Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

domingo, 20 de octubre de 2013

VARGAS LLOSA LLAMA EN PANAMÁ A ABRIR "PUERTAS Y VENTANAS" DEL ESPAÑOL

Panamá aguardaba con expectativa la llegada de Mario Vargas Llosa. Y el Premio Nobel peruano no defraudó y llamó a abrir "las puertas y ventanas del español" para que se enriquezca con la influencia de otros idiomas durante la inauguración del VI Congreso Internacional de la Lengua Española.

   Enfundado en un traje oscuro en una ceremonia que comenzó con coloridos bailes autóctonos y ante un auditorio colmado, Vargas Llosa -"nuestro Nobel", dijo el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha- subió al escenario. 

   Y despertó un aplauso cerrado del Teatro Anayansi antes y después de desgranar su discurso con menciones al Inca Garcilaso de la Vega y Sor Juana Inés de la Cruz. 
   
   "Necesitamos defender y cuidar nuestra lengua. No cerrándola desde luego a las influencias extranjeras, sino abriendo las puertas y ventanas del español para que las influencias extranjeras vengan a enriquecerla, así como el español en esos intercambios lingüísticos enriquece a otras lenguas hermanas", proclamó.



   Al mismo tiempo consideró "sin jactancia y con objetividad" que el español, que centrará los debates de las cuatro jornadas de la cita trienal, se ubica actualmente como una de las "más dinámicas, más extendidas y modernas del mundo".

   Dueño de un magistral manejo del idioma con el que paseó América Latina por el mundo, el peruano Vargas Llosa no participaba de la máxima cita de la lengua de Cervantes desde Valladolid en 2001.

   Y aunque tenía previsto inaugurar la quinta edición del Congreso en Valparaíso en 2010, el potente terremoto que devastó Chile días antes dejó como uno de sus coletazos la cancelación definitiva del encuentro.

   Vargas Llosa destacó hoy que su idioma, ese en el cual desarrolló una serie de entrañables personajes a lo largo de casi una veintena de novelas, "no se ha quedado confinado en las 22 sociedades del que es lengua oficial". 

   A los 77 años, celebró que el español siga creciendo, "rebalsando esas fronteras, ocupando por una fuerza natural cabeceras de playa en muchos otros países, lo que demuestra su dinamismo, su utilidad, y su fecundidad".

   "Tener el privilegio de una lengua de estas características implica también una obligación", advirtió el autor de "Pantaleón y las visitadoras" y "Conversación en La Catedral".

   Vargas Llosa pidió defender y cuidar la lengua que comparten casi 500 millones de hablantes. "Entre esas maneras de querer y respetar y enriquecer nuestra lengua, impidiéndole que se empobrezca y se degrade, están certámenes como el que inauguramos hoy día", consideró. 

   El Nobel peruano llegó a Ciudad de Panamá con su nueva obra, "El héroe discreto", bajo el brazo. Y su agenda de los próximos días incluye una conferencia pública el martes junto a la española Rosa Montero en la que se referirá a ella. 

   La novela, presentada el mes pasado en Madrid, vuelve a mostrar la fuerte impronta de sus raíces, con una historia donde enlaza con maestría las vidas de un pequeño empresario de Piura, Felícito Yanaqué, y un exitoso hombre de negocios de Lima, Ismael Carrera.

   Pero antes -así como lo hicieran sus otros colegas del "boom", Carlos Fuentes en 2004 en el Congreso de la Lengua de Rosario y Gabriel García Márquez tres años más tarde en Cartagena de Indias- le tocó el turno a Vargas Llosa de levantar el telón y reencontrarse con el Congreso de la Lengua a orillas del Pacífico.

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viernes, 18 de octubre de 2013

VI CONGRESO DE LA LENGUA EN PANAMÁ HOMENAJEA AL LIBRO, VARGAS LLOSA Y 300 AÑOS RAE

El VI Congreso Internacional de la Lengua Española que se inicia el domingo en Ciudad de Panamá abordará el pasado, presente y futuro del libro, así como los desafíos que enfrenta un idioma que comparten casi 500 millones de hablantes.

   La cita en la pujante metrópoli a orillas del Pacífico tendrá una inauguración de alto vuelo con el Premio Nobel de Literatura 2010, el peruano Mario Vargas Llosa, junto al escritor nicaragüense Sergio Ramírez. Asimismo será protagonista la Real Academia Española (RAE), que celebrará sus 300 años velando por el correcto uso de la lengua.

   El VI Congreso, bajo el lema "El español en el libro: del Atlántico al Mar del Sur", convocará hasta el miércoles 23 a más de 200 académicos, escritores, directores de bibliotecas nacionales, editores y otros profesionales vinculados con la lengua de Cervantes. 

   Entre los conferencistas de la máxima cita del español se encuentran los españoles Rosa Montero, Juan Luis Cebrián, Soledad Puértolas y Carme Riera, así como los chilenos Antonio Skármeta y Carlos Franz.

   Intervendrán además los colombianos William Ospina y Héctor Abad Faciolince, los peruanos Julio Ortega y Alonso Cueto, así como los argentinos Horacio González y Guillermo Martínez y los mexicanos Gonzalo Celorio y Jaime Labastida.

   La solemne sesión inaugural en el Centro de Convenciones ATLAPA contará con la participación del príncipe Felipe, en representación del rey Juan Carlos de España, y el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, en un acto en el cual intervendrán, además de Vargas Llosa y Ramírez, el panameño Juan David Morgan.

   "Las academias americanas de la lengua me han encargado de hablar en el acto de inauguración en nombre de todas ellas, y quiero hacerlo desde la perspectiva de nuestra cultura, y sobre todo de la cultura centroamericana, pues Centroamérica es, por medio de Panamá, la sede de este congreso", adelanta Sergio Ramírez a dpa.

   Respecto del tema central del debate, el nicaragüense considera que "el libro es hoy más que nunca un tema del futuro, cuando la tecnología nos abre hacia nuevas formas de lectura, ojalá cada vez más democráticas". 

   "Desde la perspectiva de la lengua, este congreso trata de ponernos al día, meternos dentro de la exploración de todo lo nuevo a partir del libro tradicional, tal como lo conocemos, y cómo leeremos hoy y en el futuro", apunta el autor de "Margarita, está linda la mar" y "Adiós muchachos".

   Por su parte, el chileno Skármeta señala a dpa: "Estos encuentros importan porque la ampliación y profundización del uso de nuestro idioma permiten un entendimiento mejor entre quienes lo hablamos y con las otras lenguas. Por ejemplo, el auge de una potente narrativa latinoamericana en los años 60 puso el imaginario de nuestros pueblos en el mundo y allí quedó consolidado".

   El congreso se articulará en cuatro secciones: "El libro entre el Atlántico y el Pacífico", "La industria del libro", "Libro, lectura y educación" y "El libro entre la creación y la comunicación". Cada una de ellas será abierta por una ponencia general, a la que seguirán una mesa redonda y seis paneles.

   Skármeta sostiene que sus expectativas para el encuentro -organizado por la RAE, el Instituto Cervantes, la Asociación de las Academias de la Lengua Española y el gobierno de Panamá- son "altas". 

   "La organización está a cargo de las más relevantes instituciones españolas que cuidan nuestra lengua y la cantidad y calidad de invitados es enorme. Del Atlántico a los mares del sur, el español navega a gusto incorporando con placer las expresiones propias de estas regiones, llenándose de historias y vocablos, de versos y fantasías", dice el autor de "Ardiente paciencia".

   Y también advierte: “Hay que ver cómo se puede mejorar la educación para que las nuevas tecnologías de la brevedad no reduzcan los océanos a charcos de lugares comunes”.

   
La Real Academia Española abordará sus tres siglos de diccionarios, gramáticas y ortografías en un panel presidido por su director, José Manuel Blecua, y el del Cervantes, Víctor García de la Concha. Uno de sus participantes, el académico de la RAE Ignacio Bosque, afirma a dpa que el balance que traza en el tricentenario es “muy positivo, lo que no quiere decir que no quede todavía mucho por hacer, desde luego”. 

   “Entre los resultados están las 22 ediciones de su Diccionario principal, las 37 de su Gramática, y otras muchas obras -ortografías, diccionarios escolares y de dudas, ediciones de autores clásicos- y servicios -corpus, consultas, etc”, destaca el catedrático.

   “La RAE y la Asociación de Academias han trabajado mucho en estos últimos años, así que presentarán el balance de los proyectos concluidos, y también los resultados parciales de los que están en marcha”, indica Bosque. Además de mostrar el diseño de su nuevo portal en Internet, con contenidos renovados y mayor oferta de recursos para los hispanohablantes, la RAE será objeto de un homenaje  con motivo de su tercer centenario en Ciudad de Panamá.

   El congreso se inscribe además en las conmemoraciones por los 500 años del avistamiento del Mar del Sur (Océano Pacífico) por el navegante español Vasco Núñez de Balboa. En este marco se presentará una edición conmemorativa de "El Tesoro del Dabaibe", de Octavio Méndez Pereira, considerada la primera novela histórica de las letras panameñas.

   Tras Zacatecas, Valladolid, Rosario y Cartagena de Indias, le llega ahora el turno a Ciudad de Panamá de levantar el telón para engalanarse durante cuatro jornadas como "capital de la lengua española".

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miércoles, 16 de octubre de 2013

PANAMÁ, EL REENCUENTRO ENTRE VARGAS LLOSA Y EL CONGRESO DE LA LENGUA

El Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa le dará brillo al VI Congreso Internacional de la Lengua Española que se inicia el próximo domingo en Ciudad de Panamá, adonde llegará con su nueva novela, "El héroe discreto", bajo el brazo.

   Dueño de un magistral manejo del idioma con el que paseó América Latina por el mundo, el peruano Vargas Llosa no participa de la máxima cita de la lengua de Cervantes desde la celebrada en Valladolid en 2001. 

   Vargas Llosa (Arequipa, 1936) tenía previsto inaugurar la quinta edición del Congreso en Valparaíso en 2010. Pero el potente terremoto que devastó Chile días antes dejó como uno de sus coletazos la cancelación definitiva del encuentro, que  pudo desarrollarse únicamente de manera virtual.

   Al recibir meses más tarde el galardón de la Academia Sueca, el autor de "Conversación en La Catedral" y "La casa verde" -que ya hace tiempo abandonó sus convicciones de izquierda para abrazar el credo liberal- tuvo palabras para su patria: "Yo soy el Perú (...) Perú me ha dado las experiencias básicas de todo lo que escribo". 

   Y su más reciente novela, que presentó el mes pasado en Madrid, vuelve a mostrar la fuerte impronta de sus raíces. La obra enlaza las vidas de dos hombres maduros que intentan hacerse cargo de sus destinos: un pequeño empresario de Piura, Felícito Yanaqué, que es extorsionado, y un exitoso hombre de negocios de Lima, Ismael Carrera, que trama una venganza contra sus dos hijos. 

   Asimismo por las casi 400 páginas de “El héroe discreto” desfilan algunos entrañables personajes vargasllosianos como el sargento Lituma y don Rigoberto, doña Lucrecia y Fonchito. El escritor también retorna a algunos temas que lo apasionan, como la lealtad familiar y los actos heroicos del ciudadano común.

   Vargas Llosa inaugurará el VI Congreso que tiene como lema “El español en el libro: del Atlántico al Mar del Sur” junto al nicaragüense Sergio Ramírez y el panameño Juan David Morgan. Briseida Bloise, gerente de Prisa Ediciones en Panamá, elogió al Nobel peruano como "un autor consignado a la cotidianidad, con un bien valorado juicio crítico, que además enaltece el encuentro de académicos más importante del mundo hispano". 

   Luego, el martes 22 hablará sobre su más reciente obra en una conferencia pública en un hotel capitalino, en la que será presentado por la española Rosa Montero. 

   "Una gran emoción nos embarga y es doble cuando sientes el entusiasmo de un público lector fiel y atento a todo. Panamá, por ser país de tránsito, brinda pleno acceso a la información y el público está muy ávido de este reencuentro con el autor, especialmente cuando en esta ocasión nos lleva a un reencuentro con los personajes que han sido parte de nuestras vidas a través de su literatura", apunta  Bloise a dpa.

   Ya en 2010 Vargas Llosa se encargó de enfatizar que el Nobel no sólo premiaba a un literato. "También lo hace a la lengua que escribo, la lengua maravillosa que es el español".

   Para Valparaíso, el escritor que cobró notoriedad con la publicación de “La ciudad y los perros” (1962) escribió un discurso titulado justamente “La lengua común”. 

   Allí indicaba: “El español es una lengua moderna no sólo porque la hablemos varios cientos de millones de personas en el mundo –este factor cuantitativo es importante pero no único- sino porque, a lo largo de su historia, ha ido evolucionando y adecuándose a las nuevas circunstancias históricas, culturales y sociales”.

  El Congreso de la Lengua celebrado en 2007 en Cartagena de Indias fue protagonizado de manera excluyente por otro referente del "boom", el colombiano Gabriel García Márquez, quien festejó sus 80 años con un inolvidable homenaje.

   Mientras tanto, en 2004 fue el turno del mexicano Carlos Fuentes de abrir la cita trienal en Rosario, donde el cierre rindió un emotivo tributo al argentino Ernesto Sábato con participación del Nobel portugués José Saramago.

   Vargas Llosa levantará el telón de un prometedor VI Congreso que se desarrollará hasta el miércoles 23 en el Centro de Convenciones ATLAPA, con la presencia asimismo de más de 200 académicos, escritores, directores de bibliotecas nacionales, editores y otros profesionales vinculados con la lengua de Cervantes. 

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domingo, 29 de septiembre de 2013

EMILIANO MONGE: EL GERMEN DE LA VIOLENCIA ES SIEMPRE LA POBREZA

El escritor mexicano Emiliano Monge, cuya galardonada novela "El cielo árido" destila las luchas del México rural durante el siglo XX, asegura que "el germen de la violencia es única y exclusivamente la pobreza, siempre".

   En su próxima novela, "Inocencia", Monge volverá a sumergirse en otro ciclo de la violencia, la inmigración ilegal. "La violencia es una manera de resolver el conflicto. Y la manera en la que resolvemos ese conflicto habla del grado de civilización que tenemos", afirma a dpa. 

   "En el mundo rural de México, como sucede en muchos lugares de América Latina, la primera reacción sigue siendo violenta, porque se carece de otras herramientas. O porque se cree que es la herramienta más a la mano", dice el invitado del festival literario Filba Internacional, que culmina hoy en Buenos Aires y sigue en Santiago de Chile hasta el miércoles.

   La novela distinguida con el XXVIII Premio Jaén traza la historiografía de la violencia a través de un personaje, Germán Alcántara Carnero, nacido en los albores del siglo XX y que muere a las puertas del inicio del conflicto del narcotráfico.

   El autor que vive en Barcelona pero proyecta volver pronto a su país se muestra totalmente en desacuerdo con la creencia según la cual "el problema del narcotráfico es una cosa que nos llegó a los mexicanos de repente". La violencia del narcotráfico es la misma que muchas otras violencias del siglo XX mexicano, en cuyas fluctuaciones aparecen los mismos personajes, apunta.

   Monge sostiene que lo que México necesita es educación. "Ese es el gran asunto. La violencia se erradica única y exclusivamente con educación y cultura, no hay otra manera para romper el ciclo, porque sino el ciclo se sigue renovando". 

   "Yo siempre digo de broma que hay que prohibir la educación privada. A la gente que legisla y lleva las políticas públicas no le interesa la educación pública, porque sus hijos van a escuelas privadas. Como tampoco les interesa la sanidad pública, porque todos tienen seguros privados y van a hospitales privados. Parece que no, pero eso explica en buena parte la decadencia en que están la educación y sanidad públicas". 

   "Y en el mundo rural esto es mucho más grave. No llega la educación, no llega la salud, pero llega la Coca-Cola. No llegan los libros, pero llega la televisión con Laura Bozzo. ¿Cómo puedes aspirar a cambiar como país cuando lo básico está tan lastimado?", cuestiona Monge, seleccionado como uno de los 25 escritores secretos más importantes de América Latina por la Feria Internacional de Guadalajara en 2011. 

   Si bien cree que la distancia, sea geográfica o temporal, lo ayudó a trabajar "El cielo árido", para sus nuevos proyectos le está resultando difícil la lejanía de México, su universo literario. 

   "En cinco años no he tenido una sola vez el impulso para escribir algo que suceda o que tenga que ver con personajes de España. Es el gran motivo por el que tengo que volver a México ya. Tengo proyectado volver de manera definitiva pronto", adelanta el autor del libro de relatos "Arrastrar esa sombra" y la novela "Morirse de memoria". 

   Por estos días, Monge (Ciudad de México, 1978) se encuentra finalizando "Inocencia". "Una historia de lo que creo yo que es el Holocausto del siglo XXI, que es el tráfico de personas y la inmigración ilegal". Su nueva novela gira en torno a la historia de amor desde la infancia hasta la adultez de Estela y Epitafio, jefes de secuestradores. 

   Respecto del auge de la "narcoliteratura", considera que "el 80 por ciento son novela de pistoleros y se va a perder. Lo que va a quedar es la novela que entendió que en el narcotráfico pasan cosas. En ese sentido me interesaba mucho contar una historia de amor, en un lugar donde pareciera imposible contarla".

   Monge critica además con vehemencia "la necesidad de tantos escritores de matar o de desaparecer" a los colegas que los precedieron, entre ellos a los del "boom". "La tradición no se puede negar y uno forma parte de ella". 

   "Me interesa muchísimo más (Juan) Rulfo que el 'boom', me interesa mucho más Julio Ramón Ribeyro que (Mario) Vargas Llosa. Pero eso no quiere decir que no haya leído Vargas Llosa y que aunque los últimos libros me parezcan de poco interés, los primeros no me hayan parecido brutales. Yo no le creo a un escritor latinoamericano cuando me dice que 'Conversación en la Catedral' es un mal libro, o lo que pienso es que no lo ha leído". 

   Durante su estancia porteña, Monge aprovechó para visitar la biblioteca personal de Jorge Luis Borges y revisar ejemplares con anotaciones del autor argentino, a quien sitúa en el selecto grupo de escritores cuya calidad "difícilmente genere polémica". 

   A Monge, quien viajará el lunes a Santiago para continuar participando del Filba, le quedó rondando una frase sobre la violencia. "Trabajé un libro que es de un ex sicario de uno de los cárteles de México para una editorial. Hay un momento en que le preguntan cómo puede matar de esa manera, y él con toda la tranquilidad del mundo dice: 'yo sé hacer dos cosas. Matar y lavar coches. Y lavar coches no me gusta'. Es brutal".

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sábado, 28 de septiembre de 2013

MERUANE: "SIGO ESCRIBIENDO SOBRE CHILE PORQUE SIGO ESTANDO ALLÍ"

La escritora chilena Lina Meruane, quien vive hace más de una década en Nueva York, está terminando una crónica sobre un viaje a Palestina tras su premiada novela "Sangre en el ojo", a la vez que sostiene: "Sigo escribiendo sobre Chile porque sigo estando en Chile". 

   "Estoy bastante al día con la literatura chilena, leo los periódicos chilenos, y paso por lo menos un mes al año en Chile. Todavía hay una relación que yo siento fuerte, y cuando Chile se me va gastando en el imaginario, vuelvo a llenar la maleta de Chile, por así decirlo", señala a dpa Meruane, una de las voces femeninas más importantes de la narrativa de su país. 

   La autora se muestra entusiasmada por su primera participación en el festival literario Filba Internacional, que en su quinta edición se celebra simultáneamente en Buenos Aires y Santiago de Chile. "Lo que más me gustó de este planteamiento fue usar la frontera como si fuera un pequeño espejo que todos vamos a cruzar, como 'Alicia en el País de las Maravillas', a ver qué encontramos al otro lado".

   Y respecto de la relación con su país, asevera que le interesa el Chile actual: "Me he preocupado de generar nuevos lazos con gente de la cultura, para que no se me quede un Chile de los 80, con los amigos de los 80, con la memoria nostálgica de los 80 y con las palabras de los 80". 

   Su cuarta novela, "Sangre en el ojo", que describe con tintes autobiográficos la cruda lucha de la protagonista contra la ceguera, le valió el Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2012. Meruane cree que los galardones "hay que tomárselos con un grano de sal, como dicen". Pero "abren una relación con el lector que yo no había tenido; considero que hasta este premio yo era una escritora secreta".

   El tema de la enfermedad recorre la obra de Meruane (Santiago, 1970). "Empieza con mi vida. Creo que en todos mis textos desde muy al comienzo hubo una preocupación por el cuerpo, como un lugar frágil, como un lugar donde se cruzan muchos discursos, sociales, médicos, políticos, porque está la dictadura, porque está la enfermedad".

   "Creo que yo por haber tenido una enfermedad de chica fui muy consciente de la fragilidad del cuerpo a una edad muy temprana y me obligó a mirar esa misma fragilidad en los otros", dice la autora del ensayo "Viajes virales. La crisis del contagio global en la escritura del sida". 

   "Desde lo social hay un ubicar al enfermo como una suerte de pobre víctima sin recursos. Se piensa siempre la enfermedad desde el dolor, desde la víctima, desde la pérdida, de lo que ese enfermo no tiene. Su lugar débil en relación al lugar de la salud", considera Meruane, quien imparte clases en la Universidad de Nueva York. 

   "Lo que me interesaba era precisamente examinar ese otro lugar, el lugar de los recursos, de las estrategias, de la fuerza, y también entender que la enfermedad es una parte de la salud. Son partes que trabajan juntas, son como una parte de un mismo equilibrio del estar vivo", indica.

   Meruane está terminando una crónica, "Volverse Palestina", que espera publicar este año. "Es un viaje que yo hice a Palestina, que trabaja la idea del regreso, pero de un regreso en el lugar de otro, porque en realidad Palestina no es mi tierra, sino la tierra de mis abuelos". 

   "Pero al mismo tiempo es un regreso a la familia, a ese origen palestino de la familia". El tema es "que en realidad son dos regresos fallidos, a lugares que ya no existen", reflexiona la autora del libro de relatos "Las infantas", así como las novelas "Póstuma", "Cercada" y "Fruta podrida".

   La ganadora del premio Anna Seghers 2011 también se encuentra escribiendo una novela, sobre la cual prefiere mantenerse en silencio. En cambio sí se explaya con entusiasmo sobre el proyecto editorial "Brutas Editoras", al que dirige desde su fundación en 2011 y cuyo lema es "sello minúsculo pero musculoso".

   "Sacamos tres libros al año, no pretendemos incidir en el gran mercado. Pensando que Nueva York tiene un espacio hispano muy grande, pero poca oferta que no sea importada, entonces la idea era hacer libros ahí y moverlos ahí para generar instancias de conversación sobre libros nuevos y salir un poco del espacio académico". 

   El proyecto se hizo realidad cuando la librería neoyorquina McNally Jackson abrió sus puertas a eventos culturales. "Aprovechándonos de ese espacio y en ese momento de la máquina de impresión que había ahí, fue que empezamos a sacar estos libros". Y aclara: "No tiene un rigor capitalista, es un divertimento que nos ha salido bien". 


   "En todo el mundo hispanohablante hay un surgimiento de editoriales independientes o editoriales pequeñas", afirma. "Creo que tiene mucho que ver con que el espacio editorial consagrado dejó de apostar por la cultura, dejó de pensar el ejercicio editorial como una forma de incidir en la cultura, y empezó a pensar la editorial como una pura empresa que vende libros como podría vender calcetines". 

   Antes de cruzar a Santiago para seguir participando del Filba, Meruane analiza: "Las nuevas editoriales están intentando ocupar ese lugar, que las otras editoriales dejaron abandonado. Creo que es un momento muy productivo en ese sentido".

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jueves, 26 de septiembre de 2013

MOLLOY Y ZURITA DAN BRILLO A LA APERTURA DEL FESTIVAL LITERARIO FILBA

El festival de literatura Filba Internacional arrancó anoche su quinta edición con una disertación de la autora argentina radicada en Nueva York Sylvia Molloy sobre escritura y extranjería, así como una emotiva lectura del poeta chileno Raúl Zurita.

   La escritora, crítica y ensayista tuvo a su cargo la inauguración del primer Filba que se realiza simultáneamente en la capital argentina y Santiago de Chile. En el auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), Molloy consideró que su participación en el festival fue “una manera más de volver a casa”.

   Zurita, una voz poderosa de la poesía chilena, tomó la palabra poco antes sobre ese mismo escenario. Su lectura "Y llorarás" fundió cuatro décadas de poesía con los 40 años del golpe militar en Chile, en un recorrido desde su primer libro, "Purgatorio", hasta "Zurita", su última publicación.

   "Quería agradecer al Filba la invitación y la atención que han tenido conmigo. Estoy muy feliz de estar aquí", apuntó el poeta encarcelado y torturado durante la dictadura de Augusto Pinochet, antes de comenzar a desgranar sus versos.

   "Creo que la poesía no se explica", acotó Zurita. "Partiré contradiciéndome", dijo para referirse al primer poema que leyó, "América", con palabras del quechua y aimara. 

   A éste le siguieron más y más versos de alta intensidad, que transitaron por sus propias vivencias y por la geografía e historia de Chile. Zurita cautivó durante 40 minutos al público, que al cierre de la lectura lo despidió con un fuerte aplauso.

   Y Molloy, para iniciar su reflexión sobre la figura del autor lejos de su patria, contó que hace algunos años escribió un relato sobre su deseo de regresar a la casa donde se crió, y lo tituló "Casa tomada", copiando deliberadamente a Julio Cortázar. Un amigo le contó que esa vivienda, en un suburbio de Buenos Aires, había sido demolida o renovada hasta lo irreconocible. 

    El cuento narra "cómo, en un viaje subsiguiente a Buenos Aires, voy a ver la casa el mismo día que llego: está por cierto cambiada, pero todavía es sumamente reconocible". "Mi relato concluye, me doy cuenta de que es inútil que insista en lo contrario: probablemente los dos tengamos razón".

   "Pienso en la desterritorialidad que sentimos muchos de los que escribimos afuera y en la necesidad, como anota Salman Rushdie, de crear casas imaginarias. En realidad, Rushdie habla de 'imaginary homelands', es decir, no sólo casas sino países-casa”, indicó la autora de “En breve cárcel” y “El común olvido”. 

   Molloy prefirió hablar de “la escritura del afuera y no de la escritura del exilio, porque la carga a menudo heroica y/o dramática de esta última palabra de algún modo oblitera la noción engañosamente más simple de desplazamiento. Si digo 'afuera' presupongo un 'adentro' al que, en teoría, se puede volver; si digo 'exilio' la probabilidad de la vuelta es menos clara, y de llegar a darse, ardua”. 

   “Lo que me interesa principalmente es la escritura que resulta del traslado, o mejor la escritura como traslado, como traducción; la escritura desde un lugar que no es del todo propio y sin duda no lo será nunca, un lugar donde subsiste siempre un resto de extranjería y de extrañeza, donde se aprende una lengua nueva pero se escribe en la lengua que se trajo y donde, si por azar uno oye hablar en castellano en la calle, uno se siente interpelado”.

   “El trasplante geográfico me situó en tierra de nadie, donde pude ensayar otras vidas, elaborar identidades provisorias, presentes tentativos, pasados imaginarios”. “El que escribe afuera escribe siempre como si le faltara algo, situación propicia para la ficción o por lo menos para mi ficción”, analizó la académica.


   "'Estoy donde no estoy', escribe memorablemente Gabriela Mistral en un poema”, evocó Molloy. “Hubiera podido decir: 'Escribo donde no estoy'”.

   El Filba Internacional convocará a lo largo de sus ocho días a un centenar de escritores que animarán lecturas, paneles, conferencias, talleres y performances. Buenos Aires alberga al Filba hasta el domingo, mientras que Santiago de Chile lo hará desde el sábado hasta el miércoles siguiente. 

   Durante la inauguración, el director del evento, Pablo Braun, manifestó: “Esperamos hacer un gran festival. Todos los invitados internacionales viajarán a los dos países, hay nuevas secciones, tenemos un programa del cual nos sentimos orgullosos. Esperemos que el público y los autores a ambos lados de la cordillera puedan disfrutar de este Filba”.

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lunes, 23 de septiembre de 2013

FESTIVAL LITERARIO FILBA CRUZA LOS ANDES Y UNE BUENOS AIRES CON SANTIAGO

El festival de literatura porteño Filba Internacional se desarrollará por primera vez simultáneamente en Buenos Aires y Santiago de Chile, en una quinta edición que rendirá homenaje a las letras colombianas y pondrá a circular escritores y textos entre ambas ciudades.

   La inauguración, el miércoles por la noche, estará a cargo de la autora y crítica argentina radicada en Estados Unidos Sylvia Molloy en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba). El Filba Internacional convocará a lo largo de sus ocho días a un centenar de escritores que animarán lecturas, paneles, conferencias, talleres y performances a ambos lados de la cordillera de los Andes. 

   Este nuevo Filba buscará hacer frente a la paradoja de que parte de la literatura que se produce en América Latina es inaccesible para los propios latinoamericanos, debido a la segmentación del mercado editorial. 

   "Siempre decimos que queremos que la literatura circule. El año pasado, luego de la cuarta edición del Filba Internacional, nos pusimos como objetivo hacer la quinta en dos países, justamente para intentar acercarnos a ese objetivo. Hacemos un esfuerzo enorme en traer 20 escritores de otros países y nos pareció que bien valía trabajar un poco más para que todos los autores puedan visitar otra ciudad", cuenta a dpa el director del Filba, Pablo Braun.

   El evento literario organizado anualmente por la Fundación Filba recibirá al estadounidense Tobias Wolff, la francesa Delphine de Vigan, el brasileño Sergio Sant'Anna, el mexicano Emiliano Monge, el vasco Harkaitz Cano, el crítico musical británico Simon Reynolds y su compatriota Adam Thirlwell, así como el danés Carsten Jensen, entre otros.

   Buenos Aires albergará al Filba del miércoles al domingo, mientras que Santiago de Chile lo hará desde el sábado hasta el miércoles siguiente. Entre los escritores chilenos que pasarán por Buenos Aires se cuentan Pedro Lemebel, Raúl Zurita y Lina Meruane, mientras que Molloy, Hernán Ronsino, Fabián Casas y Martín Kohan son algunos de los argentinos que cruzarán a Santiago.

   Asimismo Colombia estará representada por una nutrida comitiva, integrada por Juan Manuel Roca, Evelio Rosero, Cristian Valencia, Miguel Torres, Margarita García Robayo y Pilar Quintana.

   Este año, junto a las secciones "clásicas" como "Tinta activa", que se ocupa de la literatura contemporánea, y "En primera persona", escenificación de las letras a través de lecturas, recitales, performances y entrevistas, se propician otros recorridos especiales: "Transandinos", "KOOK" y "Zona Colombia”.

 
 Esta última presentará paneles como "Colombia por Colombia", con distintas miradas sobre el escenario de la literatura contemporánea de ese país y la jornada de actividades "Colombia en Buenos Aires", entre lecturas, música, arepas y rones. En un homenaje a Gabriel García Márquez, diez escritores elegirán y leerán su Gabo favorito y contarán porqué. Asimismo un panel evocará la figura de Andrés Caicedo, escritor de Cali que se suicidó a los 25 años en 1976.

   Dentro de "Transandinos", se analizarán las tensiones regionales, considerando qué une y separa a las dos naciones. Zurita realizará una lectura titulada "Y llorarás" en el Malba, donde fundirá cuatro décadas de poesía con los 40 años del golpe militar en Chile. Y el panel "Lecturas bajo la bota" analizará los libros leídos bajo la dictadura.

   Además, con motivo de los 50 años de "Rayuela" y los diez de la muerte de Roberto Bolaño, sendos paneles analizarán la herencia dejada por el argentino Julio Cortázar y el autor chileno de "Los detectives salvajes", a partir de cruces epistolares de escritores de ambos países en los últimos meses. 

   En el marco de "En primera persona", Lemebel, tras una performance en el Malba, expondrá en Chile "La ciudad sin ti (A 40 años del golpe)", presentación audiovisual inédita de textos urbanos e imágenes del artista relativas al derrocamiento de Salvador Allende. Molloy, en tanto, conversará sobre su obra con Alberto Fuguet.

   La sección "KOOK: Amortizar el espacio poético" convocará a uno de los colectivos de música y poesía más activos de Berlín: el grupo de artistas en torno al "sello de texto y sonido" KOOK, que participarán de lecturas, charlas y performances con invitados locales.

   Las actividades gratuitas del Filba se desdoblarán en casi una docena de sedes, como el Malba, la librería Eterna Cadencia, el Museo del Libro y de la Lengua y la Biblioteca Nacional en la capital argentina, así como la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales, el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) y la Biblioteca Nacional en Santiago.


   Braun aspira a que el aporte de esta cita sea "que los lectores de ambas ciudades tengan la oportunidad de encontrarse con autores que admiran o que puedan conocer autores nuevos gracias a su presencia en el festival. Y, sobre todo, que tengan oportunidad de tener acceso a los libros de los autores que llegan, que no siempre circulan por las librerías y que el festival, de alguna manera, ayuda a que esto pase".

   Ya sea en Buenos Aires o Santiago, el Filba invita a acercarse nuevamente a la diversidad narrativa. Instalado con cada vez mayor fuerza, su director sube la apuesta: "Por supuesto que la idea es repetir la experiencia y, ojalá, en algún futuro no muy lejano, podamos incluir a más ciudades".

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miércoles, 28 de agosto de 2013

"EL CAMINO DE IDA": RENZI, TRAS PASOS DE PIGLIA Y "UNABOMBER EN EEUU

Ricardo Piglia incursiona en terreno conocido en su última novela, "El camino de Ida", desde donde arroja una cruda mirada sobre algunos rasgos de la sociedad estadounidense. El protagonista, su álter ego Emilio Renzi, llega como profesor a un campus en Estados Unidos, experiencia que el propio escritor argentino cultivó durante años en Princeton.

   "Empecé con la idea de Renzi en Estados Unidos. La idea de alguien parecido a mí, que no soy yo, que vive esa experiencia de ser un extranjero, no un inmigrante ni un exilado ni un turista, sino alguien que tiene un trabajo y que siente esa sensación rara de no pertenecer del todo, que crea como una distancia", relata el autor de "Plata quemada" y "La ciudad ausente" en diálogo con dpa.

   Piglia, uno de los grandes escritores argentinos contemporáneos, aprovechó algunas notas de su propio diario para "El camino de Ida", publicado este mes por Anagrama en Argentina. Su último libro -que saldrá hasta mediados de septiembre en otros países latinoamericanos y España- se inspira libremente en el caso del "Unabomber", quien mantuvo en vilo a las autoridades de Estados Unidos durante 17 años con el envío de sucesivas cartas bomba a partir de 1978. 

   Renzi viaja a una universidad de New Jersey para impartir un seminario, convocado por la reconocida académica Ida Brown. Inicia un romance con Ida, quien aparece muerta poco después. Mientras, el FBI investiga una serie de atentados contra figuras del mundo académico. 

   El protagonista realizará sus propias indagaciones y llegará a Thomas Munk, un prestigioso matemático émulo de Theodore Kacyznski, conocido como "Unabomber". Y es que Piglia admite que le gusta que en sus novelas "haya un personaje que esté un poco por encima de la experiencia común".

   El hecho de que el "Unabomber" se basara en la novela "El agente secreto" de Joseph Conrad "es real". "Creo que eso me hizo escribir la novela", remarca Piglia. "Yo estaba allá cuando sucedió, de modo que todo eso a lo largo del tiempo se fue sabiendo. El FBI vio que había alguna relación entre la novela de Conrad y lo que estaba haciendo este individuo, pero sólo lo descubrió cuando el hermano lo delató". 

   El también crítico literario y ensayista afirma respecto de su paso por los campus estadounidenses: "A mí me trataron con mucha amabilidad. Yo no hacía de escritor ahí, era un profesor que preparaba mis clases y daba mis cursos académicos. Entré ya tarde, cuando tenía más de 50 años, de modo que conmigo fueron muy benévolos".

   Por lo general en el ámbito académico "hay una violencia que a veces estalla de una manera visible y sino se manifiesta muchas veces con grandes distanciamientos de los colegas". "Es como un laboratorio, uno ve ahí funcionar un grupo de personas muy inteligentes en relaciones que no son muy distintas a las relaciones sociales", apunta Piglia. "Narrativamente son siempre situaciones muy atractivas".

   El ganador del Premio Rómulo Gallegos con su novela "Blanco nocturno" sostiene que en Estados Unidos "la gente que toma decisiones políticas muy extremas es considerada psicótica. Nunca nadie pregunta por las razones políticas por las cuales (Lee Harvey) Oswald mató a (John F.) Kennedy o por qué alguien de pronto se levanta una mañana, sube a una terraza y mata a sus compañeros de trabajo". 

   "Y yo creo que eso es porque no hay mediación política, entonces esos atentados tan locos son al mismo tiempo la concentración de la situación política, es como si un solo individuo concentrara lo que está implícito". Solamente se entiende que en Estados Unidos se repitan estas situaciones "porque no hay manera de negociar políticamente ni de avanzar, no hay movilizaciones políticas ni actividad política en el sentido que nosotros la entendemos".
   
   "No quiero ser injusto, es una sociedad muy democrática. Admiro mucho a la sociedad civil norteamericana. Incorpora muy bien las diferencias, hay una gran cultura norteamericana que nosotros siempre hemos admirado, hay grandes disidentes norteamericanos en toda la historia, pero el Estado norteamericano es muy fascista", considera Piglia, quien marcó un hito en la literatura argentina con "Respiración artificial" (1980).

   "Hay muchas novelas norteamericanas que son más críticas que la mía. Por ejemplo (Kurt) Vonnegut, o William Burroughs, (Norman) Mailer o (Thomas) Pynchon, o Don DeLillo que han escrito novelas extraordinarias sobre el mundo de Estados Unidos, el terror", analiza. Escribir "El camino de Ida" le llevó un año, "bastante rápido" para sus estándares, cuenta Piglia. "Básicamente porque había dejado de enseñar, entonces tenía todo el tiempo".

   Renzi acompaña desde hace muchísimos años a Piglia, nacido en 1940 en Adrogué, un suburbio de Buenos Aires. "Empezó sin que yo me diera cuenta, aparece ya en los cuentos de mi primer libro ("La invasión", 1967)". A veces ocupa un lugar lateral en su ficción, pero de todas maneras está presente. "Tengo ganas de escribir algo más con él. No sé si novelas, quizás dos novelas cortas. Espero que no se muera, mejor que esté vivo".

   Piglia, cuya obra ha sido traducida a numerosos idiomas, adelanta que tiene ganas de volcarse también a un libro de ensayos sobre cómo aparecen representados imaginariamente los escritores en las novelas. "Sería como una continuación en un sentido de 'El último lector', donde lo que hago es ver cómo aparecen imaginariamente los lectores en las novelas".

   Y especula con ironía: "Me parece que los escritores estamos desapareciendo, entonces sería bueno dejar un testimonio de cómo fueron vistos". "Veo que la figura del escritor tal cual era por lo menos en los años 60 no existe más. Los chicos son mucho más dinámicos. A veces son cineastas, también escriben, hacen performances. No sé si va a seguir esa figura tradicional".

   "Lo que creo que va a seguir es la lectura literaria, y va a haber textos escritos literariamente. Si los van a escribir máquinas o señores que hacen otras cosas no es tan importante".

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jueves, 15 de agosto de 2013

"CLASES DE LITERATURA": EL MAESTRO CORTÁZAR DICTA CÁTEDRA EN BERKELEY

Julio Cortázar aceptó en 1980 la oferta de enseñar en Berkeley, donde se divirtió dictando cátedra alejado de las formalidades del mundo académico y de las vetustas jerarquías entre profesor y alumno. "Clases de literatura", recientemente publicado en Argentina, recopila esa incursión del escritor argentino en las aulas universitarias.

   En la cima de su carrera y tras años de negativas, Cortázar finalmente impartió su curso sobre literatura en octubre y noviembre de ese año en Estados Unidos. Lecciones magistrales que engloban temas como el cuento fantástico y el realista, la musicalidad y el humor, lo lúdico y el erotismo. Y que también abordan la génesis y evolución de su propia obra, marcada en las últimas décadas por su fuerte compromiso con Latinoamérica.

   "Clases de literatura" (Alfaguara), a cargo del filólogo español Carles Álvarez Garriga -quien ya editó previamente junto con Aurora Bernárdez "Papeles inesperados" y los cinco tomos de las "Cartas" cortazarianas-, transcribe de manera minuciosa 13 horas de grabaciones. El libro llegará en septiembre a Uruguay y Chile, en octubre a España y en noviembre a México, Perú y Estados Unidos, poco antes de que 2014 marque un siglo del nacimiento de Cortázar en Bruselas y los 30 años de su muerte en París.

   "Cortázar logra una vez más que quien se acerque a él no se comporte pasivamente: ofrece, y consigue, la complicidad que es la clave de todo aprendizaje", sostiene Álvarez Garriga en el prólogo, donde también apunta que "el Cortázar oral es extraordinariamente cercano al Cortázar escrito". 

   Ya desde la primera clase, el ilustre profesor se sincera con sus estudiantes: "Tienen que saber que estos cursos los estoy improvisando muy poco antes de que ustedes vengan aquí: no soy sistemático, no soy ni un crítico ni un teórico, de modo que a medida que se me van planteando los problemas de trabajo, busco soluciones".

   Un Cortázar en edad de balances considera que atravesó tres etapas como escritor: una estética, una metafísica y una histórica, las que no hay que entender de manera excesivamente compartimentada. "Al mismo tiempo que mi mundo estetizante me llevaba a la admiración por escritores como (Jorge Luis) Borges, sabía abrir los ojos al lenguaje popular, al lunfardo de la calle que circula en los cuentos y las novelas de Roberto Arlt", advierte sobre esa primera etapa.

   Su extenso relato "El perseguidor" funciona como una suerte de bisagra hacia la segunda: "En la gran soledad en que vivía en París de golpe fue como estar empezando a descubrir a mi prójimo en la figura de Johnny Carter, ese músico negro perseguido por la desgracia cuyos balbuceos, monólogos y tentativas inventaba a lo largo de ese cuento".

   Durante esta etapa metafísica, cada vez más deseoso de ahondar en la psicología de los personajes, surgen en el autor una serie de preguntas que se traducen principalmente en dos novelas: "Los premios" y "Rayuela". 

   Y la última fase se abre luego de su primera visita a Cuba en 1961 como jurado de la Casa de las Américas. "Me di cuenta de que ser un escritor latinoamericano significaba fundamentalmente que había que ser un latinoamericano escritor: había que invertir los términos y la condición de latinoamericano, con todo lo que comportaba de responsabilidad y deber, había que ponerla también en el trabajo literario".

   Lo lúdico en la literatura será un contenido infaltable a su paso por la Universidad de California en Berkeley. "El niño nunca ha muerto en mí y creo que en el fondo no muere en ningún poeta ni en ningún escritor. He conservado siempre una capacidad lúdica muy grande". Y explica: "Un escritor juega con las palabras pero juega en serio; juega en la medida en que tiene a su disposición las posibilidades interminables e infinitas de un idioma".

   Durante las ocho clases el autor de "Historias de cronopios y de famas" responde con dedicación a todas las preguntas y confiesa que le costó bastante entrar en el terreno del humor. "Un día, debía tener 18 o 20 años, de golpe empecé a leer por un lado literatura extranjera y por otro lado en lo que me rodeaba comencé a descubrir la presencia de un humor muy secreto, muy escondido pero de una eficacia extraordinaria en escritores como por ejemplo Macedonio Fernández".

   El humor en la literatura desacraliza y "está pasando continuamente la guadaña por debajo de todos los pedestales, de todas las pedanterías, de todas las palabras con muchas mayúsculas", realza el maestro, que ilustra sus conceptos con algunos de sus textos como "Instrucciones para subir una escalera" o "Grave problema argentino: querido amigo, estimado, o el nombre a secas".

   Cortázar revela que los sueños han sido uno de los motores de sus cuentos fantásticos. Y que si, de entre todos sus relatos, debiera elegir uno, probablemente optaría por "El perseguidor". "Un poco lo que el personaje de 'El perseguidor' busca en el cuento, yo lo estaba buscando también en la vida". Además compara al cuento con la noción de la esfera ("la forma geométrica más perfecta en el sentido de que está totalmente cerrada en sí misma") y a la novela, con el poliedro. "El cine sería la novela y la fotografía, el cuento".

   El autor de "Rayuela" define a su última clase como "una gran reunión de amigos en la que todavía durante una hora y media vamos a poder hablar sin demasiado método de algunas cosas que quizá se nos quedaron un poco colgadas en el camino" y se disculpa porque el encuentro será algo más corto. 

   "Como en las películas de James Bond, de aquí tenemos que saltar a un auto que nos lleva al aeropuerto de Oakland donde tenemos que saltar a un avión que nos lleva a Los Ángeles donde un amigo nos espera con un auto para llevarnos al barco que ya nos espera a bordo... Así es como viajan los cronopios". Y Cortázar agrega: "No tengo el sentimiento de irme; tengo la impresión de que el jueves que viene nos veremos de nuevo".

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miércoles, 7 de agosto de 2013

PIÑEIRO SUMA RECUERDOS Y SILENCIOS EN "UN COMUNISTA EN CALZONCILLOS"

La escritora argentina Claudia Piñeiro conjuga sus recuerdos de infancia y adolescencia con la historia reciente de su país a lo largo de su última novela, "Un comunista en calzoncillos", en la que "el silencio es fundamental".

   Durante los turbulentos meses previos y posteriores al golpe militar de 1976, una niña de clase media admira a su padre, un comunista convencido sin militancia partidaria. Una figura que a veces también la incomoda, porque debe lidiar con las contradicciones que surgen entre su ambiente familiar y su entorno social.

   El tema de su libro más autobiográfico "es el silencio", sostiene en diálogo con dpa la exitosa autora de las novelas "Las viudas de los jueves", "Tuya" y "Betibú". La protagonista debe callar lo que se habla dentro de su casa, ya que tiene conciencia de que los demás opinan distinto. Y su padre, cuando se enoja, castiga a los otros con el mutismo. 

   Piñeiro opina que el silencio constituye también la base de su "proceso creativo como escritora". "Yo creo que escribo justamente para encontrar las palabras para ese silencio que hubo en otro momento. Eso que no se pudo decir en algún momento, uno después lo llena de palabras para poderlo explicar. Y creo que mucho de la cuestión de por qué soy escritora tiene que ver con el silencio de ese momento".

   La novela ambientada en la localidad bonaerense de Burzaco -donde Piñeiro nació en 1960- "no es verdaderamente una autobiografía". "En muchos aspectos no hay una cosa de ceñirse a lo que realmente pasó, sino a lo que a mí me convenía en términos narrativos", revela la ganadora del Premio Clarín de Novela 2005 con "Las viudas de los jueves" y del Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2010 con "Las grietas de Jara".

   Tras su publicación en varios países latinoamericanos, España y Estados Unidos, la autora presentará hacia fines de año "Un comunista en calzoncillos" (Alfaguara) en la Feria Internacional del Libro de Miami y probablemente en la FIL de Guadalajara.

   La novela se articula en dos partes con referencias cruzadas. La primera, "Mi padre y la bandera", transcurre entre diciembre de 1975 y junio de 1976, meses en los que la protagonista transita primero las vacaciones de verano y luego sus días de colegio.

   Su padre, que también le reclamará una difícil prueba de lealtad, le revela algunas de sus humildes acciones de resistencia. "Hay pequeños actos que son los que te mantienen en un lugar un poco más digno", reflexiona la autora sobre esos días oscuros de la última dictadura militar en Argentina (1976-1983).

   La segunda parte, "Cajas chinas", reúne materiales heterogéneos como fotografías de su infancia, recortes periodísticos de la época y otros recuerdos y anécdotas familiares. 

   "Cada lector es libre de seguir el orden de lectura que elija", aclara Piñeiro al comienzo de la novela. Una suerte de homenaje a "Rayuela" de Julio Cortázar: "Esa cosa de la libertad por dónde se le entra a esta novela tiene que ver con ese camino". 

   El disparador del libro fue el pedido de un blog para que escribiera un texto sobre qué estaba haciendo el día del golpe de Estado, el 24 de marzo de 1976. "Buscando ese recuerdo apareció una imagen, y esa imagen trajo otra, y esa otra, etcétera, etcétera. Además había muchas cosas que cuando las recordaba estaban absolutamente presentes y vívidas, pero no tenía conciencia de que las recordaba hasta evocarlas para este proceso".

   Consultada sobre cómo lidió Argentina con su pasado reciente, analiza: "Me parece que es el proceso que se debió dar. En su momento enseguida que volvimos a la democracia tuvimos la suerte de que existiera un juicio por el cual se condenó a los represores y se los metió presos. Y (el dictador Jorge Rafael) Videla hace pocos meses murió en la cárcel, lo cual era lo que correspondía".

   Por su parte, volcarse a la escritura de "Un comunista en calzoncillos" obedeció "más a un deseo, una voluntad, que a una decisión en sí misma", afirma Piñeiro, asimismo dramaturga y guionista de televisión. "Era mi momento para poder meterme con eso". 

   Se trató en definitiva de "una evocación reparadora". "Porque uno cuando es adolescente tiene todas las contradicciones con los padres que corresponden tener en la adolescencia. Cuando ya sos un adulto, hay muchas de esas cosas que las mirás desde otro lugar, con otra perspectiva, con la circunstancia de uno también haber tenido hijos, y de alguna manera con más compasión, con más comprensión sobre determinadas cosas".

   Y Piñeiro traza su balance: "Cuando te metés con estos temas te da la sensación que ya contaste todo y ahora qué otra cosa vas a contar. Después eso desaparece, pero en el momento más o menos cercano a terminar la novela te sentís bastante desnudo".

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