Blog que reúne las entrevistas que realicé para el servicio español de la Agencia Alemana de Prensa (dpa) en los últimos 20 años.
Desde Carlos Monsiváis a Jorge Edwards, pasando por Ricardo Piglia, Siri Hustvedt, Sergio Ramírez, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Almudena Grandes, Luisa Valenzuela, Alan Pauls, Claudia Piñeiro, Juan Villoro y Fernando Vallejo, así como el traductor del "boom" Gregory Rabassa y el poderoso agente literario Andrew Wylie.

También compila otras notas sobre vida y obra de diferentes escritores y sobre las últimas ediciones de actividades culturales como los Congresos Internacionales de la Lengua Española, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

martes, 15 de abril de 2003

FERIA LIBRO BS. AS. SE LANZA CON VISITAS INTERNACIONALES Y HOMENAJES


Buenos Aires, 15 abr (dpa) - La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se convertirá a partir de mañana en protagonista estelar de la agenda cultural porteña, cuando abra sus puertas para recibir la visita de destacados escritores y de su fiel público, estimado en alrededor de un millón de visitantes.

Entre los autores que este año protagonizarán la 29 edición del megaevento cultural hasta el 5 de mayo se encuentran el peruano- español Mario Vargas Llosa, quien llega con su nueva novela, "El paraíso en la otra esquina", así como los mexicanos Paco Ignacio Taibo II, Homero Aridjis y Gonzalo Celorio.

La lista de figuras extranjeras también está integrada por el juez español Baltasar Garzón, quien presenta "Cuento de Navidad. Es posible un mundo diferente", así como su compatriota, el periodista y escritor Manuel Vázquez Montalbán, y el líder cocalero boliviano Evo Morales, entre otros.

También arribarán para la feria -que surgió con la idea de reunir en un mismo ámbito a autores y lectores- intelectuales argentinos que residen en el exterior, como Néstor García Canclini, desde México, y Blas Matamoro, desde España.

En esta edición la muestra rendirá tributo a Julio Cortázar en el Día Internacional del Libro el 23 de abril con la lectura de "Rayuela", de cuya publicación se cumplen 40 años. Ratificando la vigencia del escritor argentino, también la ciudad mexicana de Guadalajara festejará esa fecha con una maratón de doce horas de lectura ininterrumpida de sus obras.

La muestra porteña homenajeará además este año al escritor Eduardo Gudiño Kieffer, fallecido el año pasado, y a los poetas Alejandra Pizarnik y Héctor Villanueva.

En esta oportunidad la feria contará con la participación de 35 países y colectividades y más de 1.300 expositores en el predio de la Rural, en el barrio porteño de Palermo, con un programa de más de 700 actos culturales.
Entre los innumerables títulos que aguardarán a los visitantes, en medio de una muestra que será testigo de las elecciones presidenciales en Argentina del 27 de abril y con el trasfondo del conflicto bélico en Irak, se anuncia una fuerte presencia de novedades de ensayo, ciencias sociales y periodísticas.

Respecto del lema elegido este año, "Los argentinos y los libros", Carlos Pazos, presidente de la Fundación El Libro -entidad que organiza el evento- explicó: "Cuando decimos 'Los argentinos y los libros' hablamos a la vez de la memoria y de la utopía, de lo que hemos hecho y de lo que todavía somos capaces de hacer".

En el acto de inauguración oficial de este miércoles hablará el escritor jujeño Héctor Tizón y se entregarán los premios Trayectoria a Javier Pradera, analista y columnista de política y miembro del Consejo Editorial del diario español "El País", así como a Modesto Ederra, figura de la industria editorial en la Argentina de 100 años de edad.

Entre las actividades previas a la apertura de la feria al público, mañana concluirán las XIX Jornadas de Profesionales del Libro, que convocan desde el 14 de abril a editores, agentes literarios y bibliotecarios.
Asimismo en el marco de la exposición se desarrollará nuevamente el VIII Encuentro Internacional de Narración Oral, del 24 al 26 de abril, con la participación de narradores de Colombia, Chile y México.

Entretanto, cumpliendo con un ritual de la muestra que no casualmente se titula "Del Autor al Lector", numerosos escritores - tanto los prácticamente ignotos, los consagrados en el ámbito local como los más conspicuos- se harán presentes en los diversos stands para firmar ejemplares al público.

viernes, 26 de abril de 2002

AUSTER: "EL LENGUAJE CREA SIGNIFICADOS MUCHO MÁS ALLÁ DE DEFINICIONES DE DICCIONARIO"


Buenos Aires, 26 abr (dpa) - "Creo que escribo con el cuerpo al igual que con la cabeza", afirma el estadounidense Paul Auster, uno de los más prominentes invitados a la 28 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se desarrolla pese a todos los avatares de la crisis económica en Argentina.

"Y pienso que quienes leen libros con seriedad también leen con el cuerpo", aseguró ayer en conferencia de prensa el recién arribado autor de "La trilogía de Nueva York" y "El país de las últimas cosas".
"El significado está incrustado en el ritmo y en la música de las palabras. El lenguaje va creando significados mucho más allá de las definiciones de diccionario, y supongo que esto es lo que separa lo que se podría llamar literatura del periodismo", opinó.

"El trabajo de un periodista es ser absolutamente claro y nada ambiguo, la oración que escribe debe tener un significado, y eso es lo que definimos como un buen periodismo. Pero una novela, o la narrativa creativa, por decirlo de alguna forma, es justamente lo contrario: debe haber una polisemia de significados que emanan de la palabra", señaló.

"The Book of Illusions" -su más reciente libro, que ya está terminado- llegará a los lectores en Estados Unidos y otros lugares del mundo en septiembre. En este sentido, señaló que concluir una obra es "que llegó el punto en que no se puede ya pensar qué otra cosa hacer".

"Uno de los personajes del libro nació en Argentina en 1900, en una familia judía inmigrante que vivía en Buenos Aires. A los 19 años, justo después de lo que se conoce como la Semana Trágica, el padre insta al hijo a que se vaya al norte y el personaje termina en Hollywood, escribiendo, dirigiendo y actuando en películas mudas", anticipó.

El escritor nacido en 1947 en Nueva Jersey acusó el cansancio de un largo viaje aéreo que lo condujo niebla mediante hasta Buenos Aires, caminando con la ayuda de un bastón, por "un cóagulo, una vena hinchada" en la pierna, y en lo que calificó en broma como "un síntoma de la vejez".

Además de estar presente en la Feria del Libro, Auster desarrollará una intensa serie de actividades en Buenos Aires, entre ellas firma de ejemplares en librerías y el dictado de un seminario sobre cine y literatura titulado "Objetos inanimados, emociones vívidas. Observaciones sobre la narración cinematográfica".

En el diálogo con el escritor no estuvo ausente la fecha que marcó un antes y un después en la historia de su país, el 11 de septiembre de 2001. "Debo decir que ese día posiblemente haya sido uno de los peores días de mi vida y uno de los peores días para todos los que vivimos en Nueva York", apuntó.

"No hablo de política, ni de guerras globales, ni de terrorismo. Hablo de 3.000 personas que son muertas en un solo día y en el lugar donde ellos viven". En este sentido, indicó que Nueva York, pese a ser una gran ciudad, es un lugar mucho más privado e íntimo de lo que se podría pensar.

"No creo que haya una sola persona de los ocho millones que vivimos allí que no haya conocido a alguien que trabajaba en las torres o en su defecto a alguien que conocía a alguien que trabajaba en las torres". Por eso, apuntó, "este asesinato masivo fue personal, fue muy íntimo para todos los que vivimos en la ciudad".

Auster relató que durante los meses que sucedieron a los atentados no pudo hacer nada, ni pensar, ni escribir, una sensación que perduró aproximadamente hasta la Navidad, cuando anheló comenzar a trabajar nuevamente. "Comencé a tener deseos de pensar en algo que no fuera el 11 de septiembre", explicó.

Otro de los temas abordados fue su vinculación con el cine, que comenzó cuando su novela "La música del azar" fue llevada a la pantalla grande bajo la dirección de Philip Haas. Más tarde escribió el guión para "Smoke", dirigida por Wayne Wang, con quien codirigió luego "Blue in the face". Posteriormente, Auster realizó la primera película que lo tiene como autor y director, "Lulu on the Bridge".

Consultado por dpa acerca de esta incursión en el séptimo arte, señaló que se divirtió muchísimo con las tres cintas, que durante cinco años ocuparon la mayor parte de su vida. "Estoy tan feliz de haberlo podido hacer y de haberme involucrado en este tipo de trabajo y aprender algo nuevo. La mayoría de la gente a los 50 ya no tiene oportunidad de aprender algo", recalcó.

Sin embargo, explicó que al mismo tiempo comprendió "que es un trabajo a tiempo completo, no se pueden escribir novelas y al mismo tiempo filmar películas. Ahora estoy escribiendo novelas nuevamente, quería hacer eso, ése es mi principal trabajo, pero nunca se sabe, quizás más adelante. ..", dejó abierta la posibilidad.

Auster, quien supo que quería ser escritor desde los 15 o 16 años, relató un episodio que le enseñó muchísimo sobre la arbitrariedad de la vida. "Cuando tenía 14 años, estaba en una colonia de verano para niños y estuve en una tormenta eléctrica de rayos en el bosque. El niño que estaba justo al lado mío murió por un rayo. Si una experiencia como ésa no te enseña algo, creo que nunca en tu vida entenderías nada", concluyó.

En estos días también estarán participando en la Feria del Libro, que se extiende hasta el 6 de mayo en el predio de la Rural, la chilena Marcela Serrano y el mexicano Carlos Monsiváis.

miércoles, 17 de abril de 2002

28 FERIA DE LIBRO CONVIERTE A BUENOS AIRES EN "CIUDAD DE LIBROS"


Buenos Aires, 17 abr (dpa) - A partir de mañana abrirá sus puertas la 28 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, no casualmente llamada "El Libro del Autor al Lector", ya que convoca anualmente a alrededor de a un millón de personas que deambulan con entusiasmo por sus pasillos.

Pese a la crisis económica, la Feria recibirá en esta edición a varios escritores del exterior, entre ellos el estadounidense Paul Auster, la chilena Marcela Serrano y el mexicano Carlos Monsiváis.

También viajarán a Buenos Aires el argentino residente en Estados Unidos Tomás Eloy Martínez -distinguido recientemente con el V Premio Alfaguara de Novela-, el español Víctor García de la Concha, presidente de la Real Academia Española, y la china Wei Hui, autora de la novela "Shangai Baby".

El lema de la feria, que este año se desarrollará nuevamente en el predio de La Rural, será "Una ciudad de libros". El acto de inauguración oficial tendrá lugar el viernes, con la presencia del español Joan Manuel Serrat, quien dialogará con el humorista y escritor argentino Roberto Fontanarrosa.

La Feria contará en esta oportunidad con la participación de 1.300 expositores, frente a 1.340 del año anterior, a la vez que estarán presentes en el megaevento cultural que se extenderá hasta el 6 de mayo 27 países. En 2001 habían participado 39 países.

Entre otros coletazos que deja la crisis económica, la entrada ya no será gratis de lunes a viernes como el año anterior, cuando el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pagó 500.000 pesos (entonces 500.000 dólares) por las entradas. Este año, sin fondos externos y devaluación mediante, el ticket costará dos pesos (cerca de 0,70 dólares).

La Feria, organizada por la Fundación El Libro, tendrá este año unos 700 actos culturales, y entre las novedades se destaca el "Encuentro Nacional Pensar la Argentina. Proyectos para un país desde 1810 a 2002" y la lectura el próximo 23 de abril del "Martín Fierro" en versión completa a cargo de reconocidos escritores y artistas, con motivo del Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor.

Entre las exposiciones permanentes que se emplazarán en la feria se cuenta "Borges en jardín de senderos que se bifurcan", un proyecto multidisciplinario realizado por profesores y alumnos de un colegio secundario porteño dependiente de la Universidad de Buenos Aires, definido como una muestra cultural contenida en un laberinto.

Según anticipó Hugo Levin, presidente de la Fundación El Libro,"la expectativa es que este año batamos todos los récords de asistencia de público". Según indicó Levin, en el contexto de la profunda crisis económica, "la demanda de bienes culturales creo que es más fuerte que nunca".

sábado, 24 de noviembre de 2001

UNA CÁMARA TRAS LOS RASTROS DEL "GRAN CRONOPIO" JULIO CORTÁZAR


Buenos Aires, 24 nov (dpa) - "No me interesa el Cortázar que les interesa a los demás, yo encontré otro", afirma el realizador argentino Eduardo Montes-Bradley, quien desde hace un año y medio persigue con su cámara los pasos del autor de "Rayuela".

En Julio Cortázar, explica, descubrió a "un liberal consecuente, que está a la izquierda de la izquierda, un escritor fascinante, revolucionario, culto, extremadamente conocedor de sus capacidades y sus limitaciones. Un hombre imprescindible para entender el tiempo en el que le tocó vivir y un hombre a quien no podés entender sin tener en cuenta el tiempo que le tocó vivir. Es la ecuación del hombre y el tiempo".

Montes-Bradley, quien estrenó estos días en Buenos Aires "Los cuentos del timonel", su película sobre el periodista, historiador y escritor Osvaldo Bayer, prosigue de esta forma con documentales sobre destacados escritores argentinos, ya que previamente filmó "Soriano" (sobre Osvaldo Soriano, en 1998) y "Harto the Borges" (sobre el autor de "Ficciones", en 2000).

"Cuando era adolescente leía los cuentos de Cortázar, me gustaban mucho. Yo no soportaba 'Rayuela' en esa época, me parecía un ladrillo. En realidad el ladrillo era yo, de eso me di cuenta mucho más tarde. 'Rayuela' es una novela formidable, más que una novela es una enciclopedia del gusto, es una enciclopedia cultural de los años 60, es una radiografía de esa época", expresa en entrevista con la Agencia Alemana de Prensa (dpa).

El film, al que define como muy ambicioso, traza un recorrido que se extiende desde el nacimiento hasta la muerte del "cronopio mayor". "Llevo ya un año y medio trabajando y me quedará un año más todavía. Son dos años y medio de trabajo en esa película, 36.000 kilómetros recorridos. Hasta ahora he filmado en Managua, en Masaya (también en Nicaragua), Granada, Solentiname, México, Nueva York, San Francisco, Londres, París, Milán, Roma, Tangañika", enumera.

Entre el numeroso material inédito del documental se cuentan "películas filmadas por Cortázar en súper 8 de sus viajes, son maravillosas, donde él está bailando en el Ganges, en la India, pintada la cara de rojo con Octavio Paz, los dos bailando tomados de la mano con un montón de niños. Y más de 200 fotografías originales, nunca vistas antes, nunca publicadas, todas por cortesía y gentileza de Aurora Bernárdez (su primera esposa)", apunta el director.

Asimismo, Montes-Bradley descubrió que existió un primer contacto entre Cortázar y Jorge Luis Borges, previo al que ambos reseñaron haber tenido. "Borges y Cortázar dicen que su primer encuentro fue cuando Borges le publica 'Casa Tomada' en 1944. Y yo encontré que hay uno anterior. Cortázar se presenta a un concurso de poesía organizado por la agrupación Martín Fierro en 1938. Está convencido que va a ganar, y pierde. ¨Y en el jurado quién estaba? Borges. O sea que Borges ya lo había leído en 1938".

Montes-Bradley afirma que las conexiones entre estos dos grandes escritores argentinos que asimismo cosecharon gran prestigio internacional "pasan por el anarcoindividualismo, por el anarcoliberalismo, por toda esta sensación de opresión que el individuo siente frente al Estado, toda esta cosa siniestra del siglo XX."
Uno de los hechos que deja una fuerte impronta en la vida del autor de "Historias de cronopios y de famas", nacido en 1914 en Bruselas y fallecido en París en 1984, es la relación con su padre, señala el director.

"El padre es un nacionalista recalcitrante de una familia salteña, que cuando se entera que Julio Cortázar firma como Julio Cortázar unos artículos en (el diario) 'La Nación' sobre literatura francesa, después de haber desaparecido cuando Cortázar tenía seis años, le escribe por primera vez en 20 años para decirle que por favor no use su nombre, que lo denigra, porque se llama de la misma manera. Y la gente va a pensar que es él el afrancesado. Entonces que firme como Julio Florencio Cortázar", cuenta.

Entre los acontecimientos políticos que marcaron la vida de Cortázar el director cita el golpe militar de 1943 en la Argentina y la Revolución Cubana en 1959. "Sin el golpe del 43 y sin (el general Juan Domingo) Perón no hubiese habido "Bestiario". No hubiera habido "Casa Tomada", "La banda", no hubiera habido "Los reyes" si no hubiera habido golpe. Es una ironía, a Cortázar se lo debemos a Perón, gracias a Perón tenemos a Cortázar". "El otro momento definitivamente es la Revolución Cubana en el 59. Que lo une en otro lugar, porque para un liberal como Cortázar, Batista, Somoza y Perón eran lo mismo", señala.

Entre los testimonios que recabó Montes-Bradley en diversas latitudes se encuentran los de los mexicanos Carlos Montemayor y Hugo Gutiérrez Vega, los nicaragenses Ernesto Cardenal y Sergio Ramírez, y los argentinos Aurora Bernárdez -quien reside en París-, Martín Caparrós, Liliana Heker y Horacio González. También evocarán al escritor que se fue a vivir en París en 1951 otros dos grandes exponentes del "boom latinoamericano" y amigos de Cortázar: el mexicano Carlos Fuentes y el peruano Mario Vargas Llosa.

"Su última vuelta es una vuelta muy triste. El viene a despedirse de la familia, sobre todo de las calles, de los bares. Muchos bares ya lo habían despedido a él, porque ya no existían. Pero él es un hombre del mundo, él no es ni siquiera un parisino, ni siquiera un francés. Es un hombre internacional, es un liberal", explica el director, que estima que estrenará su documental en septiembre de 2002.

En cuanto a "Los cuentos del Timonel", Montes-Bradley relata que inicialmente entrevistó a Osvaldo Bayer para "Soriano", y tiempo después lo visitó en su casa en Alemania. "Empecé a sacar la cámara y él empezó a contar historias. Esas historias me parecieron cuentos, y en uno de esos cuentos él narra de cuando él era timonel en un barco a vapor entre Buenos Aires y Asunción del Paraguay".

jueves, 24 de mayo de 2001

ENTREVISTA / BAYER: UN AMOR DERROTADO POR EL ESTIGMA DEL HOLOCAUSTO


Buenos Aires, 24 may (dpa) - La historia verídica de un tormentoso amor entre una joven judía y un intelectual alemán hijo de un criminal nazi fue la que impulsó a Osvaldo Bayer a escribir a los 74 años su primera novela.
No en vano el periodista, historiador y guionista de cine nacido en la provincia argentina de Santa Fe sostiene en la introducción de su obra "Rainer y Minou" -recientemente publicada por editorial Planeta- que "la estricta realidad siempre cobra alas y supera en imaginación a toda ficción".

"Recurrí por primera vez a la literatura y estoy muy contento", señaló el autor de "La Patagonia Rebelde", que con sus minuciosas investigaciones arrojó luz sobre temas escondidos de la historia argentina, lo que le valió el exilio en Alemania durante la última dictadura militar.

Bayer accedió a la intimidad de este hecho real a partir de su amistad con los protagonistas, aunque decidió cambiar sus nombres y apelar a la ficción para narrar esta imposibilidad del amor cuando la historia familiar ha dejado secuelas de odio.

Los personajes de esta pasión son Rainer, un funcionario cultural de la ciudad de Berlín y crítico de cine, cada vez más atormentado porque su padre es el "perro sanguinario" Otto Sturm, y Minou, una joven nacida en Argentina cuya familia huyó del nazismo, que quiere filmar su primera película sobre sus orígenes judíos.

"Si bien el amor era muy grande, la tragedia lo derrotó. El era hijo de uno de los más nombrados verdugos de Auschwitz y ese pasado del padre enturbiaba demasiado ese amor. La colonia judía de Berlín le aconsejó a ella repetidas veces que no siguiera con esa relación", dijo Bayer en entrevista con la Agencia Alemana de Prensa (dpa).

"No lo podía relatar en el idioma científicamente histórico. Había que realmente penetrar en la intimidad de toda esta discusión y de todo este amor, para lo cual me tuve que servir de la literatura. Para poder captar toda la imaginación que tiene esa realidad", explicó el escritor, un comprometido defensor de los derechos humanos.

El amor entre ellos no lograba disipar los miedos heredados de Minou ni las obsesiones y vergenza de Rainer por ser hijo de un asesino. Interrogado acerca de si la pasión puede imponerse a estas sombras del pasado, Bayer sostuvo que para gente sensible es muy dificultoso. "Yo los vi, los oí, los escuché en su problemática y resulta muy, muy difícil. ¨Si tienen un hijo y sale con los rasgos del abuelo múltiple asesino, qué pasa? Iba a estar siempre presente la tragedia."

El autor expresó que le causó muchísimo dolor el final trágico de la historia, y se propuso escribirla "para que sirviera un poco de lugar de pensamiento sobre las complicaciones que pueden venir, como una especie de alerta a los verdugos mismos. No es cuestión de matar, de cometer crímenes de lesa humanidad y listo. Después vienen las consecuencias que muchas veces o casi siempre las pagan los hijos, en algunos casos los nietos".

"Siempre tuve por la novela y por el guión literario, no diría desprecio, pero me sentía superior en mi lenguaje de historiador. Pero una vez que comencé a utilizarlo es una cosa que me inundaba el cerebro, escribía de las cinco a las ocho de mañana sin parar. Gocé muchísimo, no tenía ninguna dificultad", contó.

Bayer, guionista de varias películas en Argentina como "La Patagonia Rebelde" y "La Maffia"; "Cuarentena, exilio y regreso", "Juan, como si nada hubiera pasado" en Alemania; "Plaza de Mayo" en Holanda y "Todo es ausencia" en España confesó que su sueño sería la filmación de la novela.

El escritor no cree que sus obras pierdan vigor o rigurosidad al ser transportadas a la pantalla grande. "Las cuido mucho, por ejemplo en 'La Patagonia Rebelde' exigí ser asesor histórico y autor del guión, yo no acepto que otro lo escriba. Por supuesto me he peleado muchísimo con muchos directores de cine, que son gente muy difícil."

"Tengo tantas películas hechas como peleas con directores, y proyectos que terminaron nada más que en el proyecto por mi tozudez de no aceptar variaciones, que son siempre tergiversaciones. Siempre la verdad tiene una imaginación increíble, y los directores tratan de meterle fantasías que tergiversan la realidad y la vuelven pequeña", aseveró.

En el libro también se exhibe, como en un espejo perverso, la repetición de esos crímenes durante la última dictadura militar argentina, con la desaparición de personas.

"Tal vez el sistema más cruel de la historia del mundo, porque el sistema nazi fue la industrialización de la muerte en los campos de concentración, el de la bomba atómica era el del rayo repentino que dejaban muertas a miles de personas en un instante, pero la desaparición de personas era tener entre sus manos al presunto enemigo, torturarlo con sus propias manos, hacerlo sufrir y luego terminar con él en la forma más infame".

Bayer indicó que tanto le ha atraído escribir "Rainer y Minou" que su próximo libro también será una novela. "Va a ser de la Argentina de los años sesenta, que yo los viví muchísimo. Pero siempre novelado, no la historia tal cual documentada", anticipó.

viernes, 27 de abril de 2001

EN SU REGRESO A BUENOS AIRES, SAER DEFENDIÓ LA POESÍA


Buenos Aires, 27 abr (dpa) - Juan José Saer, considerado uno de los más importantes escritores argentinos de la actualidad y que reside desde hace más de tres décadas en París, está dejando su impronta estos días en la 27 edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

Además de convertirse en el primer escritor invitado a abrir una edición de la muestra, Saer participó anoche en un diálogo abierto con el público, durante el cual realzó a los poetas. "Muchos escritores escriben obras realmente valiosas y que en este tipo de sociedad tan mercantilista, tan superficial, pasan completamente desapercibidas. Es el caso de los poetas".

"Los poetas son los guardianes del idioma. Acá en Argentina todavía existe mucha poesía, en español en general existe mucho, pero en Francia no existe más. En todo caso existen los viejos poetas clásicos, pero la poesía no tiene existencia cultural en Francia", advirtió el ganador del Premio Nadal por su obra "La ocasión".

Desde su juventud Saer ha escrito poesía y destacado la importancia que adjudica a su ejercicio paralelo junto con la narración. "Yo no pensaba escribir relatos, yo quería escribir poesía. Los primeros años de mi adolescencia yo escribí toneladas de poemas", relató en el marco de una charla de tono intimista.

Saer también ahondó en sus personajes, su particular forma de narrar y su vasta obra, integrada por novelas como "Responso", "La vuelta completa", "Cicatrices" -recientemente llevada al cine-, "El entenado", "Nadie nada nunca" y "El limonero real", volúmenes de cuentos como "En la zona" y "Palo y hueso", poesía bajo el título paradojal de "El arte de narrar" y ensayos como "El río sin orillas".

El escritor recordó que en un primer cuento, cuando tendría unos doce años, narraba la historia de "un joven que esperaba una carta y no le llegaba". "El personaje se llamaba Marcos, después aparece en un cuento de 'En la zona', aparece en 'La vuelta completa', en 'Cicatrices'. Y si Dios quiere va a aparecer en mi próxima novela", señaló.

"Se habla mucho a propósito de mis libros de la reaparición de los personajes. Pero eso es sólo un aspecto, a mí me parece que lo que define mejor mis relatos es la extrema compresión en el tiempo y en el espacio", explicó el escritor nacido en Serodino, provincia de Santa Fe, que viajó a Francia en 1968 con una beca y se quedó allí.

"Me parece que el hecho de conocer a los personajes así como los vamos conociendo, por fragmentos, de manera no lineal, es como conocemos a casi todo el mundo, incluso a las personas más cercanas. Yo lo que busco es un poco más de realidad a través de esta forma fragmentaria de contar las historias", aseveró.

A la vez, apuntó, "hay personajes que toman caminos propios o una dimensión propia que yo no me esperaba".
Saer afirmó que en la labor del escritor deben estar presentes el trabajo y el talento. "No se excluyen y tampoco pueden prescindir uno del otro, están íntimamente ligados. Por supuesto que hay talentos extraordinarios a los cuales no les cuesta ningún trabajo, como por ejemplo (Fernando) Pessoa. Es más fácil que el talento prescinda del trabajo que que el trabajo prescinda del talento", remató.

"Cuando termino un libro a veces hay como una especie de náusea, es imposible volver a la escritura. Hay que esperar un tiempo; después sobre todo hay que tener razones para poder escribir, si uno no tiene razones no debe escribir", sostuvo.

Con más de una docena de libros publicados en Francia, su visita a Buenos Aires coincide con la reedición de su novela "La vuelta completa", tras haber presentado a fines del año pasado "Lugar", un libro de cuentos, y reeditado "El arte de narrar" con nuevos poemas.

La feria, que se extenderá hasta el 7 de mayo, no contará con la mexicana Angeles Mastretta, que canceló su visita, pero sí recibirá en los próximos días al maestro estadounidense de la ciencia ficción Ray Bradbury, a la chilena Marcela Serrano y la española Rosa Montero.

miércoles, 18 de abril de 2001

27 FERIA DEL LIBRO DE BS. AS. RECIBE A RAY BRADBURY Y ANGELES MASTRETTA


Buenos Aires, 18 abr (dpa) - La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se convertirá a partir de mañana en protagonista estelar de la agenda cultural porteña, cuando abra sus puertas para recibir la visita de destacados escritores.

Entre los autores que animarán la 27 edición del megaevento cultural hasta el 7 de mayo se encuentran el maestro estadounidense de la ciencia ficción Ray Bradbury, la narradora mexicana Angeles Mastretta, la escritora chilena Marcela Serrano y los españoles Fernando Savater y Rosa Montero.

La lista de figuras extranjeras se completa con el autor de ciencia ficción británico Brian Aldiss, el economista de Bangladesh Muhamad Yunus, los teóricos franceses Marc Augé (sociólogo) y Roger Chartier (historiador), el escritor y editor español Marcial Souto y la uruguaya Idea Vilariño.

La muestra, que convoca cada año a alrededor de un millón de personas, contará con la participación de 39 países y colectividades y más de 1.300 expositores en el predio de la Rural, en el barrio porteño de Palermo. Además, se realizarán alrededor de 800 actos culturales y un millón de libros aguardarán a los lectores.

El lema elegido este año para la feria, "El placer de la lectura", responde a que en tiempos como los actuales "es útil recordar que sólo con la introspección que requiere leer el hombre puede llegar a conocerse, reflexionar, aprender y disfrutar de las muchas vidas que contienen los libros", explica Hugo Levin, presidente de la Fundación El Libro, entidad que organiza el evento.

A propósito de este particular disfrute, Levin cita al narrador y ensayista francés Daniel Pennac: "El verbo leer no soporta el modo imperativo, aversión que comparte con otros verbos, como el verbo amar y el verbo soñar".

Entre las innovaciones que presenta este año la exposición se encuentra la gratuidad de la entrada de lunes a viernes, una buena noticia para los visitantes que en las horas "pico" atiborran las instalaciones en busca de novedades y ofertas.

En diferentes puntos del predio también habrá sorpresas como, por ejemplo, la instalación "Fuego de libros", realizada por Ariel Mlynarzewycs sobre una idea de Carlos Alonso, que recordará la quema de libros durante la dictadura militar, y la muestra de fotografías de Aldo Sessa "Sesiones y fantasmas", inspirada en un ensayo del célebre visitante Bradbury.

Por otra parte, el Salón Internacional del Libro Latinoamericano (SILAR) ya está sesionando desde el lunes hasta este jueves, en un encuentro que tiene como objetivo presentar los fondos completos de la mayoría de editores de Latinoamérica y propiciar reuniones con distribuidores y libreros de todo el mundo.

Además, cumpliendo con un ritual de la muestra, que no casualmente se titula "Del Autor al Lector", numerosos escritores -tanto los prácticamente ignotos, los consagrados en el ámbito local como los más conspicuos- se harán presentes en los diversos stands para firmar ejemplares a sus fieles seguidores.

sábado, 10 de febrero de 2001

CORTÁZAR: LA LIBERTAD LÚDICA Y EL COMPROMISO IDEOLÓGICO

Buenos Aires (dpa) - "Hay que luchar contra el idioma para que no imponga sus fórmulas y sus clichés, las frases hechas, todo lo que caracteriza tan bien a un mal escritor", sostenía Julio Cortázar.

El autor argentino afirmaba que el resultado de la confrontación del escritor con la palabra es una alegre batalla". El libró esa pelea de modo incansable, como un boxeador que cuenta con numerosos recursos pugilísticos para saberse invencible ante su "adversario", el lenguaje.

Julio Cortázar incluyó a lo largo de su obra lo que él denominó una "constante lúdica", que no se limita a un recurso narrativo, sino que se contrapone a la vida ordinaria, en busca de otras realidades diferentes de la cotidiana.

Enfrentado a lo que denominaba un falso lenguaje literario, el de la solemnidad y el acartonamiento, aspiraba a un lenguaje que tuviera la misma espontaneidad que el rico estilo oral.

La asombrosa novela "Rayuela" (1963), que es "muchos libros, pero sobre todo es dos libros", ofrece al lector un papel pasivo, con una lectura lineal, o bien convertirse en cómplice, saltando de un capítulo a otro y rechazando el orden cerrado de la novela tradicional.

En el capítulo 68 se encuentra un texto escrito íntegramente en gíglico, idioma inventado por los protagonistas de la novela, Horacio Oliveira y La Maga: "!Evohé! !Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balparamar, perlinos y márulos".

"Historias de cronopios y de famas" (1962) presenta un mundo fantástico habitado por "famas", ordenados, cautelosos y solemnes, y "cronopios", alegres, desordenados y poco afectos a las convenciones.

También describe con franca comicidad el mundo de lo normal conviviendo con una extrañeza inexplicable, como en los cuentos "Instrucciones para subir una escalera", "Pérdida y recuperación del pelo" e "Instrucciones para llorar".

Cortázar, que vivía en París desde 1951 tras abandonar la Argentina debido a sus diferencias con el peronismo, quedó fuertemente impactado por una visita a Cuba poco después de la Revolución.

Allí nació su preocupación política, que marcaría también su literatura. El tema fantástico, por lo fantástico mismo, dejó de interesarle.

"De mi país se alejó un escritor para quien la realidad debía culminar en un libro. En París nació un un hombre para quien los libros deberán culminar en la realidad", decía con su voz profunda de "eres" afrancesadas y acompañado por el gesticular de sus expresivas manos.

En el cuento llamado "Reunión", del libro "Todos los fuegos el fuego" (1966), Cortázar narra el impulso revolucionario que llevó a los "barbudos" al triunfo.

Desde entonces, Cortázar se propuso seguir viviendo en su plena libertad lúdica, pero con la adopción de un compromiso ideológico y político, que implicaba abandonar la torre de marfil de la "literatura pura".

Cuando se produjo la muerte de Ernesto Guevara, escribió un sentido poema, titulado "Che": "Yo tuve un hermano/No nos vimos nunca/pero no importaba./Yo tuve un hermano/que iba por los montes/mientras yo dormía."

Años más tarde, viajó varias veces a Nicaragua para apoyar la revolución sandinista. Donó los derechos de "Los autonautas de la cosmopista" (1983), escrito en colaboración con su mujer Carol Dunlop, al sandinismo nicaragüense.

Cortázar -quien estaba convencido de que el azar hacía mejor las cosas que la lógica- "jugaba en serio", según afirmaba el escritor chileno Volodia Teitelboim. "El juego que descubre la verdad en el fraude de los nombres, de los lugares comunes, de la historia que le contaron en la escuela, de la superficie que vivimos y aprendemos".

El autor de "Rayuela" murió el 12 de febrero de 1984 en París, la metrópoli que tanto le gustó recorrer durante más de tres décadas. Sólo dos meses antes había caminado por última vez por las calles de Buenos Aires, ciudad que decía llevar puesta como otros llevan los zapatos", pese a su larga ausencia. 

sábado, 1 de enero de 2000

EL COSMPOLITA BORGES, SU AMIGO BIOY Y CORTÁZAR CRONOPIO


    Buenos Aires (dpa) - Con un inconfundible estilo que combinó ironía y erudición, Jorge Luis Borges logró quizás el efecto máximo de una invención literaria: dio lugar a un adjetivo que lo identifica. “Kafkiano o borgeano no son sólo una cualidad de la escritura, aunque puedan haberse utilizado, por primera vez, para nombrarla. Diría que son los adjetivos de la originalidad”, afirma la ensayista argentina Beatriz Sarlo.

   La originalidad borgeana se remite a la invención de un particular mapa literario donde los espejos advierten la condición ilusoria del ser humano y los laberintos ideales se parecen al tejido intrincado del universo. Como en sus corredores inacabables, la humanidad está perdida en la infinitud del tiempo y del espacio.

   Considerado uno de los escritores más influyentes del siglo XX, nació el 24 de agosto de 1899 en Buenos Aires, a la que redescubriría en la década del veinte tras vivir con su familia en Europa. Esta metrópoli lo inspiró para los poemas de “Fervor de Buenos Aires”, el primer libro que publicó. “Siento que toda mi vida he estado reescribiendo ese único libro”, comentaría años después.

   Cansado del ultraísmo que había traído de España, en sus siguientes libros de poesía “Luna de enfrente” y “Cuaderno de San Martín” nuevamente influyeron los suburbios porteños del sur, escenario de compadritos y peleas de cuchillo.

   Entre las décadas del treinta y del cincuenta el escritor produjo algunas obras extraordinarias como “Historia universal de la infamia”, “Ficciones” y “El Aleph”. Un Borges cosmopolita creó poemas, ensayos y cuentos que apelan a la erudición, los laberintos, las citas de libros reales e imaginarios, que deslumbran por la precisión de su estilo.

Borges, entre los escritores más investigados del siglo aunque no  galardonado con el Nobel, mantuvo vínculos disímiles con otros dos grandes autores argentinos que también dejaron su impronta: Julio Cortázar y Adolfo Bioy Casares.

   El escritor recordaba que en la década del 40, cuando era secretario de redacción de una revista, “nos visitó un muchacho muy alto con un previsible manuscrito. Le pedí que volviera a los diez días”. Cuando regresó, Borges le dijo a ese joven que tenía dos noticias.

   Una, que el manuscrito estaba en la imprenta; otra, que lo ilustraría su hermana Norah, a quien le había gustado mucho. Luego aseguró estar orgulloso de haber sido el primero en publicar una obra de Cortázar, el cuento “Casa tomada”.

   Cortázar, nacido en 1914 en Bruselas, quiso apartarse de la solemnidad y el acartonamiento, e incorporó a su obra lo que denominó la “constante lúdica”, con presencia permanente del juego y el humor.

    Su sorprendente novela “Rayuela”, señera del boom latinoamericano, se presenta como “muchos libros, pero sobre todo dos”. El lector puede asumir un clásico papel pasivo, con una lectura lineal, o bien puede convertirse en cómplice del autor, saltando entre sus páginas y rechazando el orden cerrado de la novela tradicional.

   Con gran destreza en el manejo de la lengua, el elemento lúdico también se refleja en los títulos de sus obras, como el volumen de cuentos “Final del juego” o las novelas “Los premios” y “62 modelo para armar”.

   En “Historias de cronopios y de famas”, por ejemplo, presenta un mundo fantástico habitado por “famas”, ordenados, cautelosos y solemnes, en oposición a los “cronopios”, alegres, desordenados y poco afectos a las convenciones.

   Cortázar, residente en París desde que abandonó la Argentina por sus diferencias con el peronismo, quedó fuertemente impactado por una visita a Cuba después de la Revolución. Mientras nacía su preocupación política, el tema fantástico por sí mismo dejaba de interesarle. 

   Desde entonces, Cortázar abandonó la torre de marfil de la “literatura pura” y adoptó un compromiso ideológico y político que se reflejó en “El libro de Manuel” y “Nicaragua, tan violentamente dulce”.

    Por su parte, Borges señaló que si bien Cortázar era un gran escritor, desgraciadamente nunca podría tener una relación amistosa con él, porque era “comunista”. El autor de “Ficciones” despertaba reiteradas polémicas a causa de sus declaraciones en el ámbito de la política, que según numerosas opiniones lo privaron del Nobel.

   En cambio, mantuvo una larga amistad con Bioy Casares, a quien conoció en la década del ‘30. Entonces, quedó deslumbrado con ese joven que en 18 años había leído los mismos libros que él en 33.

   La consagración literaria de Bioy se produjo con “La invención de Morel” (1940), considerada la obra maestra de la literatura fantástica argentina. A esa novela, que su amigo calificó de “perfecta”, le siguieron “El perjurio de la nieve”, “La trama celeste”, “El sueño de los héroes” y “Diario de la guerra del cerdo”, entre otras.

   Su primer trabajo en conjunto fue ajena a lo literario, pero les resultó muy divertido: la redacción de un folleto para la publicidad de un yogur. Continuaron escribiendo juntos, y con el seudónimo H. Bustos Domecq firmaron “Seis problemas para don Isidro Parodi” y más tarde las “Crónicas de Bustos Domecq”.

   Esa larga amistad sería solamente interrumpida por el fallecimiento de Borges en Ginebra, en junio de 1986. En el año en que se festejó el centenario de su nacimiento, la esperanza borgeana de morir y ser olvidado parece más lejos que nunca de concretarse.

sábado, 1 de mayo de 1999

“BORGES”, UN FILM LABERINTO PARA HOMENAJEAR EL CENTENARIO DEL ESCRITOR

   Buenos Aires (dpa) - Entre los múltiples homenajes por el centenario del nacimiento de Jorge Luis Borges el próximo 24 de agosto, el cineasta argentino Tristán Bauer está próximo a concluir una película que combina ficción, documental y técnicas de animación.

   “Borges” apuntará a sumergirse en el pensamiento del autor de “El Aleph” a través de su obra y palabra. “Hay un deseo de que sea una película contada en primera persona”, afirmó el director.

   “Apostamos fundamentalmente al propio Borges, me gusta esa opción de acercarte a un personaje desde el personaje mismo, y no desde las huellas que dejó en los otros”, expresó Bauer a la Agencia Alemana de Prensa (dpa).

  La película está estructurada en función de una biografía quebrada por poemas, milongas y cuentos de Borges como “El otro”, “El libro de arena” y “La Biblioteca de Babel”, que se va construyendo a manera de laberinto, esa estructura tan presente en la obra del autor de “Ficciones”.

   De esta forma, se crea un relato donde se confunden lo biográfico con la ficción. El actor Walter Santa Ana encarna al personaje creado por la pluma del escritor, que recorre los laberintos de las bibliotecas o los libros infinitos, y que no es otro que el propio Borges. El filme también cuenta con las participaciones especiales de los actores Lorenzo Quinteros y Leonardo Sbaraglia.

   “Borges” combina distintas estéticas cinematográficas: además de la línea de ficción y del documental, con fotografías, material de archivo y lugares visitados por el escritor fallecido en Ginebra en 1986, se vale de un elemento novedoso para este tipo de películas, la animación en 3-D (tercera dimensión).
  
    Esta técnica le permite construir el mundo fantástico de Borges, con sus laberintos y sus bibliotecas infinitas. Algunas secuencias de la película fueron filmadas en un estudio para después poder ser combinadas con esta técnica.

  “Por supuesto que no jugamos con 3D con una estética tecnológica, lo usamos de otra manera para poder construir algunas imágenes que en el estudio no sería posible”, señaló el cineasta nacido en la ciudad de Mar del Plata.

   La película -que se propone como un rompecabezas que “funciona con mucha unidad”- no puede ser fácilmente clasificada como un documental, sino que el director cree que mas bien se trata de una combinación de estéticas que permite “un género propio”.

   Bauer admitió que es una tarea ardua y difícil poner imágenes a un cuento. “Siempre tomo como ejemplo una carta que escribió Kafka, cuando se entera que le van a ilustrar ‘La metamorfosis’. Entonces él le escribe una carta al ilustrador y le pide por favor que no dibuje al insecto, que debe construirlo cada uno de los lectores.”

   “Esto por la contundencia que tiene la imagen, esa fuerza demoledora y tremenda que nos hipnotiza cuando nos colocamos frente a una pantalla, en oposición a la literatura, que nos abre un mundo de fantasías, donde de alguna manera vamos cerrando íntimamente esa imagen. Este es un poco el juego en el cual  trabajamos: no ser obvios sino intentar sugerir una imagen”, relató.

   No es la primera vez que el director decide abordar la vida y obra de un escritor, ya que en 1994 filmó “Cortázar”, donde retrató al creador de “Rayuela”, y que obtuvo la Mención Especial del Jurado en el Festival de La Habana.

   Algunos fragmentos de “Borges” serán exhibidos en el marco de la muestra itinerante que llegará a Buenos Aires el mes próximo, organizada por la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, que  preside la viuda del escritor María Kodama. Además, el Canal Plus de España, que coprodujo la película con la local Universidad Nacional de General San Martín, emitirá el filme para toda Europa.

   El director admitió que la realización del film cambió su relación con la figura de uno de los escritores más influyentes del siglo. “Sentía antes de hacer esto una desmedida admiración por Borges como escritor. Y simultáneamente a esto tenía una mirada muy crítica hacia su persona y ningún tipo de relación afectiva con su figura”.

   “Ahora la admiración hacia la obra se mantiene igual, o tal vez mayor porque (la película) nos obligó a una lectura más profunda de la totalidad de su obra, y desde lo humano (nos llevó) a comprenderlo, comprender quien fue, cómo vivió”, concluyó Bauer.