Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

sábado, 30 de abril de 2011

SABATO,"EL VENERADOR DE UTOPÍAS" QUE TRASCENDIÓ FRONTERAS CON SU OBRA

Buenos Aires, 30 abr (dpa) - El argentino Ernesto Sabato, galardonado con el Premio Cervantes 1984 y quien falleció hoy a las puertas de cumplir los 100 años, abandonó en su juventud irrevocablemente la ciencia para dedicarse a la literatura y trascender las fronteras con su obra narrativa.

Sus primeros libros fueron ensayos: "Uno y el universo" (1945), "Hombres y engranajes" (1951) y "Heterodoxia" (1953). Entró en el campo de la ficción con "El túnel" (1948), un relato psicológico de gran intensidad, de clima existencialista. Su segunda novela fue "Sobre héroes y tumbas" (1961), más ambiciosa en su configuración, con alternancia de lenguajes y técnicas.

En 1963 publicó el ensayo "El escritor y sus fantasmas", donde analiza la literatura y el fenómeno de la creación. Su última novela, "Abbadón el exterminador", vio la luz en 1974, y fue elegida como la mejor novela extranjera en Francia en 1976.

"¿Para qué hay que escribir tanto?", se interrogaba alguna vez el escritor de características grandes gafas y bigote. "Yo sólo 'cometí' tres novelas", ironizaba Sabato, nacido el 24 de junio de 1911 en Rojas, provincia de Buenos Aires, como penúltimo de once hijos varones.

Sus libros traducidos al italiano, alemán, esloveno, griego, danés, noruego, ruso, inglés, francés, portugués, y hebreo, entre muchos otros idiomas, se convirtieron en clásicos de la literatura latinoamericana y recibieron elogios de grandes personalidades como Albert Camus y Graham Greene.

El autor que falleció en su casa de Santos Lugares, en las afueras de Buenos Aires, revindicaba el coraje para destruir lo escrito. Así relataba haber incinerado varios materiales, entre ellos una novela iniciada en la adolescencia, "La fuente muda". Y contaba que "Sobre héroes y tumbas" se salvó de las llamas únicamente gracias a la intervención de su esposa Matilde.

Saato realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de La Plata, y se doctoró en física en la universidad de esa ciudad. Mientras estudiaba en París, sus relaciones con los surrealistas franceses reactivaron su vocación literaria, ya manifestada en sus años de estudiante secundario.

En su juventud, militó en el Partido Comunista, del que se apartaría luego. Actuó como investigador y profesor en la Universidad de La Plata, antes de retirarse definitivamente de las filas de la ciencia para abrazar la literatura y publicar una serie de ensayos.

"Yo creo que hay que escribir cuando no damos más, cuando nos desespera eso que tenemos adentro y no sabemos lo que es, cuando la existencia se nos hace insoportable", sostenía Sabato.

En 1979 reemplazó su antigua máquina de escribir por la paleta y los pinceles, cuando le detectaron una enfermedad irreversible en los ojos, y su obra plástica fue expuesta en el Centro Pompidou de París.

Tras la feroz dictadura del autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional" (1976-1983), presidió la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), creada por el gobierno del entonces presidente Raúl Alfonsín (1983-1989).

Este organismo recogió denuncias, testimonios, y pruebas sobre los miles de desaparecidos durante la represión, que luego fueron presentados en un estremecedor libro titulado "Nunca más". A partir de entonces, Sabato se evidenció cada vez más como un referente ético de la sociedad, aunque algunos también cuestionaron sus puntos de vista.

"Yo toda la vida he sido un venerador de las utopías, y me he jugado la vida tanto en la época en que pertenecía al Partido Comunista hasta llegar a ser el secretario de la Juventud Comunista en Argentina, como en tiempos del Proceso (militar)", afirmó en una entrevista.

Matilde se constituyó en su mayor sostén en momentos de abatimiento y desesperanza, y fue madre de sus hijos Jorge y Mario. Con ella compartió un matrimonio de más de 60 años, así como la ruptura con el mundo de la ciencia y sus conflictos con el comunismo.

En lo que fueron dos duros golpes para el escritor, su hijo Jorge perdió la vida en un accidente automovilístico en 1995, y Matilde falleció en 1998.

Ese mismo año, Sabato publicó su volumen de memorias "Antes del fin", un compendio autobiográfico de recuerdos que el mismo autor calificó como desordenados. Acontecimientos que, escribió, "han sido parte de tensiones profundas y contradictorias, de una vida llena de equivocaciones, desprolija, caótica, en una desesperada búsqueda de la verdad".

En 2004 vio la luz "España en los diarios de mi vejez", cuyo eje es la experiencia de los viajes de Sabato por la Península Ibérica. Ese mismo año el III Congreso Internacional de la Lengua Española en Rosario le rindió un emotivo homenaje con participación del Nobel portugués José Saramago, quien lo llamó su "hermano mayor". Ya por entonces, sus apariciones públicas eran cada vez más esporádicas.

El año pasado el autor de tres novelas clave de la literatura argentina fue homenajeado en su cumpleaños 99, en un acto en el que su hijo Mario y sus nietos recibieron en su nombre el premio José Hernández.

Y la 37 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires también tenía previsto rendirle mañana un tributo. Así, pocos días antes del centenario de su nacimiento, la literatura argentina despidió a Sabato, uno de sus escritores más emblemáticos.

miércoles, 27 de abril de 2011

ALEJANDRA PIZARNIK, LA POETISA QUE TRANSITÓ EL LÍMITE DE LO DECIBLE

Buenos Aires, 27 abr (dpa) - "Ahora / la muchacha halla la máscara del infinito / y rompe el muro de la poesía". Los últimos versos de "Salvación", de Alejandra Pizarnik, reafirman la dimensión de su ardua búsqueda: una poesía situada en los límites de lo decible.

Una de las grandes poetisas argentinas del siglo XX y también una de las voces más singulares e inquietantes de la poesía contemporánea, habría cumplido 75 años el 29 de abril. Su itinerario poético está estrechamente vinculado a su tragedia personal, de la que decidió liberarse hace casi cuatro décadas, con apenas 36 años.

Hasta el momento de su suicidio con una sobredosis de seconal, el 25 de septiembre de 1972, cuando pasaba un fin de semana fuera de la clínica psiquiátrica donde estaba internada, Pizarnik ya había nombrado intensamente la muerte en su propia lengua.

Numerosos colegas, entre ellos, sus compatriotas Julio Cortázar y Olga Orozco, le rindieron tributo. En su poema "Aquí Alejandra", Cortázar la llama "bichito". Orozco, en "Pavana para una infanta difunta", clama: "te probabas lenguajes como ácidos, / como tentáculos, / como lazos en manos del estrangulador".

El lenguaje era una de sus grandes obsesiones. "Cuando doy a conocer un libro de poesías nada me preocupa porque me alegra demasiado la perspectiva de quitarme de encima el peso de mis poemas, tan livianos cuando dejan de ser míos o inéditos y cuando algún lector privilegiado los asume y, así, me ayuda a compartir el terrible peso de la palabra solitaria", admitía en una entrevista.

Pizarnik -cuyos "Diarios" se publicaron en 2003 con edición a cargo de Ana Becciu- nació en 1936 en el seno de una familia de inmigrantes rusos, de ascendencia judía, que vivió en la parte sur de Buenos Aires. Tal vez esa falta de raíces locales se relacione con el sentimiento de exilio que recorre sus poemas. "Los que llegan no me encuentran. / Los que espero no existen".

En 1954 ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras para cursar la carrera de Filosofía, que abandonó por la de Letras, la que a su vez dejó inconclusa para estudiar pintura con el surrealista uruguayo Juan Battle Planas, quien contribuyó a la evolución de sus conceptos sobre poesía. Pizarnik daría una importancia primordial al carácter plástico de los poemas.

Junto con "La tierra más ajena" (1955), del que luego renegó, otros dos libros completan esa primera etapa: "La última inocencia" (1956) y "Las aventuras perdidas" (1958), antes de que decidiera partir a París, emulando el periplo de otros poetas latinoamericanos entre 1960 y 1964.

En la capital francesa, por la que se apasionó, conoció a Octavio Paz y Cortázar. También desarrolló una actividad múltiple como colaboradora en algunas de las principales revistas de Europa y América Latina, a la vez que tradujo poemas de Antonin Artaud, Henri Michaux e Ives Bonnefoy. Por entonces el mexicano Paz escribió el prólogo a su libro "Árbol de Diana" (1962).

Ya a su regreso a Buenos Aires vieron la luz "Los trabajos y las noches" (1965), "Extracción de la piedra de locura" (1968), "El infierno musical" (1971) y la obra en prosa "La condesa sangrienta" (1971).

Sus tendencias obsesivas se agudizaron hacia el final de su vida; en sus últimos trabajos aparece ya una forma de prosa que se parece más al delirio. También se expresa la disociación de su personalidad: "No puedo hablar con mi voz sino con mis voces".

"Yo ya no existo y lo sé; / lo que no sé es qué vive en lugar mío", confiesa en "El infierno musical", considerado una suerte de libro póstumo en vida. La tragedia y la angustia continúan latiendo en su poesía.

jueves, 21 de abril de 2011

BUENOS AIRES RATIFICA PASIÓN LITERARIA COMO CAPITAL MUNDIAL DEL LIBRO

Buenos Aires, 21 abr (dpa) - Buenos Aires revalidará su entusiasmo por las letras a partir del sábado, cuando se convertirá en la Capital Mundial del Libro 2011, evento que también le permitirá difundir su vasta tradición literaria.

La ciudad que supieron reflejar en su obra Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Julio Cortázar, Ernesto Sabato y Roberto Arlt, entre muchos otros escritores, será la undécima en asumir esta capitalidad en una fecha coincidente con el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.

El lanzamiento se realizará el sábado en el marco de la 37 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, a través de la celebración de la Noche de la Ciudad en esa muestra, con una serie de propuestas lúdicas y shows.

La designación se extiende por un año, durante el cual se impulsará una programación especial con tres ejes en la mira: la promoción del libro, la promoción de la lectura y la difusión del patrimonio libresco.

"Es una oportunidad única para potenciar todo lo que sucede en esta ciudad en materia de libros, y a su vez mostrarlo al mundo", señala a dpa Luciana Blasco, directora general de la Unidad de Proyectos Especiales Buenos Aires Capital Mundial del Libro 2011.

Durante el año se desarrollarán actividades vinculadas con grandes figuras literarias de la ciudad como Borges, Cortázar y Sábato, adelantan los organizadores.

"A modo de ejemplo podemos mencionar el concurso fotográfico El Túnel 2011, que estamos próximos a lanzar junto con editorial Planeta, con el objetivo de elegir la portada de la reedición del libro 'El Túnel' de Ernesto Sabato", cuenta Blasco.

Una de las principales actividades será la Torre de Babel de Libros, de la reconocida artista plástica Marta Minujín. La intervención urbana de 25 metros de altura se situará en la Plaza San Martín, en el barrio de Retiro, y podrá ser recorrida por el público en mayo.

"Es un homenaje a la cultura literaria de la ciudad y su carácter cosmopolita, ya que estará integrada por 25.000 libros de más de 50 países en diferentes idiomas, sosteniendo la importancia de la lectura como vínculo de integración social y cultural", dice Blasco.

A pesar del carácter efímero de la obra, los libros de la torre luego serán parte de la primera biblioteca multilingüe de la ciudad, legándole un patrimonio de más de 20.000 volúmenes de diversas lenguas a Buenos Aires.

También se realizarán semanas de literatura por países, en las que se desplegarán actividades orientadas a públicos diversos. La primera de ellas corresponderá al libro francés, y se celebrará entre el 16 y el 22 de mayo.

La elección de Buenos Aires por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) no fue sorpresiva. La geografía porteña no sólo ha servido para ambientar cuentos, novelas y poemas, sino que más de 400 librerías se reparten por sus barrios, a la par de varios cientos de casas editoriales, entre nacionales, multinacionales, grandes y pequeñas.

"Buenos Aires ha sido y es una ciudad de libros. Sus librerías, sus emprendimientos editoriales, sus revistas literarias, sus bibliotecas públicas y populares, sus autores célebres y premiados, sus lectores, los antecedentes en materia de traducción y libertad de expresión, las instituciones que defienden los derechos de autor, hacen del libro y la lectura pilares de la identidad porteña", afirma Blasco.

La distinción no conlleva ningún compromiso presupuestario ni premio material. Buenos Aires será relevada en su condición de Capital Mundial del Libro en 2012 por Ereván.

Para comenzar a celebrar su designación, Buenos Aires fue invitada de honor en el Salón del Libro de París, uno de los eventos más importantes del mundo editorial, entre el 18 y el 21 de marzo pasado.

Después de que Argentina también cumpliera ese papel en la última edición de la Feria del Libro de Fráncfort en 2010, esta elección de la UNESCO le permite ahora ganar protagonismo a Buenos Aires con sus escritores, sus lectores y sus libros, con un objetivo común: celebrar la palabra.

miércoles, 20 de abril de 2011

ENTREVISTA / EDWARDS, ENTRE LA ADICCIÓN A MONTAIGNE Y UN PRIMER TOMO DE MEMORIAS

Buenos Aires, 20 abr (dpa) - Jorge Edwards, actual embajador chileno en Francia, no se distanció del quehacer literario. Así lo demuestra su visita a Buenos Aires para presentar su última novela, "La muerte de Montaigne", mientras corrige un primer tomo de memorias que evoca sus épocas de "escritor clandestino".

El Premio Cervantes, uno de los principales invitados a la 37 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que abre hoy sus puertas, confiesa a dpa que Michel de Montaigne "es un autor que produce adicción en cierto modo". También destaca que "era un tipo de una curiosidad insaciable". Eso "me gusta, porque creo que la curiosidad es la juventud. Cuando se pierde la curiosidad es como si uno se hubiera muerto".

La novela despliega un interesante juego literario, entre investigación y narración y entre pasado y presente. El escritor de "Persona non grata" y "Adiós, poeta" leyó a Montaigne (1533-1592) desde su juventud, atraído por su estilo y la mirada que el autor de los "Ensayos" arroja sobre el mundo.

"Yo creo que Montaigne juega con la literatura y con el lenguaje. La libertad que tiene con respecto al lenguaje es también la que tiene para mirar las cosas. Es un escritor de la libertad, para mi gusto", considera Edwards, uno de los más importantes novelistas chilenos de las últimas décadas.

"La muerte de Montaigne" (Tusquets) gira en torno a los años finales del Señor de la Montaña y aborda su relación con su último amor, la joven Marie de Gournay, con el trasfondo de las guerras de religión en Francia durante la segunda mitad del siglo XVI.

Mientras teje y desteje la trama, Edwards vuelve a navegar el terreno de las conjeturas. "Yo no soy un historiador realmente, ni un investigador histórico. Entonces me imagino cómo puede haber sido". Y revela que optó por leer todo lo que encontró de y sobre Montaigne.

Entre los autores latinoamericanos que más se acercan a Montaigne, Edwards cita especialmente al brasileño Joaquim Maria Machado de Assis y a los argentinos Julio Cortázar ("por su sentido lúdico") y a Jorge Luis Borges.

"Borges es un tipo que hace bromas, y que se inventa un Borges, que se observa a sí mismo pero con una distancia irónica, porque hay un Borges inventado por Borges que se ve en muchos de sus textos", analiza. "Esa capacidad de inventarse y de mirarse inventándose es muy montaignista".

Al igual que en obras anteriores del Premio Cervantes 1999, en la trama se filtra la historia de la elaboración de la novela, incluyendo su viaje al castillo de Montaigne en Burdeos. "Me da libertad para escribir, me permite escribir además. Porque si yo me aburriera no escribiría".

Durante su visita, descubrió que además de sus libros y sus vigas escritas con frases de los clásicos, el filósofo tenía tres sillas de montar. "Porque de repente se aburría de leer o escribir y ensillaba un caballo y partía. A veces partía por una semana, pero uno de sus grandes viajes a caballo duró dos años. También ese espíritu un poco vagabundo me atrae".

Otra fuerte identificación de Edwards se produce porque "Montaigne era güelfo para los gibelinos y gibelino para los güelfos". "Yo soy izquierdista para los derechistas y viceversa", apunta.

Próximo a cumplir 80 años el 29 de junio, Edwards confiesa que siente nostalgia de la época en que empezó a incursionar en la literatura. Y por eso plasmó en París un borrador de un primer tomo de memorias, cuyo título provisional es "Los círculos morados". Allí describe "la entrada de un joven chileno en la vida literaria en tabernas siniestras, viniendo de una casa burguesa".

"Cuando comencé a escribir, como a los 15 años, y como mi familia no era literaria sino más bien del mundo de las finanzas, fui escritor clandestino. Al comienzo escribía en mi cuarto, en unos cuadernitos, y después les leía cosas a mis amigos. En ese tiempo, cuando a dos o tres amigos les gustaba algo, uno sentía un estado de gran felicidad".

"Íbamos a unos lugares sórdidos de Santiago y tomábamos vino muy malo. Y estos vinos le marcaban a uno un círculo en la boca, un círculo de color morado, el círculo que dejan los vinos malos". El primer tomo comprende por ahora su infancia, adolescencia y comienzos de la juventud, adelanta. "No sé si será la primera parte de un libro o un tomo separado. Y como es muy remoto todo eso ya, y ese Santiago no existe, creo que es pura literatura. Creo que nunca he hecho más ficción que ahora".

Los lectores, sin embargo, aún deberán esperar su publicación. "Estoy corrigiéndolo, porque yo escribo primeras versiones rápidas. Si no, me aburro mucho". "Son como 280 páginas, y estoy en las primeras 90", explica el ganador del Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América de Narrativa con "La casa de Dostoievsky".

"La técnica hay momentos en que uno la agradece mucho y momentos en que es un dolor de cabeza terrible", admite el escritor que a su llegada a Buenos Aires no pudo conectar su computadora, por un simple capricho de incompatibilidad de enchufes. "La pluma era más fácil", apunta.

Edwards cuenta también que está releyendo "Alicia en el país de las maravillas", sobre el que disertará próximamente en Alicante. "Es una maravilla, uno de los mejores libros que se han escrito". "Me ha parecido que hay una relación con Montaigne, que es el juego, la contradicción, la broma".

La presentación de "La muerte de Montaigne" será el viernes en la cita porteña con el libro. "Las ferias son aglomeraciones a veces un poco estrambóticas, pero permiten un contacto del autor con ese personaje tan misterioso que es el lector", valora Edwards.

"He hecho muchas cosas en mi vida, pero siempre he mantenido eso de leer y escribir. Lo hago en las circunstancias más complicadas", apunta el representante chileno en tierras galas. "Siempre escribo, casi todos los días, dos horas antes de comenzar a trabajar. Después me visto a la carrera y parto a ver mis papeles oficiales".

Y reflexiona con humor: "He hecho lo contrario que Montaigne. Porque él escapó de la corte, se encerró en su torre y se dedicó a leer y escribir el final de su vida. Y yo he aceptado ir ahí a una embajada en París, que es como estar en una corte".

Edwards admite que en "muchos momentos" preferiría volver a la torre de la literatura. Pero luego matiza y se conforma: "Tengo mi torre propia ahí, y tengo buena vista, los techos de París".

lunes, 18 de abril de 2011

CON VARGAS LLOSA,FERIA DEL LIBRO DE BS.AS. TIENE UN NOBEL Y UNA POLÉMICA

Buenos Aires, 18 abr (dpa) - La 37 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que abre sus puertas el miércoles, tiene como invitado estelar al Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, cuya participación generó una intensa polémica que está lejos de apagarse.

La controversia en torno a que la cita fuese inaugurada por el escritor peruano, duro crítico de los Kirchner desde su ferviente credo liberal, redundó en un fuerte cruce de opiniones en Argentina. Y las resonancias del conflicto se extendieron rápidamente hasta el plano político local y la prensa internacional.

El autor de "La ciudad y los perros" y "Conversación en La Catedral" ya dobló la apuesta, renovando la expectativa: anticipó que en su conferencia, al día siguiente de la inauguración oficial, hablará de sus "posiciones e ideas", después de tildar de "piqueteros intelectuales" a quienes lo cuestionaron.

La oposición a Vargas Llosa estuvo encabezada por el director de la Biblioteca Nacional Horacio González, quien solicitó en una carta a la Fundación El Libro, organizadora de la Feria, que el Premio Nobel no participara en el acto de apertura. Luego, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner intervino para frenar la polémica.

La flamante directora ejecutiva de la Fundación El Libro, Gabriela Adamo, explicó su posición a dpa: "La feria siempre tiene invitados internacionales de gran peso, y para nosotros es un orgullo tener este año a un Premio Nobel. Así que lo que él aporta a la feria es la presencia de uno de los más importantes autores ya no de la lengua española, sino del mundo. Y éste es el tipo de perfil que queremos seguir teniendo todos los años".

"Sabemos que por su posiciones políticas y las palabras que ha tenido para el gobierno argentino y otros gobiernos de la región es una persona controvertida y que no todos están contentos con que venga". Pero la feria es principalmente un ámbito de la libre expresión, donde "todo el mundo puede participar y decir lo que piensa", consideró Adamo. "En el marco de esta tolerancia esperamos que todo el mundo sea respetuoso y no haya problema", añadió.

Y más allá del debate que refleja las tensiones entre literatura y política, otros escritores destacados como el chileno Jorge Edwards, la mexicana Margo Glantz y los españoles Rosa Montero y Antonio Muñoz Molina también estarán en esta nueva edición de uno de los eventos culturales y editoriales más importantes de Latinoamérica.

Asimismo el colombiano Héctor Abad Faciolince, el autor de best-seller zambio Wilbur Smith y el artista plástico uruguayo Carlos Páez Vilaró arribarán a la capital argentina.

Edwards, Premio Cervantes 1999, se referirá a su última novela, "La muerte de Montaigne", mientras que Montero propondrá un viaje a un futuro imaginario mediante "Lágrimas en la lluvia" y Abad Faciolince presentará "Traiciones de la memoria". Smith, en tanto, adelantará detalles de "Los que están en peligro", de próxima publicación, y Margo Glantz participará de una charla abierta.

El evento organizado por la Fundación El Libro, que se extiende hasta el 9 de mayo y que anualmente convoca a más de un millón de visitantes, recibirá también a los sociólogos franceses Robert Castel y François Dubet y al ensayista alemán Diedrich Diederichsen.

Por otra parte, la feria se sumará al festejo por la designación de la ciudad que la cobija como Capital Mundial del Libro 2011, y por eso eligió como lema "Una ciudad abierta al mundo de los libros". El 23 de abril será sede del acto de lanzamiento de esta distinción otorgada por la UNESCO.

La multitudinaria muestra en el predio de la Rural en el barrio porteño de Palermo albergará en una superficie de unos 45.500 metros cuadrados a 1.500 expositores. En total participarán unos 40 países y comunidades, incluyendo a Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, España, Galicia, México, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Entre las naciones que celebrarán su día están España, el 25, con un diálogo entre Adolfo García Ortega y Guillermo Saccomanno; Brasil, el 7 de mayo, con una conferencia de Paloma Amado sobre su padre Jorge Amado; y al día siguiente Paraguay, con un panel sobre los 200 años de su literatura. También tendrán su jornada Chile con Alejandro Zambra (21 de abril), Venezuela y Uruguay (27 de abril), Cuba (30 de abril) y Ecuador (3 de mayo).

Asimismo habrá homenajes en el acto inaugural y en el transcurso de la feria a dos importantes escritores argentinos recientemente fallecidos, María Elena Walsh y David Viñas. Entre las novedades, acompañando el avance del libro electrónico, el megaevento ofrecerá un Espacio de Lectura Digital, donde los visitantes podrán experimentar nuevos dispositivos de lectura.

Como es tradicional, la Feria servirá como marco para que editoriales locales e internacionales lancen numerosos títulos y los autores se hagan presentes para el ritual de la firma de libros.

Y antes de que la feria abra sus pabellones al público, tienen su espacio de encuentro los protagonistas de la industria editorial: las 27 Jornadas de Profesionales del Libro se realizan desde mañana hasta el jueves y las 21 Jornadas Internacionales de Educación, entre mañana y el miércoles.

En tanto, la poesía y la narración oral también dirán presente con numerosos invitados internacionales: El 6 Festival Internacional de Poesía se celebrará del 29 de abril al 3 de mayo, y el 16 Encuentro Internacional de Narración Oral, del 29 de abril al 1 de mayo.

Por otra parte, el lanzamiento de la Reina del Plata como Capital Mundial del Libro coincidirá el sábado con la Noche de la Ciudad en la Feria, cuando se extenderá el horario de cierre. Y el maratón de lectura "Paseo literario por la ciudad" propondrá el 7 de mayo una fiesta de textos sobre Buenos Aires, que podrá enorgullecerse doblemente, en su carácter de anfitriona de la multitudinaria feria y por la distinción que le concedió la UNESCO.

lunes, 28 de marzo de 2011

ENTREVISTA / MONSIVÁIS SE PREGUNTA CUÁLES SON ALTERNATIVAS DE IZQUIERDA MEXICANA


Cartagena de Indias, 28 mar (dpa) - El escritor y periodista mexicano Carlos Monsiváis, uno de los protagonistas en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española en Cartagena de Indias, afirmó hoy que se pregunta "todo el día" cuáles son las alternativas de la izquierda mexicana.
"La primera alternativa es continuar, la segunda alternativa es no creer de un modo supersticioso en la democracia, sino prepararse mucho mejor de lo que se hizo para defender el voto y para defender la democracia, y lo tercero enfrentar la campaña de la derecha en muchos terrenos, por ejemplo el de la vida cotidiana", opinó el ganador del Premio Juan Rulfo.
En este contexto, indicó a dpa: "El ataque del Partido Acción Nacional, incluido el presidente de la república, a la despenalización del aborto o al uso de los condones me parece inadmisible. Me parece inadmisible que se inicie el gobierno de (Felipe) Calderón en materia de salud con un ataque a los condones, una elevación a políticas de Estado de la fidelidad y la castidad. Me resultan fórmulas francamente pueriles".
"Tuvieron que retroceder de inmediato, porque la sociedad ya no está para esas sanciones parroquiales, pero desde luego la derecha quiere llevarnos al siglo XIX, donde por lo visto se siente muy a gusto psicológicamente, y eso la izquierda tiene que rechazarlo. Y la izquierda, de la que yo puedo hacer muchas críticas, sin embargo en estos casos ha sido muy eficaz", afirmó.
"Ha sido el Partido de la Revolución Democrática el que enfrentó lo de la política de salud, y el que defendió el uso de los condones, y el que en este momento mantiene en la Ciudad de México la despenalización del aborto. Entonces creo que la izquierda no ha sido negativa en varios aspectos fundamentales. Al mismo tiempo el Partido de la Revolución Democrática necesita reestructurarse, no tiene una política coherente en muchos aspectos y en otros está más bien un liderazgo inconvincente. Pero seguiré votando por el PRD, porque con todo es el único partido que en este momento defiende causas importantes, las mismas causas que al PRI (Partido Revolucionario Institucional) no le importan, en su destrucción, en su decadencia, y que el Partido de Acción Nacional detesta", aseveró.
También se mostró de acuerdo con el ex candidato presidencial Andrés López Obrador, derrotado en el cómputo oficial por Calderón, "en el principio de la resistencia". "Una izquierda que se va a su casa y espera hasta las siguientes elecciones no sirve de nada. Hay que organizarse, hay que hacer la crítica en muchos aspectos, hay que mantener la tensión política sin que esto signifique la apología del desgaste".
Respecto de los primeros cien días de gobierno de Calderón, sostuvo que "fue un proyecto demagógico, publicitariamente costoso, fallido, en eso toda la crítica está de acuerdo, inclusive la muy proclive a Calderón, demasiado sustentada en gestos autoritarios, no en acciones sino en gestos autoritarios, y con una definición de trabajo que no comparto en lo mínimo".
El intelectual mexicano apuntó: "Se votó por definir el rumbo del Estado, no por situar al mismo tiempo la entronización del mercado. A un presidente de la república le concierne el Estado, a las fuerzas económicas les concierne el mercado".
"Mi balance es muy crítico, y desde luego creo que algunas acciones que son necesarias, acciones que inició Calderón, como el combate al narcotráfico, van a llevar mucho tiempo, y el pretender que todo es más fácil de lo que parece no lleva a ningún lado", dijo.
"Todavía falta ver cómo se emprende y sobre todo todavía falta que el gobierno norteamericano se responsabilice de su parte, que es para mí la primordial. El gobierno norteamericano una y otra vez culpa a México, a Colombia, de lo que básicamente es un asunto del mercado de la droga en Estados Unidos, de la corrupción, de una parte de su policía, de las medidas hipócritas que todo se lo achacan a otros países, sin ver que al no responsabilizarse el gobierno norteamericano de la parte que le toca las acciones contra el narcotráfico una y otra vez empiezan de nuevo".
En otro orden, manifestó que la izquierda mexicana tiene una actitud mixta respecto del presidente venezolano Hugo Chávez. "Una parte que lo elogia y que defiende lo que me parece justo, el voto mayoritario, me parece necesario que se considere esa voluntad mayoritaria. Hay otra parte que se distancia de muchos de los gestos y muchas de las actitudes del presidente Chávez. A mí me pasa esto, que festejo la crítica a (George W.) Bush -de la que yo creo que ningún latinoamericano debe abstenerse, que ha sido un régimen monstruoso que ha cometido la hazaña criminal de la invasión de Irak- y en otros pronunciamientos nos sentimos completamente distantes", apuntó.
"No es para nada la izquierda mexicana una izquierda chavista", dijo. "El uso grotesco que hizo el Partido Acción Nacional de México de la relación de Chávez con López Obrador nos indigna, aquí sí no tiene ninguna culpa el presidente Chávez, sino una derecha tan primitiva como la del Partido Popular de España. Para la derecha toda la campaña se montó en principio en la idea de que López Obrador era Chávez, y por lo mismo que López Obrador iba a quitarle su patrimonio a la clase media, que tenía muy poco, y a los pobres que no tenían nada".
"Ahí tenía razón Chávez al protestar, porque (la campaña) fue descarada y mentirosa. Millones de millones de dólares se gastaron en eso. De ahí a que yo considere que el régimen de Chávez representa lo que es la izquierda latinoamericana hay una gran distancia. Todas las amenazas, la idea de la continuidad en el poder, la censura, el militarismo, yo no puedo estar con eso definitivamente. Creo que como izquierda latinoamericana, si va a continuar -que va a continuar y con mucha fuerza-, tiene que ser democrática, y no veo en el gobierno de Chávez ninguna intención democrática, sino la continuidad en otro país de esa obsesión por el control omnímodo de Fidel Castro", opinó.
Lo que unifica a las izquierdas, apuntó Monsiváis, es la decisión de enfrentarse a la desigualdad social, "que es lo peor que devora a la región y lo que sustenta el horror del neoliberalismo. Pero la izquierda no es solamente la justicia de la causa del enfrentamiento de la desigualdad, sino los métodos. Y los métodos del presidente Chávez me resultan muy autoritarios, y en esa medida no compartibles".
También precisó que los venezolanos han padecido una derecha "monstruosa". "Si el presidente Chávez ha ganado fue también porque esa derecha mintió, hizo el ridículo con el golpe, ha intentado las peores alianzas con lo peor de Estados Unidos, entonces no es simplemente que 'el socialismo del siglo XXI' surja de la voluntad de Chávez, sino que ha tenido ese espacio porque la derecha ha sido fanáticamente estúpida en Venezuela. Pero ese socialismo así no me interesa, ni es socialismo para mi idea del socialismo. El autoritarismo no puede ser socialista de acuerdo con mi punto de vista".

jueves, 13 de enero de 2011

"EL OTRO BORGES" DESVELA MÚLTIPLES FACETAS DEL ESCRITOR ARGENTINO

Buenos Aires, 13 ene (dpa) - Desde el Borges jocoso y malévolo hasta el tímido y procaz. Y el que cosechó enorme reconocimiento por su obra y fracasos con las mujeres. Todos esos rasgos del escritor argentino se reúnen en los centenares de anécdotas recopiladas en "El otro Borges".

Ningún escritor de lengua española protagonizó tantas anécdotas, apunta su autor Mario Paoletti, quien suma un original aporte a la bibliografía sobre Jorge Luis Borges. En el "anecdotario completo" publicado recientemente por Emecé "aparece sobre todo el Borges de entrecasa, el más cotidiano, el que conocieron sus amigos más íntimos", explica a dpa.

En la primera anécdota, un lector español se indigna porque Borges admite que nunca vio al famoso aleph del cuento homónimo. "Y me despreció inmediatamente; se dio cuenta de que yo era un embustero, un mero literato", relata el escritor. "Retrata a Borges de cuerpo entero, porque une su socarronería con cierto complejo de impostor que lo acompañó toda la vida", indica Paoletti.

El cuentista, poeta y ensayista (1899-1986) no puede evitar reflexionar acerca de su gran pasión, la literatura. "Una novela en la que el autor dedica tres páginas, por ejemplo, para describir lo que hay en una mesa, es un error", analiza el autor que trazó un particular universo literario habitado por espejos, laberintos, bibliotecas y tiempos circulares.

En una de las 333 anécdotas -citadas por amigos y conocidos casuales, colegas, ex novias y periodistas-, Borges señala con picardía que "la utilidad de los movimientos literarios es que nos libran de muchos escritores (...) Hay demasiados escritores y debemos suprimir el mayor número posible".

Desde las páginas de "El otro Borges", destacados autores latinoamericanos se refieren al escritor que quedó ciego por una enfermedad congénita. Entre ellos, el mexicano Carlos Fuentes, los Premios Nobel de Literatura chileno Pablo Neruda y mexicano Octavio Paz, así como el gran amigo de Borges Adolfo Bioy Casares y otro gigante de las letras argentinas, Julio Cortázar.

Neruda considera que Borges "no entiende nada de lo que está ocurriendo en el mundo moderno, y creo que yo tampoco. Por tanto, estamos de acuerdo". A su turno, Paz opina que "siempre, en sus aciertos y en sus errores, fue coherente consigo mismo, y honrado. Nunca mintió ni justificó el mal a sabiendas, como lo han hecho muchos de sus amigos y detractores".

En tanto, Fuentes revela que desde que compró por primera vez un libro del autor de "El Aleph", su vida cambió. "Borges me devolvió todos mis sueños en español con tal intensidad que decidí (...) que sería escritor en lengua española".

Bioy, compañero de Borges en innumerables aventuras literarias, dictamina: "Toda colaboración con él equivalía a años de trabajo". El autor de "La invención de Morel", importante fuente de las anécdotas, también señala que de alguna manera la vida de su amigo íntimo "había sido una larga conversación".

Por su parte, Cortázar destaca que Borges le enseñó a eliminar "todos los floripondios, todas las repeticiones, los puntos suspensivos, los signos de exclamación inútiles, y eso que todavía existe en mucha mala literatura y que consiste en decir en una página lo que tan bien se puede decir en una línea".

La viuda de Borges María Kodama reseña un reencuentro entre ambos en el madrileño Museo del Prado. Pese a que el autor de "Ficciones" había realizado declaraciones no muy amables sobre la posición política de Cortázar, éste le recordó entonces su generosidad cuando le llevó su primer cuento y Borges rio y replicó: "No me equivoqué, fui profético".

La idea del libro nació justamente durante una comida en un congreso de escritores en Murcia, cuando se comenzaron a contar anécdotas de Borges. "Resultó que todos conocíamos dos o tres. Entonces Mario Vargas Llosa dijo que alguien debería sistematizar las anécdotas de Borges en un libro", rememora Paoletti, quien ha publicado novela, relato, poesía y ensayo.

Con su mujer Pilar Bravo reunió el material durante diez años de investigación, de la que también surgió una biografía titulada "Las novias de Borges", que aparecerá este mismo año. Paoletti publicó previamente junto con Bravo "Borges verbal" (1999), un diccionario de definiciones tomadas de las múltiples entrevistas que el escritor concedió durante sus últimos años.

Su más reciente libro también permite una interesante constatación, sostiene el escritor porteño desde Toledo, donde dirige el Centro de Estudios Internacionales de la Fundación Ortega y Gasset-Marañón. "El humor de este hombre, al que muchos cuestionaron su argentinidad por diversas razones, es de una indisputable estirpe argentina", asevera Paoletti.

"Borges practicaba permanentemente lo que se ha dado en llamar entre los porteños la 'cachada', que es una forma de burla ingeniosa e irritante, por la cual los habitantes de Buenos Aires son conocidos en todo el mundo hispanohablante", agrega. Por ejemplo, al preguntársele como se llevaba con su cuñado Guillermo de Torre, Borges responde: "Muy bien. Yo no lo veo y él no me oye".

El ganador del Premio Cervantes en 1979 también refiere que una vez que lo fueron a visitar a su casa unas estudiantes, les explicó que Borges había salido y que él era Manuel Mujica Lainez. "Les dije eso porque estaba contento, en un impulso por decir disparates".

Asimismo, el escritor que sufrió diversos amores no correspondidos admite que siempre se ha enamorado de "mujeres un poco tontas", porque "la inteligencia es siempre comprensible, pero en la estupidez hay un misterio que resulta atrayente".

Borges, que sabía que sus declaraciones solían causar irritación, también considera necesario relativizar sus dichos: "Me he burlado de muchas cosas y siempre sin maldad. Lo que pasa es que la gente me toma demasiado en serio".  

lunes, 10 de enero de 2011

MARÍA ELENA WALSH, LA POETISA DE LA FANTASÍA DESACARTONADA

Buenos Aires, 10 ene (dpa) - No vaciló en jugar con las palabras y construir con ellas mundos pródigos de fantasía y humor para la zambullida de sus pequeños lectores. Así, María Elena Walsh marcó un innovador antes y después en la literatura infantil argentina.

La poetisa, una figura esencial de la cultura local, murió hoy en la ciudad de Buenos Aires, poco antes de cumplir 81 años. Y sus versos y canciones, que conquistaron con su frescura y sensibilidad a varias generaciones, ya pasaron a la oralidad, convertidos en clásicos.

La autora, cantante, traductora, compositora y guionista nació un 1 de febrero de 1930 en Ramos Mejía, en los suburbios de la ciudad de Buenos Aires, con un padre descendiente de ingleses e irlandeses y una madre hija de criollos y gaditanos.

De su pluma nacieron personajes entrañables, entre los que se destaca Manuelita la tortuga, llevada al cine en dibujos animados con gran éxito. Y sus versos trascendieron fronteras en las voces de Mercedes Sosa y Joan Manuel Serrat, entre otros.

"Cantar canciones para los que no tienen ilusiones, poesía para los que perdieron la alegría", sintetizó María Elena Walsh su labor en los versos de "Cantar canciones", del "Cancionero contra el mal de ojo" (1976).

Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes, y publicó en 1947 "Otoño imperdonable", su primer libro de poemas para adultos. Poco después, el español Juan Ramón Jiménez visitaba Buenos Aires y le extendía una invitación para pasar una temporada en su casa de Maryland, Estados Unidos.

En 1951 editó otro libro de poemas, "Baladas con Angel" y al año siguiente, en auge del peronismo, decidió autoexiliarse en París. Walsh, que alguna vez se definió como "cupletista", residió allí cuatro años y formó un exitoso dúo de cantantes folclóricas con Leda Valladares.

En Francia empezó a escribir canciones y poemas infantiles, y el cambio de destinatario se concretó en 1960, con la publicación de "Tutú Marambá". En 1962 estrenó con excelente recepción en el teatro "Canciones para mirar", seguida un año después por la obra "Doña Disparate y Bambuco".

A lo largo de esa década llegarían muchos otros libros como "El reino del revés", "Zoo Loco", "Dailan Kifki", "Cuentopos de Gulubú" y "Versos tradicionales para cebollitas". Su producción infantil posterior abarca entre otros "Chaucha y Palito", "Pocopán" y el más reciente "Hotel Pioho's Palace".

Sus obras fueron traducidas a diversos idiomas y le valieron premios literarios como el Highly Commended del Premio Hans Christian Andersen por la International Board of Books for Young People (IBBY).

Los disparates de su creación literaria fluyen en un lenguaje desacartonado y coloquial, que invita a un mundo de imaginación alocada y de placer del juego con las palabras. En la irrealidad del reino del revés, en los objetos que toman el té, o en las naranjas que pasean se apela a lo absurdo como expresión lúdica de humor.

El humor como arma contra la solemnidad y los prejuicios son aún más evidentes en sus canciones para adultos. A partir de 1968, su público integrado por mayores pudo disfrutar de sus versos en recitales unipersonales.

"Serenata para la tierra de uno", "Oración a la justicia" o "Como la cigarra" se convirtieron en himnos populares y fueron adoptadas por diferentes grupos para expresar sus reclamos. Se trataba de canciones populares con un lenguaje diferente, con las que dibujó el perfil de su tierra con ironía y ternura.

Dueña de una obra fecunda que se reimprime permanentemente, en 2008 publicó "Fantasmas en el parque", entre la novela y la autobiografía, siguiendo los vaivenes del recuerdo.

Pero María Elena Walsh también supo alzar su voz cuestionadora contra situaciones de opresión, autoritarismo o injusticia mediante sus artículos en medios periodísticos.

Obtuvo gran repercusión en 1979 con "Desventuras en el País- Jardín-de-Infantes", un ejemplo de resistencia frente a la censura militar. Esos años fueron duros no sólo por la situación política en el país, sino también por sus problemas de salud.

En tanto, en "La pena de muerte" en 1991, durante el gobierno de Carlos Menem, manifestó su resuelta postura opositora a la iniciativa. También se haría tiempo para defender a la letra emblemática del idioma español, en su ingenioso artículo "La eñe también es gente".

Es que, como afirmaba la propia autora, "hay demasiado mundo mudo. Procuremos, en fin, no callar tanto, que trae desgracia". En definitiva, no amainar la rebeldía y seguir cantando, como la cigarra.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

VARGAS LLOSA Y SU NOBEL ENCUMBRAN A A. LATINA EN EL MAPA LITERARIO

Buenos Aires, 22 dic (dpa)  "Más vale tarde que nunca", opinó Mario Vargas Llosa sobre la concesión tardía del Cervantes a la española Ana María Matute, en una frase que bien podría aplicarse al propio escritor peruano. Porque hasta 2010 no pudo adueñarse del Nobel, para confirmar que este año estuvo signado por un resurgimiento de las letras latinoamericanas.

Considerado desde hace décadas uno de los "candidatos eternos" al galardón de la Academia Sueca, Vargas Llosa obtuvo finalmente un nuevo reconocimiento para la lengua española y para otro exponente del "boom" latinoamericano. Su "enemigo íntimo" Gabriel García Márquez, en las antípodas de su credo liberal, lo antecedió en nada menos que 28 años.

Dueño de un magistral manejo del idioma con el que enseñó América Latina al mundo, Vargas Llosa (Arequipa, 1936) se encargó de enfatizar que el Nobel de Literatura no sólo premia a un literato. "También lo hace a la lengua que escribo, la lengua maravillosa que es el español".

Asimismo el autor de "La ciudad y los perros", "La casa verde" y "Conversación en La Catedral" tuvo palabras para su patria, que tiene una fuerte impronta en su obra, incluso cuando ésta se sitúe en otras latitudes. "Yo soy el Perú (...) Perú me ha dado las experiencias básicas de todo lo que escribo".

El otrora derrotado candidato presidencial publicó además en noviembre su nueva novela, "El sueño del celta", que se convirtió en un importante éxito en las librerías. El entusiasmo por la adjudicación del Nobel también repercutió de inmediato en las ventas de sus obras previas.

Otra muestra del reposicionamiento de la literatura en español en la cartografía literaria fue la participación de Argentina en la Feria del Libro de Fráncfort, con una nutrida delegación de escritores de todas las generaciones, y que también propició numerosas traducciones. Tras el cierre de la cita editorial más importante del mundo, su director, Jürgen Boos, consideró que se está produciendo "un resurgimiento de la literatura en América Latina".

Sin embargo, 2010 vio frustrarse la máxima cita del idioma español en Valparaíso. El intenso sismo que devastó Chile a fines de febrero también dejó como uno de sus coletazos la cancelación definitiva del V Congreso Internacional de la Lengua Española, que tenía previsto rendir homenaje a los Premios Nobel chilenos Pablo Neruda y Gabriela Mistral.

Asimismo, 2010 fue el año de partida de otro Nobel: José Saramago, el primer portugués en conquistar este galardón, que combinó preocupación social y escepticismo en sus ficciones. Argentina, en tanto, despidió al reconocido periodista y escritor Tomás Eloy Martínez ("Santa Evita"), así como al irreverente Rodolfo Fogwill.

En el año de conmemoración del centenario de los nacimientos de Miguel Hernández y Gonzalo Torrente Ballester, España perdió a un referente de su literatura del siglo XX, el autor de "Los santos inocentes" Miguel Delibes.

México, por su parte, se condolió del fallecimiento del gran cronista de su cultura popular Carlos Monsiváis y de los escritores Carlos Montemayor y Germán Dehesa.

La compatriota de Monsiváis y flamante ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, Margo Glantz, evocó a su amigo entrañable durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que asimismo rindió homenajes póstumos a Saramago y Eloy Martínez.

Glantz, de 80 años, también celebró la tardía llegada del máximo galardón de las letras hispanas para Matute, de 85: "No sé por qué esperan que las escritoras se vuelvan viejas para premiarlas. Hay una gran tendencia a no reconocer a las mujeres".

Sin embargo, 2010 aportó algunas satisfacciones a las escritoras además de la cosechada por la catalana Matute, la tercera mujer que obtiene el Cervantes. Su compatriota Soledad Puértolas pasó a ser la quinta mujer en sentarse en el selecto club de la Real Academia Española (RAE), a la vez que la argentina Claudia Piñeiro pudo celebrar distinciones por partida doble, el Sor Juana Inés de la Cruz en México y el "LiBeraturpreis" en Alemania, y la chilena Isabel Allende recibió más allá de las polémicas el Premio Nacional de Literatura de su país.

Mientras, el premio mejor dotado de la escena editorial hispana, el Planeta de Novela, con 601.000 euros, fue para otro catalán, Eduardo Mendoza, por "Riña de gatos", ambientada en Madrid en los meses previos a la guerra civil. Algunas décadas después transcurre "El arte de la resurrección" en el desierto de Atacama, que le valió al chileno Hernán Rivera Letelier el Premio Alfaguara de Novela.

Otro galardonado fue el colombiano Antonio Ungar -uno de los escritores jóvenes que participaron en el encuentro Bogotá 39 en 2007-, que se hizo acreedor del Premio Herralde con su novela "Tres ataúdes blancos".

Y en otro hecho relevante del año literario, la prestigiosa revista "Granta" confeccionó por primera vez una lista de los 22 mejores escritores en español menores de 35 años y les dedicó un número con sus textos. Entre los elegidos se cuentan los españoles Andrés Barba, Sonia Hernández y Elvira Navarro, así como los argentinos Oliverio Coelho, Lucía Puenzo, Andrés Neuman y Samanta Schweblin.

Asimismo aparecen en la nómina de "estrellas literarias del futuro" tres autores que ya figuraban en Bogotá 39: el boliviano Rodrigo Hasbún, el peruano Santiago Roncagliolo y el chileno Alejandro Zambra.

La publicación trimestral británica no ahorró elogios para las letras iberoamericanas: "De Borges a Bolaño, el idioma español nos ha dado algunos de los escritores más queridos de los siglos XX y XXI. Pero a medida que el alcance de la cultura de lengua española se extiende mucho más allá de España y Latinoamérica, y Estados Unidos tiende a una mayoría hispana entre su población, es hora de preguntarse quién será el próximo en esta apasionante tradición".

jueves, 25 de noviembre de 2010

HACE 25 AÑOS, BORGES SE DESPEDÍA DE BUENOS AIRES ENTRE AMIGOS Y LIBROS

Buenos Aires, 25 nov (dpa)  Con una reunión de amigos y entre libros, Jorge Luis Borges se despidió hace exactamente un cuarto de siglo de su Buenos Aires natal, ciudad por la que decía sentir un amor "celoso".

Alberto Casares le organizó en su librería el 27 de noviembre de 1985 una completa exposición con ejemplares de primeras ediciones de toda su obra. Tras algunos rodeos, el autor de "El Aleph" finalmente asistió y pudo reencontrarse allí con su entrañable amigo Adolfo Bioy Casares.

"El trato con Borges era que íbamos a hacer una reunión de amigos" y eso se cumplió a rajatabla, recuerda el reconocido librero en diálogo con dpa. Borges respondió mostrándose jovial, participativo y locuaz en su última aparición pública en Buenos Aires.

Casares apunta que por entonces su librería no era grande ni gozaba de renombre. Fue un encuentro discreto, para el que no se hizo publicidad y al que asistió apenas una periodista.

"Pese a que se iba al día siguiente, que sabía que era el último viaje, a pesar de todo quiso ir esa tarde a la librería", se enorgullece Casares. Borges incluso rechazó el ofrecimiento de que se adelantara la muestra e insistió en que fuera ese miércoles.

"Algunos dicen que él en ese momento estaba mal y que fue obligado por (su esposa) María Kodama a viajar a Europa. Yo lo que vi es otra cosa completamente distinta. Vi un hombre mayor pero muy lúcido, coherente, y me dio la impresión siempre que si se fue, es porque él quiso".

Eso no quiere decir que no le haya dolido dejar Buenos Aires, considera Casares desde su actual librería, a pocos pasos del solar que vio nacer al escritor argentino en 1899. Desde las paredes del espléndido local en la céntrica calle Suipacha, donde se venden libros modernos, antiguos y primeras ediciones, una fotografía testimonia el reencuentro de Borges y Bioy.

"Estaban bastante alejados en ese momento, no se veían con frecuencia. La relación con María Kodama los separó un poco. Unos dicen que fue Kodama quien los separó, otros dicen que fue el mismo Bioy que no aceptaba demasiado la presencia de Kodama", señala Casares, pariente lejano y amigo del autor de "La invención de Morel".

"Borges sabía que Bioy iba a estar allí. Él tuvo la oportunidad de estar ahí con Bioy y de despedirse de él", recuerda el presidente de la Asociación de Libreros Anticuarios de Argentina (ALADA). "Estaban los dos muy contentos y retomaron sus conversaciones y sus consultas. '¿Cómo escribirías tal cosa, cómo escribirías tal otra?'", se preguntaban otra vez los dos grandes compinches, que supieron lanzarse juntos a numerosas aventuras literarias.

Esa tarde primaveral en la librería que Casares tenía en la calle Arenales entre Rodríguez Peña y Callao, en el barrio de Recoleta, Borges anticipó que se iba a Europa para morir allí, porque estaba muy enfermo. "Uno lo tomó como de un abuelo que siempre habla de que se va a morir", se lamenta el librero con más de cuatro décadas de experiencia.

La muerte de Borges tuvo un tremendo impacto en su amigo íntimo. "Bioy tenía la rutina de escribir todos los días a la mañana. Y me dijo: 'Desde que murió Borges, no pude escribir, es como si me hubieran cortado la mano'. Se sentía unido intelectualmente con Borges en una forma poco común entre escritores", evoca.

Borges viajó a Italia al día siguiente del encuentro y su vida se apagó en Ginebra el 14 de junio de 1986, con un enorme reconocimiento internacional y lejos de la geografía porteña a la que convirtió muchas veces en paisaje de su obra literaria.

"Él había pasado su juventud en Ginebra y tenía recuerdos muy lindos de esa ciudad. Y tenía una profunda admiración por la organización política de los suizos. Eso se ve muy bien reflejado en su último libro de 1985, 'Los conjurados'", indica Casares.

El organizador de la exposición, la única de ese tipo que se hizo en vida de Borges, apunta que ese momento inolvidable que compartió con una de las figuras más prominentes de la letras del siglo XX es "un honor inmerecido, inmenso", que lo marcó para toda la vida.

La muestra le brindó el privilegio de conocer a un hombre "absolutamente sencillo y que recibía a los demás sin ningún tipo de exigencia", explica.

Y el librero reflexiona: "No pude ser su amigo porque no me dio el tiempo y me daba mucho pudor. Después me di cuenta de que estaba equivocado, de que podría haber tenido una buena relación con él como tuve con otros escritores que no me inhibían tanto con su presencia".

Casares se muestra comprensivo por la resolución del escritor de morir lejos de su patria: "Es una decisión personal de un hombre que no tenía en su cabeza ni en su corazón límites políticos ni geográficos, un hombre universal".