Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

lunes, 18 de abril de 2011

CON VARGAS LLOSA,FERIA DEL LIBRO DE BS.AS. TIENE UN NOBEL Y UNA POLÉMICA

Buenos Aires, 18 abr (dpa) - La 37 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que abre sus puertas el miércoles, tiene como invitado estelar al Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, cuya participación generó una intensa polémica que está lejos de apagarse.

La controversia en torno a que la cita fuese inaugurada por el escritor peruano, duro crítico de los Kirchner desde su ferviente credo liberal, redundó en un fuerte cruce de opiniones en Argentina. Y las resonancias del conflicto se extendieron rápidamente hasta el plano político local y la prensa internacional.

El autor de "La ciudad y los perros" y "Conversación en La Catedral" ya dobló la apuesta, renovando la expectativa: anticipó que en su conferencia, al día siguiente de la inauguración oficial, hablará de sus "posiciones e ideas", después de tildar de "piqueteros intelectuales" a quienes lo cuestionaron.

La oposición a Vargas Llosa estuvo encabezada por el director de la Biblioteca Nacional Horacio González, quien solicitó en una carta a la Fundación El Libro, organizadora de la Feria, que el Premio Nobel no participara en el acto de apertura. Luego, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner intervino para frenar la polémica.

La flamante directora ejecutiva de la Fundación El Libro, Gabriela Adamo, explicó su posición a dpa: "La feria siempre tiene invitados internacionales de gran peso, y para nosotros es un orgullo tener este año a un Premio Nobel. Así que lo que él aporta a la feria es la presencia de uno de los más importantes autores ya no de la lengua española, sino del mundo. Y éste es el tipo de perfil que queremos seguir teniendo todos los años".

"Sabemos que por su posiciones políticas y las palabras que ha tenido para el gobierno argentino y otros gobiernos de la región es una persona controvertida y que no todos están contentos con que venga". Pero la feria es principalmente un ámbito de la libre expresión, donde "todo el mundo puede participar y decir lo que piensa", consideró Adamo. "En el marco de esta tolerancia esperamos que todo el mundo sea respetuoso y no haya problema", añadió.

Y más allá del debate que refleja las tensiones entre literatura y política, otros escritores destacados como el chileno Jorge Edwards, la mexicana Margo Glantz y los españoles Rosa Montero y Antonio Muñoz Molina también estarán en esta nueva edición de uno de los eventos culturales y editoriales más importantes de Latinoamérica.

Asimismo el colombiano Héctor Abad Faciolince, el autor de best-seller zambio Wilbur Smith y el artista plástico uruguayo Carlos Páez Vilaró arribarán a la capital argentina.

Edwards, Premio Cervantes 1999, se referirá a su última novela, "La muerte de Montaigne", mientras que Montero propondrá un viaje a un futuro imaginario mediante "Lágrimas en la lluvia" y Abad Faciolince presentará "Traiciones de la memoria". Smith, en tanto, adelantará detalles de "Los que están en peligro", de próxima publicación, y Margo Glantz participará de una charla abierta.

El evento organizado por la Fundación El Libro, que se extiende hasta el 9 de mayo y que anualmente convoca a más de un millón de visitantes, recibirá también a los sociólogos franceses Robert Castel y François Dubet y al ensayista alemán Diedrich Diederichsen.

Por otra parte, la feria se sumará al festejo por la designación de la ciudad que la cobija como Capital Mundial del Libro 2011, y por eso eligió como lema "Una ciudad abierta al mundo de los libros". El 23 de abril será sede del acto de lanzamiento de esta distinción otorgada por la UNESCO.

La multitudinaria muestra en el predio de la Rural en el barrio porteño de Palermo albergará en una superficie de unos 45.500 metros cuadrados a 1.500 expositores. En total participarán unos 40 países y comunidades, incluyendo a Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Ecuador, España, Galicia, México, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Entre las naciones que celebrarán su día están España, el 25, con un diálogo entre Adolfo García Ortega y Guillermo Saccomanno; Brasil, el 7 de mayo, con una conferencia de Paloma Amado sobre su padre Jorge Amado; y al día siguiente Paraguay, con un panel sobre los 200 años de su literatura. También tendrán su jornada Chile con Alejandro Zambra (21 de abril), Venezuela y Uruguay (27 de abril), Cuba (30 de abril) y Ecuador (3 de mayo).

Asimismo habrá homenajes en el acto inaugural y en el transcurso de la feria a dos importantes escritores argentinos recientemente fallecidos, María Elena Walsh y David Viñas. Entre las novedades, acompañando el avance del libro electrónico, el megaevento ofrecerá un Espacio de Lectura Digital, donde los visitantes podrán experimentar nuevos dispositivos de lectura.

Como es tradicional, la Feria servirá como marco para que editoriales locales e internacionales lancen numerosos títulos y los autores se hagan presentes para el ritual de la firma de libros.

Y antes de que la feria abra sus pabellones al público, tienen su espacio de encuentro los protagonistas de la industria editorial: las 27 Jornadas de Profesionales del Libro se realizan desde mañana hasta el jueves y las 21 Jornadas Internacionales de Educación, entre mañana y el miércoles.

En tanto, la poesía y la narración oral también dirán presente con numerosos invitados internacionales: El 6 Festival Internacional de Poesía se celebrará del 29 de abril al 3 de mayo, y el 16 Encuentro Internacional de Narración Oral, del 29 de abril al 1 de mayo.

Por otra parte, el lanzamiento de la Reina del Plata como Capital Mundial del Libro coincidirá el sábado con la Noche de la Ciudad en la Feria, cuando se extenderá el horario de cierre. Y el maratón de lectura "Paseo literario por la ciudad" propondrá el 7 de mayo una fiesta de textos sobre Buenos Aires, que podrá enorgullecerse doblemente, en su carácter de anfitriona de la multitudinaria feria y por la distinción que le concedió la UNESCO.

lunes, 28 de marzo de 2011

ENTREVISTA / MONSIVÁIS SE PREGUNTA CUÁLES SON ALTERNATIVAS DE IZQUIERDA MEXICANA


Cartagena de Indias, 28 mar (dpa) - El escritor y periodista mexicano Carlos Monsiváis, uno de los protagonistas en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española en Cartagena de Indias, afirmó hoy que se pregunta "todo el día" cuáles son las alternativas de la izquierda mexicana.
"La primera alternativa es continuar, la segunda alternativa es no creer de un modo supersticioso en la democracia, sino prepararse mucho mejor de lo que se hizo para defender el voto y para defender la democracia, y lo tercero enfrentar la campaña de la derecha en muchos terrenos, por ejemplo el de la vida cotidiana", opinó el ganador del Premio Juan Rulfo.
En este contexto, indicó a dpa: "El ataque del Partido Acción Nacional, incluido el presidente de la república, a la despenalización del aborto o al uso de los condones me parece inadmisible. Me parece inadmisible que se inicie el gobierno de (Felipe) Calderón en materia de salud con un ataque a los condones, una elevación a políticas de Estado de la fidelidad y la castidad. Me resultan fórmulas francamente pueriles".
"Tuvieron que retroceder de inmediato, porque la sociedad ya no está para esas sanciones parroquiales, pero desde luego la derecha quiere llevarnos al siglo XIX, donde por lo visto se siente muy a gusto psicológicamente, y eso la izquierda tiene que rechazarlo. Y la izquierda, de la que yo puedo hacer muchas críticas, sin embargo en estos casos ha sido muy eficaz", afirmó.
"Ha sido el Partido de la Revolución Democrática el que enfrentó lo de la política de salud, y el que defendió el uso de los condones, y el que en este momento mantiene en la Ciudad de México la despenalización del aborto. Entonces creo que la izquierda no ha sido negativa en varios aspectos fundamentales. Al mismo tiempo el Partido de la Revolución Democrática necesita reestructurarse, no tiene una política coherente en muchos aspectos y en otros está más bien un liderazgo inconvincente. Pero seguiré votando por el PRD, porque con todo es el único partido que en este momento defiende causas importantes, las mismas causas que al PRI (Partido Revolucionario Institucional) no le importan, en su destrucción, en su decadencia, y que el Partido de Acción Nacional detesta", aseveró.
También se mostró de acuerdo con el ex candidato presidencial Andrés López Obrador, derrotado en el cómputo oficial por Calderón, "en el principio de la resistencia". "Una izquierda que se va a su casa y espera hasta las siguientes elecciones no sirve de nada. Hay que organizarse, hay que hacer la crítica en muchos aspectos, hay que mantener la tensión política sin que esto signifique la apología del desgaste".
Respecto de los primeros cien días de gobierno de Calderón, sostuvo que "fue un proyecto demagógico, publicitariamente costoso, fallido, en eso toda la crítica está de acuerdo, inclusive la muy proclive a Calderón, demasiado sustentada en gestos autoritarios, no en acciones sino en gestos autoritarios, y con una definición de trabajo que no comparto en lo mínimo".
El intelectual mexicano apuntó: "Se votó por definir el rumbo del Estado, no por situar al mismo tiempo la entronización del mercado. A un presidente de la república le concierne el Estado, a las fuerzas económicas les concierne el mercado".
"Mi balance es muy crítico, y desde luego creo que algunas acciones que son necesarias, acciones que inició Calderón, como el combate al narcotráfico, van a llevar mucho tiempo, y el pretender que todo es más fácil de lo que parece no lleva a ningún lado", dijo.
"Todavía falta ver cómo se emprende y sobre todo todavía falta que el gobierno norteamericano se responsabilice de su parte, que es para mí la primordial. El gobierno norteamericano una y otra vez culpa a México, a Colombia, de lo que básicamente es un asunto del mercado de la droga en Estados Unidos, de la corrupción, de una parte de su policía, de las medidas hipócritas que todo se lo achacan a otros países, sin ver que al no responsabilizarse el gobierno norteamericano de la parte que le toca las acciones contra el narcotráfico una y otra vez empiezan de nuevo".
En otro orden, manifestó que la izquierda mexicana tiene una actitud mixta respecto del presidente venezolano Hugo Chávez. "Una parte que lo elogia y que defiende lo que me parece justo, el voto mayoritario, me parece necesario que se considere esa voluntad mayoritaria. Hay otra parte que se distancia de muchos de los gestos y muchas de las actitudes del presidente Chávez. A mí me pasa esto, que festejo la crítica a (George W.) Bush -de la que yo creo que ningún latinoamericano debe abstenerse, que ha sido un régimen monstruoso que ha cometido la hazaña criminal de la invasión de Irak- y en otros pronunciamientos nos sentimos completamente distantes", apuntó.
"No es para nada la izquierda mexicana una izquierda chavista", dijo. "El uso grotesco que hizo el Partido Acción Nacional de México de la relación de Chávez con López Obrador nos indigna, aquí sí no tiene ninguna culpa el presidente Chávez, sino una derecha tan primitiva como la del Partido Popular de España. Para la derecha toda la campaña se montó en principio en la idea de que López Obrador era Chávez, y por lo mismo que López Obrador iba a quitarle su patrimonio a la clase media, que tenía muy poco, y a los pobres que no tenían nada".
"Ahí tenía razón Chávez al protestar, porque (la campaña) fue descarada y mentirosa. Millones de millones de dólares se gastaron en eso. De ahí a que yo considere que el régimen de Chávez representa lo que es la izquierda latinoamericana hay una gran distancia. Todas las amenazas, la idea de la continuidad en el poder, la censura, el militarismo, yo no puedo estar con eso definitivamente. Creo que como izquierda latinoamericana, si va a continuar -que va a continuar y con mucha fuerza-, tiene que ser democrática, y no veo en el gobierno de Chávez ninguna intención democrática, sino la continuidad en otro país de esa obsesión por el control omnímodo de Fidel Castro", opinó.
Lo que unifica a las izquierdas, apuntó Monsiváis, es la decisión de enfrentarse a la desigualdad social, "que es lo peor que devora a la región y lo que sustenta el horror del neoliberalismo. Pero la izquierda no es solamente la justicia de la causa del enfrentamiento de la desigualdad, sino los métodos. Y los métodos del presidente Chávez me resultan muy autoritarios, y en esa medida no compartibles".
También precisó que los venezolanos han padecido una derecha "monstruosa". "Si el presidente Chávez ha ganado fue también porque esa derecha mintió, hizo el ridículo con el golpe, ha intentado las peores alianzas con lo peor de Estados Unidos, entonces no es simplemente que 'el socialismo del siglo XXI' surja de la voluntad de Chávez, sino que ha tenido ese espacio porque la derecha ha sido fanáticamente estúpida en Venezuela. Pero ese socialismo así no me interesa, ni es socialismo para mi idea del socialismo. El autoritarismo no puede ser socialista de acuerdo con mi punto de vista".

jueves, 13 de enero de 2011

"EL OTRO BORGES" DESVELA MÚLTIPLES FACETAS DEL ESCRITOR ARGENTINO

Buenos Aires, 13 ene (dpa) - Desde el Borges jocoso y malévolo hasta el tímido y procaz. Y el que cosechó enorme reconocimiento por su obra y fracasos con las mujeres. Todos esos rasgos del escritor argentino se reúnen en los centenares de anécdotas recopiladas en "El otro Borges".

Ningún escritor de lengua española protagonizó tantas anécdotas, apunta su autor Mario Paoletti, quien suma un original aporte a la bibliografía sobre Jorge Luis Borges. En el "anecdotario completo" publicado recientemente por Emecé "aparece sobre todo el Borges de entrecasa, el más cotidiano, el que conocieron sus amigos más íntimos", explica a dpa.

En la primera anécdota, un lector español se indigna porque Borges admite que nunca vio al famoso aleph del cuento homónimo. "Y me despreció inmediatamente; se dio cuenta de que yo era un embustero, un mero literato", relata el escritor. "Retrata a Borges de cuerpo entero, porque une su socarronería con cierto complejo de impostor que lo acompañó toda la vida", indica Paoletti.

El cuentista, poeta y ensayista (1899-1986) no puede evitar reflexionar acerca de su gran pasión, la literatura. "Una novela en la que el autor dedica tres páginas, por ejemplo, para describir lo que hay en una mesa, es un error", analiza el autor que trazó un particular universo literario habitado por espejos, laberintos, bibliotecas y tiempos circulares.

En una de las 333 anécdotas -citadas por amigos y conocidos casuales, colegas, ex novias y periodistas-, Borges señala con picardía que "la utilidad de los movimientos literarios es que nos libran de muchos escritores (...) Hay demasiados escritores y debemos suprimir el mayor número posible".

Desde las páginas de "El otro Borges", destacados autores latinoamericanos se refieren al escritor que quedó ciego por una enfermedad congénita. Entre ellos, el mexicano Carlos Fuentes, los Premios Nobel de Literatura chileno Pablo Neruda y mexicano Octavio Paz, así como el gran amigo de Borges Adolfo Bioy Casares y otro gigante de las letras argentinas, Julio Cortázar.

Neruda considera que Borges "no entiende nada de lo que está ocurriendo en el mundo moderno, y creo que yo tampoco. Por tanto, estamos de acuerdo". A su turno, Paz opina que "siempre, en sus aciertos y en sus errores, fue coherente consigo mismo, y honrado. Nunca mintió ni justificó el mal a sabiendas, como lo han hecho muchos de sus amigos y detractores".

En tanto, Fuentes revela que desde que compró por primera vez un libro del autor de "El Aleph", su vida cambió. "Borges me devolvió todos mis sueños en español con tal intensidad que decidí (...) que sería escritor en lengua española".

Bioy, compañero de Borges en innumerables aventuras literarias, dictamina: "Toda colaboración con él equivalía a años de trabajo". El autor de "La invención de Morel", importante fuente de las anécdotas, también señala que de alguna manera la vida de su amigo íntimo "había sido una larga conversación".

Por su parte, Cortázar destaca que Borges le enseñó a eliminar "todos los floripondios, todas las repeticiones, los puntos suspensivos, los signos de exclamación inútiles, y eso que todavía existe en mucha mala literatura y que consiste en decir en una página lo que tan bien se puede decir en una línea".

La viuda de Borges María Kodama reseña un reencuentro entre ambos en el madrileño Museo del Prado. Pese a que el autor de "Ficciones" había realizado declaraciones no muy amables sobre la posición política de Cortázar, éste le recordó entonces su generosidad cuando le llevó su primer cuento y Borges rio y replicó: "No me equivoqué, fui profético".

La idea del libro nació justamente durante una comida en un congreso de escritores en Murcia, cuando se comenzaron a contar anécdotas de Borges. "Resultó que todos conocíamos dos o tres. Entonces Mario Vargas Llosa dijo que alguien debería sistematizar las anécdotas de Borges en un libro", rememora Paoletti, quien ha publicado novela, relato, poesía y ensayo.

Con su mujer Pilar Bravo reunió el material durante diez años de investigación, de la que también surgió una biografía titulada "Las novias de Borges", que aparecerá este mismo año. Paoletti publicó previamente junto con Bravo "Borges verbal" (1999), un diccionario de definiciones tomadas de las múltiples entrevistas que el escritor concedió durante sus últimos años.

Su más reciente libro también permite una interesante constatación, sostiene el escritor porteño desde Toledo, donde dirige el Centro de Estudios Internacionales de la Fundación Ortega y Gasset-Marañón. "El humor de este hombre, al que muchos cuestionaron su argentinidad por diversas razones, es de una indisputable estirpe argentina", asevera Paoletti.

"Borges practicaba permanentemente lo que se ha dado en llamar entre los porteños la 'cachada', que es una forma de burla ingeniosa e irritante, por la cual los habitantes de Buenos Aires son conocidos en todo el mundo hispanohablante", agrega. Por ejemplo, al preguntársele como se llevaba con su cuñado Guillermo de Torre, Borges responde: "Muy bien. Yo no lo veo y él no me oye".

El ganador del Premio Cervantes en 1979 también refiere que una vez que lo fueron a visitar a su casa unas estudiantes, les explicó que Borges había salido y que él era Manuel Mujica Lainez. "Les dije eso porque estaba contento, en un impulso por decir disparates".

Asimismo, el escritor que sufrió diversos amores no correspondidos admite que siempre se ha enamorado de "mujeres un poco tontas", porque "la inteligencia es siempre comprensible, pero en la estupidez hay un misterio que resulta atrayente".

Borges, que sabía que sus declaraciones solían causar irritación, también considera necesario relativizar sus dichos: "Me he burlado de muchas cosas y siempre sin maldad. Lo que pasa es que la gente me toma demasiado en serio".  

lunes, 10 de enero de 2011

MARÍA ELENA WALSH, LA POETISA DE LA FANTASÍA DESACARTONADA

Buenos Aires, 10 ene (dpa) - No vaciló en jugar con las palabras y construir con ellas mundos pródigos de fantasía y humor para la zambullida de sus pequeños lectores. Así, María Elena Walsh marcó un innovador antes y después en la literatura infantil argentina.

La poetisa, una figura esencial de la cultura local, murió hoy en la ciudad de Buenos Aires, poco antes de cumplir 81 años. Y sus versos y canciones, que conquistaron con su frescura y sensibilidad a varias generaciones, ya pasaron a la oralidad, convertidos en clásicos.

La autora, cantante, traductora, compositora y guionista nació un 1 de febrero de 1930 en Ramos Mejía, en los suburbios de la ciudad de Buenos Aires, con un padre descendiente de ingleses e irlandeses y una madre hija de criollos y gaditanos.

De su pluma nacieron personajes entrañables, entre los que se destaca Manuelita la tortuga, llevada al cine en dibujos animados con gran éxito. Y sus versos trascendieron fronteras en las voces de Mercedes Sosa y Joan Manuel Serrat, entre otros.

"Cantar canciones para los que no tienen ilusiones, poesía para los que perdieron la alegría", sintetizó María Elena Walsh su labor en los versos de "Cantar canciones", del "Cancionero contra el mal de ojo" (1976).

Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes, y publicó en 1947 "Otoño imperdonable", su primer libro de poemas para adultos. Poco después, el español Juan Ramón Jiménez visitaba Buenos Aires y le extendía una invitación para pasar una temporada en su casa de Maryland, Estados Unidos.

En 1951 editó otro libro de poemas, "Baladas con Angel" y al año siguiente, en auge del peronismo, decidió autoexiliarse en París. Walsh, que alguna vez se definió como "cupletista", residió allí cuatro años y formó un exitoso dúo de cantantes folclóricas con Leda Valladares.

En Francia empezó a escribir canciones y poemas infantiles, y el cambio de destinatario se concretó en 1960, con la publicación de "Tutú Marambá". En 1962 estrenó con excelente recepción en el teatro "Canciones para mirar", seguida un año después por la obra "Doña Disparate y Bambuco".

A lo largo de esa década llegarían muchos otros libros como "El reino del revés", "Zoo Loco", "Dailan Kifki", "Cuentopos de Gulubú" y "Versos tradicionales para cebollitas". Su producción infantil posterior abarca entre otros "Chaucha y Palito", "Pocopán" y el más reciente "Hotel Pioho's Palace".

Sus obras fueron traducidas a diversos idiomas y le valieron premios literarios como el Highly Commended del Premio Hans Christian Andersen por la International Board of Books for Young People (IBBY).

Los disparates de su creación literaria fluyen en un lenguaje desacartonado y coloquial, que invita a un mundo de imaginación alocada y de placer del juego con las palabras. En la irrealidad del reino del revés, en los objetos que toman el té, o en las naranjas que pasean se apela a lo absurdo como expresión lúdica de humor.

El humor como arma contra la solemnidad y los prejuicios son aún más evidentes en sus canciones para adultos. A partir de 1968, su público integrado por mayores pudo disfrutar de sus versos en recitales unipersonales.

"Serenata para la tierra de uno", "Oración a la justicia" o "Como la cigarra" se convirtieron en himnos populares y fueron adoptadas por diferentes grupos para expresar sus reclamos. Se trataba de canciones populares con un lenguaje diferente, con las que dibujó el perfil de su tierra con ironía y ternura.

Dueña de una obra fecunda que se reimprime permanentemente, en 2008 publicó "Fantasmas en el parque", entre la novela y la autobiografía, siguiendo los vaivenes del recuerdo.

Pero María Elena Walsh también supo alzar su voz cuestionadora contra situaciones de opresión, autoritarismo o injusticia mediante sus artículos en medios periodísticos.

Obtuvo gran repercusión en 1979 con "Desventuras en el País- Jardín-de-Infantes", un ejemplo de resistencia frente a la censura militar. Esos años fueron duros no sólo por la situación política en el país, sino también por sus problemas de salud.

En tanto, en "La pena de muerte" en 1991, durante el gobierno de Carlos Menem, manifestó su resuelta postura opositora a la iniciativa. También se haría tiempo para defender a la letra emblemática del idioma español, en su ingenioso artículo "La eñe también es gente".

Es que, como afirmaba la propia autora, "hay demasiado mundo mudo. Procuremos, en fin, no callar tanto, que trae desgracia". En definitiva, no amainar la rebeldía y seguir cantando, como la cigarra.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

VARGAS LLOSA Y SU NOBEL ENCUMBRAN A A. LATINA EN EL MAPA LITERARIO

Buenos Aires, 22 dic (dpa)  "Más vale tarde que nunca", opinó Mario Vargas Llosa sobre la concesión tardía del Cervantes a la española Ana María Matute, en una frase que bien podría aplicarse al propio escritor peruano. Porque hasta 2010 no pudo adueñarse del Nobel, para confirmar que este año estuvo signado por un resurgimiento de las letras latinoamericanas.

Considerado desde hace décadas uno de los "candidatos eternos" al galardón de la Academia Sueca, Vargas Llosa obtuvo finalmente un nuevo reconocimiento para la lengua española y para otro exponente del "boom" latinoamericano. Su "enemigo íntimo" Gabriel García Márquez, en las antípodas de su credo liberal, lo antecedió en nada menos que 28 años.

Dueño de un magistral manejo del idioma con el que enseñó América Latina al mundo, Vargas Llosa (Arequipa, 1936) se encargó de enfatizar que el Nobel de Literatura no sólo premia a un literato. "También lo hace a la lengua que escribo, la lengua maravillosa que es el español".

Asimismo el autor de "La ciudad y los perros", "La casa verde" y "Conversación en La Catedral" tuvo palabras para su patria, que tiene una fuerte impronta en su obra, incluso cuando ésta se sitúe en otras latitudes. "Yo soy el Perú (...) Perú me ha dado las experiencias básicas de todo lo que escribo".

El otrora derrotado candidato presidencial publicó además en noviembre su nueva novela, "El sueño del celta", que se convirtió en un importante éxito en las librerías. El entusiasmo por la adjudicación del Nobel también repercutió de inmediato en las ventas de sus obras previas.

Otra muestra del reposicionamiento de la literatura en español en la cartografía literaria fue la participación de Argentina en la Feria del Libro de Fráncfort, con una nutrida delegación de escritores de todas las generaciones, y que también propició numerosas traducciones. Tras el cierre de la cita editorial más importante del mundo, su director, Jürgen Boos, consideró que se está produciendo "un resurgimiento de la literatura en América Latina".

Sin embargo, 2010 vio frustrarse la máxima cita del idioma español en Valparaíso. El intenso sismo que devastó Chile a fines de febrero también dejó como uno de sus coletazos la cancelación definitiva del V Congreso Internacional de la Lengua Española, que tenía previsto rendir homenaje a los Premios Nobel chilenos Pablo Neruda y Gabriela Mistral.

Asimismo, 2010 fue el año de partida de otro Nobel: José Saramago, el primer portugués en conquistar este galardón, que combinó preocupación social y escepticismo en sus ficciones. Argentina, en tanto, despidió al reconocido periodista y escritor Tomás Eloy Martínez ("Santa Evita"), así como al irreverente Rodolfo Fogwill.

En el año de conmemoración del centenario de los nacimientos de Miguel Hernández y Gonzalo Torrente Ballester, España perdió a un referente de su literatura del siglo XX, el autor de "Los santos inocentes" Miguel Delibes.

México, por su parte, se condolió del fallecimiento del gran cronista de su cultura popular Carlos Monsiváis y de los escritores Carlos Montemayor y Germán Dehesa.

La compatriota de Monsiváis y flamante ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, Margo Glantz, evocó a su amigo entrañable durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que asimismo rindió homenajes póstumos a Saramago y Eloy Martínez.

Glantz, de 80 años, también celebró la tardía llegada del máximo galardón de las letras hispanas para Matute, de 85: "No sé por qué esperan que las escritoras se vuelvan viejas para premiarlas. Hay una gran tendencia a no reconocer a las mujeres".

Sin embargo, 2010 aportó algunas satisfacciones a las escritoras además de la cosechada por la catalana Matute, la tercera mujer que obtiene el Cervantes. Su compatriota Soledad Puértolas pasó a ser la quinta mujer en sentarse en el selecto club de la Real Academia Española (RAE), a la vez que la argentina Claudia Piñeiro pudo celebrar distinciones por partida doble, el Sor Juana Inés de la Cruz en México y el "LiBeraturpreis" en Alemania, y la chilena Isabel Allende recibió más allá de las polémicas el Premio Nacional de Literatura de su país.

Mientras, el premio mejor dotado de la escena editorial hispana, el Planeta de Novela, con 601.000 euros, fue para otro catalán, Eduardo Mendoza, por "Riña de gatos", ambientada en Madrid en los meses previos a la guerra civil. Algunas décadas después transcurre "El arte de la resurrección" en el desierto de Atacama, que le valió al chileno Hernán Rivera Letelier el Premio Alfaguara de Novela.

Otro galardonado fue el colombiano Antonio Ungar -uno de los escritores jóvenes que participaron en el encuentro Bogotá 39 en 2007-, que se hizo acreedor del Premio Herralde con su novela "Tres ataúdes blancos".

Y en otro hecho relevante del año literario, la prestigiosa revista "Granta" confeccionó por primera vez una lista de los 22 mejores escritores en español menores de 35 años y les dedicó un número con sus textos. Entre los elegidos se cuentan los españoles Andrés Barba, Sonia Hernández y Elvira Navarro, así como los argentinos Oliverio Coelho, Lucía Puenzo, Andrés Neuman y Samanta Schweblin.

Asimismo aparecen en la nómina de "estrellas literarias del futuro" tres autores que ya figuraban en Bogotá 39: el boliviano Rodrigo Hasbún, el peruano Santiago Roncagliolo y el chileno Alejandro Zambra.

La publicación trimestral británica no ahorró elogios para las letras iberoamericanas: "De Borges a Bolaño, el idioma español nos ha dado algunos de los escritores más queridos de los siglos XX y XXI. Pero a medida que el alcance de la cultura de lengua española se extiende mucho más allá de España y Latinoamérica, y Estados Unidos tiende a una mayoría hispana entre su población, es hora de preguntarse quién será el próximo en esta apasionante tradición".

jueves, 25 de noviembre de 2010

HACE 25 AÑOS, BORGES SE DESPEDÍA DE BUENOS AIRES ENTRE AMIGOS Y LIBROS

Buenos Aires, 25 nov (dpa)  Con una reunión de amigos y entre libros, Jorge Luis Borges se despidió hace exactamente un cuarto de siglo de su Buenos Aires natal, ciudad por la que decía sentir un amor "celoso".

Alberto Casares le organizó en su librería el 27 de noviembre de 1985 una completa exposición con ejemplares de primeras ediciones de toda su obra. Tras algunos rodeos, el autor de "El Aleph" finalmente asistió y pudo reencontrarse allí con su entrañable amigo Adolfo Bioy Casares.

"El trato con Borges era que íbamos a hacer una reunión de amigos" y eso se cumplió a rajatabla, recuerda el reconocido librero en diálogo con dpa. Borges respondió mostrándose jovial, participativo y locuaz en su última aparición pública en Buenos Aires.

Casares apunta que por entonces su librería no era grande ni gozaba de renombre. Fue un encuentro discreto, para el que no se hizo publicidad y al que asistió apenas una periodista.

"Pese a que se iba al día siguiente, que sabía que era el último viaje, a pesar de todo quiso ir esa tarde a la librería", se enorgullece Casares. Borges incluso rechazó el ofrecimiento de que se adelantara la muestra e insistió en que fuera ese miércoles.

"Algunos dicen que él en ese momento estaba mal y que fue obligado por (su esposa) María Kodama a viajar a Europa. Yo lo que vi es otra cosa completamente distinta. Vi un hombre mayor pero muy lúcido, coherente, y me dio la impresión siempre que si se fue, es porque él quiso".

Eso no quiere decir que no le haya dolido dejar Buenos Aires, considera Casares desde su actual librería, a pocos pasos del solar que vio nacer al escritor argentino en 1899. Desde las paredes del espléndido local en la céntrica calle Suipacha, donde se venden libros modernos, antiguos y primeras ediciones, una fotografía testimonia el reencuentro de Borges y Bioy.

"Estaban bastante alejados en ese momento, no se veían con frecuencia. La relación con María Kodama los separó un poco. Unos dicen que fue Kodama quien los separó, otros dicen que fue el mismo Bioy que no aceptaba demasiado la presencia de Kodama", señala Casares, pariente lejano y amigo del autor de "La invención de Morel".

"Borges sabía que Bioy iba a estar allí. Él tuvo la oportunidad de estar ahí con Bioy y de despedirse de él", recuerda el presidente de la Asociación de Libreros Anticuarios de Argentina (ALADA). "Estaban los dos muy contentos y retomaron sus conversaciones y sus consultas. '¿Cómo escribirías tal cosa, cómo escribirías tal otra?'", se preguntaban otra vez los dos grandes compinches, que supieron lanzarse juntos a numerosas aventuras literarias.

Esa tarde primaveral en la librería que Casares tenía en la calle Arenales entre Rodríguez Peña y Callao, en el barrio de Recoleta, Borges anticipó que se iba a Europa para morir allí, porque estaba muy enfermo. "Uno lo tomó como de un abuelo que siempre habla de que se va a morir", se lamenta el librero con más de cuatro décadas de experiencia.

La muerte de Borges tuvo un tremendo impacto en su amigo íntimo. "Bioy tenía la rutina de escribir todos los días a la mañana. Y me dijo: 'Desde que murió Borges, no pude escribir, es como si me hubieran cortado la mano'. Se sentía unido intelectualmente con Borges en una forma poco común entre escritores", evoca.

Borges viajó a Italia al día siguiente del encuentro y su vida se apagó en Ginebra el 14 de junio de 1986, con un enorme reconocimiento internacional y lejos de la geografía porteña a la que convirtió muchas veces en paisaje de su obra literaria.

"Él había pasado su juventud en Ginebra y tenía recuerdos muy lindos de esa ciudad. Y tenía una profunda admiración por la organización política de los suizos. Eso se ve muy bien reflejado en su último libro de 1985, 'Los conjurados'", indica Casares.

El organizador de la exposición, la única de ese tipo que se hizo en vida de Borges, apunta que ese momento inolvidable que compartió con una de las figuras más prominentes de la letras del siglo XX es "un honor inmerecido, inmenso", que lo marcó para toda la vida.

La muestra le brindó el privilegio de conocer a un hombre "absolutamente sencillo y que recibía a los demás sin ningún tipo de exigencia", explica.

Y el librero reflexiona: "No pude ser su amigo porque no me dio el tiempo y me daba mucho pudor. Después me di cuenta de que estaba equivocado, de que podría haber tenido una buena relación con él como tuve con otros escritores que no me inhibían tanto con su presencia".

Casares se muestra comprensivo por la resolución del escritor de morir lejos de su patria: "Es una decisión personal de un hombre que no tenía en su cabeza ni en su corazón límites políticos ni geográficos, un hombre universal".

domingo, 3 de octubre de 2010

FRÁNCFORT, NIDO DE ILUSIONES: TRADUCCIONES, PRESTIGIO, FOTOS Y FÚTBOL

Buenos Aires, 3 oct (dpa)  Una nutrida delegación de escritores representará a Argentina, invitada de honor en la Feria del Libro de Fráncfort 2010. Y desde los más jóvenes a los más experimentados, cada uno amasa sus expectativas: lograr traducciones de sus obras, acrecentar el prestigio literario nacional, sacarse una foto con alguna celebridad e incluso reivindicar al fútbol argentino.

En el año de su bicentenario, Argentina participará en la cita editorial más importante del mundo del 6 al 10 de octubre con unos 60 escritores e intelectuales, que participarán en diferentes actividades que apuntan a mostrar la diversidad de la cultura local.

A tierras germanas llegarán autores consagrados como Juan Gelman, Griselda Gambaro, Mempo Giardinelli y Luisa Valenzuela, escritores consolidados de generaciones más jóvenes como Alan Pauls, Martín Kohan y Pablo De Santis, así como nuevas voces de la literatura argentina, entre ellas Samanta Schweblin, Ariel Magnus y Fabián Casas.

"Creo que a través de muestras y conversaciones se va a construir una imagen del país, y me gusta mucho formar parte de eso", afirma De Santis, nacido en 1963. "Fráncfort es una oportunidad para ofrecer una imagen más precisa y real de nuestro país y nuestra cultura, fuera de los estereotipos a los que a menudo estamos condenados", explica a dpa el Premio Iberoamericano de Narrativa Planeta Casa de América por "El enigma de París".

Por su parte, la exitosa escritora Claudia Piñeiro, autora de "Las viudas de los jueves", valora que "la feria da oportunidad de que los textos de uno tengan presencia en Alemania tanto para el público de ese país como para editores que quieran llevar los títulos a otros países. Además hay otros eventos alrededor de la feria, como lecturas, presentaciones, entrevistas, que ayudan en ese camino".

Piñeiro (1960) y De Santis se encuentran entre los autores más traducidos del Programa Sur de apoyo a las traducciones, una de las principales iniciativas del comité organizador para la participación argentina COFRA, con el que Argentina busca fomentar su literatura. "El programa ayudó mucho, ya que al subsidiar la edición de más de 200 títulos permitió la inclusión de nuevos narradores además de autores consagrados", señala Piñeiro a dpa.

En tanto, Giardinelli (1947) asegura que no alimenta expectativas en el plano personal y que se conforma con que Argentina "haga un buen papel" y con que la literatura argentina "se conozca más y mejor". "Nuestra literatura pasa por uno de sus mejores momentos, y eso es producto de la fortaleza de nuestra democracia", evalúa el premio Rómulo Gallegos por "Santo oficio de la memoria".

El académico y escritor Mario Goloboff (1939), integrante del subcomité de selección del Programa Sur, se muestra esperanzado de que "en primer lugar, la literatura argentina, clásica y contemporánea, sea expuesta y presentada en toda su fuerza y brillantez. Y, por ende, que el país acreciente su prestigio en el extranjero".

El autor de "Criador de palomas" cuenta a dpa otra de sus expectativas: "Que algunos de mis libros, traducidos ya a varias lenguas europeas, lo sean al alemán".

Entre los nuevos narradores que pisarán Fráncfort se cuenta Magnus (1975), quien destaca: "Que el país sea invitado de honor nos dio la posibilidad de que nos tradujeran. Ahora hay que ver si los libros se la bancan (resisten) y las editoriales se animan a publicarnos otro, cuando volvamos a ser un país entre muchos por los próximos 200 años".

Y también lanza con franqueza qué espera de la cita: "Conseguir una editorial sueca que quiera traducir mi próximo libro, 'El hombre sentado'. Conocer a Gelman. Sacarme una foto con (la presidenta) Cristina (Kirchner)".

Magnus y De Santis formaron parte del original programa "Rayuela", que permitió que cinco escritores argentinos residieran por un tiempo en Alemania o Suiza, mientras que igual cifra de colegas alemanes lo hizo en Argentina. Los autores fueron dando cuenta de sus experiencias en diarios de viaje que pueden verse en Internet, y luego se reunirán en la feria.

En Fráncfort tampoco podía faltar otra de las grandes pasiones argentinas: el fútbol. En una curiosa reedición del duelo de cuartos de final del Mundial de Sudáfrica, el Combinado Argentino de Dramaturgos, comandado por Rafael Spregelburd, fue especialmente invitado a medirse con un equipo de escritores alemanes. "No ganaremos, seguramente, pero comeremos todo tipo de delicias", anticipan con desparpajo sobre su primer desafío internacional preparatorio en Roma.

Y una vez que Argentina termine de exhibir su tradición editorial en el epicentro del mercado europeo bajo el lema "Cultura en movimiento", llegará la hora de los balances.

   "Ser invitado de honor en Fráncfort le da al país un estatus literario dentro del mercado editorial del que probablemente puedan usufructuar también los que aún no fueron traducidos", aventura Magnus. De Santis remarca: "Creo que lo más importante ya ocurrió, y es el gran número de libros argentinos traducidos".

Goloboff considera con optimismo que la participación local dejará "una apertura al mundo como nunca la hemos tenido, cuantioso conocimiento de nuestras cultura y literatura en el extranjero, favorables intercambios culturales y probablemente en otras áreas que se verán favorecidas por esta presencia".

En tanto, Giardinelli apunta a dpa: "Sepamos de antemano que una feria de libros es sólo eso: una oportunidad de negocios. La literatura es otra cosa y en la Argentina vamos por buen camino".

Por su parte, Piñeiro destaca que la feria es una oportunidad, "como lo es ganar un premio o lograr determinado éxito con una obra. Luego lo obtenido sólo se consolidará con trabajo posterior". De lo contrario, sostiene, "la Feria no será más que un acontecimiento histórico que recordaremos con simpatía. No deberíamos conformarnos sólo con eso".

Mientras tanto, ya corre la cuenta regresiva para que Argentina concrete su esperado desembarco en Fráncfort y, a la búsqueda de traducciones y contratos, comience a irradiar su cultura, sus ediciones y sus letras.

sábado, 2 de octubre de 2010

ENTREVISTA/ORTEGA: BORGES Y CORTÁZAR CAMBIARON LUGAR DEL LECTOR EN LA LITERATURA

Buenos Aires, 2 oct (dpa) - El crítico literario peruano Julio Ortega considera que dos de los mayores escritores argentinos, Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, "cambiaron el lugar del lector en la literatura", y sostiene que las letras argentinas se han visto marcadas por desapariciones diversas, configurando la alegoría de un "Desaparecedero".

En entrevista con dpa a su paso por Buenos Aires, Ortega -cuya obra recibió elogios del propio Cortázar, de José Lezama Lima y de Octavio Paz-, asegura que "Borges demostró que el lector es autor de lo que lee, y que somos lo que hemos leído porque estamos hechos por el lenguaje".

En tanto, Cortázar "encontró que nos leemos los unos a los otros en un mundo no siempre legible, a veces inexplicable y hasta asombroso. La inteligencia de leer es un juego preciso y azaroso. Pero la lectura es también espacio de la subjetividad, de los afectos y el diálogo".

Finalmente, los autores de "Ficciones" y "Rayuela" -dos de los íconos elegidos para representar a Argentina como país invitado de honor en la Feria del Libro de Fráncfort del 6 al 10 de octubre- "son caras de la misma moneda: el juego y el diálogo se turnan entre ellos, y ambos nos son del todo necesarios".

"Celebrarlos en Fráncfort es sumar lo mejor de nosotros mismos", observa el eminente estudioso de la literatura latinoamericana y profesor del Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Brown (Providence, Rhode Island) hace 20 años.

Su nuevo libro de ensayos, "La imaginación crítica" (Universidad Alberto Hurtado, Chile) fue presentado en Lima y Santiago este año, y en la Feria del Libro de Guadalajara se lanzará su próximo trabajo crítico, "El sujeto dialógico: negociaciones de la modernidad conflictiva" (FCE).

Ortega cree que las desapariciones que ha comprobado en la literatura argentina alegorizan lo que él denomina el "Desaparecedero". Un juego de palabras a partir de "El matadero" de Esteban Echeverría, considerado el primer cuento argentino, al que califica de "documento fundador de Argentina".

Y recuerda que cuando advirtió que en "esa acta del nacimiento moderno en la violencia" el nombre se trocaba en "Matadero", con mayúscula, constató que en su primera publicación en la "Revista del Río de la Plata" se consignan los dos nombres.

Pero fue imposible verificarlo con el manuscrito, desaparecido al igual que los archivos de Juan María Gutiérrez -quien diera a conocer el cuento-, las crónicas de Rubén Darío en "La Nación", el archivo de la revista literaria "Sur", diferentes volúmenes de la Biblioteca Nacional y hasta primeras ediciones de la biblioteca de Victoria Ocampo.

"Tanto como han desaparecido Enrique Molina, Néstor Sánchez, Roberto Juarroz y otros desatendidos. Estas desapariciones, así como las pérdidas de la casa familiar en los cuentos de Borges y Cortázar 'El Aleph' y 'Casa tomada', alegorizan la mecánica de la substracción de la memoria", apunta Ortega, quien participó como conferencista a fines de septiembre en el XVIII Festival Internacional de Poesía en Rosario.

Ortega destaca que en la tensión entre lo local y lo universal se ha gestado lo mejor de la literatura argentina, a la vez que muestra escepticismo ante el concepto de "literaturas nacionales". "Todavía la 'academia' afinca en lo nacional como parque temático. Impone, así, una descendencia melancólica, de lectores que se parecen demasiado a sus maestros, a los que no logran reemplazar".

Maestros como Borges y Cortázar, y también Héctor A. Murena, Tomás Eloy Martínez, Luisa Valenzuela, Juan José Saer, Ricardo Piglia y Néstor Perlongher. "Pero para las nuevas voces del relevo, ya no se trata de la deuda de los afectos nativos", indica. "Por eso buscan recomenzar echando a las palabras del templo, haciéndolas chillar".

Y entre quienes indagan en los huecos del "discurso nacional", Ortega ubica a Tamara Kamenszain, Matilde Sánchez y Jorge Aulicino, así como "varios más jóvenes, hartos del español que habla Maradona", otro de los íconos que Argentina seleccionó para Fráncfort, junto a Carlos Gardel, Ernesto "Che" Guevara y Eva Perón, en una decisión acompañada de polémicas.

Asimismo matiza que "lo bueno de la literatura argentina es que cada lector pone al día su canon; lo malo, que ello hace irrelevante la idea misma del canon; y lo feo, que el canon se convierta en el capital simbólico de un mercado cultural, académico y periodístico, que perpetúa autoridades, impide el relevo y practica la exclusión".

Entre las críticas que dirige a la institución de las letras argentinas, apostilla: "Es irónico que una literatura que ha contemplado, con éxito, su bello ombligo, no haya hecho su propia crítica. Y no advierta, por eso, el provincianismo de una melancolía que pregunta quejosamente por el sujeto". Por eso, propone un subcánon integrado entre otros por Silvina Ocampo, Arturo Carrera, Fogwill, Josefina Ludmer y Héctor Libertella.

Ortega, quien estudió a los autores latinoamericanos consagrados pero también sigue con gran atención a los talentos más jóvenes, que ha convocado en diversas antologías, foros y coloquios, señala: "Creo y apuesto con fe en las penúltimas promociones, y también en las renovadas literaturas de las regiones, más que en las nacionales".

"Los que empiezan tienen que expulsar al español del lenguaje para poder escribir en un español más libre. El español es el idioma que arrastra más peso tradicional, ideología ultramontana, autoritarismo jurásico, machismo, racismo, xenofobia... Batir el mercado, resistir la banalidad del éxito, restaurar el entusiasmo del riesgo y cruzar las fronteras es la lista de pendientes de esta nueva década", apunta.

Y Ortega concluye: "Confiemos que la crítica argentina adelante una política de reapariciones, capaz de retener lo que de otro modo seguirá desapareciendo".

jueves, 9 de septiembre de 2010

MUJICA LAINEZ, EL ARISTÓCRATA DE LAS LETRAS QUE SIGUIÓ SU CAMINO

Buenos Aires, 9 sep (dpa) - Manuel Mujica Lainez fue uno de los grandes escritores argentinos del siglo XX, que logró cautivar tanto en la novela como en el cuento con un manejo exquisito del idioma.

Refinado cronista de la clase alta argentina en su apogeo y decadencia, vino al mundo hace un siglo, el 11 de septiembre de 1910, en el seno de una familia aristocrática porteña con notables precedentes literarios.

Le tocó pertenecer a una generación de escritores argentinos mayúsculos, como Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Julio Cortázar, y no dudó en seguir su propio camino. Manucho, como lo llamaban sus amigos, escribió más de veinte libros y fue traducido a más de quince idiomas.

El autor colombiano Fernando Vallejo ha sostenido sin medias tintas que Mujica Lainez "es el prosista más grande del idioma español". Novelista, cuentista, ensayista y poeta, educado durante su primera adolescencia en colegios de París y Londres, creyó inicialmente que su destino estaba ligado a la lengua francesa.

Sin embargo, contaba años más tarde que cuando volvió de Europa se dio cuenta "de que si quería ser escritor en mi lengua, yo, que escribía en francés muy bien, sin ningún problema, tenía que armarme de un idioma y me propuse leer a los clásicos españoles".

Comenzó con "El Quijote" y el primer resultado de ese contacto fue la serie de ensayos "Glosas castellanas", de 1936, el mismo año en que contrajo matrimonio con Ana María de Alvear, con quien tendría tres hijos.

Dos años después vio la luz su primera novela, "Don Galaz de Buenos Aires", que sería seguida por las biografías de su antepasado Miguel Cané (padre) en 1942, más las de Hilario Ascasubi ("Vida de Aniceto el Gallo", 1943) y de Estanislao del Campo ("Vida de Anastasio el Pollo", 1947). De la misma época es "Canto a Buenos Aires" (1943), su único libro en verso.

Posteriormente, dos colecciones de relatos marcaron su regreso a la ficción: "Aquí vivieron" (1949), en torno a una quinta del barrio de San Isidro, y "Misteriosa Buenos Aires" (1950), una destacada reconstrucción literaria de la historia de la ciudad. Esta se inicia con el cuento "El hambre" en 1536, fecha de la primera fundación de Buenos Aires, y termina con "El salón dorado" en 1904, donde refleja la decadencia de la clase alta.

Manucho volvió a profundizar en esta clase social en su famosa tetralogía integrada por "Los ídolos" (1953), "La casa" (1954), "Los viajeros" (1955) e "Invitados en El Paraíso" (1957), ciclo central de su obra donde también desplegó su pasión por objetos artísticos y decorativos.

En diálogo con Borges, Mujica Lainez sostuvo que "la ventaja, cuando hemos tratado los temas de Buenos Aires, es que estaba prácticamente todo por hacer. Si nosotros hubiéramos nacido en Londres o en París, habríamos encontrado todo hecho. Creo que Balzac y Dickens se habían ocupado bastante bien...".

No formó parte de grupos, corrientes ni generaciones literarias y sus gustos clásicos lo mantuvieron ajeno a las vanguardias. Entre la última novela de la "saga porteña" y su obra siguiente, con la que inició un nuevo ciclo, transcurrieron cinco años.

En su novela "Bomarzo" (1962) traza la biografía del duque Pier Franceso Orsini y sumerge al lector en un clima renacentista. El gobierno militar de Juan Carlos Onganía prohibió la puesta de la ópera homónima, con música de Alberto Ginastera.

Luego, el escritor rumbeó hacia otra etapa de la historia de Occidente: "El unicornio" (1965), que se sitúa en la Edad Media francesa.

La crítica literaria Cristina Piña ha sostenido que "ninguno de los autores que han afirmado rotundamente nuestra raigal relación con lo europeo -Borges, Sábato, Marechal, implícitamente Cortázar- ha adoptado una postura tan absolutamente cosmopolita y universalista como Mujica Lainez, ni ha entendido hasta tal punto lo nacional como continuación de lo europeo".

Posteriormente Mujica Lainez publicó "Crónicas reales" (1967) y "De milagros y de melancolías" (1968). Al año siguiente se instaló con su familia en Cruz Chica, provincia de Córdoba, en una casa bautizada "El paraíso".

Desde allí, el prolífico escritor retomó su ritmo de trabajo y se sucedieron obras como "El laberinto" (1974), "Sergio" (1976), "El Gran Teatro" (1979), "El escarabajo" (1982) y "Un novelista en el Museo del Prado" (1984).

"Tu versión de la patria, con sus fastos y sus brillos, /Entra en mi vaga sombra como si entrara el día", fueron los versos que le dedicó Borges, con quien compartía una visión idealizada de la Argentina.

Mujica Lainez trabajó como periodista en el diario "La Nación", donde fue crítico de arte durante muchos años, y también tradujo a Molière, Racine y Shakespeare, entre otros.

A lo largo de su vida ocupó diferentes puestos en el mundo de la cultura local: fue funcionario del Museo Nacional de Arte Decorativo, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Escritores, miembro de la Academia Argentina de Letras y también de la Academia Nacional de Bellas Artes.

El escritor porteño falleció en Córdoba el 21 de abril de 1984, dejando como legado un universo literario que proyectó una mirada enriquecedora sobre los avatares del país, sus habitantes y sus mundos perdidos.

viernes, 3 de septiembre de 2010

FILBA RINDE SU TRIBUTO A ONETTI, ENTRE EL ANÁLISIS Y LA LEYENDA

Buenos Aires, 3 sep (dpa) - La figura de Juan Carlos Onetti tuvo su noche de protagonismo en el Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires (FILBA), donde conocedores de su obra se dieron cita para analizar sus escritos, en un panel que también derribó leyendas y evocó anécdotas vinculadas con el escritor uruguayo.

Con participación del uruguayo Carlos Liscano y los argentinos Roberto Ferro y Carlos Gamerro, la mesa "Larga vida a Onetti" contó anoche con la moderación del escritor Martín Kohan.

Kohan sostuvo que hay cierto imaginario literario argentino respecto del Uruguay, una "disposición a inventar espacios en común y apropiarnos de esos escritores uruguayos que nos gustan demasiado, y a los que decidimos sentir y pensar como propios, como Felisberto Hernández, o actualmente Mario Levrero. "(Levrero) nos gusta tanto que no podemos soportar que no lo sea (argentino)", bromeó.

"Y me parece que el caso de Onetti también por ciertas claves biográficas es justamente una referencia clave para ese modo de articular nuestra literatura con ciertos escritores uruguayos", apuntó el autor de "Dos veces junio" y "Ciencias morales".

El escritor y crítico literario Ferro, quien consideró que "la vida de Onetti es la de un personaje de sus novelas", subrayó además que el Premio Cervantes 1980 es "la exhibición desaforada de la falsedad de que Latinoamérica es Macondo".

En ese sentido, Gamerro recordó que en 'Construcción de la noche' "Onetti dice por ahí 'cómo se va a comparar mi pobre Santa María con Macondo, un pueblo donde ocurren milagros'".

"No hay autor más realista, al menos en el tratamiento del detalle de la vida de sus personajes, es un realismo exacerbado. Uno lo podría considerar incluso una anticipación de lo que después se pone de moda a partir de la literatura de Estados Unidos, el realismo sucio. Estos ambientes están siempre degradados, usados, camas donde siempre ha dormido gente antes, colchones que nunca son nuevos".

"Ciertamente en la literatura de Onetti no pasan alfombras voladoras. Si pasaran estarían bastante desgastadas, no podrían volar, pero ni siquiera se plantean. Las muchachas no suben al cielo rodeadas de sábanas, ni siquiera de sábanas raídas", recalcó el escritor y traductor Gamerro.

Liscano, director de la Biblioteca Nacional de Uruguay, advirtió que en Europa la novela latinoamericana todavía se evalúa por su vinculación con el pueblo mítico creado por el colombiano Gabriel García Márquez. "Y en cambio Santa María, que es una ciudad de ficción igual que Macondo, no es considerada el prototipo de ciudad sudamericana".

El escritor uruguayo rememoró que una de las grandes influencias intelectuales de Onetti (1909-1994) fue Julio Payró. "Onetti lo admiraba y, cosa rara, lo quería mucho. Porque Onetti no quería a nadie, no se quería ni a sí mismo".

Y a través de correspondencia entre ambos, publicada recientemente en Uruguay, se rompieron algunos mitos. "Creíamos que Onetti había escrito 'El pozo' en un fin de semana. Esa leyenda circuló hasta ahora, que tenemos las cartas que Onetti le mandó a Payró. Para alegría de nosotros escritores, escribió tres veces 'El pozo', le dio mucho trabajo, la arrastró años y se la rechazaron en más de una editorial aquí en Argentina".

En Buenos Aires entre el 40 y el 50 convivieron entre otros Macedonio Fernández, Witold Gombrowicz y Onetti, recordó Ferro. "Macedonio, Gombrowicz, Onetti, exigen un esfuerzo. Son generosos, pero también plantean que el acto de lectura es un acto riesgoso. Hay que bancarse ser lector de Onetti. No hay ninguna razón para leer rápido a Onetti. Hay que tardar leyéndolo, hay que degustarlo", señaló el autor de "Onetti/La fundación imaginada".

Gamerro también consideró que Onetti es quizás "el escritor más representativo de lo que (Jorge Luis) Borges llamaba las dos patrias, Argentina y el Uruguay".

Otras leyendas en torno a Onetti también rondaron el panel. "El que dio pie para crearlas fue Onetti", apuntó Liscano. En este contexto, recordó que "se dice que leía a (Marcel) Proust y a (Louis-Ferdinand) Celine en francés y a (William) Faulkner en inglés", pero jamás quedó en claro cómo aprendió esos idiomas.

"Cuando los críticos lo entrevistaban, él decía: 'poné lo que quieras'", contó Liscano. "Onetti nunca estuvo comprometido con nada más que con la literatura, el vino y el tabaco", aseveró respecto de la leyenda de algún compromiso político del escritor nacido en Montevideo y fallecido en Madrid.

Asimismo emergieron del público reunido en la librería "Eterna Cadencia" testimonios de personas que conocieron a Onetti, entre ellos el del escritor Noé Jitrik, quien evocó un homenaje realizado en 1978 al autor de "Cuando ya no importe" en una universidad en Xalapa, México.

FILBA, inaugurado el miércoles con una conferencia del antropólogo francés Marc Augé y que finalizará el próximo domingo, también recibe por estos días a escritores reconocidos como el irlandés John Connolly y el español Manuel Rivas, así como a la mexicana Guadalupe Nettel y al peruano Diego Trelles Paz.