Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

domingo, 16 de septiembre de 2012

FIESTA DE LAS LETRAS MEXICANAS SE VOLCÓ A LAS CALLES DE BUENOS AIRES


Las letras de México brillaron en el marco del Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires, en una celebración entre libros, autores, canciones y mezcales, que fue seguida por un homenaje a Octavio Paz, José Emilio Pacheco y Sergio Pitol. 

   No casualmente el Filba Internacional dedica su cuarta edición a la literatura mexicana, con una nutrida delegación de escritores que incluye a Margo Glantz, Fabio Morábito y Álvaro Enrigue. 

   La actividad "México en Buenos Aires", en el marco de la sección "Viva México", invitó a encontrarse este sábado con autores mexicanos y conocer las novedades de editoriales independientes.

   El epicentro de la jornada que coincidió con la celebración del Grito de Independencia fue la librería "Eterna Cadencia", aunque las actividades también se volcaron a la calle en el barrio porteño de Palermo.

   Se trató de un evento con ambiente distendido, que asimismo dio su improvisado Grito con numerosos neófitos. Al comienzo, cinco escritores y un editor se prestaron a leer obras ante el público, dentro de la librería y también en la acera.
Fabio Morábito

   Los primeros en situarse ante el micrófono fueron Morábito, con algunas de sus columnas para la prensa, y el chileno Álvaro Bisama, quien se disculpó de entrada: "Leo muy mal y no soy mexicano". 

   El director de la Editorial Almadía y de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca Guillermo Quijas también participó de la lectura, luego de definirse como "un feliz colado". Asimismo narraron fragmentos de su obra la argen-mex Sandra Lorenzano, Valeria Luiselli y Enrigue. 

   El frente de la librería "Eterna Cadencia" fue decorado con papel picado, mientras que en la calle sendos puestos ofrecían la comida típica mexicana y los libros de Editorial Almadía, el Fondo de Cultura Económica (FCE) y el sello Eterna Cadencia.

   "Almadía surge de una librería que fundó mi abuelo hace más de 60 años en la ciudad de Oaxaca", contó Quijas a dpa. "Si bien nosotros publicamos a muchos autores jóvenes, ya muchos de los autores consolidados en México están publicando con nosotros como Fadanelli, Servín, Villoro, Pitol y Glantz, y la única forma de conseguir eso es trabajando bien con cada uno de los libros", analizó.

   "Cada vez más ha habido un surgimiento de nuevas editoriales. Yo creo que hay una cosa muy importante de diez, 15 editoriales nuevas que han salido en México en los últimos diez años: que tratan de personalizar cada una de las relaciones que conlleva el proceso editorial y creo que eso está dando resultados”, opinó.

   Glantz, quien fue entrevistada el sábado por la noche en el Museo Malba, señaló previamente a dpa que se ha descentralizado la literatura en México. "Eso mismo ha permitido que haya una cantidad de autores que vienen de provincia, que antes tenían que estar en la capital, porque es un país muy centralista". 


Tres amigos: Pacheco, Pitol y Monsiváis.
   Quijas coincidió con la autora de "Saña" en que hay un proceso de descentralización. "Es una cosa muy curiosa, cada vez hay más escritores de la parte norte, pero donde están surgiendo más editoriales es en la parte centro y sur, es muy extraño. Pero la creación de la literatura ya no está sólo en el DF, sobre todo la parte norte está sacando muchos escritores de muy buena calidad y en el sur están surgiendo cada vez más".

   Tampoco faltó un homenaje a los grandes escritores Paz, Pitol y Pacheco, con participación de Morábito y Enrigue y moderación de Lorenzano. 

   "A Paz le ha tocado ser el patriarca literario de México y lo ha pagado muy caro, estuvo muy solo", apuntó Morábito. "Fue una soledad finalmente muy triste". "Fue muy valiente en momentos que fue muy difícil serlo", destacó Enrigue.

   En cuanto a los vínculos entre Paz, Pacheco y Pitol, "uno de los elementos que quizás los reúne de manera más clara sea el de la traducción. Los tres son traductores importantes que teorizan sobre la traducción", analizó Lorenzano.
Paz, el "patriarca literario"

   "De todos nuestros escritores, Pitol es el más joven", consideró Morábito. "Tiene esa adolescencia perpetua que me parece tan saludable en un país tan solemne como México", aseguró, para luego valorar que Pitol siempre pudo entusiasmarse por nuevos autores. 

   El tributo cerró en la librería con la lectura del poema de Pacheco "Alta traición", y luego la acera fue territorio tomado por los mariachis.

   Y antes de que finalice hoy la cuarta edición del Filba con una lectura a cargo del colombiano Fernando Vallejo, continuará el protagonismo mexicano: Glantz, Enrigue y Morábito conversarán en el panel "México por México". Además habrá diálogos entre Guillermo Fadanelli y Leonardo da Jandra, así como con el reconocido compositor Mario Lavista.

   El director del Filba, Pablo Braun, calificó la participación mexicana de "excelente": "Están haciendo un barullo (ruido) importante". "El evento convocó a un montón de gente", señaló Braun a dpa. "Por unos días se habla más de los mexicanos, y eso está buenísimo", concluyó.


* * *

sábado, 15 de septiembre de 2012

MARGO GLANTZ REUNIRÁ MEDIO SIGLO DE VOCACIÓN VIAJERA EN NUEVO LIBRO


Glantz, twittera y trotamundos
  La escritora mexicana Margo Glantz trabaja en un libro de viajes que buscará compilar medio siglo de sus periplos, mientras la incansable trotamundos recala por estos días en Buenos Aires para participar del festival literario Filba Internacional.

   "Soy muy vieja, quién sabe qué me depara la vida. Ahorita lo que quiero es armar un libro de viajes muy largo que tengo, que ya está escrito, que son viajes a lo largo de 50 años y por muchos territorios del mundo, de los cuales aislé la India", cuenta la autora de 82 años, usuaria entusiasta de la red social twitter.

   "Como viajo continuamente va creciendo el libro, es interminable", y podría requerir varios tomos, apunta a dpa la vital Glantz, que acaba de ir a China con su hija y sus nietos y siempre dedica una parte del año a recorrer el mundo con su familia.

   La autora de "Las genealogías" y "Saña" lanzó recientemente en México "Coronada de moscas" (Sexto Piso), donde describe sus experiencias en la India, país que le impactó muchísimo. "Como dice (Pier Paolo) Pasolini, en la India la vida está en el límite de la soportabilidad. Es algo impresionante el hambre, la miseria, las condiciones de vida, el amontonamiento, la mutilación". 

   Glantz -una de las principales invitadas del Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires (Filba) que culmina mañana- presentará en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara "Coronada de moscas", que se editará próximamente en España y Argentina.

   Por otra parte, la escritora, ensayista y académica describe a Nora García –que habita las páginas de su novela "El rastro" y de los cuentos de "Historia de una mujer que caminó por la vida con zapatos de diseñador"- como una especie de alter ego, que podría retornar, tal vez, en una nueva novela.

   "Creo que la mato ahí, pero como no he acabado la novela y no me funciona, creo que ya me maté yo a mí misma", bromea. "Tiene ya como 100 páginas, pero es una novela de estructura muy difícil y no he sabido cómo resolverla. Si la vida me es leve y amable, la resuelvo, y sino me muero", dice entre risas.

   "Me pareció un personaje muy divertido, como esas patrañas psicoanalíticas donde uno proyecta", señala.

   "Yo soy incapaz de producir un libro de 500 páginas. Escribo textos breves, pero escribo mucho", afirma Glantz, de antepasados ucranianos y cuya obra se caracteriza por el hábil manejo del lenguaje y la erudición.

    La ganadora de numerosos premios como el FIL de Literatura en Lenguas Romances 2010 y de amplia trayectoria docente, que la condujo entre otros a las universidades de Yale, Princeton y Harvard, no cree que en su obra haya un límite muy claro entre los géneros.


Glantz, premiada en la FIL
   "No soy muy canónica en mi forma de enfrentar la literatura", manifiesta. Sus libros también están surcados por "una indefinición entre realidad y ficción, una cercanía entre lo autobiográfico y lo falso, partir de lo autobiográfico pero irlo destruyendo, o manejar la autobiografía desde niveles absolutamente deleznables".

   "Trabajo a partir de fragmentos casi siempre, que luego voy armando", explica. "Por eso me interesa twitter, porque es la capacidad de resumir en 140 caracteres o menos algo que en un momento dado parece interesante o banal y que uno quiere consignar".

   "Es un ejercicio mental que exige doblegar el idioma y doblegarse uno a sí mismo para que uno pueda rendir en tan poco espacio. Es divertido, es como un juego también", opina la narradora y columnista del diario "La Jornada". 

   El cuerpo es un tema recurrente en su literatura, en especial el femenino: "Está muy sepultado por las miradas extranjeras, sobre todo la mirada masculina. Lo veo a través de la literatura fundamentalmente o del cine. Si uno lee las grandes novelas del siglo XIX, los personajes femeninos son muy importantes, Madame Bovary o Ana Karenina, pero están modelados por la sociedad y por el autor que las creó". 

   "Generalmente es un cuerpo que manipulan los otros. La mujer casi siempre ha sido objeto y no sujeto", sostiene Glantz, quien trabaja mucho sobre la moda en sus textos.

   La escritora se muestra a gusto en Buenos Aires, ciudad que visitó innumerables veces y en la que esta tarde se prestará a una entrevista en el Museo Malba. "Me gusta la gente, las librerías, las pilchas (la ropa), el tango". Mientras, el domingo participará junto a Álvaro Enrigue y Fabio Morábito en el panel "México por México", también en el marco de la cuarta edición del Filba, que homenajea a las letras mexicanas. 
Una joven Margo Glantz

   Si de influencias literarias se trata, Glantz rememora: "En esta larguísima vida mía he leído muchísimo y ya muchísimos autores se volvieron parte mía; ya no sé si soy yo o ellos. En la época del 'boom', mi generación leyó muchísimo a (Julio) Cortázar, como leyó a (Juan Carlos) Onetti y a (Gabriel) García Márquez”.

   Y traza su balance, jocosa: "Mis amigos muy queridos, Sergio Pitol, Monsiváis, Elena Poniatowska, Juan García Ponce, que son de la misma generación que yo, de los años 30, pues casi todos publicaron a los 20, 23, 24 años, y yo empecé a publicar a los 47, así que soy más joven que ellos”.

   "Me siento parte de una generación de escritores, pero escribí mucho tiempo después que ellos. Mientras ellos ya habían publicado sus mejores libros, yo era una joven promesa con arrugas". 


* * *

jueves, 13 de septiembre de 2012

PIGLIA LEVANTA TELÓN DE UN FILBA QUE HOMENAJEA LETRAS DE MÉXICO


Piglia en el auditorio del Malba
   Con una apertura protagonizada por el escritor argentino Ricardo Piglia, el cuarto Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires inauguró anoche una edición que rendirá tributo a las letras de México a lo largo de cinco intensas jornadas.

   El autor de "Plata quemada" y "Respiración artificial" ofreció la conferencia "Sobre la interpretación" desde el escenario del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), en una velada que también evocó al fallecido autor de "Los pichiciegos" Rodolfo Fogwill.

   Piglia saludó especialmente a la mexicana Margo Glantz, "una querida amiga, una escritora extraordinaria", y al colombiano Fernando Vallejo, "al que todos admiramos". "Es una alegría saber que están en Buenos Aires", apuntó hacia el auditorio, donde se encontraban los dos invitados estelares del Filba Internacional.

   Una de las secciones del evento será "Concordancias: música y literatura", que explorará los cruces entre ambas disciplinas. "Una partitura es simplemente un indicio de música potencial", citó Piglia, para luego continuar: "Me pareció que esa idea de la música potencial estaba muy relacionada con las poéticas actuales de la narración, que tienden a ver siempre la lectura como la puesta en acción de un relato potencial".

   "La lectura actualizaría esa potencialidad, haría aparecer ese relato. Para interpretar una narración en realidad hay que volver a contarla", explicó.
Gombrowicz, evocado por Piglia

   La traducción, consideró, es un ejemplo para pensar esta situación. Virginia Woolf recordaba que sus amigos escritores decían que la mejor novela que se había escrito era "La guerra y la paz" de Leon Tolstoi, pero todos la habían leído en traducción, porque no sabían ruso.

   "Ese juicio parece querer decir que la calidad de una novela no depende exclusivamente del estilo del original, como si en la narración hubiera algo más allá de la lengua, que nos diera siempre una suerte de contenido que va más allá de la pura eficacia lingüística. Esto quiere decir en un sentido que la novela puede soportar las traducciones", indicó el autor de "Blanco nocturno". 

   Es como si la novela hubiera nacido íntimamente ligada a la traducción y a la posibilidad de expandirse en lenguas distintas, apuntó Piglia. "La novela sería la primera forma narrativa que surge ligada a la lectura y a la traducción".

   La poesía, en cambio, resiste la traducción: "Sólo funciona plenamente en la lengua materna del que lee. Por eso los poetas consideran a la traducción de poesía como parte de su obra".

   Piglia también señaló el particular caso del polaco Witold Gombrowicz, quien tradujo su novela "Ferdydurke" al español con sus camaradas del café "Rex" en Buenos Aires, ya que él casi no conocía el idioma. "Lo que surge es un libro extraordinario, que podríamos considerar una interpretación nueva del original", destacó.
Un recuerdo para Fogwill

   Poco antes, el coordinador general del Filba, Patricio Zunini, recordó: "Dos años atrás se murió un gran escritor, Fogwill. Esta edición del Filba va a hacer un recorrido homenaje especial a su figura y para ello en la inauguración queríamos tenerlo presente". 

   El reconocido actor argentino Lito Cruz subió al escenario para interpretar una selección de la nouvelle de Fogwill "Help a él", basada en "El Aleph" de Jorge Luis Borges.

   Hasta el domingo, el festival que organiza anualmente la Fundación Filba contará con la participación de alrededor de una veintena de invitados internacionales, entre los que se destacan el francés Laurent Binet, el chileno Álvaro Bisama, el boliviano Rodrigo Hasbún, la española Mercedes Cebrián y el noruego Kjartan Fløgstad.

   Diez autores mexicanos desembarcan por estos días en la capital argentina; algunos de renombre, como Glantz, y otros prometedores, como la joven Valeria Luiselli, que animarán la sección titulada "¡Viva México!".

   La delegación azteca está integrada además por Fabio Morábito –nacido en Egipto y residente en México-, Álvaro Enrigue, Leonardo Da Jandra, Guillermo Fadanelli, Julián Herbert, la argentina radicada en México Sandra Lorenzano, el compositor Mario Lavista y el editor y director de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca Guillermo Quijas.


   El director del Filba, Pablo Braun, explicó durante la apertura: "En todas las ediciones hemos homenajeado las letras de algún país. Este año, y sentimos que por fin saldamos una deuda, la literatura homenajeada será la de México, considerada una de las más influyentes del continente, no sólo por la gran importancia de sus escritores consagrados y sus nuevas voces, sino por su poderosa industria editorial".

   Y también se desplegarán las secciones "clásicas" del festival como "Tinta activa", que se ocupa de la actualidad literaria, y "En primera persona", escenificación de las letras a través de lecturas, recitales, performances y entrevistas. 

   "Tinta activa" propicia hoy un diálogo entre las escritoras argentinas Angélica Gorodischer y Liliana Heker, en tanto que "En primera persona" presenta esta noche una entrevista a Vallejo, asimismo encargado de cerrar el encuentro el domingo con una lectura de comienzos y finales de sus libros.


* * *

miércoles, 12 de septiembre de 2012

DE RUFINO CUERVO A "EL DESASTRE", VALLEJO DESAFÍA LOS GÉNEROS


Vallejo, apasionado por Rufino Cuervo
"Los géneros son muy limitados para dar cuenta de la realidad", proclama Fernando Vallejo tras su particular biografía sobre Rufino José Cuervo "El cuervo blanco", mientras anticipa que su nueva obra se llamará "El desastre" y no se amoldará a ninguna categoría literaria.

   En "El cuervo blanco", recientemente publicado por Alfaguara, el controvertido ganador del Premio Rómulo Gallegos y del FIL de Literatura en Lenguas Romances "canoniza" al filólogo en base a una enorme cantidad de datos, mientras desgrana diversas anécdotas. Y también se refiere a los caprichos del idioma, la situación del español y critica a Colombia, los políticos y la Iglesia. 

   Vallejo -nacido en 1942 en Medellín y residente en México- asegura en diálogo con dpa que ambas partes del libro son claramente separables. "Es un experimento de ampliar los géneros, porque son muy estrechos para lo amplia que es la realidad, la vida".

   "He escrito tres biografías, más que por escribirlas y para que supieran otros de mis tres biografiados, es porque quería yo saber de ellos", sostiene Vallejo, uno de los principales invitados del Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires que se inicia hoy. El autor colombiano publicó previamente "Almas en pena, chapolas negras" y "El mensajero", sobre los poetas de su país José Asunción Silva y Porfirio Barba Jacob.


   En "El cuervo blanco", Vallejo elogia a Rufino Cuervo (1844-1911) como el "primer filólogo de este idioma: el primero en el tiempo y el más grande". "Siempre tuve curiosidad de saber de él. Pensé que no estaba a mi alcance esa investigación, nunca soñé en llegar a saber lo que sé en este momento de él", se enorgullece.

   "Y la veía muy difícil porque los últimos 29 años de su vida los vivió en París, y pensé yo que la clave estaba en París. En realidad la clave estaba en Colombia en el Instituto Caro y Cuervo. Entonces fue muy fácil, fue una investigación muy rápida. Él había guardado infinidad de papeles y a su muerte los trajeron de Francia. Un milagro, porque lo usual es que todas estas cosas desaparezcan", cuenta.

   Vallejo confirma que carece de entusiasmo por la literatura. "A veces leo algún periódico, pero cada vez menos". Consultado acerca de si lee a sus colegas, replica: "No tengo interés, no tienen qué decirme, y si tienen algo que decirme, no me importa que me lo digan".

   A la pregunta de por qué la literatura actualmente no lo seduce, señala que responderá con "El desastre". "A lo mejor ahora que regrese de Argentina por fin lo empiezo. No es un ensayo, no tiene género, es un libro de infinidad de cosas. Y de la vida mía y de mi percepción del desastre, de la vida humana y del planeta y de su presente miserable y su futuro incierto".
Rufino Cuervo

   "Para mí salir de un libro es como ya cerrar y no volver a escribir otro. Que es lo que quisiera siempre hacer, decir 'éste que sea el último, no escribo más'. Siempre me queda faltando uno, ahora me queda faltando éste, donde voy a mezclar los géneros en mayor medida de lo que ya lo he hecho". Y desliza con su voz suave: "A lo mejor será el último".

"Nunca me hice ese propósito de ser escritor, aunque de niño probablemente quisiera haber sido escritor. Pero después me dediqué a estudiar cine, hice unas películas, otras cosas, y nunca me he tomado este papel en serio", asevera el autor de "La virgen de los sicarios", que llevó a la pantalla grande Barbet Schroeder con guión del propio Vallejo. 


   Y también dirige sus dardos contra el séptimo arte: "El cine es miserable, no tiene razón de ser ya, ojalá se acabe pronto esa tontería. Duró demasiado, un siglo largo".

   Asimismo, Vallejo observa una colonización del mundo hispánico por parte del mundo anglosajón, "que se da con toda claridad en la música, pues también en el lenguaje, que es más profundo, porque son las estructuras del pensamiento las que están detrás de las palabras".

   Pero el español también "se está absorbiendo palabras del inglés todo el tiempo. Y es explicable que absorba palabras del inglés para lo que inventaron los anglosajones", como por ejemplo Internet, indica. "Nos han anglizado el alma", anota.

   "Lo curioso es que ahora España es una provincia del idioma nada más. Antes fue la metrópoli, ella dictaba la norma, hasta la independencia. Después de eso se empezó a relajar y a deshacer esa predominancia de la Real Academia, se fundaron las academias nuestras. Es muy importante que las academias se hayan unido y estén trabajando juntas", considera Vallejo, cuyo primer libro es "Logoi, una gramática del lenguaje literario".

   "Un idioma no es regulable, es un río salido de cauce que hace lo que quiere", afirma el autor de la serie de novelas autobiográficas "El río del tiempo", un apasionado por la lingüística, la lexicografía y la gramática.


Vallejo, defensor de los animales
   Vallejo se muestra complacido de estar de visita en Argentina. "Me gusta que quiera los libros todavía, es uno de los últimos reductos. Aquí todavía sigo viendo librerías por todas partes, pese a una crisis inmensa". Pero el escritor que abraza la causa de la defensa de los animales también deplora: "No me gusta que se coman a los animales ni que tengan una ganadería inmensa. No me gusta que les guste el fútbol, porque lo detesto".

   El cierre de la cuarta edición del festival literario Filba Internacional lo tendrá como gran protagonista el domingo, con una lectura de comienzos y finales de sus obras. "Voy a leer un rato y eso es todo", desmitifica Vallejo.

* * *

lunes, 10 de septiembre de 2012

FILBA BUSCA "CONTAGIAR LITERATURA" CON HOMENAJE A LETRAS DE MÉXICO


El cuarto Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires tendrá como protagonista estelar a las letras de México y convocará del miércoles al domingo a autores como el colombiano Fernando Vallejo, la mexicana Margo Glantz y el francés Laurent Binet, galardonado con el Premio Goncourt de primera novela.

   "El Filba Internacional tiene como programa fomentar la relación entre el público porteño con escritores noveles y consagrados, y el intercambio con distintas disciplinas artísticas como la música, el teatro, el cine, la fotografía", explica a dpa Patricio Zunini, coordinador general del festival.

   "El objetivo es contagiar el virus de la literatura. En las diferentes ediciones, el festival ha funcionado como una puerta de acceso a nuevos escritores o a algunos que tenían obra profusa pero que no habían desembarcado con fuerza en la Argentina", analiza.


Glantz, Pacheco y Monsiváis.
   La sección "¡Viva México!" busca trazar un recorrido por la obra de las voces más significativas del siglo XX mexicano como Octavio Paz, Sergio Pitol, José Emilio Pacheco y Carlos Monsiváis, así como acercar las expresiones contemporáneas de su narrativa, poesía y música.

   Desde la primera edición, el Filba Internacional se propuso funcionar como un agente de la literatura latinoamericana, apunta el coordinador general del festival. El primer año se realizó un tributo al chileno Roberto Bolaño y las dos siguientes ediciones dedicaron itinerarios a las letras uruguayas y brasileñas. 

   "Para continuar este camino, las letras homenajeadas en 2012 son las de México, consideradas tal vez como las más influyentes del continente, no sólo por la gran importancia de sus escritores consagrados y de sus nuevas voces, sino también por su poderosa industria editorial", destaca. 

   Zunini señala que diez autores mexicanos desembarcarán en la capital argentina; algunos de renombre, como Glantz, y otros prometedores, como la joven Valeria Luiselli.
Fabio Morábito

   La delegación azteca estará integrada además por Fabio Morábito –nacido en Egipto y residente en México-, Álvaro Enrigue, Leonardo Da Jandra, Guillermo Fadanelli, Julián Herbert, la argentina radicada en México Sandra Lorenzano, el compositor Mario Lavista y el editor y director de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca Guillermo Quijas.

   También participarán del evento organizado anualmente por la Fundación Filba el chileno Álvaro Bisama, el boliviano Rodrigo Hasbún, el brasileño Ronaldo Correia de Brito, la española Mercedes Cebrián y el noruego Kjartan Fløgstad.

   La apertura correrá el miércoles por cuenta de Ricardo Piglia con la conferencia "Sobre la interpretación" en el MALBA. Vallejo, en tanto, será el encargado de cerrar el encuentro el domingo sobre el mismo escenario, en una lectura con una selección especial de comienzos y finales de sus libros.

   Al igual que en ediciones anteriores, el Filba contará con una nutrida participación de autores consagrados del ámbito local, como Luis Chitarroni, Marcelo Cohen, Tamara Kamenszain, Angélica Gorodischer, Liliana Heker, Carlos Gamerro, Pedro Mairal y Marcelo Figueras.

   Este año, además de las secciones "clásicas" como "Tinta activa", que se ocupa de la actualidad literaria, y "En primera persona", escenificación de las letras a través de lecturas, recitales, performances y entrevistas, se propician dos recorridos especiales: "Viva México" y "Concordancias", cruce entre música y literatura.

   Entre las actividades de "Viva México", "México en Buenos Aires" invita a encontrarse con escritores destacados de ese país en formato de fiesta diurna y conocer las últimas novedades de editoriales independientes. Y Glantz, Enrigue y Morábito dialogarán en el panel "México por México" sobre las expresiones y desafíos del escenario cultural local y su panorama literario.


Fogwill, recordado por el Filba.
   Mientras, la mesa "La larga risa de todos esos Fogwill" recordará al autor argentino a dos años de su muerte, con los sociólogos y ensayistas Horacio González y María Pía López.

   El encuentro fue precedido por el filbita, dedicado a la literatura infantil y juvenil, que culminó ayer. Ahora, desde el miércoles, le llega el turno al Filba de desplegarse en diez sedes -entre ellas la Biblioteca Nacional, el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA), la Fundación Tomás Eloy Martínez, la librería Eterna Cadencia y el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA)- y ofrecer sus actividades con ingreso gratuito.


   "El objetivo es conseguir una multiplicidad de miradas acerca del hecho literario", resume Zunini. La invitación a acercarse a la diversidad narrativa con autores de diferentes estilos e idiomas ya está lanzada.

* * *

jueves, 30 de agosto de 2012

UN ANDRÉS BARBA "PORTEÑO" RETRATA A MADRID EN "HA DEJADO DE LLOVER"

Barba, apasionado por la novela corta

 El madrileño Andrés Barba cruzó el Atlántico para afincarse por un tiempo en Buenos Aires, donde acaba de presentar esta semana su más reciente obra, "Ha dejado de llover", "novela de nouvelles" con la que pinta su ciudad natal.

   "Yo creo que todas las ciudades grandes tienen algo en común. Pero es verdad que las ciudades tienen su propio carácter, que son personas colectivas. Y en la idea original del libro sí estaba hacer lo que hizo (James) Joyce con Dublín, hacer una especie de retrato, sin costumbrismo, de barrios de Madrid", explica Barba, elegido por la revista "Granta" como uno de los mejores narradores jóvenes en español.  

   "Ha dejado de llover" (Anagrama) reúne cuatro historias que exploran los vínculos familiares desde un registro realista. En diálogo con dpa, Barba considera que sus personajes "son gente normal con dilemas bastante ordinarios, bastante reconocibles. Pero sí son personas en momentos determinantes. Creo que cualquier persona por ordinaria que sea, vista en un momento esencial de su vida, tiene un enorme interés". 


   En "Paternidad", un músico embaraza a una chica y enfrenta el reto de ser padre. Una mujer debe lidiar con la zozobra que implica el cuidado de su madre anciana en "Astucia", mientras que "Fidelidad" es protagonizado por una adolescente en pleno despertar sexual, que descubre que su padre tiene una amante. Y una treintañera va de shopping con su madre, con quien mantiene una relación distante, en "Compras".

   "Descubrí que en realidad todas las 'nouvelles' van de una sola cosa, y es de un problema que se termina básicamente. Una persona comprende algo, o comprende una situación, o comprende a otra persona, y en esa comprensión, que es como una pequeña epifanía ordinaria, un problema se termina", señala el escritor que incorporó algún modismo porteño.

   Barba, quien se dio a conocer en 2001 con "La hermana de Katia", finalista del Premio Herralde, se muestra entusiasmado por transitar nuevamente el camino de la novela corta, "un género muy poco tratado en general en la literatura en español". "Es un género que me gusta mucho, muy anglosajón y muy norteamericano. Te permite el despliegue casi de una novela, y si está bien planteado, cuando terminas de leer tienes la sensación de haber leído una auténtica novela".

   El ganador del Premio Torrente Ballester con "Versiones de Teresa" (2006), del Anagrama de Ensayo con Javier Montes por "La ceremonia del porno" (2007) y del Juan March con "Muerte de un caballo" (2011) se describe como "muy disciplinado" para trabajar y confiesa que opta por tirar mucho antes que corregir demasiado. "Para los cuatro relatos de este libro, escribí ocho".


Barba, uno de los elegidos de "Granta"
   Barba compuso los relatos mayormente en Madrid, pero los redondeó en Buenos Aires. "Los que más me gustan son el primero y el último. En el primero sí tengo la sensación de haber acertado no sólo con la narración sino con cierto aire de los tiempos, de cierta manera de vivir la paternidad más propia de mi generación, una manera un tanto desastrosa pero bien intencionada. Y el último, porque fue un texto que requirió desde el principio de mucha delicadeza". 

   El talentoso narrador nacido en 1975 considera entre sus dos enormes influencias, mayores a las referencias literarias incluso, a "la filosofía y el cine". "Estoy con una novela larga", se le escapa, aunque no quiere adelantar su argumento, porque eso trae "pésima suerte".

   Respecto de los lazos entre la literatura latinoamericana y española, Barba sostiene que "se han invertido un poco los papeles. España está mucho más atenta a la literatura latinoamericana que en general los países latinoamericanos a la literatura española contemporánea. En este país es obvio que hay un desinterés bastante elevado por la literatura española contemporánea, supongo que justificado en cierto modo. Hay escritores de primerísima fila españoles que aquí no se sabe que existen". 


Caparrós y Alan Pauls
   A la vez, puntualiza, los argentinos Martín Kohan, Alan Pauls y Martín Caparrós venden más libros en España que en Argentina. "El mundo literario argentino es muy autosuficiente y muy autónomo", asevera el autor que se quedó en Buenos Aires "por amor" y que regresará próximamente a España con su pareja para pasar allí un tiempo.

   Licenciado en Filología Hispánica y traductor, ha vivido muchos años fuera de España, sobre todo en Italia y Estados Unidos. "Irse del propio país es un ejercicio muy sano, muy purificador, y uno aprende también a ser un poco más condescendiente con los defectos de su país y un poco más amable con sus virtudes".

   El escritor cree que la crisis que golpea España conlleva aspectos  positivos. "Ha sido como una cura de humildad y hemos recordado lo que somos de verdad. Se había generado una ilusión de que éramos una cosa diferente, pero seguimos siendo los parias de Europa y ha quedado demostrado una vez más". 


   Y su inclusión en la lista de la prestigiosa "Granta" en 2010 le sirvió "para tener como una foto de grupo de mi generación y descubrir a otros autores que luego sí me han interesado", reflexiona Barba. "Es una cosa muy común de nuestra generación decir que no nos parecemos a nadie, todos queremos ir muy por libre, pero tenemos un aire de familia, nos jode y tal, pero sí", se ríe. "Nos jode porque somos muy poco gregarios en realidad. Nos ha tocado un tiempo muy individualista". 


* * *

miércoles, 8 de agosto de 2012

LA CAPITANA MIKA ES RESCATADA DEL OLVIDO EN NOVELA DE ELSA OSORIO


La única mujer al mando de tropas republicanas durante la Guerra Civil española fue la argentina Micaela Etchebéhère, pero su historia quedó sumergida en el olvido. Ahora la escritora Elsa Osorio recupera la figura de esta temeraria capitana del POUM en su última novela, "Mika", apoyándose en documentos históricos.

   "Yo tenía como una obsesión por que la memoria de esta mujer saliera a la luz con su nombre y apellido", confiesa Osorio sobre su compatriota Mika (1902-1992), amiga de André Breton, Julio Cortázar, Alfonsina Storni y Copi. 

   Osorio se enteró hace 25 años de la existencia de esta revolucionaria nómade por el escritor Juan José Hernández, quien la había conocido. "Dije 'qué increíble esta mujer'. Que es lo mismo que dice mucha gente ahora, '¿cómo no se conoce?'". Es una mujer que se merece un reconocimiento", manifiesta la autora a dpa. 

   Seix Barral publicó recientemente "Mika" en Argentina y lo hará en México en octubre, mientras que Siruela editó la novela en España bajo el título "La capitana". 

   "Pienso que la revolución estuvo siempre en la vida de ella", explica Osorio, quien rastreó minuciosamente los pasos de la mujer nacida en la colonia judía de Moisés Ville como Micaela Feldman. Con apenas 18 años llegó sola a Buenos Aires para estudiar y por esa época conoció a Hipólito Etchebéhère, "el amor para toda la vida". "Y hacen casi votos, como si fueran votos religiosos, pero votos de revolución".


Mika, una obsesión de Osorio que cristalizó en novela
   "Son gente de acción, van buscando la revolución. Ella llega a España en esa búsqueda", reflexiona Osorio sobre el camino que condujo a la pareja al Berlín previo al ascenso de Hitler, a París y al frente en la Guerra Civil.

   La autora de la exitosa novela "A veinte años, Luz" -finalista del Premio Fémina de Francia y traducida a 18 idiomas- indica que su última obra se centra en contar qué factores, tanto en la guerra como anteriormente, hicieron de Mika una capitana que logró mandar desde su condición de mujer.

   "Es un mando más horizontal. Ella consultaba, no sabía nada de estrategia militar". Exhibía rasgos de fortaleza ante sus milicianos y al mismo tiempo les daba comida y jarabe para la tos, "siempre preocupada por ese rol típicamente femenino en el sentido de alimentar, abrigar. Ella podía hacer todo y además le salía espontáneamente. Esto debe haber generado un respeto muy especial". 

   "Hay una constante en ella: que la izquierda esté unida", puntualiza. Graduada como odontóloga en Buenos Aires, Mika -antifascista y antiestalinista- vivió con Hipólito un tiempo en la Patagonia antes de partir hacia Europa, luego de que ambos fueran expulsados del Partido Comunista.


Mika, ferviente revolucionaria
   "Otra cosa que me interesó mucho fue la idea de esta militancia culta: para cambiar el mundo tenemos que ser cada vez mejores. Creo que mi admiración se nota demasiado en el libro", se ríe Osorio, quien vivió varios años en España. 

   Inicialmente a la autora de los libros de cuentos "Ritos Privados", "Reina mugre" y "Callejón con salida" le atrajo el tema, pero no se volcó a investigar. "Cuando fui a Francia me interesó conocerla, pero no sabía dónde vivía, solo que vivía en Saint-Sulpice". Y la buscó, pero el encuentro nunca se produjo. 

   Años más tarde, Osorio se dedicó a seguir los pasos de Mika e Hipólito por Europa. Buscó sus documentos, testimonios de la época y entrevistó a sus amigos y milicianos sobrevivientes del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM). "Fui a Amsterdam, a París, investigué por todos lados. Cuando dejaba la historia, algo pasaba en mi vida que la historia me encontraba a mí". 

   Hallar los papeles de la pareja se convirtió en una obsesión y no cejó hasta dar con ellos: los atesoraba en la capital francesa el amigo de Mika Guy Prévan. "Hablé con él muchísimas veces. Incluso me permitió llevar los cuadernos a Madrid, las cartas entre ellos. Después se los volví a llevar, ya éramos como amigos". "Sin él no hubiera podido escribir este libro", manifiesta su gratitud. Y luego se lamenta: los escritos están desde hace años en una biblioteca de Buenos Aires y no pueden ser consultados. 


Cartel de la Guerra Civil
   Durante su exhaustiva investigación, Osorio descubrió que algunos historiadores sostenían equivocadamente que Mika había sido capturada por una patrulla franquista. "Y ella en realidad estuvo presa por la República, por el mismo bando donde luchó". 

   La novela refiere también episodios sueltos en su vida, por ejemplo cómo acompañó las barricadas en mayo del '68 en Francia o su posición crítica ante la guerra de Malvinas, que compartió con Cortázar. "Es simplemente para contar que esta mujer fue coherente hasta que se murió a los 90 años". 

   Osorio regresó recientemente a España para presentar la novela. "Vi muchísima gente realmente preocupada por la memoria histórica, hablando de lo que no hablaban. He visto lo que no vi en años anteriores, la gente por la calle defendiendo a (Baltasar) Garzón, que es una manera de defender el derecho a la memoria. Eso, a pesar de lo mal que está España, lo veo mucho mejor", analiza.

   "Me resultó difícil meterme en la guerra, me cansé como si hubiera estado en la batalla", sonríe la escritora que ganó el desafío de reconstruir desde la literatura a una de las grandes olvidadas por la historia. 



* * * 

martes, 7 de agosto de 2012

MÉXICO SERÁ EL GRAN PROTAGONISTA DE LA CUARTA EDICIÓN DEL FILBA


El festival literario Filba Internacional rendirá homenaje en su cuarta edición a México, que tendrá una presencia descollante con una delegación integrada entre otros por los escritores Margo Glantz, Fabio Morábito y Álvaro Enrigue, mientras que el cierre estará a cargo del colombiano Fernando Vallejo.

   Por el peso que tiene México, "ya estábamos como atrasados en la elección", explicó hoy el director del Filba, Pablo Braun, durante un diálogo con la prensa en el que se dio a conocer la programación del encuentro anual que se celebrará del 12 al 16 de septiembre en la capital argentina. 
Vallejo, encargado de cerrar el Filba.

   A lo largo de cinco intensos días, el Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires, Filba Internacional, convocará a alrededor de 45 invitados de la Argentina y unos 20 del extranjero. La apertura correrá por cuenta del escritor argentino Ricardo Piglia en el MALBA, con la conferencia inaugural "Sobre la interpretación".

   "¡Viva México!" será la sección que propone un recorrido por la obra de voces significativas como Octavio Paz, Sergio Pitol, José Emilio Pacheco y Carlos Monsiváis, y también acerca las nuevas expresiones de su narrativa, poesía y música.

   El panel "Las aguafuertes después de Monsiváis" indagará por ejemplo si existen nuevos modos del non-fiction, mientras que en "Chilanga banda" se analizará a la Ciudad de México como espacio inabarcable y protagonista de las letras latinoamericanas. 

   Asimismo habrá una jornada de actividades denominada "México en Buenos Aires", con literatura, música, comida y objetos varios al estilo "tianguis" con feria de libros mexicanos. 

   Desde México también llegarán a la capital argentina Guillermo Quijas-Corzo López, Julián Herbert, Leonardo Da Jandra, Antonio Malpica, Guillermo Fadanelli, Valeria Luiselli y el compositor Mario Lavista.


Binet, otro de los invitados del Filba
   Además participarán del Filba el francés Laurent Binet -ganador del Premio Goncourt de primera novela con “HHhH”-, el chileno Álvaro Bisama, el boliviano Rodrigo Hasbún, los brasileños Ronaldo Correia de Brito y Sergio Sant’Anna, la española Mercedes Cebrián y el noruego Kjartan Fløgstad.

   Como es habitual, habrá una nutrida participación de autores de renombre del ámbito local, como Luis Chitarroni, Marcelo Cohen, Tamara Kamenszain y Pedro Mairal. 

   La sección "Tinta activa" pondrá su foco en las temáticas, estéticas y desafíos de las letras contemporáneas, por ejemplo cómo narrar el crack-up o las formas de la ansiedad moderna en la literatura. Asimismo propiciará un diálogo entre las escritoras argentinas Angélica Gorodischer y Liliana Heker.

   Como parte de "En primera persona" se realizará una entrevista pública a Vallejo y otra a Glantz. Este año se estrena en esta sección "Soy tu librero", una original instancia de encuentro entre lectores y escritores en la que los segundos reciben a los primeros y recomiendan textos.

   En tanto, "Concordancias: música y literatura" explorará los cruces entre ambas disciplinas. Daniel Melero hará una performance literaria y musical basada en el libro "Borges" de Adolfo Bioy Casares, y también se ofrecerá un diálogo con el músico Lavista, acompañado por adaptaciones musicales en vivo de textos de Xavier Villaurrutia y poemas toltecas.


   "Nos pone muy contentos seguir sosteniendo este festival en el tiempo. Este hecho de darle continuidad nos pone muy orgullosos. Saber que de a poquito esto ya es parte de la programación cultural de Buenos Aires nos llena de orgullo", sostuvo Braun.

   El encuentro que organiza anualmente la Fundación Filba se desarrollará en diez sedes: la Biblioteca Nacional, el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA), el Centro Cultural Recoleta, el Centro Metropolitano de Diseño, la Fundación Proa, la Fundación Tomás Eloy Martínez, el club de música La Oreja Negra, las librerías Boutique del Libro de San Isidro y Eterna Cadencia y el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA).

   Este año el Filbita, dedicado a la literatura infantil y juvenil que propone tanto actividades para los chicos como paneles, diálogos y talleres sobre la materia, tendrá un espacio propio, del 6 al 9 de septiembre, y contará entre sus invitados al mexicano Malpica, la colombiana Yolanda Reyes y al argentino Pablo De Santis.

   El gran broche de cierre del próximo Filba Internacional estará protagonizado por Vallejo, uno de los mayores representantes de la literatura hispanoamericana contemporánea, el domingo 16 de septiembre en el MALBA. El controvertido autor de "La virgen de los sicarios" prometió leer comienzos y finales de sus diez novelas.


* * *

miércoles, 18 de julio de 2012

LA ÚLTIMA VISITA DE FUENTES A BUENOS AIRES

Fuentes y un adiós a Buenos Aires.

Carlos Fuentes se encargó de que no fuera un primero de mayo más. Era un día fresco, bajo un cielo celeste unánime. El autor de “La región más transparente” estaba de vuelta en Buenos Aires, ciudad que habitó y caminó durante su adolescencia.

Quiso el azar que la capital argentina fuera también el escenario de una de sus últimas apariciones públicas. Se lo vio lleno de vitalidad, enormemente apasionado por la literatura y la política. Incluso habló sobre su propia muerte, que se produjo exactamente catorce días después, pero que nadie siquiera intuyó tan cercana.

La convocatoria al encuentro con la prensa era a las 11 horas en el Hotel Alvear, en el barrio porteño de Recoleta. Nos hizo esperar bastante, alrededor de una hora. Como queriendo anticipar que el momento que seguiría bien valía el tedio. Una docena y media de periodistas y fotógrafos se paraban, tomaban café y volvían a sentarse. Otros leían, miraban sus computadoras portátiles o hablaban por teléfono, echando miradas ansiosas hacia la puerta.

Alrededor de las 12, Fuentes finalmente ingresó con postura elegante y paso resuelto al salón en el primer piso. En compañía de su esposa, vestía un pulóver negro y camisa blanca, con pantalón al tono. Silvia Lemus se acomodó en las sillas del fondo. Él asumió con naturalidad el protagonismo, ocupando el escritorio en el frente.


Un análisis apasionado y lúcido de la realidad.
La sala se ordenó rápidamente y se escucharon las primeras preguntas. El escritor mexicano fue desgranando con pasión y lucidez el abanico de temas que siempre lo desveló. Pasó de la problemática del narcotráfico a las elecciones en México y en Estados Unidos, la fortaleza de las democracias latinoamericanas e incluso la crisis en Europa.

Fuentes, que viajó hasta el sur del continente para dar una concurrida conferencia magistral esa misma noche en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, aprovechó para destacar la vigencia eterna de la novela. "Uno ha visto pasar la prensa, la radio, la televisión, el cine, los medios modernos, y la novela pervive. Porque la novela dice lo que no puede decirse de otra manera".

El escritor con una prestancia que disimulaba sus 83 años reflexionó sobre su vasta obra (“una vez que uno escribe es como si tuviera un hijo, nace y tiene su vida propia”) y dio datos de su nueva novela, “Federico en su balcón”, aún inédita.


"Un amigo incomparable"
Fuentes le dedicó un emotivo recuerdo a Julio Cortázar (“un amigo incomparable”) y se lamentó con sinceridad por el distanciamiento entre Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez: "Me da mucha pena eso, porque deriva de malos entendidos simplemente".

Analizó el panorama actual de la literatura latinoamericana, tan diferente al del “boom” que lo tuviera entre sus mayores representantes. “En la actualidad hay cientos de escritores y la temática es muy diversa". De vez en cuando, sus ojos marrones se encendían de picardía, como cuando sentenció: el  "boom" "ya no puede volver a existir, a menos que se mueran todos y queden seis".

Relajado y sin rodeos, confesó que releía cada año el Quijote y que aún no había tomado contacto con la obra de Roberto Bolaño. “Espero que se aquieten las aguas un poco para leerlo con tranquilidad", dijo, sin adivinar la jugarreta del destino.

El tiempo -tan remolón antes del ingreso de Fuentes- de repente se había pasado volando. Llevaba casi cuarenta minutos delante del micrófono, atendiendo con inalterable paciencia a todas las preguntas, exponiendo con sabiduría y entusiasmo.

Antes de partir, se prestó todavía al ritual de la firma de libros y de fotos, que también seduce a los periodistas cuando una figura de la talla de Fuentes está tan al alcance, de buen humor y a pocos metros. Atesoro ambos: el libro autografiado de “La gran novela latinoamericana” y la fotografía.

Increíblemente, la última pregunta que contestó fue sobre su muerte. ¿Era verdad que ya tenía un lugar aguardándolo en París? Fuentes lanzó una carcajada breve y respondió con soltura: “Sí, en el cementerio de Montparnasse. Tengo un monumento muy bonito esperándome”.

* * *