el 8 de mayo, con el español Juan Carlos Mestre, el cubano Miguel Angel Barnet Lanza y el palestino Zakaria Mohammed.

   También volverá a celebrarse el Diálogo de Escritores Latinoamericanos, del 2 al 6 de mayo, en la segunda edición porteña del encuentro que pensará América Latina desde su literatura y buscará sobre todo estimular la lectura mutua.

   Entre los autores confirmados para esta cita se cuentan, además de Villoro, la chilena Carla Guelfenbein, el brasileño Milton Hatoum y el puertorriqueño Edgardo Rodríguez Juliá, así como el director de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) Jaime Abello Banfi.

   Asimismo se sucederán la Noche de la Ciudad, evento para noctámbulos que se celebrará el sábado 27, el Maratón de Lectura, que ofrecerá un domingo de fábulas el 28, y el Encuentro Internacional de Narración Oral, del 3 al 5 de mayo.

   Y por segunda vez el público podrá votar en Internet el Premio del Lector a través de http://dpaq.de/7l2EX. Un jurado de libreros confeccionó la lista de 20 títulos de escritores argentinos publicados en 2012, donde figuran "Entre los indios" de César Aira, "Bahía Blanca" de Martín Kohan, "La fragilidad de los cuerpos" de Sergio Olguín, "Cámara Gesell" de Guillermo Saccomanno y "Mika" de Elsa Osorio. 

   Poco antes de que la megamuestra abra sus puertas a los visitantes, durante tres días tienen su espacio de encuentro los protagonistas de la industria editorial en las Jornadas Profesionales. Reuniones de negocios con la presencia de editores, bibliotecarios y libreros, así como programas de capacitación y actualización forman parte de este espacio de intercambio.

   "Estamos muy entusiasmados y pensamos que va a ser una feria brillante. Hay una cantidad de autores internacionales de muy alta calidad que sin dudas deslumbrará al público, más una serie de actividades nuevas que amplían el panorama", aseguró Adamo. Y concluyó: "Sabemos que vendrán muchos visitantes de Chile, Uruguay y Paraguay y seguimos apostando a ser el encuentro literario más importante en lengua española".


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miércoles, 10 de abril de 2013

BRIZUELA TRAS INUNDACIÓN EN LA PLATA: "TODAVÍA NO HE VUELTO A ESCRIBIR"


El escritor argentino Leopoldo Brizuela, uno de los damnificados por el terrible temporal que asoló  la semana pasada la ciudad de La Plata, no tuvo más opción que tirar parte de su biblioteca luego de que quedara bajo el agua. El ganador del Premio Alfaguara 2012 con su novela "Una misma noche" dice: "Todavía no he vuelto a escribir. Hay mucho que hacer y estamos muy golpeados".

   "Vivo en la vieja casa familiar, de dos plantas, que en algún momento, cuando mis padres fueron ya muy viejos, dividí. La planta baja la ocupan mi madre y una señora que la acompaña. La casa se inundó hasta un metro de altura. Los muebles de mi madre, muchos electrodomésticos, hubo que tirarlos", cuenta en entrevista con dpa. 

   "Una gran parte de mi biblioteca estaba todavía ahí y en el garaje. Tirarla -porque había quedado inutilizada- fue doloroso, por los recuerdos, sobre todo. Por suerte yo estaba en casa, y pude hacer que subieran. Si no habrían muerto. La mayor parte de los muertos son ancianos. Vimos todo desde el balcón, alucinados. Por suerte todas mis cosas, mis papeles, mi archivo, mi computadora, están en la planta alta, así que no perdí nada”. 

   El temporal sin precedentes causó más de medio centenar de muertes en su ciudad natal, ubicada a unos 50 kilómetros al sur de Buenos Aires. "Fue una catástrofe que nunca hubiéramos imaginado posible, y que, incluso mientras ocurría, nos parecía que no podía ir más allá. Mi casa jamás se inundó. Lo cierto es que fue una tormenta como ninguna de que tuviéramos memoria: cuatro horas de lluvia continua, y de lluvia feroz, como en el peor momento de una tormenta". 

   Sin embargo, en un principio, nada hizo prever semejante desenlace, ya que sólo corría agua por la calle, relata Brizuela. "Pero pronto se volvió un río feroz por donde era imposible siquiera intentar caminar. Los autos que pasaban por ahí quedaron varados y no se moverían en doce horas. Frente a mi casa, un autobús lleno de gente pasó la noche, mientras a su alrededor pasaban flotando ramas, árboles, todo tipo de cosas, hasta un auto. Hasta que por fin el río empezó a entrar en las casas, por la puerta, y por los resumideros". 

   "Fue entonces que decidí cortar la luz, subir con mi madre a la planta alta y esperar ahí. En ese momento también se cortaron todos los servicios. Estábamos aislados, ignorantes del drama que se vivía, mucho peor, varias calles más allá, donde ancianos quedaban atrapados en sus casas, y morían ahogados. Mirábamos como hipnotizados, durante toda la noche, correr el agua furiosa."

   Y agradece "que fuera feriado (el 2 de abril) y haber estado en casa; porque a poco de iniciada la tormenta yo no hubiera podido llegar hasta aquí... y de hecho, mucha gente quedó desesperada, intentando entrar en la ciudad o en su barrio, intuyendo lo peor para los suyos y sus casas". 

   Para que se produjera la tragedia, analiza el narrador, poeta y traductor nacido en 1963, que vive en el barrio de Tolosa, "concurrieron varios factores". "Es una época en que, por lo demás, suele haber muchos problemas de desagüe porque la ciudad está llena de árboles y es la época en que se deshojan. La ciudad ha crecido muchísimo, hasta el punto de que alguien como yo ya no reconoce la ciudad de su infancia: eso, sin duda, debe de haber influido".


   "Frente a tal cosa, y por respeto a todo lo que sufrimos, a la magnitud del dolor y de la pérdida, creo necesario decir la verdad pura. Y la verdad es que no entiendo cómo podría haberse vuelto inofensivo a un fenómeno así. Los terremotos de Chile de hace tres años podrían haberse previsto y podrían haberse tomado determinadas medidas. Pero ¿en verdad podría haberse impedido que destruyeran tanto como destruyeron?", se pregunta.

   "Por respeto a lo que nos ocurrió, no quiero hablar de lo que no sé ni entrar en el juego de quienes nos quieren hacer decir solamente lo que conviene a tal o cual factor de poder", afirma el autor de las novelas "Inglaterra. Una fábula" y "Lisboa. Un melodrama".

   "Me resulta verosímil que se hayan autorizado construcciones sólo porque convenían económicamente. Si esto es así, han tenido culpa las sucesivas administraciones; pero me atrevo a decir que ahí el culpable no es tal o cual gobierno, sino el capitalismo salvaje que defiende, en todos los otros terrenos, la oposición", señala Brizuela. 

   "La gente que abomina de este gobierno por defender la intervención del Estado en la economía, de pronto pide ahora que intervenga súbitamente, con una inmediatez y una organización propia de un Estado que no sufrió el desmantelamiento del neoliberalismo en los 90. No es serio, ni creíble". 

   "Quiero decir: las autoridades, muy probablemente, han incurrido por lo menos en negligencia, y debe investigarse todo, y no sólo para que sean depuestas y la reemplace una oposición que hará lo mismo en cuanto aparezcan dos billetes, sino, sobre todo, para que no se repita. En cuanto a las autoridades después de la catástrofe, se han portado muy bien. Estuve gestionando los subsidios, las ayudas, todo lo necesario y me parece un plan excelente", subraya.

   Lentamente, tras la bajada de las aguas, Brizuela volverá a su rutina: "Sí, poco a poco voy a seguir escribiendo". Y adelanta: "Estoy escribiendo una novela".

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martes, 9 de abril de 2013

PAULS EXPLORA IMAGINARIO ECONÓMICO DE LOS 70 EN "HISTORIA DEL DINERO"


El escritor Alan Pauls cierra su trilogía de novelas sobre la década del 70 en Argentina con "Historia del dinero", rastreando en la intimidad de una familia obsesionada por la plata cómo se forjó por entonces el imaginario económico del país.

   Los 70 suelen ser pensados básicamente como años de pasión política. "Pero me parece que la intensidad de esa pasión eclipsó un poco algo que para mí es importante, que es el desarrollo de la imposición de una cierta cultura de vida económica que creo que también sigue pesando hoy", afirma Pauls en entrevista con dpa. 

   "No sólo por la cuestión del dólar que vuelve a resucitar, como ciertos comportamientos económicos muy argentinos, sino que hay todo un imaginario de qué hacer con el dinero, cómo relacionarse con el dinero, que para mí se instala en los años 70 de una manera muy fuerte. Los años 70 no sólo nos enseñaron a veces de la peor manera posible a comportarnos políticamente, sino también a comportarnos económicamente", analiza el narrador y ensayista argentino que ganó proyección internacional con "El pasado" (Premio Herralde 2003). 

   A Pauls le interesaba pensar la "cuestión de intimidad y política" para acometer esta década clave y turbulenta que padeció el horror de la dictadura militar (1976-1983). La trilogía se abrió con "Historia del llanto" (2007) y siguió con "Historia del pelo" (2010). "Sobre todo no quería usar las puertas principales, quería elegir accesos muy oblicuos. Y creo que el llanto, el pelo y el dinero funcionaron como caballitos de Troya", señala.

   "Aún hoy que el dinero se ha virtualizado, desmaterializado y se ha resimbolizado infinitamente, todavía en la Argentina lo único que tiene valor para nosotros es el dinero, la plata, los billetes. Y esa es un poco la dimensión porno que hay para mí en la novela, que se habla todo el tiempo del billete", considera el crítico y periodista nacido en Buenos Aires en 1959.

   El protagonista de "Historia del dinero" (Anagrama) tiene un padre jugador, habitué de casinos y conocedor de las cuevas de la especulación financiera, y una madre que vuelve a casarse y dilapida una herencia. "Son relaciones en las que el dinero funciona un poco como comodín de todo. En los 70 se decía que era el 'equivalente general', lo que puede estar en lugar de cualquier otra cosa, en lugar del afecto, del sexo, del lenguaje".

El hijo observa distante las operaciones clandestinas e inversiones alocadas de sus progenitores. "En general los personajes principales de mis libros son un poco así, son como esa mezcla de discapacitados y prodigios, gente que medio no sirve para nada, pero en esa inservibilidad desarrollan unas capacidades que permiten –espero- entender algo de lo que pasa".

   A Pauls siempre le interesaron los 70 por "su peso histórico y su fuerza de irradiación" y cree que el país sigue flotando un poco en la órbita de esa década. "No sólo porque hay una repatriación evidente del discurso de los años 70, de la actitud de los años 70, de la retórica política de los años 70 a nivel gubernamental, sino también porque muchos de los fenómenos que pasan hoy en la sociedad argentina tienen que ver con conflictos, apuestas, heridas, proyectos, contraproyectos que se pusieron en juego en los años 70. Y además porque para mí la década de los 70 es la de mi formación en todo sentido".

  "El gran género que estalló como único género verdaderamente autorizado para revisitar esa época es el de la crónica periodística, el libro de investigación periodística", indica. "Creo que la literatura tardó mucho en encontrar una perspectiva y no sé tampoco si la encontró en general. Me parece que hay intentos más bien individuales, escritores que tratan de trabajar sobre eso. Supongo que es un baile en el que seguiremos estando por mucho tiempo".

   Entretanto se registra una "cierta lucha generacional alrededor de cuál es la 'buena manera' de contar los años 70". Y entre los enfoques más interesantes, destaca los de "los hijos de los sujetos activos de los años 70, la generación de (la cineasta) Albertina Carri, de (el escritor) Félix Bruzzone". "Lo que es interesante de eso es por un lado cómo reivindican la potencia de un cierto olvido y por otro lado cómo empiezan a convertir los años 70 en objeto de un imaginario que tiene más que ver con el delirio, la risa y con el disparate, que con el tributo a una verdad histórica insoportable". 

   Pauls, traducido a diversas lenguas, también incursionó en el cine como crítico, guionista y más recientemente como actor. "La relación más productiva con el cine siempre fue como crítico. La experiencia de guionista no fue muy afortunada, no creo que sea yo muy buen guionista, y además por una razón generacional quedé en un lugar un poco ingrato, como a mitad de camino entre dos generaciones", traza su balance.

   Meterse en la piel de actor significó "una especie de travesura, algo que hice con mucho placer para directores que me llamaron para actuar. Fue una experiencia muy divertida, supercompleja, me gustó mucho participar fugazmente de ese mundo. Pero no veo para mí un camino de actor, para nada", resume su paso por los sets cinematográficos. 


   Sus ficciones también llegaron a la pantalla grande: "El pasado" fue filmada por el argentino-brasileño Héctor Babenco en 2007, con un elenco encabezado por el mexicano Gael García Bernal, experiencia que no lo dejó del todo satisfecho. "Hubiera preferido que la película fuera más personal, más de Babenco, menos obediente". Y al mismo tiempo rescata: "Tiene algo en el tono que me gustó mucho". 

   Finalizada la trilogía que le llevó seis años, Pauls trabaja en un ensayo biográfico sobre el cineasta chileno Raúl Ruiz, al que califica de perfecto "como libro de cruce". Y adelanta: "Tengo ya planes de una novela, pero por ahora estoy abocado a Ruiz".

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miércoles, 9 de enero de 2013

CORTÁZAR Y RABASSA: DE TRADUCCIONES, CARTAS Y AMISTADES DE CRONOPIOS



Rabassa, cronopio traductor
Julio Cortázar y Gregory Rabassa tejieron una perdurable amistad entre idas y vueltas de traducciones y cartas que cruzaron el Atlántico. En diálogo con dpa, el estadounidense recuerda al escritor como "muy cálido e informal", mientras que el argentino definió alguna vez a Rabassa como "mi amigo, gran traductor e inconmensurable cronopio".

Rabassa, de 90 años, cuenta que no conoció personalmente a Cortázar hasta que terminó su versión inglesa de "Rayuela", con la que se inició en el campo de la traducción. La emblemática novela, que este año cumple medio siglo de su publicación, no fue un libro más en su prolífica carrera: "Hopscotch" le valió en 1967 el National Book Award for Translation.

"Nos fuimos conociendo de manera muy cálida y muy estrecha a través de nuestra correspondencia. Yo le enviaba páginas (traducidas) y él hacía sus comentarios, nos llevábamos bien. Y luego él vino a Nueva York, nos encontramos y nos convertimos en muy buenos amigos", señala en conversación telefónica desde su casa neoyorquina.

"Recuerdo también que mi hija era por entonces una niña pequeña y que ella se conectó mucho con él. Había algo con los niños. Él parecía atraerlos, porque el propio Cortázar era un niño grande", lo evoca con afecto el laureado traductor.

La larga nómina de escritores que Rabassa vertió al inglés desde el español y portugués incluye también al colombiano Gabriel García Márquez, al peruano Mario Vargas Llosa, al guatemalteco Miguel Ángel Asturias, al brasileño Jorge Amado, al portugués António Lobo Antunes y al español Juan Benet.

Cortázar y Rabassa implementaron para "Rayuela" un sistema de trabajo por el cual el autor iba revisando la traducción a medida que ésta avanzaba y la recibía por correo. "Precisamente porque tu trabajo me parece tan inteligente y sensible, y porque me siento feliz de tenerte como traductor, es que me empeño en leerte atentamente cada página para ayudarte a que logre la máxima perfección", le escribió el novelista y cuentista en 1965 desde París.


Cortázar, conocedor del inglés
A la hora de revisar, Cortázar -quien se desempeñó como traductor en la Unesco- "era más bien de sugerir, y como sabía muy bien inglés le surgían ideas. Cuando a veces yo confundía su intención me lo hacía saber. Trabajamos muy bien juntos", sostiene en inglés Rabassa, quien publicó en 2005 su libro de memorias "If This Be Treason: Translation and Its Dyscontents, A Memoir".

"Rayuela" presentó considerables desafíos para su traducción, admite el catedrático de Lenguas y Literaturas Hispanas en Queens College. "Tuve que encontrar expresiones populares en inglés para traducir algunos de sus argentinismos. Y él siempre me ayudó indicando lo que significaban esas expresiones en inglés. Y también fue necesario prestarle atención a la estructura. Le gustó mucho".

Luego Rabassa llevaría al inglés otras dos novelas del escritor argentino (1914-1984): "62: Modelo para Armar" ("62: A Model Kit") y "Libro de Manuel" ("A Manual for Manuel").

A la traducción de la novela protagonizada por la Maga y Oliveira le siguieron por recomendación de Cortázar "Cien años de soledad" de García Márquez -otra obra emblemática del "boom"- y la compleja "Paradiso" de José Lezama Lima.

Rabassa -quien continúa traduciendo- considera que a diferencia de "Cien años de soledad", que fue muy popular en Estados Unidos, el impacto de "Rayuela" fue limitado al público literario. "No era un libro para el público en general, pero los lectores lo conocen y les gustó. Tuvo una influencia; su estilo, y aún más la estructura de la novela, fue imitada por mucha gente, por escritores estadounidenses".


Al enterarse de que Rabassa iba a traducir "Libro de Manuel", Cortázar le escribió: "yo contigo me siento en terreno fraternal e inmediato, sé que me entiendes admirablemente y que yo 'paso' al inglés sin esfuerzo, como si directamente hubiera escrito en ese idioma y no en mi criollo rioplatense". La correspondencia cortazariana a Rabassa nutre cuatro de los cinco tomos de las "Cartas" (Alfaguara) publicadas en 2012.

Rabassa revela que "desafortunadamente" nunca visitó el país de su amigo Cortázar. "Lo más al sur que llegué fue a Sao Paulo, y viví un par de años en Río de Janeiro con una beca de investigación. Brasil probablemente sea el país (de la región) que mejor conozco. He estado en muchos sitios, estuve un par de veces en México, Puerto Rico, Perú, Colombia. Pero nunca llegué al sur. Circunstancias”, se ríe.


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