Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

jueves, 17 de agosto de 2006

FORO EN RESISTENCIA ABOGA POR LECTORES "COMPETENTES" Y "CAPRICHOSOS"


Resistencia (Chaco), 17 ago (dpa)  Con un llamamiento a formar lectores "competentes", así como "caprichosos y soberanos", inauguró sus actividades el 11 Foro Internacional por el Fomento del Libro y la Lectura en la ciudad argentina de Resistencia.

El escritor argentino Mempo Giardinelli, quien preside la fundación organizadora del evento en la norteña provincia del Chaco, sostuvo ayer que "el buen lector, el lector competente, termina siendo un ser inaprensible, incontrolable. La lectura, todos lo sabemos, conduce hacia la libertad. Y eso para el poder, sobre todo para el poder autoritario, es inadmisible".

En tanto, Ema Wolf, encargada de la conferencia de apertura "De cómo estimular la lectura sin libros (o de cómo engordar ayunando)" apuntó que "la escasez emparenta a la lectura con la prescripción del libro. Leer lo que a uno le dan. Eso, en el mejor de los casos, lleva a un lector obediente, cuando buscamos a un lector caprichoso y soberano que haga de la lectura un acto singular y diferenciado".

Giardinelli, autor de "La revolución en bicicleta" y "Santo oficio de la memoria", aseveró que el único escritor competente es el que antes ha sido lector competente.

"La literatura es una indagación, un camino de búsquedas, no de revelaciones. Escribimos para saber por qué escribimos, y a la vez escribimos para ser leídos, porque todo texto está dormido, provisoriamente muerto, mientras nadie lo lee. Y ahí interviene el lector, el lector lee y da vida, revive el texto".

"Leer es más que escribir. La idea de leer para escribir no me parece producente, porque cada joven lector o lectora se lanzará a escribir si tiene ganas y si tiene talento no habrá quien lo pare. Los mejores alumnos no son los que más o mejor escriben, sino los que leen más", consideró el autor nacido en Resistencia y que estuvo exiliado en México.

El 11 Foro iniciado ayer se desarrollará hasta el 19 de agosto en el Complejo Cultural Guido Miranda de la capital chaqueña bajo el lema "Los géneros literarios y la promoción de la lectura".

Entre los escritores invitados al foro también se encuentran los autores argentinos Marcelo Birmajer, Angélica Gorodischer y Luisa Valenzuela, el español Fernando Operé y el peruano Alfredo Pita.

Wolf, con una reconocida trayectoria en la literatura infantil y ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2005 junto a Graciela Montes por "El turno del escriba", remarcó que escasean libros en torno a los niños. "Están faltando en sus casas; en las bibliotecas de las escuelas, en las colonias de vacaciones, albergues, jardines de infantes", entre otros sitios, pero también por ejemplo en lugares comunes de espera como una peluquería o en un consultorio.

A la vez, indicó que a veces para promover la lectura se recurre a acontecimientos multitudinarios y ruidosos, como maratones o ferias infantiles, en tanto la lectura es "silenciosa, individual, introspectiva".

Wolf subrayó la necesidad de una múltiple existencia de libros, "porque el interés florece en la abundancia, en la posibilidad de descartar, de abandonar muchos libros para quedarse con uno... de querer mucho a algunos libros y detestar otros. Leer, en tanto ejercicio de inteligencia, es un ejercicio de selección, y el resultado no es igual si la oferta es mezquina".

Giardinelli recordó asimismo que "la relación entre educación y lectura en la Argentina nos impone reconocer los retrocesos y recordar de dónde venimos. Venimos de la lectura concebida como peligrosa, subversiva, de décadas de censura, de la incineración de millones de libros, de la cárcel, desaparición y muerte de cientos, miles, de intelectuales".

"Se ha deteriorado la costumbre de leer, son cada vez menos las personas lectoras, y nuestra sociedad parece convencida de que el libro y la lectura están en una misma crisis y son lo mismo. Pero no son lo mismo", destacó.

"Porque el libro es un objeto de consumo, un bien transable que responde a lógicas y estrategias de comercialización, mientras que la lectura es un pan de libertad y de acceso al conocimiento, que puede incluir e incluye al objeto libro, pero que no depende exclusivamente de su adquisición", afirmó.

"Es por eso que algunos sostenemos que la lectura compartida y gratuita, o sea la lectura en voz alta, es el camino más poderoso para el fomento de la lectura. Es la vía ideal, casi perfecta, para el establecimiento de una amistad perdurable con la lectura y el conocimiento", aseveró el escritor.

Hasta el sábado se sucederán diversas mesas de debate sobre los diferentes géneros y la promoción de la lectura, más de una decena de talleres dictados por los escritores y tertulias de lectura literaria -una de ellas dedicada esta noche especialmente a las letras de Chile-.

La primera mesa de debate, "Poesía y fomento de la lectura", estuvo integrada anoche por el mexicano Marco Antonio Campos, el portugués Francisco Viegas, el chileno Cristian Cotett y las argentinas Diana Bellesi y Luisa Futoranksy.

lunes, 14 de agosto de 2006

ESCRITORES DEBATEN EN RESISTENCIA CÓMO CONTAGIAR LA PASIÓN POR LEER


Resistencia (Chaco), 14 ago (dpa)  La ciudad argentina de Resistencia será próximamente sede del 11 Foro Internacional por el Fomento del Libro y la Lectura, que convocará a decenas de escritores e intelectuales de la Argentina y el exterior entre el 16 y el 19 de agosto.

La argentina Ema Wolf, el chileno Poli Délano, el español Fernando Operé, el mexicano Marco Antonio Campos y el peruano Alfredo Pita se cuentan entre los escritores invitados al encuentro en la norteña provincia del Chaco.

Asimismo estarán presentes los autores argentinos Marcelo Birmajer, Angélica Gorodischer y Luisa Valenzuela, los chilenos Cristian Cotett, Pía Barros y Lilian Elphick, el portugués Francisco Viegas y la socióloga y bibliotecóloga francesa Bernadette Seibel, entre otros.

Wolf, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2005 junto a Graciela Montes por "El turno del escriba", será la encargada de la conferencia de apertura, "Estimular la lectura sin libros (o cómo engordar ayunando)".
En tanto, el cierre correrá por cuenta de Valenzuela, con "Los géneros y el género".

El Foro, pionero en su tipo, se desarrollará en el Complejo Cultural Guido Miranda de Resistencia, también llamada "Ciudad de las Esculturas" por la gran cantidad de obras que se exhiben en sus calles.

"En una época de híbridos y de formatos en transformación, proponemos una discusión sobre los géneros clásicos, la intimidad de su génesis, sus posibilidades pedagógicas, versión infantil y juvenil de cada uno, su potencial para contagiar la pasión por leer", afirma la Fundación Mempo Giardinelli, organizadora del evento literario y educativo destinado a docentes, bibliotecarios, estudiantes y lectores.

A lo largo de cuatro jornadas se sucederán las mesas de debate "Poesía y fomento de la lectura", "Cuento y fomento de la lectura", "Novela y fomento de la lectura", "Dramaturgia y fomento de la lectura", "Experiencias institucionales de fomento de la lectura" y "Géneros periodísticos y fomento de la lectura".

Asimismo tendrán lugar más de una decena de talleres dictados por los escritores y tertulias de lectura literaria, una de ellas dedicada a las letras de Chile y en la que 12 autores de ese país leerán sus textos.

Algunos escritores visitarán escuelas de la ciudad, asistirán a entrevistas colectivas o leerán ponencias en una mesa de debate especial a realizarse en la vecina Corrientes, capital de la provincia homónima y asimismo en el noreste argentino.

También se realizará en Resistencia el Primer Encuentro de Abuelas Cuentacuentos de todo el país. Este programa de la Fundación, que convoca a personas de la tercera edad para leer relatos a un público infantil, ya cuenta con varios premios en su haber, entre ellos la distinción Harmony 2006 de la UNESCO.

La Fundación Mempo Giardinelli es una organización no gubernamental que tiene por misión esencial la promoción y fomento de la lectura y sostiene programas sociales vinculados a ese objetivo en el Chaco, una de las provincias más pobres de la Argentina.

jueves, 4 de mayo de 2006

PÉREZ-REVERTE CONFIESA QUE "LAS NOVELAS TE ELIGEN"


Buenos Aires, 4 may (dpa) - "Las novelas te eligen", admitió el español Arturo Pérez-Reverte en Buenos Aires. "Las novelas son como jugar al siete y medio con las cartas. Si la escribes demasiado pronto es fallida o incompleta, si la esperas demasiado tiempo, a lo mejor ni siquiera la escribes porque ha pasado el momento".

El escritor protagonizó anoche un multitudinario acto en la 32 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde presentó su último libro, "El pintor de batallas", sobre un fotógrafo de guerra que se encierra en una torre a pintar un gran fresco sobre una batalla.

En este marco, tampoco faltó una evocación a su personaje más famoso. "Alatriste para mí es muchas cosas. Aparte de que es un placer, me divierte mucho", reveló el autor nacido en 1951 en Cartagena, que actualmente se encuentra trabajando en el sexto tomo de la serie.

"Además es un pretexto estupendo porque me hace volver otra vez a los maestros del XVI y XVII, a los clásicos (...) Es una especie de cura, es como meterse en una clínica de esas que te renuevan la sangre y te dejan estupendamente", declaró.

Pérez-Reverte, miembro de la Real Academia Española (RAE), confesó que gasta mucho dinero en libros antiguos y ha montado una gigantesca biblioteca. "Otros van por el sexo, pues yo voy por los libros", bromeó respecto de lo que definió como su "única pasión desordenada". "Entonces tengo la suerte de que para trabajar no necesito irme a ninguna biblioteca ni a ningún sitio, tengo ahí cartografía de la época, mapas de ciudades".

Pérez-Reverte señaló asimismo que ya tuvo oportunidad de ver una versión "en bruto" de la película "Alatriste", dirigida por Agustín Díaz Yanes y protagonizada por Viggo Mortensen, de quien aseguró que "tiene un acento argentino que hubo que trabajarlo muchísimo".

"La película está muy bien, estoy muy contento con ella. Hay cosas que me gustan más, otras que me gustan menos, porque una película es siempre una película", explicó.

"Y él (Mortensen) es Alatriste físicamente", destacó. "¡El tipo se lo tomó tan en serio que hasta se vestía de Alatriste cuando no lo tenía que hacer!", se rió junto con el auditorio. "Y cuando lo ves es impresionante, el tipo realmente es un asesino, un espadachín, un soldado español del XVII, sin la menor duda".

Pérez-Reverte, corresponsal de guerra durante 21 años antes de iniciar una exitosa carrera en la literatura, precisó respecto de "El pintor de batallas": "Pues pensé que era el momento de ajustar cuentas con una parte de mi memoria de la que no estoy muy orgulloso y de la que tampoco estaba muy tranquilo, y sigo sin estarlo. Una novela no soluciona las cosas, pero sí a lo mejor ayuda a asumirlas".

"Todos somos animales peligrosos", sostuvo el autor de "La tabla de Flandes" y "El maestro de esgrima". "El tipo que mata, que viola en Bosnia, el tipo que tortura en la ESMA de Buenos Aires, somos nosotros". "Esta novela es un intento de asumir mi responsabilidad como parte de eso, no hay nadie inocente, ni los niños son inocentes. El niño que es hoy víctima puede ser verdugo mañana".

"Es que vivimos en guerra desde que el primer animal peleó con otro por un pedazo de comida, o por un sorbo de agua. El 'nunca más una guerra' es absurdo, terminará ETA, y terminará el terrorismo, y terminará (Osama) Bin Laden, y habrá pues otros terrorismos y otras guerras, porque está en la naturaleza de las cosas. A nuestra cultura y nuestro buen juicio corresponde que los efectos sean los menos graves posibles", apuntó.

"Es necesario educar a la gente no para un mundo sin guerras, porque eso es imposible, sino para un mundo en el cual la guerra no destruya al hombre moral e intelectualmente. Para que el hombre pueda sobrevivir culturalmente, moralmente, ideológicamente, espiritualmente, a la realidad inevitable de la guerra en sus distintas manifestaciones", manifestó su pesimismo.

Pérez-Reverte consideró que esa cadena de horror es absolutamente humana y natural. "Yo formo parte de ella, yo soy culpable también de esa cadena, porque formo parte de este cosmos tan injusto y tan cruel y tan hostil", expresó.

"Esta novela nace de muchos remordimientos por mi falta de compasión cuando yo era reportero, cuando yo trabajaba mirando un reloj, y tenía que transmitir desde Sarajevo, desde donde fuera", relató.

A su vez, se mostró criticó con el periodismo. "No por su culpa, no por culpa de los periodistas, no siempre, es cómplice. Cuanto más vil, cuanto más cobarde es una sociedad, más cobarde es el periodismo. Como desde mi punto de vista la sociedad occidental actual no está en su mejor momento moral, pues el periodismo tampoco está a la altura. Eso hace que en algunos momentos determinados esté muy contento de estar fuera".

Interrogado acerca de cómo ve la vida pasados los cincuenta años, Pérez-Reverte respondió sin rodeos: "Me noto viejo, porque cuando miras al futuro y ves más pasado que futuro significa que algo ya se ha quedado atrás. Hay cosas que ya no puedo hacer, ya no me atrevo a hacer. Y sobre todo ahora empiezo a pensar en que el ser humano debe planearse el final con serenidad".

En tanto, este jueves será el turno de su compatriota Enrique Vila-Matas para presentarse en la feria. Previamente ya participaron la también española Rosa Montero, el británico Hanif Kureishi y el argentino Tomás Eloy Martínez, quien inauguró el megaevento editorial y cultural que se extenderá hasta el 8 de mayo.

jueves, 27 de abril de 2006

ENTREVISTA: UN FUGUET CINEASTA QUE NO ERA "UN ESCRITOR TAN FELIZ"




"Nunca quise ser escritor, me convertí en uno. En cambio siempre quise ser director de cine, desde mucho antes", admitió el chileno Alberto Fuguet a su paso por el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI), donde también adelantó detalles de su próximo film, "Perdido".

El autor de "Tinta Roja" y "Mala Onda" estuvo en el BAFICI como jurado y asimismo presentó su primer largometraje, "Se arrienda". "Sin duda yo no me sentía un escritor tan, tan feliz, porque no luché por ser escritor, como que me llegó. Siento en cambio que como director he tenido que luchar, o al menos esperar", declaró en entrevista con dpa.


Fuguet logró resonancia coeditando la antología de jóvenes autores "McOndo" en 1996, que tomaba abrupta distancia del realismo mágico, y es considerado entre los autores más emblemáticos de la nueva narrativa latinoamericana, interesada en la cultura de masas. El cine ya estuvo presente por ejemplo en su última novela, "Las películas de mi vida", a la vez que tituló "Cortos" un volumen de cuentos.


Y la demorada decisión de ocupar la silla de director se vio impulsada justamente cuando visitó unos años atrás el BAFICI. "Vi un par de películas que me parecieron muy simples y me tocaron mucho, de gente mucho menor que yo, y dije basta. Tengo que aprovechar los contactos que tengo".


El autor que se crió en Estados Unidos y vive en Santiago relató que la génesis real de "Se arrienda" tuvo que ver con su propia frustración.


"La película es sobre cómo se adaptan los sueños con la realidad, qué pasa cuando uno se convierte no en lo que uno quiere ser sino en lo que uno se convirtió. Que casi todo el mundo se transforma en lo segundo, no exactamente en lo que quiso ser. Y hay una cierta edad en que uno tiene que decir 'bueno, yo ya no fui lo que quería ser, sino soy lo que soy'".

"Por suerte yo lo logré, y ahora siento que soy director de cine", manifestó risueño. "Para mí el triunfo fue hacerla, y que quedara bien", apuntó respecto de la cinta protagonizada por Luciano Cruz- Coke, en la piel del frustrado compositor Gastón Fernández, que se convirtió en un éxito de público en su país.

El trazado de paralelismos con la literatura resulta prácticamente inevitable. "En un libro de alguna manera tienes todo el dinero del mundo, es gratis, tienes todas las palabras del mundo para usar; en el cine tú tienes sólo cuatro o cinco semanas para rodar", ejemplificó. 



"Eso me gustó del cine, me pareció que era mucho más intenso. Por ejemplo perdí diez kilos, nunca los he vuelto a recuperar".


Fuguet, nacido en 1964, tiene pensado continuar tendiendo puentes entre literatura y séptimo arte. "De hecho ahora estoy haciendo un libro y una película que son muy distintos, pero se van a llamar igual. La película se va a llamar 'Perdido' y el libro 'Extraviado' o 'Missing'. Son historias totalmente distintas, pero vienen de la misma base".

"Me di cuenta que estaba muy interesado en el tema de perderse, de gente que se pierde, de perderse uno en la vida. Las dos tienen que ver con historias reales, pero una es mucho más real, porque es una historia familiar de un tío mío que nunca más se supo de él", la que plasmará en el papel. La otra, que Fuguet planea filmar en marzo, se basa en el libro "El empapado Riquelme", de Francisco Mouat. "Lo leí y quedé muy impactado", dijo.

Consultado acerca de qué le atrae de los personajes perdidos, el escritor, cuya infancia transcurrió en California, reflexionó: "Creo que en una época estuve perdido también. No tener un idioma, no tener una raíz, no sentirte parte de. Me doy cuenta además que yo no soy el único, la mayoría de la gente está perdida".

En cuanto a su participación en la octava edición del BAFICI, entre el 11 y el 23 de abril, Fuguet consideró "loco" haber estado hace pocos años como crítico y luego como cineasta y jurado de la competencia argentina. "Es una buena responsabilidad, es agradable, pero también es agotador, porque te pierdes el lado lúdico", opinó.

Fuguet se manifestó admirador de los cineastas argentinos Lucrecia Martel, Pablo Trapero, Ezequiel Acuña y el también escritor Martín Rejtman, entre otros. En cuanto a las películas de esta generación de realizadores, destacó que "son hechas por gente que le gusta el cine, que ya no están haciendo cine político para quedar bien, toman riesgo económico".

A su vez, Fuguet subrayó que en Chile "están ocurriendo muchísimas cosas muy rápidamente, y principalmente, más que decir si es bueno o malo, es bien diverso, se están estrenando muchísimas películas. Pero lo que más me importa a mí es que la gente las está yendo a ver", algo que antes no sucedía.

El autor elegido en 2002 para la portada de la revista "Newsweek" bajo el título "Latin Literature's New Look", expresó: "Yo no sé si McOndo existe o no, pero efectivamente los nuevos escritores jóvenes, que ya no somos tan jóvenes, todos ellos fuimos criados por el cine y algunos de nosotros hacemos películas ahora. Pero a ningún escritor nuevo latinoamericano el cine le es ajeno".

"La literatura ya no es tan famosa como antes", aseveró. "La idea del 'boom' nunca va a volver a ocurrir. Muchísimos libros salen publicados y ahora nadie se entera. Pero se está escribiendo distinto, sin duda", apuntó. "Un escritor como Roberto Bolaño o mismo Rodrigo Fresán están siendo respetados y leídos afuera y no están entregando el mensaje del realismo mágico", añadió.

jueves, 20 de abril de 2006

"PALABRA VIVA" RECUPERA VOCES NO SILENCIADAS DE AUTORES DESAPARECIDOS

   Buenos Aires (dpa) - "Palabra viva", la primera antología de escritores desaparecidos durante la última dictadura militar en Argentina, recupera con espíritu de exhaustividad las vidas y voces de más de un centenar de autores en biografías y textos.

   "Creemos que hemos hecho un homenaje realmente importante a los desaparecidos, y a la vez una herramienta de lucha y de toma de conciencia política", apuntó Víctor Redondo, presidente de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA). Fruto de casi tres años de investigación, este testimonio de 260 páginas publicado por la SEA se presentará oficialmente en un acto en la 31 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

   "Cada vez que se nombraba a escritores desaparecidos se nombraba a los cuatro o cinco que, con justo motivo, y con gran talento por cierto, habían ya desarrollado una actividad literaria pública, respetada, que tenían lectores... como pueden ser Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, Miguel Angel Bustos, Jorge Santoro", expresó Redondo a dpa.

   Pero más allá de estos nombres y otros como los de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Urondo, asimismo hubo desaparecidos con una actividad literaria relativamente extensa y que no fueron conocidos. Y varios, en los comienzos, que vieron truncado el desarrollo de su talento literario. Redondo señaló que
las edades de los 103 escritores de la recopilación oscilan entre los 17 y los 63 años, "aunque el promedio debe estar por debajo de los 30".

   "El escritor en aquellos años había entrado en la vorágine política que se vivía y estaba más cerca de la lucha política que ahora, al menos de la lucha política revolucionaria. La intelectualidad se veía naturalmente arrastrada a acompañar ese movimiento revolucionario; hoy en día el intelectual está mucho más individualista, mucho más temeroso, más escondido", opinó Redondo.

   Cuando se formó la SEA en 2001 uno de los primeros objetivos, "una cuestión de honor", fue saber a ciencia cierta cuántos y quiénes eran los escritores desaparecidos. Pero habían transcurrido ya muchos años desde que la dictadura más cruenta de la historia argentina (1976-1983) instaurara una política de secuestros, torturas y asesinatos. Según estimaciones de organismos de derechos humanos, dejó unos 30.000 desaparecidos.

   "Justamente formamos esta nueva organización de escritores porque la que existía no existe en realidad, que es la llamada Sociedad Argentina de Escritores (SADE). Es una organización que sólo se ocupa de su vida interna, de rendirse homenajes y de tonterías, pero que de las verdaderas necesidades de los escritores nunca se ocupó", afirmó Redondo.

   "Nos enteramos de que varios de los miembros de comisiones directivas del período de la dictadura habían recibido pensiones graciables de por vida de parte de los militares", señaló el poeta y editor. "Quiere decir que de parte de la SADE hubo una complicidad, al menos en el terreno del silencio, muy grande con respecto a la dictadura".

   La SEA presentó en un acto en marzo de 2002 una primera lista con unos 50 nombres de escritores desaparecidos, y luego una comisión inició la búsqueda de sus textos. En esa labor prácticamente detectivesca surgieron más nombres, hasta llegar a los 103 del libro.

   "Palabra viva" logró reunir textos de 71 autores (en algunos casos resultado de una selección, en otros el único que se obtuvo), y de 32 publica solamente la biografía con las circunstancias de su desaparición. Ya con el libro en imprenta, se supo de otros tres escritores desaparecidos, con lo que la cifra subió a 106, y se hallaron textos de dos autores. "Eso quedará para la segunda edición", anticipó Redondo.

   El presidente de la SEA definió al libro como una recopilación: "No elegimos a quiénes poner, aquí pusimos a todos lo que pudimos encontrar. No buscamos a los mejores, buscamos a todos, porque como asesinados todos tienen el mismo valor. Porque además no los asesinaron por ser escritores, obviamente, sino por ser militantes sociales, políticos".

   En "Palabra viva" se despliegan mayormente poemas, pero también cuentos, fragmentos de ensayos, entrevistas y artículos periodísticos. Redondo explicó la predominancia de la poesía indicando que "a la mayoría los mataron muy jóvenes, y lo primero que escribe el joven es poesía".

   En el caso de Walsh, se incluye una carta en la que cuenta cómo asesinaron a su hija Victoria, y en el del cineasta Raymundo Gleyzer, una entrevista. En las páginas dedicadas a Conti se leerá una carta en la que anticipa en enero de 1976 el golpe militar de marzo y las desapariciones de personas.

   Redondo sostiene que la riqueza del libro radica en la mezcla de textos con las biografías, "realmente desgarradoras". "Ese juego entre la realidad brutal a que se vieron sometidos y la belleza, en muchos casos el candor de inocencia, ese choque, transforma este libro no sólo en una muestra literaria que no pudo desarrollarse, sino en una radiografía absolutamente fiel y concreta de lo que fue la crueldad con que fue destrozada esa gente".

   La edición de 5.000 ejemplares fue facilitada por un acuerdo con la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, que compró 2.000 ejemplares para todas las bibliotecas populares del país. La tapa de "Palabra viva" cuenta con una obra de Franco Venturi, el primer artista plástico desaparecido y que perteneció al grupo Espartaco, un movimiento de arte político argentino.

   Los escritores desaparecidos "nos dejaron una palabra de gente que vivía la vida intensamente y que junto a su lucha revolucionaria tenían vivos y a flor de piel un montón de sentimientos que los hacían muchísimo más humanos que el común de los mortales. Porque casi en todos los textos hay amor, solidaridad, está presente el otro", destacó Redondo.

   El presidente de la SEA se mostró esperanzado de que "Palabra viva" tenga gran difusión por América Latina, y que la iniciativa se extienda a otros países. "Lo que buscamos es que el libro sea una herramienta de lucha para que estas cosas no se vuelvan a repetir jamás", aseveró.

miércoles, 19 de abril de 2006

TOMÁS ELOY MARTÍNEZ, O LA CONSTRUCCIÓN DE "UNA POÉTICA DE LA DUDA"


Buenos Aires, 19 abr (dpa) - El escritor argentino Tomás Eloy Martínez, quien inaugurará mañana la 32 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, afirmó hoy haber descubierto que fue "construyendo una poética de la incertidumbre, una poética de la duda".

Respecto de la antología "La otra realidad", que se publica estos días con fragmentos de sus novelas, notas periodísticas, relatos, textos inéditos y críticas literarias con selección de la brasileña Cristine Mattos, sostuvo que le ha sido muy provechoso ver ese texto, en el cual aseguró no tuvo "prácticamente intervención".

"Lo que yo no había visto y esta mujer ha descubierto para mí y fue muy útil es que yo fui construyendo una poética de la incertidumbre, una poética de la duda. Inadvertidamente hice honor a mi nombre, que es Tomás, que es 'el que duda'", aseveró hoy en una charla distendida con periodistas.

Esta realidad puesta en duda implica "la indagación sobre los bordes, entre ficción y realidad, sobre qué bordes estamos caminando. La búsqueda de mi borde es en qué momento nos perdemos entre la ficción y la realidad, cuándo estamos situados de un lado o del otro", explicó el ganador del Premio Alfaguara en 2002 por "El vuelo de la reina", nacido en la norteña provincia de Tucumán en 1934.

"Yo tengo un modo de salvaguardarme, que es cuando miento, y miento a conciencia, y sucede a menudo, le pongo 'novela' a mis textos, o 'cuento' o 'ficción', y determino muy claramente el género. Cuando escribo periodismo nunca miento, y tomo mucho cuidado en eso", afirmó Tomás Eloy Martínez. La justicia rechazó recientemente una demanda por daños y perjuicios en su contra iniciada por el ex gobernador de facto de Tucumán Antonio Domingo Bussi, a raíz de un artículo suyo.

Autor de dos clásicos de la literatura argentina, "La novela de Perón" (1985) y "Santa Evita" (1995), sostuvo que "La mano del amo" (1991), probablemente la novela que más quiere y que recientemente fue reeditada, constituyó una "bisagra" entre ambos.

A la hora de detallar sus proyectos, adelantó que actualmente está en proceso de escribir dos libros, el primero de ellos una novela llamada "Purgatorio". "No viví ni un solo día de la dictadura militar en Argentina. Entonces, como no lo viví, quiero vivirlo a través de la escritura", explicó. Su segundo libro, en tanto, formará parte de una serie sobre diferentes mitos, para la cual eligió el del Olimpo.

El escritor reiteró que trabaja en Estados Unidos y vive en Argentina, donde inaugurará mañana la feria que se desarrollará hasta el 8 de mayo bajo el lema "Los libros hacen historia".

"Los Estados Unidos me han ofrecido una posibilidad que creo que es muy inusual. Mi universidad me ha nombrado escritor residente, por lo tanto mi única obligación es: enseño cuando quiero, atiendo a los estudiantes todo lo que puedo, pero me pagan por escribir lo que sea, novelas, ensayos. No tengo que escribir textos académicos, ni siquiera estoy obligado a eso", destacó.

Sin embargo, el director del Programa de Estudios Latinoamericanos en la Rutgers University de Nueva Jersey manifestó que vivir actualmente en Estados Unidos "no es envidiable".

"La vida durante la época de (Bill) Clinton diría que era casi paradisíaca comparada con esta época de mentiras y de ofensas al sentido común que es la época de (George W.) Bush, es una época belicosa (...) para mantener en alto el prestigio de un régimen que se descascara por las mentiras evidentes que cada día se descubren. Entonces es muy desagradable vivir ahora en los Estados Unidos".

En este sentido, relató que su amigo Paul Auster también se siente muy "descorazonado" y le manifestó estar "con ganas" de exiliarse en Francia. "No hay miras de que esto mejore, por lo contrario, hay una escalada bélica que va en dirección a Irán en este momento", opinó el finalista en 2005 del Man Booker International Prize.

En cuanto al mapa político latinoamericano actual, sostuvo: "En verdad no nos ven, y cuando nos ven, ven el compromiso de orden comercial. Por ejemplo Venezuela les preocupa porque los Estados Unidos son altamente dependientes del petróleo venezolano. La clase media, la clase corriente, ve a América Latina como una enorme masa absolutamente homogénea (...) somos todos los mismo, somos todos hispanos".

A su vez, identificó como "el gran problema" de este momento el alzamiento de los inmigrantes en Estados Unidos. "Es un movimiento de una fuerza que está por fin tomando conciencia de su situación de unidad y de poder. Pero no creo que América Latina pueda despertar interés, a menos que entrañe alguna forma de peligro".

Tomás Eloy Martínez apuntó en este contexto que los autores latinoamericanos en los mercados internacionales, sobre todo el europeo y estadounidense, tienen "una fortuna muy despareja". "'Santa Evita' fue un fenómeno absolutamente inusual en los Estados Unidos, vendió 75.000 ejemplares, pero fue un hecho único", apuntó.

Especificó que "sólo el cinco por ciento de los libros que se publican en Estados Unidos son traducciones en las editoriales comerciales. Y de ese cinco por ciento sólo el tres por ciento tiene reseñas en los diarios".

Lamentó que "en Buenos Aires casi ha desaparecido la crítica, se escriben más bien entrevistas, se escribe muy poca crítica literaria, de modo que la crítica es de poca ayuda para los autores. Por lo tanto depende de las leyes del mercado".

Mercado que en estos días se despliega en la Feria del Libro de Buenos Aires, con más de 1.400 expositores de 35 países, así como con las visitas destacadas de autores como los españoles Arturo Pérez- Reverte, Enrique Vila-Matas y Rosa Montero, y la mexicana Laura Esquivel.

lunes, 17 de abril de 2006

FERIA DEL LIBRO DE BUENOS AIRES TENDRÁ UN FUERTE SELLO IBEROAMERICANO

Buenos Aires, 17 abr (dpa) - Los españoles Arturo Pérez-Reverte, Enrique Vila-Matas y Rosa Montero así como la mexicana Laura Esquivel serán algunos de los protagonistas de la 32 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el gigantesco escaparate literario que abrirá sus puertas al público el próximo jueves 20.


Otros escritores que asimismo intervendrán en la nueva edición del megaevento cultural y editorial hasta el 8 de mayo serán el británico Hanif Kureishi, la estadounidense Siri Hustvedt y el argentino residente en Estados Unidos Tomás Eloy Martínez.

La muestra, que convoca cada año a más de un millón de personas, contará con la participación de 35 países (entre ellos Brasil, Chile, Cuba, El Salvador, España, México, Panamá y Paraguay) y más de 1.400 expositores que se acomodarán en 36.500 metros cuadrados en el predio de la Rural, en el moderno y concurrido barrio porteño de Palermo.

El lema de este año, "Los libros hacen historia", responde a que "los libros en sí tienen y hacen historia. Es decir, reflejan un pasado y diseñan un porvenir", según Carlos Alberto Pazos, presidente de la Fundación El Libro, entidad que organiza el evento con más de 1.100 actos programados.

Entre las novedades de 2006 se cuentan dos stands, "uno que se llama Zona de Poesía, donde hemos invitado a participar en forma gratuita a editoriales o autores que publican sus propios libros de poesía y que no tienen cabida en el mercado comercial, y otro dedicado a las revistas culturales, que tampoco pueden estar presentes en la feria por sus propios medios", explicó a dpa Marta Díaz, directora de ferias de la Fundación El Libro.

Los poetas tendrán además otro nuevo espacio de encuentro, ya que se celebrará la primera edición del Festival Internacional de Poesía del 3 al 6 de mayo, al que asistirán entre otros el colombiano Héctor Hernán Zapata Londoño, la cubana Nancy Morejón y el uruguayo Alvaro Ojeda.

Asimismo este año sendas videoconferencias permitirán la participación virtual del estadounidense Ray Bradbury y la mexicana Elena Poniatowska en la feria, que en su inauguración oficial contará con Tomás Eloy Martínez.

Marta Díaz apuntó que a nivel latinoamericano esta feria "no solamente es la más grande en superficie, es la más grande comparativamente con la cantidad de público que accede. Porque hay que ver que si bien la Feria de San Pablo tiene mayor cantidad de público, tiene mayor cantidad de habitantes que viven en esa ciudad y en sus alrededores".

Por otra parte, no faltará en la muestra una evocación a Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, autores emblemáticos de la literatura argentina. El 23 de abril, Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, se celebrará una maratón de lectura dedicada a textos del autor de "El Aleph", con participación de su viuda María Kodama.

A la vez, se presentará un proyecto de índole multidisciplinaria llamado "Cortázar ­ El otro juego", que aborda los textos del autor de "Rayuela" desde distintas miradas. También habrá un panel destinado a homenajear al escritor Juan José Saer, fallecido el año pasado en París.

Y días antes de que la Feria abra al público, sesionan desde hoy actividades especiales como las 22 Jornadas de Profesionales del Libro, hasta el 20 de abril, y las 16 Jornadas Internacionales de Educación, hasta el 19. También se desarrollará el 9 Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro, del 21 al 23, y el 11 Encuentro Internacional de Narración Oral, del 28 al 30.

"La feria tiene éxito porque es un lugar de encuentro. Para el que es lector habitual, es una gran librería donde evidentemente puede hallar cosas que no encuentra habitualmente. Y en cuanto al que no lo es (...) es el lugar donde se desarrolla una intensa actividad cultural", apuntó Marta Díaz.

viernes, 7 de abril de 2006

"LA GULA DEL PICAFLOR", CUANDO LA SEDUCCIÓN CRISTALIZA EN NOVELA


Buenos Aires, 4 jul (dpa) - El escritor boliviano Juan Claudio Lechín, hijo del legendario sindicalista Juan Lechín Oquendo, concibió la excéntrica idea de organizar un congreso de seductores. Y la fantasía, en lugar de volverse realidad, se hizo ficción en "La gula del picaflor", Premio Nacional de Novela de Bolivia y finalista del Rómulo Gallegos.

"Yo quería hacer el congreso en verdad. Decían que mi papá había sido un gran seductor de joven y ya estaba muy viejito. Yo quería invitar a amigos, que son espléndidos narrando historias de seducción, a un congreso donde mi papá fuera el presidente", recordó Lechín, de paso por Buenos Aires para el lanzamiento de su novela, recientemente publicada en Argentina por editorial Alfaguara.

El libro enhebra las narraciones de siete seductores que se dan cita en este congreso secreto en La Paz y que hacen gala de las más diferentes técnicas en el arte de la conquista. Sus historias, protagonizadas por hombres y mujeres de diferentes edades y clases sociales, combinan intriga, cinismo, picardía y erotismo.

El personaje de Don Juan, inspirado en su padre, no sólo preside las sesiones, sino que es el encargado de conectar las historias de seducción mientras pelea, con todas sus limitaciones, por una conquista. A sabiendas de que su hijo lo convertiría en un personaje de ficción, se reía y le decía: "Si te contara la mitad tendrías para veinte novelas, no para una". Juan Lechín Oquendo murió en 2001, mientras el libro iba tomando forma.

Lechín explicó por qué eligió retratar a su padre anciano en la ficción: "Si era una historia más (de seducción)... podía ser inferior o superior a las demás historias, pero no cumplía la función de hilvanante". "El, sin cuerpo y sin memoria, sigue siendo un hombre apasionado, que es lo que me parece que de verdad lo define", indicó.

De todas maneras, relató Lechín, ya había "exorcizado" a su padre al escribir su biografía sobre registros magnetofónicos, una tarea que describió como "muy extenuante". "El haber escrito su biografía épica me permite describirlo sin culpa en el momento más duro de su vida, que fue su vejez", expresó el también dramaturgo y ensayista.

Lechín señaló que la novela recibió críticas por la ausencia de la voz de la mujer. "Pero no podemos dejar de inferir que ahí está este universo femenino", afirmó a dpa el escritor nacido en Cochabamba en 1956, que publicó anteriormente la novela "El festejo del deseo" (1993) y la obra teatral "Fernando, el caótico" (1998).

"Un poco corresponde al universo femenino histórico, donde la mujer habla en la trastienda, en el susurro. Paulatinamente en la modernidad ya no, ya no sucede eso, pero históricamente la voz de la mujer es una voz escondida. Y por eso al final pongo un personaje femenino que habla de frente", añadió.

Lechín contó que le conmovió inmensamente recibir el Premio Nacional de Novela 2003 en su país y ser finalista de la última edición del Rómulo Gallegos. "Fue como una ratificación de que había tomado una buena decisión" al retornar a la literatura, ya que pese a escribir desde los 16 años, se había desligado por un tiempo de las letras. "Estudié economía porque íbamos a hacer la revolución, fui político porque la revolución estaba a la puerta. Tuve que ser empresario para mantener una familia".

El riesgo de escribir una novela de siete seductores era que todos se parecieran entre sí. "Gracias a la dramaturgia que aprendí en el teatro y en el cine había que encontrar elementos cordales que diferenciaran a cada uno, antes de las voces. Cada uno en la base de la construcción de cada historia tiene un arquetipo distinto".

A la vez, manifestó que "las voces son distintas porque, como en un buen congreso boliviano, tiene que haber representación por departamento, por provincia. Tengo una facilidad para trocar de acento", apuntó el escritor que vivió en Lima, Caracas y Boston. Lechín viajará más adelante entre otros a España, donde "La gula del picaflor" se publicará próximamente.

Lechín consideró que la figura del seductor solamente se da en presencia de la prohibición. "Si no hay prohibición, hay seducción pero no hay seductor. El seductor solamente se produce cuando hay una prohibición religiosa con la pareja, una prohibición de edades, de clases sociales, de razas".

"En toda la novela siempre existe un elemento de prohibición de edades, de razas, de prejuicios, que hacen que el seductor actúe con ese poder, con ese grado de cinismo, porque no solamente tiene que seducir a la mujer, sino que tiene que convencerla de que esas prohibiciones deben caer, de que se rinda", dijo.

El escritor admitió que el seductor no siempre tiene éxito. "Yo diría que la tasa para los tamaños esfuerzos que pone el seductor en conquistar a las mujeres, el rendimiento, es más bien bajo". Y apuntó con picardía: "Lo que pasa que en un congreso de seductores uno no va a contar la historia de sus múltiples fracasos, sino va a contar la historia de sus éxitos".

miércoles, 28 de diciembre de 2005

ENTRE EL PROTAGONISMO DEL QUIJOTE, CONTROVERSIAS Y PARTIDAS

Buenos Aires, 28 dic (dpa) - 2005 cedió su protagonismo cultural al cuarto centenario de la primera parte de "Don Quijote de la Mancha", a la vez que fue testigo de fuertes polémicas en torno a varios premios literarios y la pérdida de grandes escritores como Guillermo Cabrera Infante y Augusto Roa Bastos.

La conmemoración del 400 aniversario de la aparición de la obra cumbre de Miguel de Cervantes no solamente se extendió por España y Latinoamérica, sino también por otras latitudes, desplegando una verdadera avalancha de actos, exposiciones, debates, maratones de lectura y piezas musicales y teatrales.

Tras su presentación en el Congreso de la Lengua de Rosario, en noviembre de 2004, la edición popular del Quijote de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española se ubicó tanto en España como en América en las listas de libros más vendidos. "El furor con diferentes matices se repitió en toda Hispanoamérica desde su lanzamiento global", señaló la editorial Alfaguara.

Además, comenzó la publicación de una Gran Enciclopedia Cervantina en la que trabajaron 120 expertos y vieron la luz múltiples nuevos estudios en torno a la obra más universal de la literatura española. En el año de Alonso Quijano también se anunciaron traducciones de la que se considera la primera novela moderna a lenguas indígenas como el náhuatl, maya, zapoteco, purépecha y quechua.

Y la euforia "quijotesca" indujo incluso al gobierno de Venezuela a repartir gratuitamente un millón de ejemplares en un operativo bautizado "Dulcinea" y a un grupo de policías mexicanos a traducir la obra a clave policial, como parte de una iniciativa para acercarlos a la cultura.

También ha sido un año pródigo en polémicas en torno a los galardones literarios. La española María de la Pau Janer ganó el Planeta con su novela "Pasiones romanas" y el peruano Jaime Bayly fue finalista con "Y de repente, un ángel". Pero el escritor catalán Juan Marsé, miembro del jurado, cuestionó públicamente las obras ganadoras. "Muestran buenas intenciones, pero no están acabadas", manifestó.

En tanto, la Justicia argentina condenó al escritor Ricardo Piglia y a la editorial Planeta a indemnizar a otro novelista, quien denunció la manipulación del Premio Planeta Argentina en 1997. Según el fallo, existió "predisposición o predeterminación del premio en favor de la obra de Ricardo Piglia", "Plata quemada".

El Premio Tusquets Editores de Novela, por su parte, fue declarado desierto, luego de que ninguno de los 785 manuscritos lograra convencer al jurado de recompensar una "creación literaria con méritos excepcionales".

Mientras, el ganador del Premio Juan Rulfo, el mexicano de origen español Tomás Segovia, desató un pleito con la familia del escritor, al decir que "no se sabe cómo pudo escribir Juan Rulfo una obra tan notable, ya que no era un hombre preparado". Los herederos del autor consideraron ofensivas esas declaraciones y pidieron que se quitara su nombre al Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe.

Justamente este año México homenajeó a Rulfo por los 50 años de la edición de la novela "Pedro Páramo", una de las máximas expresiones de la literatura latinoamericana, admirada por escritores como Jorge Luis Borges y Gabriel García Márquez. En coincidencia con el aniversario, se editaron investigaciones y biografías sobre el mítico autor que publicó tan sólo dos obras.

Por su parte, el premio literario más importante de las letras hispanas, el Cervantes, recayó este año -sin controversias mediante- en el mexicano Sergio Pitol, autor de "No hay tal lugar", "El arte de la fuga" y "El viaje", entre muchas otras obras.

Una novela ambientada en el franquismo, "El vano ayer", del español Isaac Rosa, obtuvo el premio Rómulo Gallegos, mientras que otra que recaló en la Génova del siglo XIII, "El turno del escriba", de dos argentinas conocidas por su trayectoria en la literatura infantil, Graciela Montes y Ema Wolf, se adueñó del Premio Alfaguara.

Más allá de las encendidas polémicas, también fue un año de pérdidas, con la partida de dos Premios Cervantes inscriptos en el fenómeno conocido como el "boom" de la literatura latinoamericana: el cubano Cabrera Infante y el paraguayo Roa Bastos.

A fines de febrero, Cabrera Infante ("Tres tristes tigres", "La Habana para un infante difunto") falleció a los 75 años en Londres, donde vivió durante cuatro décadas. Apasionado por la literatura y el cine, se había exiliado de Cuba luego de distanciarse de Fidel Castro.

Roa Bastos ("Yo, el Supremo", "Hijo de Hombre"), máximo exponente de la literatura paraguaya, murió a fines de abril a los 87 años en Asunción. La realidad de su país -del que debió partir durante la larga dictadura de Alfredo Stroessner- tuvo un enorme peso en su obra literaria, con un espacio privilegiado para la crítica del poder y del autoritarismo.

También falleció en junio lejos de su tierra natal el autor argentino Juan José Saer, radicado en Francia, mientras trabajaba en su novela "La grande". Asimismo España perdió este mes al filósofo y escritor Julián Marías, gran continuador del pensamiento de José Ortega y Gasset.

En tanto, para el próximo año ya despunta la publicación de "El pintor de batallas", nueva novela del español Arturo Pérez-Reverte, cuando llegará a la pantalla grande el film "Las aventuras del capitán Alatriste", protagonizado por Viggo Mortensen. También el peruano Mario Vargas Llosa anunció su novela "Travesuras de la niña mala" para el primer semestre de 2006.

Y como muestra de que 2005 tampoco estuvo exento de curiosidades, Aracataca, pueblo natal de García Márquez, propuso recientemente cambiar su nombre a Aracataca-Macondo, en alusión al poblado de "Cien años de soledad". Así, la tierra del realismo mágico podría escapar de las páginas de la novela rumbo a la conquista de los mapas.

sábado, 19 de noviembre de 2005

SARAMAGO:"SOBRE PÁGINA DE LIBRO SE PUEDE LLORAR, SOBRE DISCO DURO NO"

Rosario, 19 nov (dpa) - "Sobre la página de un libro se puede llorar, pero sobre el disco duro de la computadora no se puede", definió hoy el escritor portugués y Premio Nobel de Literatura José Saramago la diferencia entre leer un libro real y hacerlo en la pantalla de una computadora.

Saramago participó en una escuela rosarina de la entrega de los Premios del Certamen Nacional de Escritura 2004, en el marco del III Congreso Internacional de la Lengua Española, ocasión en la que recibió numerosas muestras de afecto de los asistentes.

El Premio Nobel de Literatura llamó a no olvidar que, "se haga lo que se haga, computadoras, Internet, no hay nada en el mundo que haya podido sustituir al libro".

"Yo no he tenido libros, libros míos, hasta los 18 o 19 años. También es cierto que en ese tiempo no teníamos nada más que libros, los que podían llegar a ellos. Afortunadamente no teníamos nada, porque aquel que no tiene nada se lo inventa para tener algo", dijo.

"Toda mi cultura literaria yo la he recibido en la biblioteca pública, porque yo en casa no tenía libros", subrayó el autor que mañana participará durante la última jornada del congreso en un homenaje a Ernesto Sábato.

Asimismo señaló que si tuviera que elegir un libro para llevar a una isla desierta, sería El Quijote. "Por llamarlo así, es el Papa de los libros".

Por otra parte, Saramago, una de las principales figuras en Rosario en el marco del Congreso de la Lengua, confesó que había dudado en decirlo, pero que finalmente había decidido hacerlo, y recordó "que en Argentina no se habla una sola lengua, que se hablan otras".

"Y que el respeto y el trabajo y la entrega y la dedicación que la lengua española merece como lengua de comunicación nacional tiene que compaginarse con el respeto que merecen otros idiomas de comunidades que vienen del principio de los tiempos, comunidades que ya estaban aquí antes de que llegara la lengua castellana a América".

Saramago también tuvo palabras para los niños premiados que llegaron desde lejos de regiones pobres, recordando sus propios orígenes de pobreza. "Yo he nacido como vosotros en familias que no tenían nada, que eran pobres, paupérrimas. Mi gente no sabía leer ni escribir. Mi padre sabía un poquito, pero mi madre no".

"Ellos vivían con pocas palabras pero tenían una cultura como vosotros seguramente la téneis en vuestros pueblos. Y eso puede ser poco y puede ser riquísimo en la medida que las pocas palabras que uno tenga las sienta como algo profundamente suyo."

El autor de "La caverna" manifestó haberse sentido tocado por la palabra "libertad" del himno argentino. "Y me pregunto si en el tiempo de la dictadura argentina el himno nacional se seguía cantando, y se seguía cantando. Y eso nos dice que hay que tener mucho cuidado con las palabras".

"En ese tiempo la palabra libertad se usaba en dos sentidos. Ellos, y no necesito decir de qué estoy hablando, la usaban en el sentido libertad para matar, libertad para torturar, libertad para todo lo horrendo y horroroso que ocurrió aquí", señaló.

"Los que contra ellos lucharon usaron la palabra libertad para resistir, libertad para luchar, libertad para salvar la dignidad del pueblo argentino", afirmó.

"Las palabras no son inocentes ni impunes, hay que tener muchísimo cuidado con las palabras. Porque si no las respetamos, empezamos por no respetarnos a nosotros mismos, porque libertad tiene un único sentido y si se usa de una forma perversa o pervertida, entonces son los ciudadanos los que tienen que dar el contenido real a la palabra", aseveró el escritor.

También estuvieron presentes en el acto en la Escuela Normal 2 de Rosario el escritor argentino Mempo Giardinelli, el alcalde de la ciudad, Miguel Lifschitz, y la subsecretaria de Cultura y presidenta de la Comisión Ejecutiva del Congreso de la Lengua, Magdalena Faillace, entre otras autoridades.

Por su parte, los pequeños escritores premiados esta mañana regresarán a sus hogares con la alegría inesperada de haber saludado o haberse sacado una foto con el Premio Nobel de Literatura, que se mostró más que cómodo en el entorno escolar.