Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

lunes, 8 de octubre de 2018

FESTIVAL LITERARIO FILBA CELEBRA SUS DIEZ AÑOS ENTRE TRES CIUDADES


El festival literario Filba Internacional celebrará en los próximos días su décima edición, desparramando autores y textos entre Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile, con una programación que tendrá como eje central la fiesta, con sus facetas de alegría y resistencia.
Entre la veintena de invitados internacionales que animarán el evento entre el miércoles y el domingo en la capital argentina estarán la poeta canadiense Anne Carson, el autor estadounidense David Levitt, el escocés Irvine Welsh, la escritora y crítica de arte francesa Catherine Millet, así como la cantautora mexicana Julieta Venegas.
También le darán brillo a este Filba Internacional nombres como los españoles Fernando Savater y Mercedes Cebrián, el mexicano Fabio Morábito, el chileno Raúl Zurita, el boliviano Edmundo Paz Soldán, el salvadoreño Horacio Castellanos Moya y la colombiana Carolina Sanín.
Catherine Millet. Foto de María Teresa Slanzi
Nacido en Buenos Aires en 2008, el festival organizado por la Fundación Filba será inaugurado el miércoles por Millet, autora de "La vida sexual de Catherine M.", con una conferencia sobre qué significa ser mujer en una era de luchas y reivindicaciones.
Y como broche de la apertura en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), los organizadores anunciarán el "Premio Nobel de Literatura 2018", en un año en el que la Academia Sueca de las Letras, inmersa en una fuerte crisis, no concederá el galardón.
La directora del Filba, Gabriela Adamo, explica en tanto a dpa la elección del eje temático: "Sostenerse como una fundación independiente durante diez años en una región que tiene los vaivenes políticos, sociales y económicos como la nuestra y en la que los apoyos estatales y privados para la cultura son mínimos es motivo de fiesta, sin lugar a dudas".
Adamo, directora del Filba
Y Adamo sostiene que además la fiesta está omnipresente en la literatura: "Capote, Fitzgerald, Hemingway, pero también la cultura argentina del Happening en los años ’60, las bacanales griegas, el Decamerón y miles de ejemplos. Sin olvidar la fiesta como crítica y resistencia: cuando el mundo que nos rodea se vuelve difícil y hostil, la literatura es un refugio, un amparo, un motivo de alegría".
En el capítulo uruguayo del festival, del 13 al 16 de octubre, participarán las argentinas Claudia Piñeiro, Samanta Schweblin y María Negroni, así como Welsh y Zurita, con el Centro Cultural de España y la Librería Escaramuza entre sus sedes.
Y, tras una breve pausa, el Filba Internacional volverá a desembarcar en Santiago de Chile entre el 16 y el 17 de octubre, con la presencia de Carson, Venegas, el chileno Álvaro Bisama y la argentina María Moreno, entre otros en la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales.
Anne Carson, invitada estelar del Filba
Adamo destaca que el festival busca lograr año tras año una importante representación de autores latinoamericanos. "Siempre es difícil, porque los recursos para viajar en Latinoamérica son mucho menores que en Europa o Estados Unidos. Pero nunca bajamos los brazos ni dejamos de tener un buen porcentaje de autores de nuestra región. Volver a Chile refuerza ese compromiso, porque intensifica las posibilidades de mirarnos y leernos entre nosotros".
Entre las características distintivas del Filba Internacional, Adamo apunta a su programación totalmente independiente. "No estamos atados a criterios de propaganda estatal ni tampoco de modas comerciales, porque no nos financian el Estado ni las editoriales", señala. "Solo programamos autores que leímos y que nos gustan".
El festival desplegará en sus cinco jornadas en Buenos Aires más de 50 actividades entre lecturas, paneles, performances, talleres, entrevistas y recitales. Algunos de los invitados locales son Martín Kohan, Carlos Busqued, Pedro Mairal, Tununa Mercado y Fito Páez. Asimismo asistirán dos escritores que viven fuera del país, Schweblin y Rodrigo Fresán.
"Oda al tedio" será uno de los paneles protagonizado por el cruce epistolar sobre el aburrimiento y su potencial creativo entre el argentino Damián Tabarovsky y la francesa Valérie Mréjen. Carson brindará una performance de lecturas, "Las palabras que faltan", y también debatirá con Leavitt y Savater sobre literatura y amor.
Julieta Venegas le pondrá música al Filba
Como parte de los habituales cruces con otras expresiones artísticas, la mexicana Venegas compartirá un encuentro de música y lectura con el poeta argentino Mariano Blatt en el Centro Cultural Kirchner (CCK). Además habrá recorridos literarios por una muestra de dos referentes de la fotografía contemporánea, Cindy Sherman y Richard Prince, en el Malba, y por la fotogalería FOLA.
Entre otras actividades de formato no tradicional, Paz Soldán y el suizo Vanni Bianconi protagonizarán las Lecturas 1 a 1, en las que un escritor lee a una persona del público.
En el marco de esta edición aniversario, un grupo de directores y organizadores de festivales literarios de todo el mundo participarán martes y miércoles en un encuentro en Buenos Aires para intercambiar experiencias.
Y el fin de semana, el Filba Internacional festejará tomando la plaza República del Perú, junto al Malba, que se llenará de canciones y relatos, fiel a su meta de hacer circular la literatura.
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domingo, 12 de agosto de 2018

EDUARDO RABASA: DESDOBLARSE ENTRE LOS OFICIOS DE EDITOR Y ESCRITOR

El mexicano Eduardo Rabasa, cofundador del reconocido sello independiente Sexto Piso y quien concilia su oficio de editor con su más reciente rol de escritor, cree que "el mundo del libro es muy jerárquico".

"Es como muy vertical y cada quien tiene su lugar como muy marcado. Entonces cuando
yo publiqué un libro es como si me hubiera salido de mi lugar de alguna manera", dice a dpa Rabasa, cuya segunda novela, "Cinta negra", llega en estos días a  Argentina (Ediciones Godot).

"No ha sido agradable. En lo laboral me ha causado problemas por ejemplo con algunos de os autores y autoras de la editorial, pues no les hizo gracia que yo publicara un libro o dos ahora. No entiendo muy bien porqué, porque no los publiqué en mi editorial ni creo estar haciendo peor mi trabajo", apunta el autor elegido entre las mejores plumas jóvenes de Latinoamérica por la lista Bogotá 39-2017.

Rabasa es uno de los invitados de la VII Feria de Editores que finaliza este domingo en Buenos Aires, con participación de numerosos sellos independientes argentinos y latinoamericanos, entre ellos Sexto Piso. Y además llega con "Cinta negra", una parodia corrosiva que pone el foco en las relaciones de poder dentro de las grandes corporaciones.

Su protagonista, el inescrupuloso Fernando Retencio, trabaja en la empresa Soluciones y está obsesionado por acceder a la cinta negra. Se trata del máximo reconocimiento que otorga la compañía, que computa en una pizarra aciertos e infortunios de sus empleados, mientras estos libran una feroz competencia entre sí.

Esta novela distópica, que ya se publicó en México y Alemania y próximamente saldrá en Italia, surgió de la percepción de que "las empresas son como el gran actor económico, sin duda, pero cada vez más político e incluso cultural de la época. Los medios como
Facebook, Google son como los nuevos héroes, además son filántropos y buena onda", señala el escritor y editor.

Rabasa (Ciudad de México, 1978) buscó seguir "el recorrido de un personaje protagonista que hubiera hecho totalmente suyo este credo corporativo, como esta tecnología del management, del éxito", explica. El objetivo fue por tanto "explorar un poco esa mentalidad y qué tipo de individuo está produciendo".

Feria de Editores en el Konex
Para ello leyó especialmente libros de management y filosofía empresarial, entre ellos uno "súper-autocelebratorio" que le impresionó mucho de Laszlo Bock, quien dirigió recursos humanos de Google.

Su filosofía implica "la alberca (piscina) de pelotas, la fuente de soda, si estás estresado puedes bajar y tocar la guitarra un rato. Tiene como esta cosa casi lúdica, puedes venir en sandalias y shorts, pero al lado de eso describe unos mecanismos laborales horrorosos".

Rabasa, quien se tituló en Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dice que la escritura de su primera novela "La suma de los ceros" (2015) tuvo "un proceso muy ordenado, tranquilo" y que le sirvió "para sanar algunas cosas".

"Cinta negra" resultó ser todo lo contrario. "Fue un proceso muchísimo más frenético desde los horarios, eran sesiones mucho más largas y me quedaba en un estado de exaltación, soñaba con el libro. Muchas veces me despertaba a medianoche y ahí apuntaba", señala. "Apenas estoy pudiendo volver a poner orden en mi vida".

A la pregunta de cómo se gestó la consolidación de Sexto Piso, afirma: "Cuando empezamos nos topábamos casi siempre con un discurso de 'en México no se puede tener una editorial así'. Esa idea de que no se podía acababa en la práctica siendo lo que hacía que la gente no lo intentara. Y nosotros, porque no teníamos experiencia, no conocíamos el mundo del libro, no conocíamos las dificultades, simplemente decidimos intentarlo".

El sello -que nació en México en 2002 y desde 2005 cuenta con una sede en España- apostó a iniciar con un catálogo sólido de autores clásicos "y después quizá de ahí empezar a arropar a escritores menos conocidos. Tomamos el camino inverso de lo que hacía mucha gente y supongo que en parte eso fue lo que funcionó".

Respecto de las futuras políticas culturales del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, destaca el nombramiento de Margo Glantz –una de las autoras que publica Sexto Piso- al frente del Fondo de Cultura Económica (FCE) como "una muy buena señal" y "una noticia extraordinaria".

A la vez, Rabasa lamenta que la administración saliente "tuvo un desdén tremendo por la cultura. Hay programas de compras de libros que funcionaban muy bien y los fueron reduciendo y reduciendo", ejemplifica.

¿Qué gratificación le dejan sus oficios? Ser editor "produce mucha satisfacción, porque es un trabajo en equipo" y por "estar publicando buenos libros", reflexiona. En la escritura, en cambio, encuentra el placer en "el momento de escribir" y no tanto en la parte pública.

Y confiesa: "Casi siempre cuando me preguntan '¿tú que eres?' yo digo 'editor'. No acabo de asumir que también escribo. Supongo que será cosa de tiempo".

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martes, 7 de agosto de 2018

"CUENTOS DE LA SELVA" DE QUIROGA, ECO INCESANTE DE UNA GEOGRAFÍA

"Cuentos de la selva" del uruguayo Horacio Quiroga, con sus relatos protagonizados por yacarés, flamencos, tigres y coatíes, celebra este año el centenario de su primera publicación en Buenos Aires, convertido en un clásico de la literatura infantil con innumerables reediciones y traducciones.
Quiroga (Salto, Uruguay, 1878-Buenos Aires, 1937) fue un autor atravesado por la selva misionera, donde encontró inspiración y refugio de una vida marcada por la tragedia. Su experiencia en esa exuberante geografía no pudo ser más directa: allí crió a sus hijos, cultivó yerba mate y levantó una casa con sus propias manos.
"Todos los cuentos de Quiroga, cualquiera fuera su tema, están construidos de manera impecable. Pero debo señalar que aquellos que se sitúan en Misiones están impregnados del misterio, la pobreza, la amenaza latente de la selva", lo elogiaba su compatriota Juan Carlos Onetti. 
Los ocho relatos que atraparon a numerosas generaciones tienen como personajes a animales selváticos representados de forma humanizada, que hacen uso de la palabra y del pensamiento. A veces se enfrentan o se alían entre ellos; otras, su socio o adversario es el hombre.
En sus páginas una tortuga busca salvar a su amigo humano enfermo ("La tortuga gigante"), los yacarés se enfrentan a un buque ("La guerra de los yacarés") y las rayas dan encarnizada batalla a los tigres para defender a un hombre ("El paso del Yabebirí"). Completan el libro "Las medias de los flamencos", "El loro pelado", "La gama ciega", "Historia de dos cachorros de coatí y de dos cachorros de hombre" y "La abeja haragana".
La primera edición de la obra vio la luz en 1918 como "Cuentos de la selva para los niños", publicada por la Sociedad Cooperativa Editorial Limitada en Buenos Aires. Sin embargo, sus relatos habían ido difundiéndose en las páginas de populares revistas y semanarios porteños a partir de 1916. 
Entre las innovaciones del libro se encuentra, "en primer lugar, un golpe de aire fresco gracias a la naturalidad con que narra pero hay más: acierta en el movimiento de atención que mueve a todo lector y, en especial, a los niños que perciben la trampa de la niñería", apunta a dpa el crítico literario argentino Noé Jitrik.
Lo que el cuentista rioplatense descubre en la selva misionera "está en estrecha relación con una mirada que actúa por capas, del exterior brumoso de personajes en apariencia simples a situaciones que 'significan' poderosamente, el sentido de la experiencia, el trato con la muerte", indica Jitrik.
En 1903, en lo que devendría el viaje iniciático que impregnaría su vida y su literatura, Quiroga acompañó como fotógrafo al escritor Leopoldo Lugones a una expedición a las misiones jesuíticas en la provincia argentina de Misiones.
Fascinado por ese paisaje, lo eligió para vivir allí años después junto a su esposa, la joven Ana María Cirés, con quien tuvo dos hijos. Tras seis años de jungla y matrimonio, Cirés se suicidó en 1915 y Quiroga se trasladó luego con sus hijos a Buenos Aires.
El maestro del cuento latinoamericano regresó por última vez a la selva entre 1932 y 1936 con su segunda mujer, María Elena Bravo, tres décadas menor que él, y quien dio a luz a su tercera hija.
El libro, con su prosa sencilla, clara y por momentos violenta como la propia naturaleza, contó con adaptaciones teatrales en diversas latitudes. 
El argentino Gastón Marioni, quien recientemente escribió y dirigió una versión de "Cuentos de la selva" en el Teatro Municipal Coliseo Podestá de La Plata, una precuela de estos relatos con música de Damián Mahler, dice a dpa: "Me parecieron más que oportunos los universos que despliega, en tanto cualidades, valores e idiosincrasia en tiempos de tanta globalización, individualismo y sectación".
Asimismo el clásico de la literatura infantil inspiró un film argentino-uruguayo de animación en 2010, una versión libre dirigida por Liliana Romero y Norman Ruiz. Previamente tres de sus relatos se convirtieron en dibujos animados, en cortos producidos por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).
¿A qué se debe la vigencia de esta obra de Quiroga? "Son hechos que no se pueden explicar; no les sucede a todos los libros, ni siquiera a otros de su mano", analiza Jitrik. "Debe ser porque en su oportunidad tocó alguna cuerda humana sensible y la resonancia que produjo no se apaga porque no es inherente a los niños ni al ambiente que describe", concluye el escritor y crítico.
Por su parte, el dramaturgo Marioni considera: "La vigencia será perenne mientras la condición humana siga siendo tal. Allí su validez, su inmortalidad; ese espejo que nos devuelve a pensarnos en sociedad".
Quiroga, quien publicó también obras como "Cuentos de amor, de locura y de muerte", "Anaconda" y "Los desterrados", fue además poeta, dramaturgo, docente, ciclista aficionado, inventor amateur y juez de paz. En 1937, enfermo de cáncer, se quitó la vida en Buenos Aires. 
Mientras tanto, los "Cuentos de la selva" siguen acercando al lector los mágicos ecos de esa geografía que tanto lo apasionó. Como escribiera la autora argentina Liliana Bodoc: Al terminar de leer el libro "es posible que haya barro en la suela de nuestros zapatos, porque, página a página, hemos atravesado una selva".
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viernes, 3 de agosto de 2018

PABLO BERNASCONI SE ASOMA AL INFINITO DESDE UN LIBRO ÁLBUM

¿Qué es el infinito? "Es leer solo la última línea de un libro e imaginar lo que falta", postula el ilustrador y escritor argentino Pablo Bernasconi en su más reciente libro álbum. O también: "Es el ojo de un artista justo antes de empezar a dibujar". 
"Pensar el infinito desde la abstracción es como mínimo angustiante", dice Bernasconi en entrevista con dpa. Por eso en "El infinito" (Sudamericana) se inclina por la metáfora, que "propone un acercamiento mucho más amigable para el raciocinio, para nuestras mentes. Pensamos en imágenes, pensamos en comparaciones", destaca el finalista en categoría ilustración del Premio Hans Christian Andersen 2018, considerado el Nobel de la literatura infantil. 
"El infinito" es un desprendimiento de un anterior libro suyo, "La verdadera explicación". Allí ya proponía imponer "la belleza sobre la verdad, es decir la metáfora sobre la certidumbre científica, donde hay lugares y hay explicaciones que no logran acaparar o abarcar la verdad desde una escala humana, donde son comprensibles las cosas", apunta. "La metáfora tiene una escala humana", agrega.
Bernasconi (Buenos Aires, 1973), hijo de padres científicos, decidió volver sobre el concepto del infinito, al que considera "un temón con millones de aristas". Sumó más definiciones hasta convertirlo en un poemario que "tiene una cadencia, un ritmo. Y además ingresan las imágenes y se convierte en un libro álbum".
Con 15 libros infantiles publicados como autor e ilustrador -entre ellos "Mentiras y moretones", "Rebelión en el Tortoni" y "El diario del Capitán Arsenio"- y cuatro de imágenes para adultos -"Retratos 1 y 2", "Bifocal" y "Finales"-, Bernasconi defiende con convicción el género del libro álbum, que cultiva con gran sensibilidad. 
"Creo que el libro álbum tiene un desafío por delante maravilloso y muy positivo en la validación de la imagen y del texto como hermanos unidos, como una especie de inercia química", opina el artista que además ilustró más de una veintena de títulos.
En la tapa negra de "El infinito" se abre una pequeña puerta tras la cual aparece un rey de cuento que invita al lector a entrar a compartir textos y dibujos. "Podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme rey de un espacio infinito", se lee a William Shakespeare en el epígrafe. "Una vez que salió el libro me di cuenta de que es la cita con la que empieza 'El Aleph' de Borges", cuenta el escritor, ilustrador y diseñador gráfico. 
"El rey cobró mucho sentido cuando leí eso también. El rey como poseedor de un portal es el que abre la puerta, el que encuentra la puerta, el que se asoma a la puerta. Por supuesto es un rey metafórico, tiene que ver con una especie de participación en primera persona de observaciones infinitas. El rey soy yo, sos vos, cualquiera que se asome a ese libro", afirma.
Algunas de las reflexiones sobre el infinito son angustiantes, como la primera, que describe un sueño del autor: "Es esa pesadilla en la que estoy dentro de la lluvia del televisor y me toca barrerla con escarbadientes". Otras abrevan en la poesía: "Es un frasco lleno de historias y tinta blanca derramado en la nieve".
Bernasconi, quien reside en la patagónica Bariloche, colabora con periódicos como "La Nación" en Argentina, "The New York Times" y "The Wall Street Journal" en Estados Unidos y "Daily Telegraph" y "The Times" en Reino Unido. Sus dibujos han sido galardonados varias veces por la Society for News Design (SND).
Mientras, el artista critica la actual proliferación de libros ilustrados. "Porque la imagen tiene como un gancho que llama, que ofrece, que es pirotécnica. Y eso es muy diferente a un libro álbum, donde la imagen no es pirotécnica. La imagen lo que hace es decir 'yo también te voy a contar mi historia'".
"La imagen en un libro álbum debe, con mayúsculas, multiplicar la metáfora, hacerla mucho más profunda, mucho más rica en cuanto a sentido. Si no es un libro ilustrado, que no tiene nada que ver".
Y puntualiza: "La imagen como adorno para mí es un flagelo, lo detesto. Porque vivo de las imágenes, porque me gustan las imágenes, porque entiendo las imágenes y creo que tienen mucho para contar. La imagen como adorno es como tener un labrador gigante adentro de un baño".
Por otra parte, Bernasconi manifiesta su entusiasmo tras descubrir que el lector de "El infinito" "sale y necesita volver a entrar". El libro "se vuelve un 'loop' y eso me encanta. Si sucede eso, que vos termines de leer y no logres digerirlo, y tengas que volver a ver qué pasó acá, qué pasó por el medio, eso es lo que a mí más me interesa".
Bernasconi recuerda que cuando estaba en la escuela primaria un compañero se animó a preguntarle a la maestra qué era el infinito y ella respondió con un razonamiento matemático. "A mí me angustió tanto esa explicación, me pareció sumamente inabarcable como lo es, que creo que este libro también es una deuda con eso".
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jueves, 21 de junio de 2018

VALIOSA BIBLIOTECA REVELA TESOROS DE BIOY CASARES, OCAMPO Y BORGES

Correcciones manuscritas de Jorge Luis Borges, una carta de Gabriel García Márquez, primeras ediciones y curiosas dedicatorias son apenas las primeras joyas que emergen en estos días de la vasta biblioteca de los escritores argentinos Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo.

Muchos años después de la muerte de Bioy Casares (1914-1999) y de Ocampo (1903-1993), este tesoro literario llegó en 2017 a la Biblioteca Nacional Mariano Moreno de Argentina. 

Actualmente se exhibe allí un adelanto del contenido de las "cajas número 26", donde el librero Alberto Casares reunió el material que consideró más valioso.


La donación consta de 10 lotes de 33 cajas cada uno, con un total de unos 17.000 ejemplares. "Es sin lugar a dudas la última gran biblioteca de autor argentina que ha quedado junta en el país", afirma el investigador de la Biblioteca Nacional Germán 
Álvarez en entrevista con dpa. 

Álvarez y su colega Laura Rosato, especializados desde hace años en la investigación de materiales borgeanos y autores del catálogo "Borges, libros y lecturas", evaluaron el material en el depósito donde permaneció muchos años antes de que arribara finalmente a la Biblioteca Nacional que dirige Alberto Manguel.

Rosato explica a dpa que la donación "es importante en número, en la calidad de las figuras que representan los libros. Estamos hablando de la biblioteca de Borges, de Bioy Casares y de Silvina Ocampo, con las ricas vidas literarias, con las familias que cada uno de ellos tiene y que se representan en esa biblioteca".

El autor de "El Aleph" -quien cultivó una legendaria y extensa amistad con Bioy- armaba "como una red de intercambio libresco", analiza Álvarez. Por lo tanto, "la biblioteca de Bioy iba a ser el gran reservorio de este intercambio, de este desprendimiento de la biblioteca de Borges". 

En las vitrinas de la Sala del Tesoro de la Biblioteca Nacional se muestran por ejemplo correcciones manuscritas de Borges (1899-1986) para la primera edición de su cuento "El Zahir", publicado en la revista "Anales de Buenos Aires". Asimismo sorprenden sus dibujos en tinta negra y lápiz dentro de "The Paradoxes of Mr. Pond" de Gilbert Keith Chesterton.

"Borges y su hermana Norah escribían y dibujaban juntos de niños y después se dividieron las tareas", indica Álvarez. "Era una disciplina que no era nada ajena a él, tenía mucha inclinación también por la plástica", acota.


La complicidad entre el escritor argentino más universal y el maestro de la literatura fantástica se refleja en una edición de "Finnegans wake" de James Joyce, con anotaciones de juegos de palabras. Asimismo puede reconstruirse su labor de antologistas en un volumen de "Best crime stories", en cuyo índice Bioy apunta: "no", "maybe", "never" o "bueno".

En la sala con acceso restringido descollan además, con sus correcciones y tachaduras, una primera edición de la emblemática novela "La invención de Morel" de Bioy, así como de "Viaje olvidado", primer libro de la menor de las hermanas Ocampo.

Los equipos de la Biblioteca Nacional trabajan actualmente en la restauración de la colección donada de manos privadas. Su destino final será el Centro de Estudios y Documentación Jorge Luis Borges, dirigido por Álvarez y Rosato.

Las "cajas 26" también revelaron un amplio entramado de amistades literarias. El colombiano García Márquez le dedica a Bioy un ejemplar de su discurso de aceptación del Nobel de Literatura "La soledad de América Latina": "Con el terror compartido por los discursos (dichos y oídos)".

Y en una carta manuscrita que Gabo envió al ganador del Cervantes 1990, se refiere a él como "Querido Adolfo" y le manifiesta: "Mi asombro por tu resistencia descomunal ante los embates de once discursos me hizo pensar que una cena inolvidable no lo sería menos porque terminara antes de los postres".

Bioy -hijo único de una familia de estancieros acaudalados- y Silvina -hermana de Victoria Ocampo y una de las voces más singulares de las letras argentinas- también recibieron volúmenes dedicados de compatriotas como Ernesto Sabato ("Tres glosas") y Oliverio Girondo ("Campo nuestro"). Alejandra Pizarnik, en tanto, le envió a Ocampo un ejemplar de "Extracción de la piedra de la locura" con un collage.

Asimismo destacan entre otras joyas que estarán expuestas hasta fines de julio en la Sala del Tesoro de la Biblioteca Nacional un volumen de "Prólogo" (1929) de Bioy, libro que luego repudiaría, y un dibujo infantil atribuido a Silvina.

Rosato puntualiza que se puede apreciar "la originalidad de la vanguardia a la que pertenecieron Bioy, Silvina y Borges en sus bibliotecas personales. La irrupción de la literatura inglesa, las vanguardias artísticas, las colecciones de revistas de arte, se ven reflejadas perfectamente". 

A diferencia de los libros que fueron propiedad de los padres de Bioy, Adolfo Bioy Domecq y Martha Casares Lynch, que también integran esta colección, en la biblioteca del matrimonio de escritores se observa "el corte de la tradición cultural de la élite argentina", indica.

Los investigadores adelantan que este valioso acervo además contiene las guías Michelin que utilizó el gran viajero Bioy, así como una colección entera de la mítica revista "Sur" y la de novelas policiales "El Séptimo Círculo" dirigida por Borges y el autor de "La invención de Morel".

Rosato y Álvarez abrigan gran expectativa respecto del potencial de esta importante donación, porque sostienen que "estas bibliotecas son la autobiografía de su dueño". Así que no dudan en señalar que, más allá de las "cajas 26", "el tesoro es toda la colección".

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lunes, 14 de mayo de 2018

FERIA DEL LIBRO DE BUENOS AIRES CULMINA UNA EDICIÓN MOVIDA Y MASIVA

La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires cerró anoche sus puertas en la capital argentina con una convocatoria de 1.180.000 visitantes, en una movida 44 edición en la que también cobraron visibilidad diversos reclamos y debates.

Pocas horas antes de bajar el telón, los organizadores estimaron el lunes en conferencia de prensa una baja de un uno por ciento de público, que atribuyeron al contexto económico y las precipitaciones que acompañaron buena parte de este capítulo de la cita cultural y editorial.

"Cuando uno ha conquistado un número que está en 1,2 millones de visitantes, inevitablemente tiene sobre eso unas fluctuaciones que la mayoría de las veces son externas a lo que la feria haga. Por ejemplo este año continuas lluvias y también un momento político, económico, de cierta incertidumbre, que ha gravitado mucho en los últimos días", explicó el director de la feria Oche Califa.

Pese a este ligero descenso, destacó que la de Buenos Aires es una feria afianzada con 44 años de historia y "la de mayor concurrencia que tiene América Latina y lo seguirá siendo".

El acontecimiento cultural, en el que se destacó Montevideo como invitada de honor, partió con una agitada inauguración el 26 de abril. Una sorpresiva protesta de estudiantes y docentes de profesorados porteños les impidió dar sus discursos al ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Enrique Avogadro, y al de la nación, Pablo Avelluto.

La inusual apertura tuvo además como protagonista a Claudia Piñeiro, quien reivindicó el rol del escritor como intelectual. La autora de "Las viudas de los jueves", apenas la cuarta mujer en pronunciar el discurso inaugural, se manifestó además contra la invisibilización de las escritoras y levantó el pañuelo verde de respaldo al proyecto para la legalización del aborto, actualmente en debate parlamentario.

En un primer fin de semana largo de alto voltaje literario, se destacó la presencia de figuras como el premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa, los estadounidenses Paul Auster y Richard Ford, la francesa Yasmina Reza y el español Arturo Pérez-Reverte.

En los días siguientes, la feria recibió a otro Nobel, el sudafricano John Maxwell Coetzee, y a la ex presidenta brasileña Dilma Rousseff, quien reclamó por la libertad de su antecesor Luiz Inácio Lula da Silva. En cambio, el ex jefe de Estado uruguayo José "Pepe" Mujica finalmente no pudo asistir. También pasaron por La Rural, entre otros nombres relevantes, los mexicanos Juan Villoro y Jorge Volpi y los argentinos Laura Alcoba, Leila Guerriero y Eduardo Sacheri.

En otro hecho que también tuvo resonancia, la entidad organizadora de la feria, la Fundación El Libro, canceló la proyección de un documental tras recibir una carta de organismos de derechos humanos. "Será venganza", de Andrés Paternostro, cuestiona los procesos judiciales contra represores de la última dictadura militar (1976-1983).

"Resulta evidente que muchas de las afirmaciones contenidas están claramente fuera del acuerdo que la sociedad argentina refrendó dolorosamente en el 'Nunca más', informe final de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (Conadep)", explicó la Fundación El Libro. 

Y poco antes del Mundial de Rusia, la bibliografía sobre el fútbol se desplegó en los títulos y géneros más diversos, al igual que abundaron los textos dedicados a los lectores más jóvenes en los 45.500 metros de exposición en nueve pabellones y con 477 expositores totales. 

Además, tanto las autoridades de la feria como Montevideo trazaron un balance ampliamente positivo de la participación en esta fiesta de las letras de la capital uruguaya, que organizó 112 actos.


El curador y escritor montevideano Gabriel Peveroni expresó a dpa que la experiencia "fue muy intensa y se lograron los objetivos buscados: mostrar la producción reciente de narrativa y poesía, prestigiar la calidad de ciudad literaria de Montevideo y mostrarnos como una ciudad amigable, ideal para bajar el ruido y la aceleración de Buenos Aires".

Asimismo se manifestó muy conforme con la respuesta del público: "Durante todas las tardes y noches de la feria recibimos a miles de visitantes que visitaron el stand, participaron de las actividades que propusimos y se quedaron un rato sentados en la rambla que fue nuestro emblema distintivo”.

De acuerdo con los datos brindados por los organizadores, algunos de los escritores cuyas obras fueron más buscadas en esta edición fueron el estadounidense Stephen King, el uruguayo Eduardo Galeano, las británicas Jane Austen y J.K. Rowling, así como los argentinos Julio Cortázar, Liliana Bodoc y Silvia Schujer.

Mientras los lectores acaban de despedirse de esta ciudad de libros, ya despunta el capítulo 45 de la feria, que tenderá puentes hacia la próxima ciudad invitada de honor, Barcelona-

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sábado, 12 de mayo de 2018

BARCELONA SERÁ PROTAGONISTA DE LA FERIA DEL LIBRO DE BUENOS AIRES EN 2019

Barcelona será protagonista estelar de la próxima Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en 2019, como ciudad invitada de honor de la cita editorial y cultural, según anunciaron los organizadores en la ceremonia de traspaso.

De esta manera, Montevideo –invitada de la actual 44 edición que se celebra hasta este lunes 14- le pasa el testigo a la capital catalana, que se convertirá el año próximo en la séptima ciudad en acceder a este título en la fiesta porteña de las letras.

El Ayuntamiento de Barcelona explicó que articulará un programa profesional y cultural 
para mostrarse en la capital argentina en su doble carácter de ciudad literaria y capital editorial,  conjuntamente con el Consorcio del Institut Ramon Llull y el Gremio de Editores de Cataluña, además de otras instituciones y agentes culturales.

En el acto en el predio de La Rural participaron, entre otros, el ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Enrique Avogadro; el presidente de la Fundación El Libro, Martín Gremmelspacher; el comisionado de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, Joan Subirats, y el director de Artes y Ciencias de la Intendencia de Montevideo, Juan Canessa.
Gremmelspacher le dio la bienvenida a Barcelona y destacó su importante industria editorial, así como también sus librerías. "Estamos seguros de que van a cubrir nuestras expectativas concretas", puntualizó.

"Somos capital de la cultura catalana y contamos con una larga tradición literaria, tanto en lengua catalana como en lengua castellana, que configura un riquísimo patrimonio literario", reafirmó en una carta la alcaldesa de Barcelona Ada Colau. 

Recordó que a lo largo de los años Barcelona acogió un gran número de escritores y escritoras, especialmente latinoamericanos, que incorporaron la metrópoli en su narrativa y obra. "Somos también una capital editorial que ha visto nacer y crecer un sector profesional que es hoy clave para nuestra ciudad", indicó en la misiva enviada a la Fundación El Libro, entidad organizadora de la feria.

Buenos Aires y Barcelona comparten una misma manera de entender y vivir su propia riqueza cultural, consideró Colau. "Los intercambios culturales y los exilios cruzados entre las dos ciudades han configurado una relación que creo podemos considerar privilegiada".
"Buenos Aires y la cultura argentina están hoy plenamente presentes en el relato y la vida cultural barcelonesa, de la misma manera que me parece que Barcelona lo está en la de Buenos Aires", añadió.

"Nos sentimos muy honrados por esta posibilidad, por esta invitación. Por razones obvias estar entremedio de Montevideo y de Buenos Aires pues es una coincidencia feliz y enorme, es como estar entre Suárez y Messi", bromeó Subirats.

Las posibilidades de colaboración son muy grandes, ratificó el comisionado de Cultura. "Tenemos una fuerte capacidad de involucrar a todos los actores de la ciudad en este tema y me ha gustado la mención que hace la alcaldesa a los exilios cruzados". Por lo tanto, el objetivo será "trabajar con las raíces muy profundas que tenemos en este sentido y hacerlas contemporáneas, sin olvidar nuestro propio pasado", indicó.

Asimismo Avogadro destacó los fuertes vínculos cultivados entre ambas metrópolis. "Tenemos una diáspora en Barcelona de artistas, de creativos, de escritores, de editores también, que seguramente van a poder colaborar con esta iniciativa. Y por otro lado tenemos también muchos catalanes con nosotros y una historia de muchísimos años". 

El evento, un importante referente a nivel latinoamericano que convoca anualmente a más de un millón de visitantes, celebrará su próximo capítulo entre el 25 de abril y el 13 de mayo de 2019.

Las ciudades invitadas de honor fueron en años anteriores Los Ángeles (2017), Santiago de Compostela (2016), Ciudad de México (2015), Sao Paulo (2014) y Ámsterdam (2013). 

La 44 edición que comenzó el 26 de abril y culminará el próximo lunes desplegó una vasta agenda con dos premios Nobel de Literatura, el peruano Mario Vargas Llosa y el sudafricano John Maxwell Coetzee, así como los escritores estadounidenses Paul Auster y Richard Ford y la ex presidenta de Brasil Dilma Rousseff.

También pasaron por La Rural los autores españoles Arturo Pérez-Reverte y María Dueñas, los mexicanos Juan Villoro y Jorge Volpi y los argentinos Laura Alcoba y Eduardo Sacheri.
Mientras Montevideo comienza a despedirse de su título de invitada de honor, lentamente despunta el próximo capítulo, que se perfila como una oportunidad para que Barcelona y Buenos Aires continúen hermanándose.

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