Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

jueves, 20 de abril de 2006

"PALABRA VIVA" RECUPERA VOCES NO SILENCIADAS DE AUTORES DESAPARECIDOS

   Buenos Aires (dpa) - "Palabra viva", la primera antología de escritores desaparecidos durante la última dictadura militar en Argentina, recupera con espíritu de exhaustividad las vidas y voces de más de un centenar de autores en biografías y textos.

   "Creemos que hemos hecho un homenaje realmente importante a los desaparecidos, y a la vez una herramienta de lucha y de toma de conciencia política", apuntó Víctor Redondo, presidente de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA). Fruto de casi tres años de investigación, este testimonio de 260 páginas publicado por la SEA se presentará oficialmente en un acto en la 31 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

   "Cada vez que se nombraba a escritores desaparecidos se nombraba a los cuatro o cinco que, con justo motivo, y con gran talento por cierto, habían ya desarrollado una actividad literaria pública, respetada, que tenían lectores... como pueden ser Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, Miguel Angel Bustos, Jorge Santoro", expresó Redondo a dpa.

   Pero más allá de estos nombres y otros como los de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Urondo, asimismo hubo desaparecidos con una actividad literaria relativamente extensa y que no fueron conocidos. Y varios, en los comienzos, que vieron truncado el desarrollo de su talento literario. Redondo señaló que
las edades de los 103 escritores de la recopilación oscilan entre los 17 y los 63 años, "aunque el promedio debe estar por debajo de los 30".

   "El escritor en aquellos años había entrado en la vorágine política que se vivía y estaba más cerca de la lucha política que ahora, al menos de la lucha política revolucionaria. La intelectualidad se veía naturalmente arrastrada a acompañar ese movimiento revolucionario; hoy en día el intelectual está mucho más individualista, mucho más temeroso, más escondido", opinó Redondo.

   Cuando se formó la SEA en 2001 uno de los primeros objetivos, "una cuestión de honor", fue saber a ciencia cierta cuántos y quiénes eran los escritores desaparecidos. Pero habían transcurrido ya muchos años desde que la dictadura más cruenta de la historia argentina (1976-1983) instaurara una política de secuestros, torturas y asesinatos. Según estimaciones de organismos de derechos humanos, dejó unos 30.000 desaparecidos.

   "Justamente formamos esta nueva organización de escritores porque la que existía no existe en realidad, que es la llamada Sociedad Argentina de Escritores (SADE). Es una organización que sólo se ocupa de su vida interna, de rendirse homenajes y de tonterías, pero que de las verdaderas necesidades de los escritores nunca se ocupó", afirmó Redondo.

   "Nos enteramos de que varios de los miembros de comisiones directivas del período de la dictadura habían recibido pensiones graciables de por vida de parte de los militares", señaló el poeta y editor. "Quiere decir que de parte de la SADE hubo una complicidad, al menos en el terreno del silencio, muy grande con respecto a la dictadura".

   La SEA presentó en un acto en marzo de 2002 una primera lista con unos 50 nombres de escritores desaparecidos, y luego una comisión inició la búsqueda de sus textos. En esa labor prácticamente detectivesca surgieron más nombres, hasta llegar a los 103 del libro.

   "Palabra viva" logró reunir textos de 71 autores (en algunos casos resultado de una selección, en otros el único que se obtuvo), y de 32 publica solamente la biografía con las circunstancias de su desaparición. Ya con el libro en imprenta, se supo de otros tres escritores desaparecidos, con lo que la cifra subió a 106, y se hallaron textos de dos autores. "Eso quedará para la segunda edición", anticipó Redondo.

   El presidente de la SEA definió al libro como una recopilación: "No elegimos a quiénes poner, aquí pusimos a todos lo que pudimos encontrar. No buscamos a los mejores, buscamos a todos, porque como asesinados todos tienen el mismo valor. Porque además no los asesinaron por ser escritores, obviamente, sino por ser militantes sociales, políticos".

   En "Palabra viva" se despliegan mayormente poemas, pero también cuentos, fragmentos de ensayos, entrevistas y artículos periodísticos. Redondo explicó la predominancia de la poesía indicando que "a la mayoría los mataron muy jóvenes, y lo primero que escribe el joven es poesía".

   En el caso de Walsh, se incluye una carta en la que cuenta cómo asesinaron a su hija Victoria, y en el del cineasta Raymundo Gleyzer, una entrevista. En las páginas dedicadas a Conti se leerá una carta en la que anticipa en enero de 1976 el golpe militar de marzo y las desapariciones de personas.

   Redondo sostiene que la riqueza del libro radica en la mezcla de textos con las biografías, "realmente desgarradoras". "Ese juego entre la realidad brutal a que se vieron sometidos y la belleza, en muchos casos el candor de inocencia, ese choque, transforma este libro no sólo en una muestra literaria que no pudo desarrollarse, sino en una radiografía absolutamente fiel y concreta de lo que fue la crueldad con que fue destrozada esa gente".

   La edición de 5.000 ejemplares fue facilitada por un acuerdo con la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, que compró 2.000 ejemplares para todas las bibliotecas populares del país. La tapa de "Palabra viva" cuenta con una obra de Franco Venturi, el primer artista plástico desaparecido y que perteneció al grupo Espartaco, un movimiento de arte político argentino.

   Los escritores desaparecidos "nos dejaron una palabra de gente que vivía la vida intensamente y que junto a su lucha revolucionaria tenían vivos y a flor de piel un montón de sentimientos que los hacían muchísimo más humanos que el común de los mortales. Porque casi en todos los textos hay amor, solidaridad, está presente el otro", destacó Redondo.

   El presidente de la SEA se mostró esperanzado de que "Palabra viva" tenga gran difusión por América Latina, y que la iniciativa se extienda a otros países. "Lo que buscamos es que el libro sea una herramienta de lucha para que estas cosas no se vuelvan a repetir jamás", aseveró.

miércoles, 19 de abril de 2006

TOMÁS ELOY MARTÍNEZ, O LA CONSTRUCCIÓN DE "UNA POÉTICA DE LA DUDA"


Buenos Aires, 19 abr (dpa) - El escritor argentino Tomás Eloy Martínez, quien inaugurará mañana la 32 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, afirmó hoy haber descubierto que fue "construyendo una poética de la incertidumbre, una poética de la duda".

Respecto de la antología "La otra realidad", que se publica estos días con fragmentos de sus novelas, notas periodísticas, relatos, textos inéditos y críticas literarias con selección de la brasileña Cristine Mattos, sostuvo que le ha sido muy provechoso ver ese texto, en el cual aseguró no tuvo "prácticamente intervención".

"Lo que yo no había visto y esta mujer ha descubierto para mí y fue muy útil es que yo fui construyendo una poética de la incertidumbre, una poética de la duda. Inadvertidamente hice honor a mi nombre, que es Tomás, que es 'el que duda'", aseveró hoy en una charla distendida con periodistas.

Esta realidad puesta en duda implica "la indagación sobre los bordes, entre ficción y realidad, sobre qué bordes estamos caminando. La búsqueda de mi borde es en qué momento nos perdemos entre la ficción y la realidad, cuándo estamos situados de un lado o del otro", explicó el ganador del Premio Alfaguara en 2002 por "El vuelo de la reina", nacido en la norteña provincia de Tucumán en 1934.

"Yo tengo un modo de salvaguardarme, que es cuando miento, y miento a conciencia, y sucede a menudo, le pongo 'novela' a mis textos, o 'cuento' o 'ficción', y determino muy claramente el género. Cuando escribo periodismo nunca miento, y tomo mucho cuidado en eso", afirmó Tomás Eloy Martínez. La justicia rechazó recientemente una demanda por daños y perjuicios en su contra iniciada por el ex gobernador de facto de Tucumán Antonio Domingo Bussi, a raíz de un artículo suyo.

Autor de dos clásicos de la literatura argentina, "La novela de Perón" (1985) y "Santa Evita" (1995), sostuvo que "La mano del amo" (1991), probablemente la novela que más quiere y que recientemente fue reeditada, constituyó una "bisagra" entre ambos.

A la hora de detallar sus proyectos, adelantó que actualmente está en proceso de escribir dos libros, el primero de ellos una novela llamada "Purgatorio". "No viví ni un solo día de la dictadura militar en Argentina. Entonces, como no lo viví, quiero vivirlo a través de la escritura", explicó. Su segundo libro, en tanto, formará parte de una serie sobre diferentes mitos, para la cual eligió el del Olimpo.

El escritor reiteró que trabaja en Estados Unidos y vive en Argentina, donde inaugurará mañana la feria que se desarrollará hasta el 8 de mayo bajo el lema "Los libros hacen historia".

"Los Estados Unidos me han ofrecido una posibilidad que creo que es muy inusual. Mi universidad me ha nombrado escritor residente, por lo tanto mi única obligación es: enseño cuando quiero, atiendo a los estudiantes todo lo que puedo, pero me pagan por escribir lo que sea, novelas, ensayos. No tengo que escribir textos académicos, ni siquiera estoy obligado a eso", destacó.

Sin embargo, el director del Programa de Estudios Latinoamericanos en la Rutgers University de Nueva Jersey manifestó que vivir actualmente en Estados Unidos "no es envidiable".

"La vida durante la época de (Bill) Clinton diría que era casi paradisíaca comparada con esta época de mentiras y de ofensas al sentido común que es la época de (George W.) Bush, es una época belicosa (...) para mantener en alto el prestigio de un régimen que se descascara por las mentiras evidentes que cada día se descubren. Entonces es muy desagradable vivir ahora en los Estados Unidos".

En este sentido, relató que su amigo Paul Auster también se siente muy "descorazonado" y le manifestó estar "con ganas" de exiliarse en Francia. "No hay miras de que esto mejore, por lo contrario, hay una escalada bélica que va en dirección a Irán en este momento", opinó el finalista en 2005 del Man Booker International Prize.

En cuanto al mapa político latinoamericano actual, sostuvo: "En verdad no nos ven, y cuando nos ven, ven el compromiso de orden comercial. Por ejemplo Venezuela les preocupa porque los Estados Unidos son altamente dependientes del petróleo venezolano. La clase media, la clase corriente, ve a América Latina como una enorme masa absolutamente homogénea (...) somos todos los mismo, somos todos hispanos".

A su vez, identificó como "el gran problema" de este momento el alzamiento de los inmigrantes en Estados Unidos. "Es un movimiento de una fuerza que está por fin tomando conciencia de su situación de unidad y de poder. Pero no creo que América Latina pueda despertar interés, a menos que entrañe alguna forma de peligro".

Tomás Eloy Martínez apuntó en este contexto que los autores latinoamericanos en los mercados internacionales, sobre todo el europeo y estadounidense, tienen "una fortuna muy despareja". "'Santa Evita' fue un fenómeno absolutamente inusual en los Estados Unidos, vendió 75.000 ejemplares, pero fue un hecho único", apuntó.

Especificó que "sólo el cinco por ciento de los libros que se publican en Estados Unidos son traducciones en las editoriales comerciales. Y de ese cinco por ciento sólo el tres por ciento tiene reseñas en los diarios".

Lamentó que "en Buenos Aires casi ha desaparecido la crítica, se escriben más bien entrevistas, se escribe muy poca crítica literaria, de modo que la crítica es de poca ayuda para los autores. Por lo tanto depende de las leyes del mercado".

Mercado que en estos días se despliega en la Feria del Libro de Buenos Aires, con más de 1.400 expositores de 35 países, así como con las visitas destacadas de autores como los españoles Arturo Pérez- Reverte, Enrique Vila-Matas y Rosa Montero, y la mexicana Laura Esquivel.

lunes, 17 de abril de 2006

FERIA DEL LIBRO DE BUENOS AIRES TENDRÁ UN FUERTE SELLO IBEROAMERICANO

Buenos Aires, 17 abr (dpa) - Los españoles Arturo Pérez-Reverte, Enrique Vila-Matas y Rosa Montero así como la mexicana Laura Esquivel serán algunos de los protagonistas de la 32 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el gigantesco escaparate literario que abrirá sus puertas al público el próximo jueves 20.


Otros escritores que asimismo intervendrán en la nueva edición del megaevento cultural y editorial hasta el 8 de mayo serán el británico Hanif Kureishi, la estadounidense Siri Hustvedt y el argentino residente en Estados Unidos Tomás Eloy Martínez.

La muestra, que convoca cada año a más de un millón de personas, contará con la participación de 35 países (entre ellos Brasil, Chile, Cuba, El Salvador, España, México, Panamá y Paraguay) y más de 1.400 expositores que se acomodarán en 36.500 metros cuadrados en el predio de la Rural, en el moderno y concurrido barrio porteño de Palermo.

El lema de este año, "Los libros hacen historia", responde a que "los libros en sí tienen y hacen historia. Es decir, reflejan un pasado y diseñan un porvenir", según Carlos Alberto Pazos, presidente de la Fundación El Libro, entidad que organiza el evento con más de 1.100 actos programados.

Entre las novedades de 2006 se cuentan dos stands, "uno que se llama Zona de Poesía, donde hemos invitado a participar en forma gratuita a editoriales o autores que publican sus propios libros de poesía y que no tienen cabida en el mercado comercial, y otro dedicado a las revistas culturales, que tampoco pueden estar presentes en la feria por sus propios medios", explicó a dpa Marta Díaz, directora de ferias de la Fundación El Libro.

Los poetas tendrán además otro nuevo espacio de encuentro, ya que se celebrará la primera edición del Festival Internacional de Poesía del 3 al 6 de mayo, al que asistirán entre otros el colombiano Héctor Hernán Zapata Londoño, la cubana Nancy Morejón y el uruguayo Alvaro Ojeda.

Asimismo este año sendas videoconferencias permitirán la participación virtual del estadounidense Ray Bradbury y la mexicana Elena Poniatowska en la feria, que en su inauguración oficial contará con Tomás Eloy Martínez.

Marta Díaz apuntó que a nivel latinoamericano esta feria "no solamente es la más grande en superficie, es la más grande comparativamente con la cantidad de público que accede. Porque hay que ver que si bien la Feria de San Pablo tiene mayor cantidad de público, tiene mayor cantidad de habitantes que viven en esa ciudad y en sus alrededores".

Por otra parte, no faltará en la muestra una evocación a Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, autores emblemáticos de la literatura argentina. El 23 de abril, Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, se celebrará una maratón de lectura dedicada a textos del autor de "El Aleph", con participación de su viuda María Kodama.

A la vez, se presentará un proyecto de índole multidisciplinaria llamado "Cortázar ­ El otro juego", que aborda los textos del autor de "Rayuela" desde distintas miradas. También habrá un panel destinado a homenajear al escritor Juan José Saer, fallecido el año pasado en París.

Y días antes de que la Feria abra al público, sesionan desde hoy actividades especiales como las 22 Jornadas de Profesionales del Libro, hasta el 20 de abril, y las 16 Jornadas Internacionales de Educación, hasta el 19. También se desarrollará el 9 Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro, del 21 al 23, y el 11 Encuentro Internacional de Narración Oral, del 28 al 30.

"La feria tiene éxito porque es un lugar de encuentro. Para el que es lector habitual, es una gran librería donde evidentemente puede hallar cosas que no encuentra habitualmente. Y en cuanto al que no lo es (...) es el lugar donde se desarrolla una intensa actividad cultural", apuntó Marta Díaz.

viernes, 7 de abril de 2006

"LA GULA DEL PICAFLOR", CUANDO LA SEDUCCIÓN CRISTALIZA EN NOVELA


Buenos Aires, 4 jul (dpa) - El escritor boliviano Juan Claudio Lechín, hijo del legendario sindicalista Juan Lechín Oquendo, concibió la excéntrica idea de organizar un congreso de seductores. Y la fantasía, en lugar de volverse realidad, se hizo ficción en "La gula del picaflor", Premio Nacional de Novela de Bolivia y finalista del Rómulo Gallegos.

"Yo quería hacer el congreso en verdad. Decían que mi papá había sido un gran seductor de joven y ya estaba muy viejito. Yo quería invitar a amigos, que son espléndidos narrando historias de seducción, a un congreso donde mi papá fuera el presidente", recordó Lechín, de paso por Buenos Aires para el lanzamiento de su novela, recientemente publicada en Argentina por editorial Alfaguara.

El libro enhebra las narraciones de siete seductores que se dan cita en este congreso secreto en La Paz y que hacen gala de las más diferentes técnicas en el arte de la conquista. Sus historias, protagonizadas por hombres y mujeres de diferentes edades y clases sociales, combinan intriga, cinismo, picardía y erotismo.

El personaje de Don Juan, inspirado en su padre, no sólo preside las sesiones, sino que es el encargado de conectar las historias de seducción mientras pelea, con todas sus limitaciones, por una conquista. A sabiendas de que su hijo lo convertiría en un personaje de ficción, se reía y le decía: "Si te contara la mitad tendrías para veinte novelas, no para una". Juan Lechín Oquendo murió en 2001, mientras el libro iba tomando forma.

Lechín explicó por qué eligió retratar a su padre anciano en la ficción: "Si era una historia más (de seducción)... podía ser inferior o superior a las demás historias, pero no cumplía la función de hilvanante". "El, sin cuerpo y sin memoria, sigue siendo un hombre apasionado, que es lo que me parece que de verdad lo define", indicó.

De todas maneras, relató Lechín, ya había "exorcizado" a su padre al escribir su biografía sobre registros magnetofónicos, una tarea que describió como "muy extenuante". "El haber escrito su biografía épica me permite describirlo sin culpa en el momento más duro de su vida, que fue su vejez", expresó el también dramaturgo y ensayista.

Lechín señaló que la novela recibió críticas por la ausencia de la voz de la mujer. "Pero no podemos dejar de inferir que ahí está este universo femenino", afirmó a dpa el escritor nacido en Cochabamba en 1956, que publicó anteriormente la novela "El festejo del deseo" (1993) y la obra teatral "Fernando, el caótico" (1998).

"Un poco corresponde al universo femenino histórico, donde la mujer habla en la trastienda, en el susurro. Paulatinamente en la modernidad ya no, ya no sucede eso, pero históricamente la voz de la mujer es una voz escondida. Y por eso al final pongo un personaje femenino que habla de frente", añadió.

Lechín contó que le conmovió inmensamente recibir el Premio Nacional de Novela 2003 en su país y ser finalista de la última edición del Rómulo Gallegos. "Fue como una ratificación de que había tomado una buena decisión" al retornar a la literatura, ya que pese a escribir desde los 16 años, se había desligado por un tiempo de las letras. "Estudié economía porque íbamos a hacer la revolución, fui político porque la revolución estaba a la puerta. Tuve que ser empresario para mantener una familia".

El riesgo de escribir una novela de siete seductores era que todos se parecieran entre sí. "Gracias a la dramaturgia que aprendí en el teatro y en el cine había que encontrar elementos cordales que diferenciaran a cada uno, antes de las voces. Cada uno en la base de la construcción de cada historia tiene un arquetipo distinto".

A la vez, manifestó que "las voces son distintas porque, como en un buen congreso boliviano, tiene que haber representación por departamento, por provincia. Tengo una facilidad para trocar de acento", apuntó el escritor que vivió en Lima, Caracas y Boston. Lechín viajará más adelante entre otros a España, donde "La gula del picaflor" se publicará próximamente.

Lechín consideró que la figura del seductor solamente se da en presencia de la prohibición. "Si no hay prohibición, hay seducción pero no hay seductor. El seductor solamente se produce cuando hay una prohibición religiosa con la pareja, una prohibición de edades, de clases sociales, de razas".

"En toda la novela siempre existe un elemento de prohibición de edades, de razas, de prejuicios, que hacen que el seductor actúe con ese poder, con ese grado de cinismo, porque no solamente tiene que seducir a la mujer, sino que tiene que convencerla de que esas prohibiciones deben caer, de que se rinda", dijo.

El escritor admitió que el seductor no siempre tiene éxito. "Yo diría que la tasa para los tamaños esfuerzos que pone el seductor en conquistar a las mujeres, el rendimiento, es más bien bajo". Y apuntó con picardía: "Lo que pasa que en un congreso de seductores uno no va a contar la historia de sus múltiples fracasos, sino va a contar la historia de sus éxitos".

miércoles, 28 de diciembre de 2005

ENTRE EL PROTAGONISMO DEL QUIJOTE, CONTROVERSIAS Y PARTIDAS

Buenos Aires, 28 dic (dpa) - 2005 cedió su protagonismo cultural al cuarto centenario de la primera parte de "Don Quijote de la Mancha", a la vez que fue testigo de fuertes polémicas en torno a varios premios literarios y la pérdida de grandes escritores como Guillermo Cabrera Infante y Augusto Roa Bastos.

La conmemoración del 400 aniversario de la aparición de la obra cumbre de Miguel de Cervantes no solamente se extendió por España y Latinoamérica, sino también por otras latitudes, desplegando una verdadera avalancha de actos, exposiciones, debates, maratones de lectura y piezas musicales y teatrales.

Tras su presentación en el Congreso de la Lengua de Rosario, en noviembre de 2004, la edición popular del Quijote de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española se ubicó tanto en España como en América en las listas de libros más vendidos. "El furor con diferentes matices se repitió en toda Hispanoamérica desde su lanzamiento global", señaló la editorial Alfaguara.

Además, comenzó la publicación de una Gran Enciclopedia Cervantina en la que trabajaron 120 expertos y vieron la luz múltiples nuevos estudios en torno a la obra más universal de la literatura española. En el año de Alonso Quijano también se anunciaron traducciones de la que se considera la primera novela moderna a lenguas indígenas como el náhuatl, maya, zapoteco, purépecha y quechua.

Y la euforia "quijotesca" indujo incluso al gobierno de Venezuela a repartir gratuitamente un millón de ejemplares en un operativo bautizado "Dulcinea" y a un grupo de policías mexicanos a traducir la obra a clave policial, como parte de una iniciativa para acercarlos a la cultura.

También ha sido un año pródigo en polémicas en torno a los galardones literarios. La española María de la Pau Janer ganó el Planeta con su novela "Pasiones romanas" y el peruano Jaime Bayly fue finalista con "Y de repente, un ángel". Pero el escritor catalán Juan Marsé, miembro del jurado, cuestionó públicamente las obras ganadoras. "Muestran buenas intenciones, pero no están acabadas", manifestó.

En tanto, la Justicia argentina condenó al escritor Ricardo Piglia y a la editorial Planeta a indemnizar a otro novelista, quien denunció la manipulación del Premio Planeta Argentina en 1997. Según el fallo, existió "predisposición o predeterminación del premio en favor de la obra de Ricardo Piglia", "Plata quemada".

El Premio Tusquets Editores de Novela, por su parte, fue declarado desierto, luego de que ninguno de los 785 manuscritos lograra convencer al jurado de recompensar una "creación literaria con méritos excepcionales".

Mientras, el ganador del Premio Juan Rulfo, el mexicano de origen español Tomás Segovia, desató un pleito con la familia del escritor, al decir que "no se sabe cómo pudo escribir Juan Rulfo una obra tan notable, ya que no era un hombre preparado". Los herederos del autor consideraron ofensivas esas declaraciones y pidieron que se quitara su nombre al Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe.

Justamente este año México homenajeó a Rulfo por los 50 años de la edición de la novela "Pedro Páramo", una de las máximas expresiones de la literatura latinoamericana, admirada por escritores como Jorge Luis Borges y Gabriel García Márquez. En coincidencia con el aniversario, se editaron investigaciones y biografías sobre el mítico autor que publicó tan sólo dos obras.

Por su parte, el premio literario más importante de las letras hispanas, el Cervantes, recayó este año -sin controversias mediante- en el mexicano Sergio Pitol, autor de "No hay tal lugar", "El arte de la fuga" y "El viaje", entre muchas otras obras.

Una novela ambientada en el franquismo, "El vano ayer", del español Isaac Rosa, obtuvo el premio Rómulo Gallegos, mientras que otra que recaló en la Génova del siglo XIII, "El turno del escriba", de dos argentinas conocidas por su trayectoria en la literatura infantil, Graciela Montes y Ema Wolf, se adueñó del Premio Alfaguara.

Más allá de las encendidas polémicas, también fue un año de pérdidas, con la partida de dos Premios Cervantes inscriptos en el fenómeno conocido como el "boom" de la literatura latinoamericana: el cubano Cabrera Infante y el paraguayo Roa Bastos.

A fines de febrero, Cabrera Infante ("Tres tristes tigres", "La Habana para un infante difunto") falleció a los 75 años en Londres, donde vivió durante cuatro décadas. Apasionado por la literatura y el cine, se había exiliado de Cuba luego de distanciarse de Fidel Castro.

Roa Bastos ("Yo, el Supremo", "Hijo de Hombre"), máximo exponente de la literatura paraguaya, murió a fines de abril a los 87 años en Asunción. La realidad de su país -del que debió partir durante la larga dictadura de Alfredo Stroessner- tuvo un enorme peso en su obra literaria, con un espacio privilegiado para la crítica del poder y del autoritarismo.

También falleció en junio lejos de su tierra natal el autor argentino Juan José Saer, radicado en Francia, mientras trabajaba en su novela "La grande". Asimismo España perdió este mes al filósofo y escritor Julián Marías, gran continuador del pensamiento de José Ortega y Gasset.

En tanto, para el próximo año ya despunta la publicación de "El pintor de batallas", nueva novela del español Arturo Pérez-Reverte, cuando llegará a la pantalla grande el film "Las aventuras del capitán Alatriste", protagonizado por Viggo Mortensen. También el peruano Mario Vargas Llosa anunció su novela "Travesuras de la niña mala" para el primer semestre de 2006.

Y como muestra de que 2005 tampoco estuvo exento de curiosidades, Aracataca, pueblo natal de García Márquez, propuso recientemente cambiar su nombre a Aracataca-Macondo, en alusión al poblado de "Cien años de soledad". Así, la tierra del realismo mágico podría escapar de las páginas de la novela rumbo a la conquista de los mapas.

sábado, 19 de noviembre de 2005

SARAMAGO:"SOBRE PÁGINA DE LIBRO SE PUEDE LLORAR, SOBRE DISCO DURO NO"

Rosario, 19 nov (dpa) - "Sobre la página de un libro se puede llorar, pero sobre el disco duro de la computadora no se puede", definió hoy el escritor portugués y Premio Nobel de Literatura José Saramago la diferencia entre leer un libro real y hacerlo en la pantalla de una computadora.

Saramago participó en una escuela rosarina de la entrega de los Premios del Certamen Nacional de Escritura 2004, en el marco del III Congreso Internacional de la Lengua Española, ocasión en la que recibió numerosas muestras de afecto de los asistentes.

El Premio Nobel de Literatura llamó a no olvidar que, "se haga lo que se haga, computadoras, Internet, no hay nada en el mundo que haya podido sustituir al libro".

"Yo no he tenido libros, libros míos, hasta los 18 o 19 años. También es cierto que en ese tiempo no teníamos nada más que libros, los que podían llegar a ellos. Afortunadamente no teníamos nada, porque aquel que no tiene nada se lo inventa para tener algo", dijo.

"Toda mi cultura literaria yo la he recibido en la biblioteca pública, porque yo en casa no tenía libros", subrayó el autor que mañana participará durante la última jornada del congreso en un homenaje a Ernesto Sábato.

Asimismo señaló que si tuviera que elegir un libro para llevar a una isla desierta, sería El Quijote. "Por llamarlo así, es el Papa de los libros".

Por otra parte, Saramago, una de las principales figuras en Rosario en el marco del Congreso de la Lengua, confesó que había dudado en decirlo, pero que finalmente había decidido hacerlo, y recordó "que en Argentina no se habla una sola lengua, que se hablan otras".

"Y que el respeto y el trabajo y la entrega y la dedicación que la lengua española merece como lengua de comunicación nacional tiene que compaginarse con el respeto que merecen otros idiomas de comunidades que vienen del principio de los tiempos, comunidades que ya estaban aquí antes de que llegara la lengua castellana a América".

Saramago también tuvo palabras para los niños premiados que llegaron desde lejos de regiones pobres, recordando sus propios orígenes de pobreza. "Yo he nacido como vosotros en familias que no tenían nada, que eran pobres, paupérrimas. Mi gente no sabía leer ni escribir. Mi padre sabía un poquito, pero mi madre no".

"Ellos vivían con pocas palabras pero tenían una cultura como vosotros seguramente la téneis en vuestros pueblos. Y eso puede ser poco y puede ser riquísimo en la medida que las pocas palabras que uno tenga las sienta como algo profundamente suyo."

El autor de "La caverna" manifestó haberse sentido tocado por la palabra "libertad" del himno argentino. "Y me pregunto si en el tiempo de la dictadura argentina el himno nacional se seguía cantando, y se seguía cantando. Y eso nos dice que hay que tener mucho cuidado con las palabras".

"En ese tiempo la palabra libertad se usaba en dos sentidos. Ellos, y no necesito decir de qué estoy hablando, la usaban en el sentido libertad para matar, libertad para torturar, libertad para todo lo horrendo y horroroso que ocurrió aquí", señaló.

"Los que contra ellos lucharon usaron la palabra libertad para resistir, libertad para luchar, libertad para salvar la dignidad del pueblo argentino", afirmó.

"Las palabras no son inocentes ni impunes, hay que tener muchísimo cuidado con las palabras. Porque si no las respetamos, empezamos por no respetarnos a nosotros mismos, porque libertad tiene un único sentido y si se usa de una forma perversa o pervertida, entonces son los ciudadanos los que tienen que dar el contenido real a la palabra", aseveró el escritor.

También estuvieron presentes en el acto en la Escuela Normal 2 de Rosario el escritor argentino Mempo Giardinelli, el alcalde de la ciudad, Miguel Lifschitz, y la subsecretaria de Cultura y presidenta de la Comisión Ejecutiva del Congreso de la Lengua, Magdalena Faillace, entre otras autoridades.

Por su parte, los pequeños escritores premiados esta mañana regresarán a sus hogares con la alegría inesperada de haber saludado o haberse sacado una foto con el Premio Nobel de Literatura, que se mostró más que cómodo en el entorno escolar.

miércoles, 20 de julio de 2005

DE LA PLUMA DE PUIG, LOS SUEÑOS DEL CINE SE PROYECTARON EN EL PAPEL


Buenos Aires, 20 jul (dpa) - "El paisaje de la Pampa, que en realidad es la ausencia de todo paisaje, resulta una pantalla en blanco donde cada uno proyecta las fantasías que quiere", confesó alguna vez el escritor Manuel Puig, oriundo de un pueblo de la vasta llanura argentina.

Fallecido el 22 de julio de 1990 en Cuernavaca, México, Puig descubrió en la cultura de masas, y sobre todo en el cine, un material inagotable para renovar la ficción. A la vez, el cine también se dejó seducir por sus novelas, y "El beso de la mujer araña" (1976) lo consagró en el ámbito internacional con su exitosa adaptación a la pantalla grande.

Ese descubrimiento esencial en su vida y su literatura, el del cine, se produjo durante su infancia en General Villegas, provincia de Buenos Aires, donde nació en 1932. Un apasionado de las películas hollywoodenses, conoció por dentro ese mundo que forjó su lenguaje y su imaginación.

En su juventud anheló ser cineasta, pero finalmente se volcó a las letras. "Manuel se dio cuenta de que le gustaba el cine como espectador más que creador y de que lo que tenía que expresar lo podía expresar mucho mejor en la literatura, sobre todo en esa época de su vida", afirmó a dpa su biógrafa, la estadounidense Suzanne Jill Levine.

"En su madurez, da la impresión de que se hubiera dedicado cada vez más a los proyectos de cine y de teatro... De hecho, Manuel estaba envuelto en varios proyectos cinematográficos como guionista cuando murió", apuntó la autora de la biografía "Manuel Puig y la mujer araña".

Puig trabajaba de forma rigurosa y sistemática, precisó. "Para él la creación era las dos cosas: placer y dolor. Como cuento en la biografía, la impresión que da es que al principio de su carrera, cuando da con la clave de su primera novela, es un momento muy placentero, pero cada vez más le resultaba penosa la soledad de la actividad de escribir".

Hizo su entrada en la literatura con la novela "La traición de Rita Hayworth" (1968), seguida por "Boquitas pintadas" (1969) y "The Buenos Aires Affair" (1973), luego de la cual fue amenazado. Abandonó para siempre la Argentina rumbo al exilio, donde desarrollaría el resto de su obra, entre México, Río de Janeiro y Nueva York.

Levine destacó: "Puig era el primer novelista pop, en el sentido de que inventó realmente el tema del espectador en el contexto de la novela suramericana, y, así, nos hizo más conscientes (en terreno cultural y político así como psicoanalítico) de la relación entre los medios masivos y las formaciones culturales y de la identidad".

"Lo que hace Puig es incorporar otros lenguajes. El lenguaje de otros medios, de otras prácticas semióticas, de otras disciplinas, fundamentalmente el de las revistas de moda, el de las revistas femeninas, y el cine, especialmente el cine norteamericano", afirmó a dpa el escritor y ensayista argentino Mario Goloboff.

"Los personajes de Puig hablan como las heroínas de las revistas, de las telenovelas, del cine. Hablan, piensan, y en muchos casos actúan como tal, como los modelos que los medios han incorporado en sus pensamientos y en sus comportamientos", señaló Goloboff.

Asimismo, indicó que "evidentemente ya de entrada hay una propuesta de ruptura con la novela más o menos tradicional y con las leyes de la representación estética, de representación de la realidad, bajo un aparente manto costumbrista o de crítica realista".

Puig se atrevió a incluir materiales de la vida cotidiana que no tenían presencia en la literatura por carecer de prestigio literario, como letras de la música popular, recortes de diarios, actas policiales. "Incorpora una serie de materiales que no aparecían en la literatura más que de una manera muy indirecta", apuntó Goloboff.

Además, Puig opta por un narrador casi borrado. Goloboff precisó: "Aparece poco en el texto la presencia del narrador como creador, como manipulador de la narración. La realidad en muchos casos aparece ahí, frente al lector, casi en bruto, y eso también es una innovación". En este punto, según Levine, "lo importante es que él buscaba una voz, una manera de narrar que permitía entrar en un mundo donde él quería sacar, o quería que el lector sacara, ciertas revelaciones".

Levine conoció a Puig en 1969 a través de la amistad mutua con el crítico uruguayo Emir Rodríguez Monegal. Principal traductora de Puig al inglés, le fascinó la posibilidad de traducir sus páginas por "la riqueza y la perfección del manejo del lenguaje hablado llevado a la escritura, y además su entrada tan meticulosa y perceptiva en el mundo lingüístico e interior de las mujeres y de todos los personajes".

Puig logró rápida difusión al aparecer su obra. Pero en años siguientes sobrevino una especie de olvido. "Creen que soy un best- seller pasajero, no un escritor", se lamentaba, ha contado Tomás Eloy Martínez. Su obra también recibió críticas por ser supuestamente representativa de la "literatura liviana".

La biógrafa de Puig aseveró que "de liviano no tiene nada, son malentendidos de algunos, maneras anticuadas de juzgar lo literario". "Puig fue rechazado por la izquierda hispana e hispanoamericana por su admiración por la cultura pop cinematográfica hollywoodense clásica, lo cual también era un código 'gay': es decir se unieron la homofobia y el antiyanquismo...".

"Por otro lado, escritores mas canónicos dentro de la nueva novela siguieron ideas de Puig, por ejemplo incorporación del mundo del radioteatro, de figuras cinematográficas, de cancioneros populares, pero se puede suponer que quizás hubo cierto conflicto entre estas realidades culturales y las intenciones 'serias' de estos autores, y quizás nuestro Puig, por cierto, a pesar o quizá a causa de su rigurosa pureza artística, sirviera como una especie de chivo expiatorio".

Por su parte, Goloboff sostuvo que tanto el propio Puig como otros dieron de él una imagen como de no lector, como de un hombre que no venía de la literatura, "cuando en realidad no es cierto". "Se fue sembrando una especie de mitología sobre Puig. Un escritor frívolo, un escritor iletrado, un escritor espontáneo, un escritor que llegó por accidente a la literatura, porque le fue mal con el cine. Yo creo que todos esos son mitos, todos esos son equívocos".

Goloboff destacó que Puig contribuyó mucho a la liberación de las formas, de los prejuicios, los preconceptos, en los temas que puede abordar la literatura argentina. "Y en el lenguaje, en el tratamiento de la materia lingüística. No es poco: en los contenidos, en las formas, en el tratamiento lingüístico, es un legado importante".

Entretanto, Puig ya ha sido traducido a más de 30 lenguas, su obra es revalorizada y las reediciones de sus libros atrapan a nuevas generaciones de lectores. Como si el destino le hubiera deparado finalmente a Puig el mismo "happy end" que a las heroínas cinematográficas que tanto admiró desde un cine perdido en la Pampa.

jueves, 5 de mayo de 2005

LOS ESCRITORES DESAPARECIDOS DIJERON "PRESENTE" EN LA FERIA DEL LIBRO

Buenos Aires, 5 may (dpa) ­ Por los pasillos y salas de la 31 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires suelen circular día a día innumerables autores. Pero ayer se vivió una noche especial, cuando se hicieron escuchar las voces de los escritores desaparecidos durante la dictadura militar, en la presentación del libro "Palabra Viva".

La primera recopilación de textos de escritores desaparecidos en Argentina, fruto de casi tres años de investigación, fue presentada durante un emotivo acto que contó con el presidente argentino Néstor Kirchner y otras autoridades.

"Palabra viva" (Textos de escritoras y escritores desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado ­ Argentina 1974/1983) incluye textos de autores conocidos como Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, Miguel Angel Bustos, Héctor Germán Oesterheld y Francisco Urondo, pero también de otros que no llegaron a alcanzar difusión.

"Del primero al último, del más joven, de 17 años, al mayor, de 63, del más conocido al más desconocido, todos tuvieron y tienen para nosotros el mismo valor", apuntó Víctor Redondo, presidente de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA).

El libro de más de 250 páginas publicado por la SEA reúne a 103 escritores, con material de 71 de ellos, mientras que de 32 se entrega solamente una reseña biográfica. "Volvemos a poner en circulación palabras que habían quedado en los agujeros negros de la historia. Palabras de vidas, de amores, de luchas, expresión e historia de compañeros a los que en su mayoría no alcanzamos a conocer. Rescatadas del horror para recordarlas y recordarlos siempre", dijo Redondo.

El acto en el predio de La Rural contó con la asistencia de familiares de escritores desaparecidos y representantes de organismos de derechos humanos, como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Según estimaciones de organismos de derechos humanos, la dictadura entre 1976 y 1983 dejó unos 30.000 desaparecidos.

En "Palabra viva" se despliegan mayormente poemas, pero también cuentos, fragmentos de ensayos, entrevistas y artículos periodísticos. Algunos de ellos pudieron escucharse anoche en las voces de las actrices Cristina Banegas y Julieta Díaz, así como del dramaturgo Roberto Cossa y el poeta José Luis Mangieri.

Se leyó una carta premonitoria de Conti al cubano Roberto Fernández Retamar, en la que anuncia dos meses antes el golpe de Estado y las desapariciones. También resonaron entre otros los versos de "Meditación en la villa", del padre Carlos Mugica, y de "Canto a la esperanza", de Roberto Santoro.

"En `Palabra Viva no hay sólo textos literarios de distinta temática e intensidad, lo que hace de su lectura algo agradable, están también las biografías de esos escritores y las circunstancias de su desaparición. La unión de las biografías con los textos le otorga a este libro una fuerza estremecedora. A su modo, es también un libro de nuestra historia reciente", aseveró Redondo.

"Creo que estamos compartiendo un momento histórico, quería estar acá", explicó el presidente Kirchner, quien a su turno leyó el poema "Quisiera que me recuerden", de Joaquín Enrique Areta, y se pronunció porque " la impunidad en todos los ámbitos se termine en nuestro país".

"Quisiera que me recuerden/junto a la risa de los felices/la seguridad de los justos,/el sufrimiento de los humildes", apunta la poesía del militante secuestrado en 1978.

"Me sentí absolutamente comprendido en estas palabras que rompen toda temporalidad y que marcan un absoluto compromiso con la Argentina que Joaquín y tantos querían. Estamos seguros que junto a generaciones que están llegando vamos a poder construir paulatinamente el país que nosotros nos merecemos", apuntó el mandatario.

"Esto tiene que llegar a cada lugar de la Argentina, y tenemos que rescatar estos mensajes, como el de Joaquín", aseveró Kirchner.

Por su parte, Redondo recalcó que "con esta edición culmina la primera etapa de un trabajo colectivo realizado por la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina. Es ésta la primera recopilación con voluntad de ser exhaustiva, producto de una investigación por momentos detectivesca".

"Contamos con que en próximas ediciones, gracias al apoyo de todos, podamos ir completando lo que hoy nos falta. Y eso que llevamos casi tres años de trabajo en esta tarea, treinta años después", indicó.

La edición de 5.000 ejemplares del libro fue facilitada por un acuerdo con la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), y su tapa es ilustrada por la obra "Figura" (1966) del artista plástico desaparecido Franco Venturi.

Redondo señaló ante la evidencia de la sala "José Hernández" repleta, con gente parada y parte del público que siguió desde afuera la presentación en una pantalla gigante: "Apostaría a que el acto por los escritores desaparecidos es el acto más importante de la 31 Feria del Libro".

Por su parte, el secretario de Cultura, José Nun, sostuvo: "La reparación que se está haciendo me parece extraordinariamente conmovedora y significativa. A quienes se les quiso negar el derecho a la palabra, se les restituye gracias a esta iniciativa".

En palabras del desaparecido José Beláustegui, uno de los escritores que rescata "Palabra viva": "...porque cuando muera seguiré viviendo en estos versos".

miércoles, 4 de mayo de 2005

FERNANDO VALLEJO: "LA LITERATURA ES LO MÁS EFÍMERO QUE HAY"

Buenos Aires, 4 may (dpa) ­ "La literatura se hace de lo más efímero que hay: de palabras que son deleznables", sostuvo el escritor colombiano Fernando Vallejo, una de las figuras invitadas a la 31 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

Palabras que "cambian en su significado y en su fonética, y que se las termina llevando el viento. La literatura es lo más efímero que hay, es más efímero que unas pirámides, o que una pintura. Una pintura protegida puede quedar, los libros no, se van volviendo incomprensibles", señaló.

Sin nombrarlo directamente, Vallejo aludió a "Don Quijote de la Mancha": "Con todo lo loco que está y con todo lo vivo que está hoy, o casi vivo, dentro de cien años ya no se entenderá, lo van a tener que traducir al español".

A la vez, el autor de "La virgen de los sicarios" ­historia que llevó a la pantalla grande Barbet Schroeder- advirtió: "Estamos anglizados, y no nos damos cuenta. Estamos hablando en inglés sin darnos cuenta, no porque digamos fútbol ni Internet, sino porque estamos acabando con el alma de este idioma".

"El español uno no puede decir que se hable bien en ningún lado, en todas partes se habla atropellando su alma. Lo que sí se puede hacer es escribir bien", apuntó.

Vallejo, ganador del Premio Rómulo Gallegos en 2003 por "El desbarrancadero", se presentó la noche del martes en la Feria, en un diálogo abierto con el público, que también sirvió formalmente como presentación en Argentina de su serie de novelas autobiográficas "El río del tiempo" (compuesta por "Los días azules", "El fuego secreto", "Los caminos a Roma", "Años de indulgencias" y "Entre fantasmas").

"Ustedes habrán oído hablar del novelista norteamericano (William) Faulkner, que inventó un pueblo, Yoknapatawpha, del novelista mexicano (Juan) Rulfo, que inventó otro, Comala", señaló Vallejo, quien también citó los ejemplos del colombiano García Márquez, con Macondo, y el uruguayo Juan Carlos Onetti, con Santa María.

"Entonces yo, para no quedarme atrás de ellos, me inventé otro, y para joderlos, en vez de un pueblo, me inventé una ciudad, y la llamé Medellín", explicó el autor que no suele pasar desapercibido con sus declaraciones.

"Me la inventé para empezar de 300.000 habitantes, pero con posibilidades de que creciera, y la puse en un valle rodeado de montañas", dijo el escritor nacido en 1942 en Medellín, y que desde hace décadas reside en México.

"Cuando a esa ciudad yo la empecé a inventar también había tenido un campo de aviación, y en ese campo de aviación hice que se matara un cantante muy famoso de tangos", relató ante el público, que siguió con complicidad su sarcasmo.

"Pero lo que pasó con la ciudad que inventé, a groso modo, sí les diré, que como estaba pensado que creciera empezó a crecer. Y al crecer, con tanta gente, y con tantas calles, y con tantas fábricas que abrieron y con tantos carros que compraron se le empezó a subir el calor, y se empezaron a estorbar los unos a los otros, y se le empezó a subir entonces a la ciudad la rabia, y se empezaron a matar".

También describió su partida y regreso a una Medellín diferente años después. "Esa ciudad que inventé nunca la traicioné, ella cambió y se me quiso hacer ajena, y yo seguí siendo el mismo siempre, el mismo por dentro, porque no por fuera, porque el niño se fue haciendo viejo. Pero el niño obstinadamente siguió diciendo toda su vida 'yo, yo y yo', y sólo siguió hablando en nombre propio", afirmó Vallejo, quien se describe como un novelista de primera persona. "Nunca se metió en la mente de nadie ni habló por nadie".

"Estos señores inventores de pueblos usualmente saben todo lo que pasa, como Dios padre, lo que piensa la gente, todo el mundo, están como si estuvieran metidos en las mentes ajenas, y como si fueran ubicuos y omniscientes", expresó.

"Entonces yo, para no caer en el camino ya recorrido, resolví que el que contara ese libro mío dijera siempre 'yo, yo, yo', pero no le puse nombre. Entonces ese 'yo' lo puse viejo para que contara lo que había pasado", explicó.

Por otra parte, Vallejo aprovechó para lanzar sus dardos contra cuentos y poetas. "Los poetas, es muy larga la polémica. Los cuentos, por artificiosos, porque casi todos existen para la frase final, para deslumbrar al lector. Ya sé que me van a salir con esas, entonces no hay sorpresa".

Entretanto, la feria continúa siendo protagonista estelar de la agenda cultural porteña hasta el 9 de mayo, bajo el lema "Un escenario para los libros".

martes, 19 de abril de 2005

31 FERIA DEL LIBRO SERÁ ESCENARIO DE VISITAS Y HOMENAJE AL QUIJOTE

Buenos Aires, 19 abr (dpa) - La 31 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, convertida en un gran escaparate de la literatura de diversas latitudes desde el 21 de abril hasta el 9 de mayo, recibirá a destacados escritores y tributará un homenaje a Don Quijote de la Mancha.

Para intervenir en la actual edición llegarán a la Argentina el colombiano Fernando Vallejo, el poeta y Premio Cervantes chileno Gonzalo Rojas, el brasileño Paulo Lins (autor de "Ciudad de Dios", que inspiró al multipremiado film), el filósofo español Fernando Savater y el analista político francés Guy Sorman.

Asimismo participarán en el megaevento cultural y editorial el chileno Hernán Rivera Letelier y el alemán Bernhard Schlink, entre otros.

La Feria del Libro contará con un programa general con unas mil actividades culturales y unos 1.400 expositores reunidos en 340 stands. Entre los 40 países que participan en la feria se cuentan Bolivia, Brasil, Cuba, Chile, España, México, Panamá, Paraguay y Uruguay.

Y, lógicamente, en el 400 aniversario de su publicación, "Don Quijote de la Mancha" ocupará un lugar destacado en la muestra porteña.

En adhesión al Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor, el 23 de abril se realizará una maratón de lectura con una selección de fragmentos leídos por actrices y actores argentinos como Lorenzo Quinteros, Ulises Dumont y Ana María Picchio.

Además, la Biblioteca Popular de Azul, provincia de Buenos Aires, estará presente con una exposición con antiguas ediciones de la legendaria novela de Miguel de Cervantes Saavedra.

Otro de los homenajeados será el escritor argentino Manuel Puig, de cuya muerte en Cuernavaca, México, se cumplen 15 años en julio. El stand de la Secretaría de Cultura porteña estará dedicado este año a resaltar la vida y obra del autor de "El beso de la mujer araña" y "Boquitas pintadas". También se presentará el libro con su correspondencia "Querida familia".

Por otra parte, la feria celebrará como es tradicional el "Día de México", con una mesa redonda sobre el "Panorama de la literatura mexicana contemporánea", con Ana García Bergua y José Martínez Torres. En el "Día de Chile" habrá una lectura de textos a cargo de Rojas y Rivera Letelier.

En tanto, para el "Día de Brasil", fueron convocados a debatir sobre "Contemporáneos de la literatura brasilera" Luis Fernando Veríssimo y Paulo Lins.

Otra novedad de la feria en 2005 será que por primera vez en sus más de tres décadas de vida será inaugurada el 21 de abril por una mujer, en este caso la reconocida dramaturga argentina Griselda Gambaro.

Y, justamente, el lema de esta edición es "Un escenario para los libros". "Esta Feria quiere ser el gran escenario en donde todas las luces y la atención estén puestas en los libros, los grandes actores y recreadores de la vida", sostuvo Carlos Alberto Pazos, presidente de la Fundación El Libro, organizadora de la muestra.

Días antes de que la Feria se abra al público, sesionan ya las 21 Jornadas de Profesionales del Libro entre el 18 y el 21 de abril, en tanto que desde el 29 de abril al 1 de mayo se llevará a cabo el 10 Encuentro Internacional de Narración Oral, "Cuenteros y Cuentacuentos, de lo espontáneo a lo profesional", con intervención de especialistas latinoamericanos y españoles.

La edición 31 del tradicional evento se realizará en el predio de la Rural, en el barrio porteño de Palermo, en una superficie de 35.500 metros cuadrados divididos en seis pabellones. La muestra convoca cada año a más de un millón de visitantes, que en las horas "pico" caminan con paciencia por los pasillos atestados, en busca de novedades y ofertas.

Además, cumpliendo con un clásico ritual de la feria que no casualmente se titula "Del Autor al Lector", numerosos escritores - los prácticamente ignotos, los consagrados en el ámbito local como los más conspicuos- se sentarán en los diversos stands para firmar ejemplares al público.

Y es que, según las palabras del escritor mexicano Carlos Fuentes, la feria porteña, a diferencia de otros eventos internacionales similares, se destaca porque "está instalada como un encuentro más social y político que comercial".